Lazarillo
La perla que hoy me he permitido rastrear movería a risa si no fuera porque el proceder del organismo del que parte es siempre sumamente peligroso. Como sabe el discreto lector por referencias bien recientes en este Diario, la nueva Telesur, la cadena de televisión que esperar integrar y difundir la realidad iberoamericana desde una perspectiva propia e independiente de la influencia mediática USA, apenas lleva unos meses en el aire. Pues bien, los servicios de inteligencia de Colombia, según el diario El Tiempo, no han tenido ningún empacho en imputar a la casi embrionaria TS oscuros tratos con el terrorismo internacional. La acusación se basa en una vergonzosa prueba de ignorancia cultural, similar a la de aquel militar sudamericano que dictó orden de quema contra los libros de Caperucita Roja por olerle a propaganda comunistoide. En esta ocasión, y tal como recoge Nuestra América en su sección dedicada a los Medios, el motivo de sospecha son una rimas de una popular canción de Caetano Veloso a propósito de un personaje literario de nombre Tieta, creado por el excelente escritor brasileño Jorge Amado. Léase y dedúzcase de la nota lo que de inteligencia y conocimiento cultural luce la idem colombiana.
domingo, 31 de julio de 2005
sábado, 23 de julio de 2005
Sólo una pausa para unos días de solaz
Lazarillo
Llegados a este punto de la fogosa canícula, este Lazarillo comunica a su no ingente pero selecta parroquia virtual, dispersa por la etérea intangibilidad del espacio, que va a tomarse unos días de respiro para renovar el aire con que espera reimpulsar este modesto Diario al retorno de sus vacaciones. Serán cortas, intensas y altas -por aquello de sus aficiones montañeras-, por lo que muy bien cabe esperar que las promesas de renovado aliento se cumplan. Si los lectores también tienen la merced de esperarles unas cuantas jornadas, este Lazarillo y sus acólitos prometen no defraudarles en lo que esté al alcance de la sutileza de su ingenio y el comedido tono de su voz.
Llegados a este punto de la fogosa canícula, este Lazarillo comunica a su no ingente pero selecta parroquia virtual, dispersa por la etérea intangibilidad del espacio, que va a tomarse unos días de respiro para renovar el aire con que espera reimpulsar este modesto Diario al retorno de sus vacaciones. Serán cortas, intensas y altas -por aquello de sus aficiones montañeras-, por lo que muy bien cabe esperar que las promesas de renovado aliento se cumplan. Si los lectores también tienen la merced de esperarles unas cuantas jornadas, este Lazarillo y sus acólitos prometen no defraudarles en lo que esté al alcance de la sutileza de su ingenio y el comedido tono de su voz.
viernes, 22 de julio de 2005
Breviario:
El coronel no tiene quien se suscriba
Lazarillo
En un clima político infecto de chulerías por parte del partido en la oposición, donde casi se ha llegado últimamente a las manos, no era raro que aflorase, siquiera solitario, el abrojo decimonónico del golpismo. El protagonista ha sido un coronel de Artillería en edad prejubilar, a quien en sus horas de ocio, entre el tedio y la llamada redentora de liberar a España del separatismo disgregador, se le ocurrió erigirse en cabecilla de una asonada. Esto, en los albores del siglo XXI y en un país ligado a la civilizada órbita de la Europa democrática, mueve al asombro y nos retrotrae al fondo más oscuro de nuestra historia. Por suerte, el coronel no parece que tuvo respuesta a su soflama, distribuida por correo electrónico entre sus colegas, y como todo se quedó en el intento sin mayor trascendencia, sus superiores se limitaron a aplicarle ocho días de arresto domiciliario. Con tal precedente, el golpismo como tentación puede seguir siendo un esparcimiento lamentable en cualquier militar nostálgico, aunque -como ha ocurrido en esta ocasión- no tenga quien lo suscriba. ¿Fichará como comentarista al coronel Federico el de la Cope?
En un clima político infecto de chulerías por parte del partido en la oposición, donde casi se ha llegado últimamente a las manos, no era raro que aflorase, siquiera solitario, el abrojo decimonónico del golpismo. El protagonista ha sido un coronel de Artillería en edad prejubilar, a quien en sus horas de ocio, entre el tedio y la llamada redentora de liberar a España del separatismo disgregador, se le ocurrió erigirse en cabecilla de una asonada. Esto, en los albores del siglo XXI y en un país ligado a la civilizada órbita de la Europa democrática, mueve al asombro y nos retrotrae al fondo más oscuro de nuestra historia. Por suerte, el coronel no parece que tuvo respuesta a su soflama, distribuida por correo electrónico entre sus colegas, y como todo se quedó en el intento sin mayor trascendencia, sus superiores se limitaron a aplicarle ocho días de arresto domiciliario. Con tal precedente, el golpismo como tentación puede seguir siendo un esparcimiento lamentable en cualquier militar nostálgico, aunque -como ha ocurrido en esta ocasión- no tenga quien lo suscriba. ¿Fichará como comentarista al coronel Federico el de la Cope?
Londres 2 : Bajo el terror psicológico
Félix Población
Dos semanas después de la matanza que costó más de medio centenar de víctimas mortales y un total de 700 heridos, la capital británica ha vuelto a vivir la psicosis del terror. Eso parece que con preciso y amedrentador cálculo los miserables artífices de las nuevas explosiones, dispuestas también en varios itinerarios de los transportes públicos, han pretendido transmitir a la población y al gobierno. A no ser que, por algún tipo de error, la suerte o la impericia de los terroristas hayan querido que los artefactos no llegaran a explosionar.
El primer ministro británico ha sido muy certero a la hora de valorar la primera impresión. A la mano criminal le ha bastado, bien porque no haya podido, bien porque espere otra oportunidad para armarla con más espanto y llenar otra vez de muerte las calles londinenses, amagar el golpe para hacer saber a las autoridades y a la ciudadanía del Reino Unido que sigue allí y que en cualquier momento se puede cernir con el pavoroso rigor de la masacre sobre los más débiles. Como mecanismo psicológico de influencia para imbuir miedo en la sociedad, ésa hasta podría ser una táctica ciertamente preocupante por sus posibilidades efectivas.
Con el sangriento precedente del 7 de julio, toda incidencia terrorista en el área de aquella nación, por leves que sean sus consecuencias como las de ayer, incrementará en la ciudadanía una aprensiva sensación de inseguridad y miedo que podría repercutir en el modélico sistema de libertades británico. Eso lo saben muy bien las oscuras fuerzas que pretenden dinamitar no sólo aquél sino acaso todo nuestro modelo occidental y democrático de convivencia.
El señor alcalde de Londres, Ken Livingstone, según certificó con palabras bien claras hace unos días días, tras la atroz matanza vivida por su ciudad, ha tenido el valor de discernir entre las manipulaciones del ruido informativo y expresar en voz alta una de las razones fundamentales de esa amenazadora barbarie fundamentalista cebada por occidente: está en Irak, con el ejército británico como invasor y testigo de una barbarie cotidiana desde hace más de dos años, a la que aquí no se presta ningún minuto de silencio.
Ante estas nuevas y adversas circunstancias cabe preguntarse, con el escritor británico Ian McEwan en un reciente artículo, ¿cuánto poder debemos conceder al Leviatán, cuánta libertad nos pedirán que cedamos a cambio de nuestra seguridad?
Dos semanas después de la matanza que costó más de medio centenar de víctimas mortales y un total de 700 heridos, la capital británica ha vuelto a vivir la psicosis del terror. Eso parece que con preciso y amedrentador cálculo los miserables artífices de las nuevas explosiones, dispuestas también en varios itinerarios de los transportes públicos, han pretendido transmitir a la población y al gobierno. A no ser que, por algún tipo de error, la suerte o la impericia de los terroristas hayan querido que los artefactos no llegaran a explosionar.
El primer ministro británico ha sido muy certero a la hora de valorar la primera impresión. A la mano criminal le ha bastado, bien porque no haya podido, bien porque espere otra oportunidad para armarla con más espanto y llenar otra vez de muerte las calles londinenses, amagar el golpe para hacer saber a las autoridades y a la ciudadanía del Reino Unido que sigue allí y que en cualquier momento se puede cernir con el pavoroso rigor de la masacre sobre los más débiles. Como mecanismo psicológico de influencia para imbuir miedo en la sociedad, ésa hasta podría ser una táctica ciertamente preocupante por sus posibilidades efectivas.
Con el sangriento precedente del 7 de julio, toda incidencia terrorista en el área de aquella nación, por leves que sean sus consecuencias como las de ayer, incrementará en la ciudadanía una aprensiva sensación de inseguridad y miedo que podría repercutir en el modélico sistema de libertades británico. Eso lo saben muy bien las oscuras fuerzas que pretenden dinamitar no sólo aquél sino acaso todo nuestro modelo occidental y democrático de convivencia.
El señor alcalde de Londres, Ken Livingstone, según certificó con palabras bien claras hace unos días días, tras la atroz matanza vivida por su ciudad, ha tenido el valor de discernir entre las manipulaciones del ruido informativo y expresar en voz alta una de las razones fundamentales de esa amenazadora barbarie fundamentalista cebada por occidente: está en Irak, con el ejército británico como invasor y testigo de una barbarie cotidiana desde hace más de dos años, a la que aquí no se presta ningún minuto de silencio.
Ante estas nuevas y adversas circunstancias cabe preguntarse, con el escritor británico Ian McEwan en un reciente artículo, ¿cuánto poder debemos conceder al Leviatán, cuánta libertad nos pedirán que cedamos a cambio de nuestra seguridad?
REDdiario:
Si Irak hubiera invadido USA
Melibea del Huerto
De Refranes, el último artículo publicado por el escritor uruguayo Eduardo Galeano en el prestigioso diario argentino Página/12, entresaco el fragmento que sigue en el que autor calcula que serían 300.000 los norteamericanos víctimas de una impensable invasión de su país por Irak, cifra proporcional con la que USA ha causado hasta ahora en aquella nación tras la invasión de hace poco más de dos años. El resto del texto, visitable a través de Nuestra América, no deja de ser igualmente interesante, como cabe suponer en un escritor de la dignidad intelectual y compromiso ético y social de Galeano, cuyo libro Patas Arriba, en esta misma línea de periodismo crítico, siempre me permito recomendar como lectura vital para nuestras conciencias:
Los bombardeos contra Afganistán y contra Irak ¿no fueron, no siguen siendo, atentados terroristas, que en el caso de Irak se repiten día tras día? ¿No es siempre, o casi siempre, la clase trabajadora quien pone los muertos en los atentados y en las guerras? ¿No merecen el mismo respeto y la misma compasión las víctimas de cualquier expresión del desprecio por la vida humana?. Sin comerla ni beberla, no menos de tres mil campesinos fueron despedazados por las bombas que buscaron, y no encontraron, a Bin Laden en tierras afganas. Y no menos de 25 mil civiles, muchos de ellos mujeres y niños, fueron despedazados por las bombas que buscaron, y no encontraron, las armas de destrucción masiva en Irak, y por el baño de sangre que sigue provocando la ocupación extranjera del país. Si Irak hubiera invadido a los Estados Unidos, anormalidad que a nadie se le pasa por la cabeza, las víctimas civiles serían, en proporción, trescientos mil norteamericanos. Por los siglos de los siglos resonarían en el mundo los truenos de semejante horror. Como los muertos son iraquíes, rápidamente se convierte en costumbre. En 1776, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos afirmó que todos los hombres son creados iguales, pero poquitos años después la primera Constitución aclaró el concepto: estableció que en los censos de población, cada negro equivalía a las tres quintas partes de una persona. ¿A cuántas partes o partecitas de una persona equivale, hoy día, un iraquí?
“Unos son más iguales que otros”, dicen que dicen.
De Refranes, el último artículo publicado por el escritor uruguayo Eduardo Galeano en el prestigioso diario argentino Página/12, entresaco el fragmento que sigue en el que autor calcula que serían 300.000 los norteamericanos víctimas de una impensable invasión de su país por Irak, cifra proporcional con la que USA ha causado hasta ahora en aquella nación tras la invasión de hace poco más de dos años. El resto del texto, visitable a través de Nuestra América, no deja de ser igualmente interesante, como cabe suponer en un escritor de la dignidad intelectual y compromiso ético y social de Galeano, cuyo libro Patas Arriba, en esta misma línea de periodismo crítico, siempre me permito recomendar como lectura vital para nuestras conciencias:
Los bombardeos contra Afganistán y contra Irak ¿no fueron, no siguen siendo, atentados terroristas, que en el caso de Irak se repiten día tras día? ¿No es siempre, o casi siempre, la clase trabajadora quien pone los muertos en los atentados y en las guerras? ¿No merecen el mismo respeto y la misma compasión las víctimas de cualquier expresión del desprecio por la vida humana?. Sin comerla ni beberla, no menos de tres mil campesinos fueron despedazados por las bombas que buscaron, y no encontraron, a Bin Laden en tierras afganas. Y no menos de 25 mil civiles, muchos de ellos mujeres y niños, fueron despedazados por las bombas que buscaron, y no encontraron, las armas de destrucción masiva en Irak, y por el baño de sangre que sigue provocando la ocupación extranjera del país. Si Irak hubiera invadido a los Estados Unidos, anormalidad que a nadie se le pasa por la cabeza, las víctimas civiles serían, en proporción, trescientos mil norteamericanos. Por los siglos de los siglos resonarían en el mundo los truenos de semejante horror. Como los muertos son iraquíes, rápidamente se convierte en costumbre. En 1776, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos afirmó que todos los hombres son creados iguales, pero poquitos años después la primera Constitución aclaró el concepto: estableció que en los censos de población, cada negro equivalía a las tres quintas partes de una persona. ¿A cuántas partes o partecitas de una persona equivale, hoy día, un iraquí?
“Unos son más iguales que otros”, dicen que dicen.
jueves, 21 de julio de 2005
Breviario:
Sin noticias del principito o princesita Escorpio
Melibea del Huerto
El embarazo de doña Letizia, esposa del Príncipe de Asturias y máxima garante biológica de la corona de España por sucesión directa, discurre con una sorprendente y quizá excesiva discreción. Transcurridos varios meses desde su halagüeña noticia, y cuando ya debería saberse al menos el sexo de la criatura -con natalicio previsto para el mes de noviembre-, la presencia de doña Letizia se echa en falta en las publicaciones dadas al seguimiento de sonados y señalados embarazos. Como tampoco llega hasta la ciudadanía rumor alguno sobre lo que tanto debería interesar al respetable, cabe pensar que el asunto está siendo manejado con la máxima reserva y que no habrá datos hasta el feliz desenlace. El único disponible por una servidora es que el sexo del bebé ya no es hoy un imprevisto si todo está sabiamente programado.
El pimiento de la unidad de España
Félix Población
El secretario del Partido Popular, don Ángel Acebes, por no servir no sirve ni como instigador de cizaña. El otro día, con el avieso al tiempo que cándido fin de perturbar la unidad del partido en el gobierno, pretendió adscribir a los postulados del PP acerca de la unidad de España al mismísimo Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Semejante pretensión con el presidente de Extremadura es tontería, como éste acaba de demostrar, y además corre el riesgo de toparse con la merecida y rotunda respuesta.
La contestación del temperamental y siempre muy expresivo líder extremeño, además de disentir por las bravas de la España uniforme y si pudiera uniformada del Partido Popular, en un alegato político a juego con la insidia de don Ángel, especifica que la unidad de España le importa al partido de la oposición un pimiento y que sólo es una herramienta más de desgaste en contra del gobierno socialista.
El señor Rajoy y los fieles descendientes del tutelaje aznarí, en su desoladora capacidad para la crítica, de la que vienen dando largo ejemplo, están utilizando el falso pretexto de la ruptura de España con fines de rastrero electoralismo, conscientes de que eso sigue vendiendo entre la clientela política más afín a la derecha pura y dura. Pero España, esta España de ahora y de mañana, tiene asuntos de más enjundia y verdad que dirimir a los que no es ajena una parte del electorado inscrita en la tendencia ideológica de centro-derecha.
Si el Partido Popular no quiere reducir aún más sus expectativas como alternativa al Partido Socialista, debería ser consciente de que la aventurada hipótesis de la unidad en peligro de España no le va a deparar más que un anclaje al pasado y al neoconservadurismo de los que la mayor parte de la ciudadanía cada vez está más alejada. Sobre todo porque de ese pasado en sombra provenimos sin ninguna nostalgia.
El secretario del Partido Popular, don Ángel Acebes, por no servir no sirve ni como instigador de cizaña. El otro día, con el avieso al tiempo que cándido fin de perturbar la unidad del partido en el gobierno, pretendió adscribir a los postulados del PP acerca de la unidad de España al mismísimo Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Semejante pretensión con el presidente de Extremadura es tontería, como éste acaba de demostrar, y además corre el riesgo de toparse con la merecida y rotunda respuesta.
La contestación del temperamental y siempre muy expresivo líder extremeño, además de disentir por las bravas de la España uniforme y si pudiera uniformada del Partido Popular, en un alegato político a juego con la insidia de don Ángel, especifica que la unidad de España le importa al partido de la oposición un pimiento y que sólo es una herramienta más de desgaste en contra del gobierno socialista.
El señor Rajoy y los fieles descendientes del tutelaje aznarí, en su desoladora capacidad para la crítica, de la que vienen dando largo ejemplo, están utilizando el falso pretexto de la ruptura de España con fines de rastrero electoralismo, conscientes de que eso sigue vendiendo entre la clientela política más afín a la derecha pura y dura. Pero España, esta España de ahora y de mañana, tiene asuntos de más enjundia y verdad que dirimir a los que no es ajena una parte del electorado inscrita en la tendencia ideológica de centro-derecha.
Si el Partido Popular no quiere reducir aún más sus expectativas como alternativa al Partido Socialista, debería ser consciente de que la aventurada hipótesis de la unidad en peligro de España no le va a deparar más que un anclaje al pasado y al neoconservadurismo de los que la mayor parte de la ciudadanía cada vez está más alejada. Sobre todo porque de ese pasado en sombra provenimos sin ninguna nostalgia.
REDdiario:
El filósofo Gianni Vattimo está con Chávez
Lazarillo
La personalidad de Gianni Vattimo (Turín 1936) es sobradamente respetada y reconocida en el ámbito del pensamiento europeo actual. Autor de numerosas obras filosóficas, entre las que cabe destacar El pensamiento débil, Las aventuras de la diferencia, El sujeto y la máscara, La sociedad transparente o El fin de la modernidad -todas ellas y algunas más traducidas al español-, se considera un político fracasado, tras haber intervenido como parlamentario europeo en el grupo Demócratas de Izquierda, con una muy activa vida académica como profesor invitado en diversas universidades de Norteamérica y América Latina. Tiene el osado valor de definirse como católico-comunista y casi todas las entrevistas que ofrece a los medios de información suelen aportar muy interesantes reflexiones acerca de la realidad geopolítica de nuestro tiempo. Es el caso del diálogo sostenido con SEMANA.COM, visitable a través de la Web Rebelión en su edición más reciente. Tras hablar de los últimos atentados terroristas en Londres y de la nefasta política de guerra preventiva propulsada por Estados Unidos en Irak, el filósofo se refiere al régimen bolivariano de Venezuela al ser interrogado por el periodista sobre cuestiones específicas relacionadas con el mismo:
Usted ha dicho que entre más libertades tenga un pueblo más seguro es, ¿cómo ve a Cuba y a Venezuela en este tema?
El problema de la falta de libertad en Cuba es que es una isla pobre. La única diferencia entre Cuba y Venezuela es el dinero: Venezuela lo tiene todo y hace con él políticas sociales. Yo nunca he visto a alguien que diga que Batista era mejor que Castro, nunca, pero obviamente, en contra de Castro está la presión del capitalismo occidental que lo ha estrangulado. Pero llega Chávez a Latinoamérica y, gracias a su petróleo, hace más viable la revolución socialista. Debo decir que Chávez me ha convertido al chavismo. He visto el proyecto de 'Barrio adentro' donde distribuye médicos y profesores en los barrios de Caracas y eso me parece totalmente democrático. En cambio, cuando Bush habla de democracia la gente se ríe.
Es decir que hay dos tipos de democracia.
Hay una democracia en crisis en el mundo occidental. Si tengo que elegir entre dos democracias imperfectas, entre la vieja occidental y la joven latinoamericana, me quedo con esta última porque, por lo menos, se nota la revolución y la transformación social.
¿Cómo explica la posición de una parte de la élite y del gobierno de Colombia que ven a Chávez y a Venezuela como una amenaza?
Lo que pasa es que ven en Venezuela un cambio y sin violencia. Me parece que los poderes tradicionales de Colombia han sido demasiado permeables por otro tipo de poderes: los paramilitares, la guerrilla y el narcotráfico. Si yo fuera el presidente de Colombia (risas), haría todo lo posible por legalizar las drogas. La violencia ligada a las drogas no pertenece a los consumidores sino a los productores, a los que convierte a la seguridad en la mayor debilidad de este país. Claro que para un extranjero esto es muy fácil decirlo desde un hotel en Bogotá, pero sí me parece que debe darse un giro al realismo actual y sin violencia. Por ejemplo, ¿por qué hay una popularidad tan alta de Chávez? Porque está basada, en su mayoría, en la ayuda a los pobres. Se trata de transformar estructuras sociales.
En su conferencia, usted ha dicho que Venezuela está más capacitada que Estados Unidos para exportar felicidad, ¿cómo puede interpretarse esa frase?
Estados Unidos está adoctrinando, gracias a su política del terror y su discurso de guerra preventiva; en cambio, Venezuela, lo hace a través de su política social. ¿Cuál es mejor?
La personalidad de Gianni Vattimo (Turín 1936) es sobradamente respetada y reconocida en el ámbito del pensamiento europeo actual. Autor de numerosas obras filosóficas, entre las que cabe destacar El pensamiento débil, Las aventuras de la diferencia, El sujeto y la máscara, La sociedad transparente o El fin de la modernidad -todas ellas y algunas más traducidas al español-, se considera un político fracasado, tras haber intervenido como parlamentario europeo en el grupo Demócratas de Izquierda, con una muy activa vida académica como profesor invitado en diversas universidades de Norteamérica y América Latina. Tiene el osado valor de definirse como católico-comunista y casi todas las entrevistas que ofrece a los medios de información suelen aportar muy interesantes reflexiones acerca de la realidad geopolítica de nuestro tiempo. Es el caso del diálogo sostenido con SEMANA.COM, visitable a través de la Web Rebelión en su edición más reciente. Tras hablar de los últimos atentados terroristas en Londres y de la nefasta política de guerra preventiva propulsada por Estados Unidos en Irak, el filósofo se refiere al régimen bolivariano de Venezuela al ser interrogado por el periodista sobre cuestiones específicas relacionadas con el mismo:
Usted ha dicho que entre más libertades tenga un pueblo más seguro es, ¿cómo ve a Cuba y a Venezuela en este tema?
El problema de la falta de libertad en Cuba es que es una isla pobre. La única diferencia entre Cuba y Venezuela es el dinero: Venezuela lo tiene todo y hace con él políticas sociales. Yo nunca he visto a alguien que diga que Batista era mejor que Castro, nunca, pero obviamente, en contra de Castro está la presión del capitalismo occidental que lo ha estrangulado. Pero llega Chávez a Latinoamérica y, gracias a su petróleo, hace más viable la revolución socialista. Debo decir que Chávez me ha convertido al chavismo. He visto el proyecto de 'Barrio adentro' donde distribuye médicos y profesores en los barrios de Caracas y eso me parece totalmente democrático. En cambio, cuando Bush habla de democracia la gente se ríe.
Es decir que hay dos tipos de democracia.
Hay una democracia en crisis en el mundo occidental. Si tengo que elegir entre dos democracias imperfectas, entre la vieja occidental y la joven latinoamericana, me quedo con esta última porque, por lo menos, se nota la revolución y la transformación social.
¿Cómo explica la posición de una parte de la élite y del gobierno de Colombia que ven a Chávez y a Venezuela como una amenaza?
Lo que pasa es que ven en Venezuela un cambio y sin violencia. Me parece que los poderes tradicionales de Colombia han sido demasiado permeables por otro tipo de poderes: los paramilitares, la guerrilla y el narcotráfico. Si yo fuera el presidente de Colombia (risas), haría todo lo posible por legalizar las drogas. La violencia ligada a las drogas no pertenece a los consumidores sino a los productores, a los que convierte a la seguridad en la mayor debilidad de este país. Claro que para un extranjero esto es muy fácil decirlo desde un hotel en Bogotá, pero sí me parece que debe darse un giro al realismo actual y sin violencia. Por ejemplo, ¿por qué hay una popularidad tan alta de Chávez? Porque está basada, en su mayoría, en la ayuda a los pobres. Se trata de transformar estructuras sociales.
En su conferencia, usted ha dicho que Venezuela está más capacitada que Estados Unidos para exportar felicidad, ¿cómo puede interpretarse esa frase?
Estados Unidos está adoctrinando, gracias a su política del terror y su discurso de guerra preventiva; en cambio, Venezuela, lo hace a través de su política social. ¿Cuál es mejor?
miércoles, 20 de julio de 2005
La deplorable ausencia de Zapatero en Guadalajara
Lazarillo
Todavía ahora, cinco días después de iniciado, sobrevive el fuego en los pinares de Guadalajara, aunque su incidencia parece al fin bajo control. Mientras, se van aireando negligencias, faltas de coordinación, críticas y denuncias a la que parece ser a todas luces una nefasta gestión del siniestro, tanto por la carencia de medios como por la coordinación de los trabajos de extinción a cargo de los gobiernos competentes.
Las contradicciones en la versión de los hechos por parte de dos representantes de la Junta de Castilla-La Mancha ha dado ante la opinión pública una lamentable sensación de incompetencia. El que tan desolador desastre se haya prolongado durante cinco días sin que el presidente del Gobierno haya acudido al lugar, coloca al señor Zapatero entre los políticos-avestruz de cuya condición le creíamos exento.
No hizo lo mismo don José Luis cuando meses atrás se produjo en Barcelona el derrumbe de una parte del barrio del Carmel, sin que hubiera que registrar en el siniestro víctimas mortales. Entonces, el apresuramiento y diligencia en acudir del señor presidente nos dieron a entender que estábamos ante un político sensible a las desgracias humanas.
Sostendríamos esa idea hoy si el señor Zapatero se hubiera interesado en vivo y en directo por la tragedia de Guadalajara. Delegar en la señora vicepresidenta del Gobierno cuando once trabajadores forestales han dejado su vida en un trabajo mal asistido y controlado desde Toledo y Madrid, sedes de gobernación socialista, ni es de socialistas ni es de políticos con el talante humano que presumíamos en el señor presidente de la nación.
Los ciudadanos de esa comarca de Guadalajara arrasada por las llamas, donde las condiciones de habitabilidad, comunicaciones y recursos se sitúan muy por debajo de las de otras regiones españolas, están en su derecho de creerse, tras el desastre mal socorrido que ha asolado sus montes, ciudadanos de segunda. Quizá no hubiera sido así si Guadalajara estuviera en Cataluña bajo el gobierno tripartito que rige aquella Comunidad.
Todavía ahora, cinco días después de iniciado, sobrevive el fuego en los pinares de Guadalajara, aunque su incidencia parece al fin bajo control. Mientras, se van aireando negligencias, faltas de coordinación, críticas y denuncias a la que parece ser a todas luces una nefasta gestión del siniestro, tanto por la carencia de medios como por la coordinación de los trabajos de extinción a cargo de los gobiernos competentes.
Las contradicciones en la versión de los hechos por parte de dos representantes de la Junta de Castilla-La Mancha ha dado ante la opinión pública una lamentable sensación de incompetencia. El que tan desolador desastre se haya prolongado durante cinco días sin que el presidente del Gobierno haya acudido al lugar, coloca al señor Zapatero entre los políticos-avestruz de cuya condición le creíamos exento.
No hizo lo mismo don José Luis cuando meses atrás se produjo en Barcelona el derrumbe de una parte del barrio del Carmel, sin que hubiera que registrar en el siniestro víctimas mortales. Entonces, el apresuramiento y diligencia en acudir del señor presidente nos dieron a entender que estábamos ante un político sensible a las desgracias humanas.
Sostendríamos esa idea hoy si el señor Zapatero se hubiera interesado en vivo y en directo por la tragedia de Guadalajara. Delegar en la señora vicepresidenta del Gobierno cuando once trabajadores forestales han dejado su vida en un trabajo mal asistido y controlado desde Toledo y Madrid, sedes de gobernación socialista, ni es de socialistas ni es de políticos con el talante humano que presumíamos en el señor presidente de la nación.
Los ciudadanos de esa comarca de Guadalajara arrasada por las llamas, donde las condiciones de habitabilidad, comunicaciones y recursos se sitúan muy por debajo de las de otras regiones españolas, están en su derecho de creerse, tras el desastre mal socorrido que ha asolado sus montes, ciudadanos de segunda. Quizá no hubiera sido así si Guadalajara estuviera en Cataluña bajo el gobierno tripartito que rige aquella Comunidad.
martes, 19 de julio de 2005
Las olas de calor y el mal de la Tierra
Félix Población
Se está cumpliendo lo previsto por la NASA. Aquí en España llevamos ya un mes de mucho calor y varios de sequía generalizada. Las razones están, según el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de Nueva York, en lo consabidos gases invernadero provocados por la humana codicia, aliados este verano a una corriente débil del díscolo Niño, ese fenómeno de caldeamiento consistente en la expansión de agua cálida sobre gran parte del Océano Pacífico tropical.
El Niño se dejó sentir especialmente en 1998, el año más caluroso de todos, cuando la escalada del termómetro estuvo asociada con una de sus más fuertes corrientes. Aún así, parece ser que este verano va a ser el más calido de la historia desde que se contabilizan las temperaturas, hace ya más de dos siglos (1800). El del año pasado no le fue a la zaga, pues ocupa el cuarto lugar en el registro, tras los tres anteriores, sintomáticamente consecutivos. En 2004, las temperaturas promedio de la tierra y la superficie oceánica estuvieron 0.48 grados por encima de la temperatura promedio entre 1951 y 1980.
James Hansen, director del mencionado instituto, ha insistido en los daños provocados hasta hora en la capa de ozono como consecuencia de la emisión de dióxido de carbono. Esos efectos se explican, como es sabido, al absorber la superficie terrestre más energía solar de la que refleja el espacio.
Todos esos datos científica y contrastadamente comprobables resultan aún mucho más preocupantes cuando se lee en el diario The Guardian que la petrolera Exxon Mobil financia a un prestigioso equipo de meteorólogos para que elabore informes minimizadores de la importancia del cambio climático. Esa compañía británica se llama Scientific Alliance, que naturalmente lo ha negado, y está vinculada -por supuesto- a la citada empresa petrolera.
La Tierra tiene fiebre y se sigue pretendiendo su máxima explotación a pesar de la enfermedad que la aqueja. Me temo que el planeta ya nos lo está haciendo pagar. Lo peor es que los grandes Estados depredadores no hacen caso del diagnóstico.
Se está cumpliendo lo previsto por la NASA. Aquí en España llevamos ya un mes de mucho calor y varios de sequía generalizada. Las razones están, según el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de Nueva York, en lo consabidos gases invernadero provocados por la humana codicia, aliados este verano a una corriente débil del díscolo Niño, ese fenómeno de caldeamiento consistente en la expansión de agua cálida sobre gran parte del Océano Pacífico tropical.
El Niño se dejó sentir especialmente en 1998, el año más caluroso de todos, cuando la escalada del termómetro estuvo asociada con una de sus más fuertes corrientes. Aún así, parece ser que este verano va a ser el más calido de la historia desde que se contabilizan las temperaturas, hace ya más de dos siglos (1800). El del año pasado no le fue a la zaga, pues ocupa el cuarto lugar en el registro, tras los tres anteriores, sintomáticamente consecutivos. En 2004, las temperaturas promedio de la tierra y la superficie oceánica estuvieron 0.48 grados por encima de la temperatura promedio entre 1951 y 1980.
James Hansen, director del mencionado instituto, ha insistido en los daños provocados hasta hora en la capa de ozono como consecuencia de la emisión de dióxido de carbono. Esos efectos se explican, como es sabido, al absorber la superficie terrestre más energía solar de la que refleja el espacio.
Todos esos datos científica y contrastadamente comprobables resultan aún mucho más preocupantes cuando se lee en el diario The Guardian que la petrolera Exxon Mobil financia a un prestigioso equipo de meteorólogos para que elabore informes minimizadores de la importancia del cambio climático. Esa compañía británica se llama Scientific Alliance, que naturalmente lo ha negado, y está vinculada -por supuesto- a la citada empresa petrolera.
La Tierra tiene fiebre y se sigue pretendiendo su máxima explotación a pesar de la enfermedad que la aqueja. Me temo que el planeta ya nos lo está haciendo pagar. Lo peor es que los grandes Estados depredadores no hacen caso del diagnóstico.
REDdiario:
El G-8 y la retórica de las promesas vagas
Celestina Tenerías
No precisaban muchos días las ONG dedicadas al desarrollo y los grupos ecologistas para hacer balance de la reciente cumbre de Escocia del G-8. Una vez más se ha demostrado que, cuando los países más poderosos del planeta se reúnen y pretenden ofrecer su mejor imagen ante los infinitos problemas de los más pobres, el resultado no pasa de la imagen y suele propender más a la mercadotecnia que a la eficiencia. Lo mismo cabe decir de las previsiones que sobre el grave problema del cambio climático estipulan los grandes de la Tierra. Los discursos grandilocuentes y la retórica de las promesas vagas han marcado una vez más la línea de los grandes líderes internacionales. Baste como ejemplo el compromiso abordado durante la reunión de incrementar las ayudas a los países empobrecidos en 50 mil millones de dólares durante los próximos 5 años, de los cuales 20 mil millones serían para África. Tal promesa, como ha denunciado la campaña británica Make poverty history y la ONG Christian Aid, corresponde en su mayor parte a ayudas comprometidas anteriormente. De toda la crítica que el G-8 se merece por parte de las organizaciones no gubernamentales y el Foro de los Pueblos, celebrado al tiempo que la cumbre, se habla en el último boletín semanal de Canal Solidario con amplitud y detalle.
No precisaban muchos días las ONG dedicadas al desarrollo y los grupos ecologistas para hacer balance de la reciente cumbre de Escocia del G-8. Una vez más se ha demostrado que, cuando los países más poderosos del planeta se reúnen y pretenden ofrecer su mejor imagen ante los infinitos problemas de los más pobres, el resultado no pasa de la imagen y suele propender más a la mercadotecnia que a la eficiencia. Lo mismo cabe decir de las previsiones que sobre el grave problema del cambio climático estipulan los grandes de la Tierra. Los discursos grandilocuentes y la retórica de las promesas vagas han marcado una vez más la línea de los grandes líderes internacionales. Baste como ejemplo el compromiso abordado durante la reunión de incrementar las ayudas a los países empobrecidos en 50 mil millones de dólares durante los próximos 5 años, de los cuales 20 mil millones serían para África. Tal promesa, como ha denunciado la campaña británica Make poverty history y la ONG Christian Aid, corresponde en su mayor parte a ayudas comprometidas anteriormente. De toda la crítica que el G-8 se merece por parte de las organizaciones no gubernamentales y el Foro de los Pueblos, celebrado al tiempo que la cumbre, se habla en el último boletín semanal de Canal Solidario con amplitud y detalle.
lunes, 18 de julio de 2005
Putas barbacoas, denigrante escasez de medios
Félix Población
La gente de los pueblos de Guadalajara que ha visto arder su entorno como una tea está que arde de indignación. No es para menos. Durante este fin de semana, y aún ahora, su campo es pasto de las llamas sin que los medios de extinción disponibles hayan podido evitarlo a lo largo de más de 48 horas. Dígase lo que se diga sobre la densidad y características del siniestro, es mucho tiempo para que la quema de más de seis mil hectárea no se haya atajado.
Todos sabíamos, desde el Gobierno de la nación a los gobiernos regionales, desde los máximos responsables al último campesino, que éste iba a ser un verano especialmente proclive a los incendios forestales. La sequedad del terreno por la escasez de lluvias advertía de ese riesgo con sobrada certidumbre. Este mismo fin de semana se han registrado hasta cuatro focos de extensiva intensidad en otras tantas provincias. El balance del desastre habla de más de diez mil hectáreas arrasadas y una opinión generalizada: medios insuficientes.
Esta vez, sin embargo, el recuento de miles de árboles convertidos en ceniza comporta sobre todo una tragedia humana. Al menos once personas han perdido la vida en las inmediaciones del pueblo alcarreño de Riba de Saelices en su intento de pugna solidaria contra el fuego. Once trabajadores que a la voluntariedad y/o profesionalidad de su esfuerzo habrán unido la desesperación e impotencia ante un desigual combate.
Es muy grave que por la gracieta de esos domingueros para quienes el campo es en sentido estricto y exclusivo una parrillada a la sombra, estemos lamentando este desastre. Que se sigan permitiendo las putas barbacoas cuando el herbazal es pura yesca. Que las patrullas ecológicas de la Guardia Civil no den abasto para controlar tanta imprudencia por la precariedad del SEPRONA.
Y volvemos a lo mismo: si a la escasez de medios unimos la imprudencia de ciudadanos con el seso atolondrado por una chuletada o el terrorismo solapado de los pirómanos impunes, estamos jugando con fuego. Los bosques de España son cada verano, con una incidencia cada vez más masiva, un paisaje en amenazadora pendiente hacia la desoladora y letal desertización. ¿Nos lo vamos a tomar en serio de una puñetera vez?
Documentación: ¿Quién está detrás de los incendios forestales? Informe WWF/Adena
La gente de los pueblos de Guadalajara que ha visto arder su entorno como una tea está que arde de indignación. No es para menos. Durante este fin de semana, y aún ahora, su campo es pasto de las llamas sin que los medios de extinción disponibles hayan podido evitarlo a lo largo de más de 48 horas. Dígase lo que se diga sobre la densidad y características del siniestro, es mucho tiempo para que la quema de más de seis mil hectárea no se haya atajado.
Todos sabíamos, desde el Gobierno de la nación a los gobiernos regionales, desde los máximos responsables al último campesino, que éste iba a ser un verano especialmente proclive a los incendios forestales. La sequedad del terreno por la escasez de lluvias advertía de ese riesgo con sobrada certidumbre. Este mismo fin de semana se han registrado hasta cuatro focos de extensiva intensidad en otras tantas provincias. El balance del desastre habla de más de diez mil hectáreas arrasadas y una opinión generalizada: medios insuficientes.
Esta vez, sin embargo, el recuento de miles de árboles convertidos en ceniza comporta sobre todo una tragedia humana. Al menos once personas han perdido la vida en las inmediaciones del pueblo alcarreño de Riba de Saelices en su intento de pugna solidaria contra el fuego. Once trabajadores que a la voluntariedad y/o profesionalidad de su esfuerzo habrán unido la desesperación e impotencia ante un desigual combate.
Es muy grave que por la gracieta de esos domingueros para quienes el campo es en sentido estricto y exclusivo una parrillada a la sombra, estemos lamentando este desastre. Que se sigan permitiendo las putas barbacoas cuando el herbazal es pura yesca. Que las patrullas ecológicas de la Guardia Civil no den abasto para controlar tanta imprudencia por la precariedad del SEPRONA.
Y volvemos a lo mismo: si a la escasez de medios unimos la imprudencia de ciudadanos con el seso atolondrado por una chuletada o el terrorismo solapado de los pirómanos impunes, estamos jugando con fuego. Los bosques de España son cada verano, con una incidencia cada vez más masiva, un paisaje en amenazadora pendiente hacia la desoladora y letal desertización. ¿Nos lo vamos a tomar en serio de una puñetera vez?
Documentación: ¿Quién está detrás de los incendios forestales? Informe WWF/Adena
domingo, 17 de julio de 2005
Teoría y práctica de la estupidez (*)
Lazarillo
La finalidad de este libro es ayudar a reducir la vulnerabilidad humana, dice mi admirado José Antonio Marina al final de la introducción de la obra que me permito recomendar sin reservas a quienes no la conozcan. Como todas las de este autor -y ya lleva un buen número publicadas, desde Elogio y refutación del ingenio, Ética para náufragos y El laberinto sentimental a Crónicas de la ultramodernidad y Los sueños de la razón, entre otras-, en la que lleva el subtítulo que encabeza estas líneas se manifiesta una vez más la perspicacia crítica unida a la inteligencia expositiva, características que hacen de Marina un pensador de hondura clara y palabra próxima. Extraigo los párrafos que siguen como mejor evidencia del interés que puede despertar un asunto de significación tan sugestiva como el que da nombre al volumen: La inteligencia fracasada. Puesto que hay una teoría científica de la inteligencia -sostiene el autor-, debería haber otra igualmente científica de la estupidez. Creo, incluso, que enseñarla como asignatura troncal en todos los niveles educativos produciría enormes beneficios sociales.
La inteligencia fracasa cuando es incapaz de ajustarse a la realidad, de comprender lo que pasa o lo que nos pasa, de solucionar los problemas afectivos o sociales o políticos; cuando se equivoca sistemáticamente, emprende metas disparatadas, o se empeña en usar medios ineficaces; cuando desaprovecha las ocasiones; cuando decide amargarse la vida; cuando se despeña por la crueldad o la violencia.
Con este libro expulso a la inteligencia de su trono platónico, donde se dedicaba a las puras tareas de la razón pura, a labores de aguja matemáticas, a encaje de bolillos cartesianos, y la sumerjo en la vida diaria, en los laberintos palpitantes del corazón, en la impura razón práctica. El gran objetivo de la inteligencia es lo que llamamos felicidad y por ello todos sus fracasos tienen que ver con la desdicha.
____________________________________
(*)Marina, José Antonio: La inteligencia fracasada: Teoría y práctica de la estupidez: Editorial Anagrama, Colección Argumentos, Barcelona, 2004.
La finalidad de este libro es ayudar a reducir la vulnerabilidad humana, dice mi admirado José Antonio Marina al final de la introducción de la obra que me permito recomendar sin reservas a quienes no la conozcan. Como todas las de este autor -y ya lleva un buen número publicadas, desde Elogio y refutación del ingenio, Ética para náufragos y El laberinto sentimental a Crónicas de la ultramodernidad y Los sueños de la razón, entre otras-, en la que lleva el subtítulo que encabeza estas líneas se manifiesta una vez más la perspicacia crítica unida a la inteligencia expositiva, características que hacen de Marina un pensador de hondura clara y palabra próxima. Extraigo los párrafos que siguen como mejor evidencia del interés que puede despertar un asunto de significación tan sugestiva como el que da nombre al volumen: La inteligencia fracasada. Puesto que hay una teoría científica de la inteligencia -sostiene el autor-, debería haber otra igualmente científica de la estupidez. Creo, incluso, que enseñarla como asignatura troncal en todos los niveles educativos produciría enormes beneficios sociales.
La inteligencia fracasa cuando es incapaz de ajustarse a la realidad, de comprender lo que pasa o lo que nos pasa, de solucionar los problemas afectivos o sociales o políticos; cuando se equivoca sistemáticamente, emprende metas disparatadas, o se empeña en usar medios ineficaces; cuando desaprovecha las ocasiones; cuando decide amargarse la vida; cuando se despeña por la crueldad o la violencia.
Con este libro expulso a la inteligencia de su trono platónico, donde se dedicaba a las puras tareas de la razón pura, a labores de aguja matemáticas, a encaje de bolillos cartesianos, y la sumerjo en la vida diaria, en los laberintos palpitantes del corazón, en la impura razón práctica. El gran objetivo de la inteligencia es lo que llamamos felicidad y por ello todos sus fracasos tienen que ver con la desdicha.
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(*)Marina, José Antonio: La inteligencia fracasada: Teoría y práctica de la estupidez: Editorial Anagrama, Colección Argumentos, Barcelona, 2004.
sábado, 16 de julio de 2005
REDdiario:
Solidaridad con los presos y los niños saharauis
Lazarillo
Como consecuencia de la represión contra activistas saharauis con la que se saldó la manifestación celebrada en El Aaiun el pasado 17 de junio, la ex presa política Ameinetou Haisar acudió herida al hospital de esa ciudad. Conducida a la Comisaría Central, fue encarcelada y sometida a continuos interrogatorios, sin que se le prestara en su aislamiento ni medicación ni alimentación alguna. Actualmente, desde el 20 de junio, se halla en la Cárcel Negra de El Aaiun y es una víctima más de los centenares de ciudadanos saharauis y activistas de los Derechos Humanos que han padecido la represiva acción de las fuerzas marroquíes por haber participado en manifestaciones pacíficas contra la ocupación extranjera de su país. Nada ha dicho el gobierno de Madrid sobre ese acoso y persecución, como tampoco parece tener en cuenta para nada la deuda histórica que España tiene contraída con el pueblo saharaui. Se impone hacer lo contrario y colaborar en la liberación de sus presos y defender los derechos a su tierra que asisten al pueblo saharaui a través de PTM mundubat. Por cierto, hoy sábado a mediodía habrá en la Plaza Santa Ana de Madrid un acto de solidaridad con los niños de ese pueblo al que los intereses de los poderes establecidos quieren dejar sin un porvenir libre y soberano.
viernes, 15 de julio de 2005
El peligro del Islam según Alba
Celestina Tenerías
Leo en una joven publicación de hoy, y no del tiempo de las cruzadas, los titulares de una información aparentemente objetiva pero que, inscrita en el contexto de nuestra actualidad global, peca manifiestamente de sectaria, con potencial apetencia a la discriminación y al rechazo del colectivo sobre el que se aportan los datos.
La población musulmana en la UE crece un millón de personas cada año, se dice en el epígrafe mayor. Ya superan los veinte millones, un cinco por ciento del total, y en Francia llegan al diez por ciento, especifica el antetítulo. En Gran Bretaña -se indica en el subtítulo- ya se practica más la fe musulmana que la anglicana.
Cabría suponer, si no nos halláramos en una coyuntura tan delicada como la presente, en la que no se debe frivolizar con el papel que les compete a los medios, que a la revista Alba, nombre de la publicación, la mueve en éste y otros casos precedentes un mero afán mercantil de difusión. Podría pensarse que, dada su corta trayectoria, sus portadas, en las que se alternan las manifestaciones homófobas de algunos obispos con la previsible amenaza del Islam sobre nuestros valores, buscan el efecto sensacionalista propulsor de audiencia antes que una divulgación civilizada de su credo ideológico.
Sin desdeñar ese propósito, comprensible en todo medio de difusión, mucho nos tememos que la propuesta de Alba va mucho más allá de tan lícito horizonte comercial. La revista, desde sus actuales presupuestos, está contribuyendo a fomentar una ideología de la intolerancia y el resentimiento, similar a la que vende COPE a través de don Federico, muy alejada de los evangélicos criterios que deberían inspirar su profesionalidad.
El espíritu de Santiago Matamoros no es el más ejemplar -por ser el de Bush, que tan desastrosos resultados está dando- para contribuir al justo y necesario ecumenismo que parece inspirar en los últimos tiempos, al menos sobre el papel, a la doctrina del Vaticano.
Leo en una joven publicación de hoy, y no del tiempo de las cruzadas, los titulares de una información aparentemente objetiva pero que, inscrita en el contexto de nuestra actualidad global, peca manifiestamente de sectaria, con potencial apetencia a la discriminación y al rechazo del colectivo sobre el que se aportan los datos.
La población musulmana en la UE crece un millón de personas cada año, se dice en el epígrafe mayor. Ya superan los veinte millones, un cinco por ciento del total, y en Francia llegan al diez por ciento, especifica el antetítulo. En Gran Bretaña -se indica en el subtítulo- ya se practica más la fe musulmana que la anglicana.
Cabría suponer, si no nos halláramos en una coyuntura tan delicada como la presente, en la que no se debe frivolizar con el papel que les compete a los medios, que a la revista Alba, nombre de la publicación, la mueve en éste y otros casos precedentes un mero afán mercantil de difusión. Podría pensarse que, dada su corta trayectoria, sus portadas, en las que se alternan las manifestaciones homófobas de algunos obispos con la previsible amenaza del Islam sobre nuestros valores, buscan el efecto sensacionalista propulsor de audiencia antes que una divulgación civilizada de su credo ideológico.
Sin desdeñar ese propósito, comprensible en todo medio de difusión, mucho nos tememos que la propuesta de Alba va mucho más allá de tan lícito horizonte comercial. La revista, desde sus actuales presupuestos, está contribuyendo a fomentar una ideología de la intolerancia y el resentimiento, similar a la que vende COPE a través de don Federico, muy alejada de los evangélicos criterios que deberían inspirar su profesionalidad.
El espíritu de Santiago Matamoros no es el más ejemplar -por ser el de Bush, que tan desastrosos resultados está dando- para contribuir al justo y necesario ecumenismo que parece inspirar en los últimos tiempos, al menos sobre el papel, a la doctrina del Vaticano.
jueves, 14 de julio de 2005
¿Se nos va Bono?
Félix Población
Hace unos días, el señor Pérez Rubalcaba aconsejó a su compañero Alfonso Guerra, indirectamente, que fuera más discreto en sus observaciones críticas sobre el nuevo Estatuto catalán. Ahora, José Bono, socialista en el gobierno, se ha permitido el desafío de afirmar en Toledo, en esa misma línea reprobatoria, que constitucionalmente España es una sola nación. No vale, pues, para el ministro de Defensa que ese término sea aplicable a Cataluña por mucho que lo decida el tripartito.
En alguien tan curtido en política como el ex presidente manchego, al que se le atribuye además un inteligente comportamiento en la oportunidad de sus declaraciones, no parece probable que esta vez se haya permitido una excepción. Por eso extraña hasta cierto punto su insistencia en una idea, por otro lado sobradamente reafirmada en su curriculum, cuando desde su partido se ha llamado la atención a otro significado compañero sobre el mismo particular.
Se sostiene en círculos afines a don José que las diferencias entre éste y el presidente del Gobierno, para quien el concepto de nación se ciñe estrictamente a la semántica, podrían derivar en un apartamiento por dimisión o cese del señor Bono del actual gabinete. Como ésa no sería la única renovación en una previsible remodelación del gobierno, pues serían varias las carteras que cambiarían de titular, la incompatibilidad casi pasaría bajo el disfraz de la reestructuración.
Pese a esos rumores, sin embargo, no resulta creíble que don José Bono busque prescindir del cargo que ocupa por esas diferencias de criterio. Si lo hiciera, y al final su cese o dimisión llegara a cumplirse, habría que pensar en una variante substancial en la carrera política de alguien muy dotado para esa lid. De sentirse incómodo en su partido, el señor Bono no sería el único valor en alza apeado de la línea oficial. Lo mismo le ocurre al señor Ruiz Gallardón en el suyo. Figúrense el tandem, de ponerse ambos ciclistas a dar pedal con una idea de España tan definidamente cohesionada.
Hace unos días, el señor Pérez Rubalcaba aconsejó a su compañero Alfonso Guerra, indirectamente, que fuera más discreto en sus observaciones críticas sobre el nuevo Estatuto catalán. Ahora, José Bono, socialista en el gobierno, se ha permitido el desafío de afirmar en Toledo, en esa misma línea reprobatoria, que constitucionalmente España es una sola nación. No vale, pues, para el ministro de Defensa que ese término sea aplicable a Cataluña por mucho que lo decida el tripartito.
En alguien tan curtido en política como el ex presidente manchego, al que se le atribuye además un inteligente comportamiento en la oportunidad de sus declaraciones, no parece probable que esta vez se haya permitido una excepción. Por eso extraña hasta cierto punto su insistencia en una idea, por otro lado sobradamente reafirmada en su curriculum, cuando desde su partido se ha llamado la atención a otro significado compañero sobre el mismo particular.
Se sostiene en círculos afines a don José que las diferencias entre éste y el presidente del Gobierno, para quien el concepto de nación se ciñe estrictamente a la semántica, podrían derivar en un apartamiento por dimisión o cese del señor Bono del actual gabinete. Como ésa no sería la única renovación en una previsible remodelación del gobierno, pues serían varias las carteras que cambiarían de titular, la incompatibilidad casi pasaría bajo el disfraz de la reestructuración.
Pese a esos rumores, sin embargo, no resulta creíble que don José Bono busque prescindir del cargo que ocupa por esas diferencias de criterio. Si lo hiciera, y al final su cese o dimisión llegara a cumplirse, habría que pensar en una variante substancial en la carrera política de alguien muy dotado para esa lid. De sentirse incómodo en su partido, el señor Bono no sería el único valor en alza apeado de la línea oficial. Lo mismo le ocurre al señor Ruiz Gallardón en el suyo. Figúrense el tandem, de ponerse ambos ciclistas a dar pedal con una idea de España tan definidamente cohesionada.
miércoles, 13 de julio de 2005
REDdiario:
TeleSur, por la identidad e integración iberoamericanas
Lazarillo
Ya está en marcha TeleSur, la nueva televisión integradora de la vasta realidad iberoamericana, una alternativa mediática propia, con su red de colaboradores en los distintos países del continente, frente al pensamiento único sostenido y difundido por las agencias audiovisuales norteamericanas de orbita global. Sus principios, de clara identidad bolivariana, se basan en los conceptos clave que deontológicamente han de garantizar la máxima eficacia social de la comunicación: veracidad, justicia, respeto y solidaridad. En esa proyección, TeleSur pretende, sobre el extenso ámbito geográfico y sociocultural del que se nutre y al que va dirigida, dar a conocer sus propios valores, divulgar su propia imagen, debatir sus propias ideas y transmitir sus propios contenidos, libre y equitativamente. Así lo expresa Aram Aharonian, director general de la nueva Televisión, en un artículo visitable en Nuestra América del que es muy significativo como aperitivo este sustancioso párrafo: Vernos es conocernos, reconocernos es respetarnos, respetarnos es aprender a querernos, querernos es el primer paso para integrarnos. Si la integración es el propósito, TeleSur es el medio.
Ya está en marcha TeleSur, la nueva televisión integradora de la vasta realidad iberoamericana, una alternativa mediática propia, con su red de colaboradores en los distintos países del continente, frente al pensamiento único sostenido y difundido por las agencias audiovisuales norteamericanas de orbita global. Sus principios, de clara identidad bolivariana, se basan en los conceptos clave que deontológicamente han de garantizar la máxima eficacia social de la comunicación: veracidad, justicia, respeto y solidaridad. En esa proyección, TeleSur pretende, sobre el extenso ámbito geográfico y sociocultural del que se nutre y al que va dirigida, dar a conocer sus propios valores, divulgar su propia imagen, debatir sus propias ideas y transmitir sus propios contenidos, libre y equitativamente. Así lo expresa Aram Aharonian, director general de la nueva Televisión, en un artículo visitable en Nuestra América del que es muy significativo como aperitivo este sustancioso párrafo: Vernos es conocernos, reconocernos es respetarnos, respetarnos es aprender a querernos, querernos es el primer paso para integrarnos. Si la integración es el propósito, TeleSur es el medio.
Arde la Estrella
Celestina Tenerías
Si nadie que tenga un poco de corazón y lo haya aireado en los bosques de la península puede pasar por alto la furia de las llamas, esa sensibilidad se conduele aún mucho más cuando lo que arde es un paisaje adentrado en la memoria de nuestros caminos. Es lo que me ocurre ahora con la Serra da Estrela portuguesa y lo que me pasó no hace más de un mes con las Quilamas salmantina. Tal parece que el fuego persigue últimamente algunos de mis horizontes umbríos más queridos.
Cinco días lleva ardiendo el Parque Natural de la Serra da Estrela, en la zona norte del vecino país, limítrofe con Salamanca. La dificultad de los accesos y la falta de puntos de agua están haciendo especialmente arduo el empeño de acabar con las llamas. Da pavor observar las imágenes que llegan a través de televisión. Están ardiendo decenas de hectáreas de floresta protegida y se contabilizan hasta 16 incendios activos en varios distritos portugueses.
Leo una información de Europa Press en la que se da cuenta de la participación en las labores de extinción de centenares de bomberos, una veintena de vehículos aéreos y varios centenares de camiones cisterna. No se tiene constancia, según esa noticia despachada en Lisboa, de la presencia de medios españoles cooperando en esos trabajos. De ser así, y dada la magnitud del siniestro y su proximidad con la comunidad castellano-leonesa, habría que acusar a nuestras autoridades de una grave falta de negligencia.
Arde la Estrella y en mi pecho crece el desasosiego ante el avance inmisericorde de esa danza flameante y devastadora de las llamas. En sus trochas, por entre la densa y fresca arboleda de una primavera inolvidable, aprendió mi hija de muy niña el canto y el nombre de los primeros pájaros. En la diferencia y diversidad de sus colores y sus vuelos prendió la semilla de su vocación por la Naturaleza que algún día dará amor y razón a su vida.
Si nadie que tenga un poco de corazón y lo haya aireado en los bosques de la península puede pasar por alto la furia de las llamas, esa sensibilidad se conduele aún mucho más cuando lo que arde es un paisaje adentrado en la memoria de nuestros caminos. Es lo que me ocurre ahora con la Serra da Estrela portuguesa y lo que me pasó no hace más de un mes con las Quilamas salmantina. Tal parece que el fuego persigue últimamente algunos de mis horizontes umbríos más queridos.
Cinco días lleva ardiendo el Parque Natural de la Serra da Estrela, en la zona norte del vecino país, limítrofe con Salamanca. La dificultad de los accesos y la falta de puntos de agua están haciendo especialmente arduo el empeño de acabar con las llamas. Da pavor observar las imágenes que llegan a través de televisión. Están ardiendo decenas de hectáreas de floresta protegida y se contabilizan hasta 16 incendios activos en varios distritos portugueses.
Leo una información de Europa Press en la que se da cuenta de la participación en las labores de extinción de centenares de bomberos, una veintena de vehículos aéreos y varios centenares de camiones cisterna. No se tiene constancia, según esa noticia despachada en Lisboa, de la presencia de medios españoles cooperando en esos trabajos. De ser así, y dada la magnitud del siniestro y su proximidad con la comunidad castellano-leonesa, habría que acusar a nuestras autoridades de una grave falta de negligencia.
Arde la Estrella y en mi pecho crece el desasosiego ante el avance inmisericorde de esa danza flameante y devastadora de las llamas. En sus trochas, por entre la densa y fresca arboleda de una primavera inolvidable, aprendió mi hija de muy niña el canto y el nombre de los primeros pájaros. En la diferencia y diversidad de sus colores y sus vuelos prendió la semilla de su vocación por la Naturaleza que algún día dará amor y razón a su vida.
martes, 12 de julio de 2005
Sin pistas de la masacre de Londres
Félix Población
A punto de cumplirse una semana de la masacre de Londres, ni el Scotland Yard ni el servicio de espionaje británico tienen la más mínima idea acerca de la identidad y nacionalidad de los autores de los atentados. Esto, unido al todavía no determinado número de víctimas causado por las explosiones y a su lentísima identificación, no denota precisamente el celo y diligencia que serían deseables tanto en los servicios policiales y de seguridad como en los sanitarios.
En este sentido, y sin entrar en comparaciones estrictas, es aún más destacable el comportamiento de uno y otro cuerpo en Madrid tras la masacre del 11-M, de mucha mayor entidad en sus trágicas consecuencias. Quizá por eso, la actitud de los medios de comunicación británicos, hasta ahora sumamente respetuosos y pacientes con el quehacer de las autoridades, se harte de su flema y afile de inmediato el tono de sus críticas.
En lo que respecta a la carencia de pistas sobre la autoría de los atentados, se tiene la sensación de que los expertos andan a la búsqueda de una aguja en un pajar. Así como en Madrid, a pesar de las mentiras del señor Aznar y su gobierno, se tuvo pronto como referencia el vehículo utilizado por los terroristas y la mochila que no llegó a explotar, en Londres, por el momento, se trabaja a oscuras. Si en nuestro país, en el transcurso de pocas horas la investigación policial comenzó a dar sus frutos, que derivarían en la detención y seguimiento de los culpables hasta su suicidio en un piso de Leganés, en la capital británica no hay nada a lo que agarrarse al cabo de cinco días.
La trascendencia de los resultados que aporten el Scotland Yard y el Mi5 es decisiva para el futuro de la seguridad europea ante el oscuro y peligroso terrorismo islamista. Sabemos que su incidencia puede llegar a constreñir nuestro régimen de libertades, de lo que ya se habla con alarmante insistencia, pero no me atrevo a considerar sus repercusiones si a su letal y masiva capacidad de acción se le une la impericia policial para dar con los culpables. Confiemos en lo contrario, como a unas fuerzas curtidas en la lucha contra el terrorismo del IRA cabe suponerle.
Y si no, habrá que volver a preguntarse, con más suspicacia que hasta el presente, qué es Al Qaeda y al servicio de qué intereses están sus matanzas, porque de lo que no hay duda es del efecto positivo de sus crímenes sobre el vuelo cada vez más imperial de la halconería USA.
PS.-¿A quién beneficia Al Qaeda? Bajo esta pregunta, la Redacción de la Web Piensa Chile, actualmente en reestructuración, hace el siguiente comentario que por el interés de su punto de vista reproduzco:
¿Cuáles son los verdaderos intereses que sirve Al Qaeda? Sus acciones sólo sirven para fortalecer a los halcones, para justificar mayores planes de seguridad, para reducir las libertades públicas. ¿Por qué ataca cuando miles de jóvenes en el mundo, agrupados en torno a la música, han estado exigiendo poner fin al sufrimiento de Africa? ¿Por qué ataca luego de que miles de jóvenes, en Escocia, habían logrado conquistar su derecho a protestar frente a los presidentes de las 8 mayores potencias económicas del mundo, para exigir ayuda, solidaridad con las naciones más débiles, para exigir el poner fin a la destrucción del medio ambiente?
¿Cómo es posible que las policías más poderosas del mundo no hayan detenido hasta ahora a ninguno de sus dirigentes? Son preguntas cuyas respuestas nos llevan a pensar inevitablemente que Al Qaeda no es más que un fantasma agitado por manos poderosas, que nada tienen que ver con el Islam y los pueblos árabes.
A punto de cumplirse una semana de la masacre de Londres, ni el Scotland Yard ni el servicio de espionaje británico tienen la más mínima idea acerca de la identidad y nacionalidad de los autores de los atentados. Esto, unido al todavía no determinado número de víctimas causado por las explosiones y a su lentísima identificación, no denota precisamente el celo y diligencia que serían deseables tanto en los servicios policiales y de seguridad como en los sanitarios.
En este sentido, y sin entrar en comparaciones estrictas, es aún más destacable el comportamiento de uno y otro cuerpo en Madrid tras la masacre del 11-M, de mucha mayor entidad en sus trágicas consecuencias. Quizá por eso, la actitud de los medios de comunicación británicos, hasta ahora sumamente respetuosos y pacientes con el quehacer de las autoridades, se harte de su flema y afile de inmediato el tono de sus críticas.
En lo que respecta a la carencia de pistas sobre la autoría de los atentados, se tiene la sensación de que los expertos andan a la búsqueda de una aguja en un pajar. Así como en Madrid, a pesar de las mentiras del señor Aznar y su gobierno, se tuvo pronto como referencia el vehículo utilizado por los terroristas y la mochila que no llegó a explotar, en Londres, por el momento, se trabaja a oscuras. Si en nuestro país, en el transcurso de pocas horas la investigación policial comenzó a dar sus frutos, que derivarían en la detención y seguimiento de los culpables hasta su suicidio en un piso de Leganés, en la capital británica no hay nada a lo que agarrarse al cabo de cinco días.
La trascendencia de los resultados que aporten el Scotland Yard y el Mi5 es decisiva para el futuro de la seguridad europea ante el oscuro y peligroso terrorismo islamista. Sabemos que su incidencia puede llegar a constreñir nuestro régimen de libertades, de lo que ya se habla con alarmante insistencia, pero no me atrevo a considerar sus repercusiones si a su letal y masiva capacidad de acción se le une la impericia policial para dar con los culpables. Confiemos en lo contrario, como a unas fuerzas curtidas en la lucha contra el terrorismo del IRA cabe suponerle.
Y si no, habrá que volver a preguntarse, con más suspicacia que hasta el presente, qué es Al Qaeda y al servicio de qué intereses están sus matanzas, porque de lo que no hay duda es del efecto positivo de sus crímenes sobre el vuelo cada vez más imperial de la halconería USA.
PS.-¿A quién beneficia Al Qaeda? Bajo esta pregunta, la Redacción de la Web Piensa Chile, actualmente en reestructuración, hace el siguiente comentario que por el interés de su punto de vista reproduzco:
¿Cuáles son los verdaderos intereses que sirve Al Qaeda? Sus acciones sólo sirven para fortalecer a los halcones, para justificar mayores planes de seguridad, para reducir las libertades públicas. ¿Por qué ataca cuando miles de jóvenes en el mundo, agrupados en torno a la música, han estado exigiendo poner fin al sufrimiento de Africa? ¿Por qué ataca luego de que miles de jóvenes, en Escocia, habían logrado conquistar su derecho a protestar frente a los presidentes de las 8 mayores potencias económicas del mundo, para exigir ayuda, solidaridad con las naciones más débiles, para exigir el poner fin a la destrucción del medio ambiente?
¿Cómo es posible que las policías más poderosas del mundo no hayan detenido hasta ahora a ninguno de sus dirigentes? Son preguntas cuyas respuestas nos llevan a pensar inevitablemente que Al Qaeda no es más que un fantasma agitado por manos poderosas, que nada tienen que ver con el Islam y los pueblos árabes.
lunes, 11 de julio de 2005
REDdiario:
Venezuela ya no tiene analfabetos
Lazarillo
Para ser más exactos, no los tendrá en un par de meses, según plazo anunciado por el poeta Ernesto Cardenal tras visitar el país con ocasión del Festival Mundial de Poesía, celebrado en la ciudad de Valencia, con un éxito popular tan notable que la presencia de público desbordó los aforos previstos. Eso afuera no se sabe, dice Cardenal en las primeras líneas, como también se desconocen otras muchas y provechosas consecuciones de la revolución bolivariana -la revolución bonita según Hugo Chávez-, que el sacerdote nicaragüense desvela en un largo y pormenorizado artículo publicado en Visiones Alternativas.
Es de destacar en la documentada referencia que periódicos como El Nacional y El Universal, adictos a la derecha, así como los canales de televisión controlados por la oposición cada vez tienen menos audiencia, por lo que la ciudadanía se pregunta quién paga las pérdidas económicas crecientes de esos medios. Acaso alguien más que el 20 por ciento de venezolanos privilegiados frente al 80 de desfavorecidos que el nuevo régimen está tratando de rescatar de sus muchas carencias con muy efectivos resultados, verificables no sólo en el ámbito de la educación sino en los de la sanidad y vivienda.
Para ser más exactos, no los tendrá en un par de meses, según plazo anunciado por el poeta Ernesto Cardenal tras visitar el país con ocasión del Festival Mundial de Poesía, celebrado en la ciudad de Valencia, con un éxito popular tan notable que la presencia de público desbordó los aforos previstos. Eso afuera no se sabe, dice Cardenal en las primeras líneas, como también se desconocen otras muchas y provechosas consecuciones de la revolución bolivariana -la revolución bonita según Hugo Chávez-, que el sacerdote nicaragüense desvela en un largo y pormenorizado artículo publicado en Visiones Alternativas.
Es de destacar en la documentada referencia que periódicos como El Nacional y El Universal, adictos a la derecha, así como los canales de televisión controlados por la oposición cada vez tienen menos audiencia, por lo que la ciudadanía se pregunta quién paga las pérdidas económicas crecientes de esos medios. Acaso alguien más que el 20 por ciento de venezolanos privilegiados frente al 80 de desfavorecidos que el nuevo régimen está tratando de rescatar de sus muchas carencias con muy efectivos resultados, verificables no sólo en el ámbito de la educación sino en los de la sanidad y vivienda.
ETA, a punto de ruptura
Félix Población
A pesar del impostado e inverosímil afán de catastrofismo de la oposición en toda materia, hay motivos para felicitarse ante la postración del terrorismo etarra. El curso político a punto de extinción ha sido pródigo en detenciones y la última noticia sobre la banda sugiere indicios de ruptura en su interior. No sería nada extraño cuando lo que se cuestiona es el final de la lucha armada y eso ha sido siempre motivo de conflicto en las organizaciones terroristas.
Aunque a don Arnaldo el batasuno le haya sentado muy mal esa falta de discreción, el grupo Aralar, civilizadamente abertzale, ha filtrado a los medios la expulsión de media docena de presos etarras por disentir del camino de las armas. Como entre los firmantes de ese disentimiento, hecho público a través de una carta, figuran máximos ex dirigentes de la organización, la molestia de Otegui es comprensible. Algo no fútil amenaza la cohesión de ETA en esta hora en que para la banda, o para un sector al menos de la misma, es preciso seguir coaccionando al gobierno con la violencia para forzar al diálogo.
Abierto ya el periodo veraniego y con la clase política en predisposición reflexiva por mor de su ocioso distanciamiento, es más deseable que probable que también a los terroristas les asista la razón para clarificar sus posturas. Hay quienes dan ya por sentado que no sólo en las cárceles, donde el disenso es más explícito, sino en la propia organización se cuecen marcadas disidencias con la línea oficial, la que sigue apostando por las armas como herramienta de presión para lograr el máximo de contrapartidas en el caso de una negociación con Madrid.
Así las cosas, no es aventurado pensar en un futuro bastante inmediato en la fractura de ETA sin que eso presuponga, naturalmente, su apetecido final. Tal hecho no sería nuevo en la trayectoria del terrorismo vasco, que cuenta con el antecedente de ETA (PM), decidida al abandono de las armas durante la primera transición.
domingo, 10 de julio de 2005
Breviario:
Cada oveja con su pareja: Ussía con Federico
Melibea del Huerto
Era un fichaje previsto el de Ussía por la Cope de Federico. Tanto amargor y bilis en el contenido de La Mañana requerían un punto de humor inteligente. Digo bien en esto de la inteligencia pues don Alfonso la tiene y sabe además lucirla con prodigalidad, aunque sólo la utilice de modo sectario. Su agudeza y primores como autor sarcástico están fuera de duda y van a servir de apuntalamiento al programa del lenguaraz radiofonista turolense. Ussía abandonará Onda Cero para incorporarse a partir de octubre al Grupo Risa, el espacio satírico del programa de don Federico, al que aportará los personajes prototípicos de su caletre, de sobra reconocibles y reconocidos en la citada cadena de emisoras. Anteriormente, don Alfonso aportó su ingenio partidista al popular Jardín de los Bonsais de don Luis del Olmo, cuando éste aún no había decidido embarcarse en su proyecto personal de Punto Radio. Estoy convencida de que el señor Ussía, con la voracidad crítica que gasta contra el contubernio masónico-gay-separatista y los micrófonos de los púlpitos abiertos a toda desmesura, se estrujará las neuronas hasta exprimir lo más florido de la facundia antisocialista que le caracteriza, siempre en defensa, claro está, de los rancios valores propios de su condición y casta.
Las rituales crónicas de los encierros sanfermineros
Lazarillo
Era uno muy mozalbete cuando asistió por vez primera a los festivas jornadas de san Fermín en Pamplona. De aquellas sacó en conclusión que lo suyo con los toros se constriñe a un escueta expectación a cielo abierto, en la solaz de la campiña. Lo otro, la prolongada ceremonia de la agonía y muerte del animal en las plazas, entre puyazos, sangre y pasodobles, queda para los decrecientes enamorados de la lidia cuya afición jamás comprenderá.
A este Lazarillo tampoco le cabe en la cabeza, en esa misma línea de perplejidad que le causa la afición por la fiesta taurina, la ritual crónica de los encierros sanfermineros que a primera hora de la mañana, desde el inicio de las ferias, la cadenas de radio nacionales transmiten con puntual, encendido y vocinglero celo descriptivo. ¿De verdad tienen interés informativo esos tres minutos cortos o largos de carrera sinuosa y trompicada en que una caterva de mozos trata de sortear la cornamenta de las bestias?
A riesgo de pecar de irrespetuoso con los valores tradicionales del evento, a un servidor no le merece ninguna simpatía, mérito, estima, consideración o entendimiento una querencia por el riesgo tan gratuita, de la que -por fortuna o acaso por deferencia de los astados- son menos las víctimas de las que podría comportar tan primaria como celebrada costumbre.
Era uno muy mozalbete cuando asistió por vez primera a los festivas jornadas de san Fermín en Pamplona. De aquellas sacó en conclusión que lo suyo con los toros se constriñe a un escueta expectación a cielo abierto, en la solaz de la campiña. Lo otro, la prolongada ceremonia de la agonía y muerte del animal en las plazas, entre puyazos, sangre y pasodobles, queda para los decrecientes enamorados de la lidia cuya afición jamás comprenderá.
A este Lazarillo tampoco le cabe en la cabeza, en esa misma línea de perplejidad que le causa la afición por la fiesta taurina, la ritual crónica de los encierros sanfermineros que a primera hora de la mañana, desde el inicio de las ferias, la cadenas de radio nacionales transmiten con puntual, encendido y vocinglero celo descriptivo. ¿De verdad tienen interés informativo esos tres minutos cortos o largos de carrera sinuosa y trompicada en que una caterva de mozos trata de sortear la cornamenta de las bestias?
A riesgo de pecar de irrespetuoso con los valores tradicionales del evento, a un servidor no le merece ninguna simpatía, mérito, estima, consideración o entendimiento una querencia por el riesgo tan gratuita, de la que -por fortuna o acaso por deferencia de los astados- son menos las víctimas de las que podría comportar tan primaria como celebrada costumbre.
viernes, 8 de julio de 2005
Miserables declaraciones en medio de una masacre
Melibea del Huerto
Estaba esta atenta husmeadora de la actualidad embargada por el horror de la masacre de Londres cuando se le resbaló la pupila, en su ojeo a través de la pantalla electrónica, por las declaraciones de doña Ana Botella. La señora de Aznar culpabilizaba a Zapatero, naturalmente, del fiasco de Singapur que dejó a Madrid sin los aros olímpicos de 2012. Contagiada por las mismas fobias de su esposo, nunca me pareció tan miserable esa contumaz y niñata manía persecutoria de la popular pareja y sus acólitos en la ejecutiva del PP de achacar al gobierno vigente todos los males de la patria.
Doña Ana expresaba en esas manifestaciones un encendido elogio de mister Blair, caro amigo de su marido, por su política internacional, afín a la del gran comisario Bush, al tiempo que censuraba el comportamiento del señor Rodríguez Zapatero, felizmente desmarcado de esa línea imperialista vulneradora del derecho internacional desde que prometió y cumplió la retirada de nuestras fuerzas armadas de Irak.
Si ese tipo de críticas simplistas y baladíes llegan a cansar por su inconsistencia y reiteración, ante trágicos sucesos como los de Londres resultan de una entidad tan insultante y miserable que apenas serían merecedoras de comentario. Puestos al otro lado de una dialéctica sucia, y si desde el partido en el gobierno se careciera de la delicadeza, sentido de Estado y dignidad personal y política que le han faltado a doña Ana, se le podría responder a la señora de Aznar que los muertos de Londres, como los de Madrid anteriormente, responden a esa exitosa política que ella ha ensalzado en el primer ministro británico casi al tiempo que la capital británica se llenaba de terror.
Estaba esta atenta husmeadora de la actualidad embargada por el horror de la masacre de Londres cuando se le resbaló la pupila, en su ojeo a través de la pantalla electrónica, por las declaraciones de doña Ana Botella. La señora de Aznar culpabilizaba a Zapatero, naturalmente, del fiasco de Singapur que dejó a Madrid sin los aros olímpicos de 2012. Contagiada por las mismas fobias de su esposo, nunca me pareció tan miserable esa contumaz y niñata manía persecutoria de la popular pareja y sus acólitos en la ejecutiva del PP de achacar al gobierno vigente todos los males de la patria.
Doña Ana expresaba en esas manifestaciones un encendido elogio de mister Blair, caro amigo de su marido, por su política internacional, afín a la del gran comisario Bush, al tiempo que censuraba el comportamiento del señor Rodríguez Zapatero, felizmente desmarcado de esa línea imperialista vulneradora del derecho internacional desde que prometió y cumplió la retirada de nuestras fuerzas armadas de Irak.
Si ese tipo de críticas simplistas y baladíes llegan a cansar por su inconsistencia y reiteración, ante trágicos sucesos como los de Londres resultan de una entidad tan insultante y miserable que apenas serían merecedoras de comentario. Puestos al otro lado de una dialéctica sucia, y si desde el partido en el gobierno se careciera de la delicadeza, sentido de Estado y dignidad personal y política que le han faltado a doña Ana, se le podría responder a la señora de Aznar que los muertos de Londres, como los de Madrid anteriormente, responden a esa exitosa política que ella ha ensalzado en el primer ministro británico casi al tiempo que la capital británica se llenaba de terror.
jueves, 7 de julio de 2005
Breviario:
Los atentados de Londres y sólo en Londres
Félix Población
Acaban de producirse varias explosiones en Londres, concertadas y previstas con toda seguridad para el día posterior a la fecha en que la capital británica fuera elegida sede olímpica para el año 2012. Dos preguntas cabe hacer en primera instancia cuando aún se desconoce el número de víctimas causadas por los artefactos: ¿Se habrían producido esos atentados en Madrid, París, Moscú o Nueva York en caso de ser cualquiera de estas ciudades la seleccionada? ¿Tendrían tal capacidad de coordinación los terroristas para poder actual en cualquiera de las posibles sedes? Estimo que no. Londres estaba en la agenda criminal de los autores de esta nueva masacre no sólo por la decisión de Singapur sino por haberse reunido coincidentemente en Escocia el G-8. La elección de la capital británica como sede olímpica abundó en la preconcebida espoleta del terror para otorgarle mayor repercusión mediática. De ser así, un país como la Gran Bretaña, que debería presumirse diligentemente custodiado ante la cumbre de los países más ricos celebrada en su territorio, ha pecado de negligencia ante su seguridad. Eso resulta, como en el Nueva York y Madrid amenazados de las fechas 11, altamente preocupante.
Acaban de producirse varias explosiones en Londres, concertadas y previstas con toda seguridad para el día posterior a la fecha en que la capital británica fuera elegida sede olímpica para el año 2012. Dos preguntas cabe hacer en primera instancia cuando aún se desconoce el número de víctimas causadas por los artefactos: ¿Se habrían producido esos atentados en Madrid, París, Moscú o Nueva York en caso de ser cualquiera de estas ciudades la seleccionada? ¿Tendrían tal capacidad de coordinación los terroristas para poder actual en cualquiera de las posibles sedes? Estimo que no. Londres estaba en la agenda criminal de los autores de esta nueva masacre no sólo por la decisión de Singapur sino por haberse reunido coincidentemente en Escocia el G-8. La elección de la capital británica como sede olímpica abundó en la preconcebida espoleta del terror para otorgarle mayor repercusión mediática. De ser así, un país como la Gran Bretaña, que debería presumirse diligentemente custodiado ante la cumbre de los países más ricos celebrada en su territorio, ha pecado de negligencia ante su seguridad. Eso resulta, como en el Nueva York y Madrid amenazados de las fechas 11, altamente preocupante.
London, por supuesto
Lazarillo
Un servidor no quería hacer de arúspice aguafiestas, máxime entre tanta algarabía triunfalista como espoleaba a nuestra clase política en las vísperas de la histórica decisión de Singapur, pero la cosa estaba más que cantada. Madrid lo tenía muy negro frente a otras candidaturas a la sede olímpica de 2012. Se ventilaba un muy pingüe negocio y la ciudad con más posibilidades en esa pugna debía pertenecer a un país significado en el último gran negocio global: la conquista y sumisión del oriente petrolero en comandita con el Gran Jefe Bush.
Frente a ese aval sumo de garantías, España competía por contra en el carro de la órbita crítica a la guerra de Irak con otra capital, París, que tampoco obtuvo la colgadura emblemática de los olímpicos aros. Añádase a eso el efecto traumático de las grandes masacres de Nueva York y Madrid para convenir que las posibilidades eran mínimas para una y otra ciudad.
En el caso de la capital del reino, además, contábamos con la fresca y nociva repercusión de los últimos atentados de ETA que el príncipe de Mónaco se encargó de resaltar con severo tono de reproche. Sin duda por eso las televisiones nacionales, como punto y seguido a la intervención de Albertito Grimaldi y a modo de sandio resarcimiento, abundaron en el fruto de las noches descontroladas de su alteza monagesca con una recia y acogedora azafata togolesa.
Pasado el festival de Singapur, y aun considerando que era menester poner en el empeño los máximos esfuerzos aunque no se obtuviera el logro perseguido, uno se pregunta si la delegación española que asistió a la olímpica convocatoria debía ser tan numerosa como sobrada de figurantes, sobre todo entre deportistas en activo y viejas glorias.
También me gustaría saber las cuentas de los muchos gastos que habrá importado esa expedición, más que nada porque para ello han contado con mi dinero y considero que hay otras inversiones más hacederas, necesarias y rentables que las de arriesgar en algo como Madrid 2012 que parecía objetivamente improbable, tal como se ha demostrado, aunque se nos hayan vendido otras expectativas.
Un servidor no quería hacer de arúspice aguafiestas, máxime entre tanta algarabía triunfalista como espoleaba a nuestra clase política en las vísperas de la histórica decisión de Singapur, pero la cosa estaba más que cantada. Madrid lo tenía muy negro frente a otras candidaturas a la sede olímpica de 2012. Se ventilaba un muy pingüe negocio y la ciudad con más posibilidades en esa pugna debía pertenecer a un país significado en el último gran negocio global: la conquista y sumisión del oriente petrolero en comandita con el Gran Jefe Bush.
Frente a ese aval sumo de garantías, España competía por contra en el carro de la órbita crítica a la guerra de Irak con otra capital, París, que tampoco obtuvo la colgadura emblemática de los olímpicos aros. Añádase a eso el efecto traumático de las grandes masacres de Nueva York y Madrid para convenir que las posibilidades eran mínimas para una y otra ciudad.
En el caso de la capital del reino, además, contábamos con la fresca y nociva repercusión de los últimos atentados de ETA que el príncipe de Mónaco se encargó de resaltar con severo tono de reproche. Sin duda por eso las televisiones nacionales, como punto y seguido a la intervención de Albertito Grimaldi y a modo de sandio resarcimiento, abundaron en el fruto de las noches descontroladas de su alteza monagesca con una recia y acogedora azafata togolesa.
Pasado el festival de Singapur, y aun considerando que era menester poner en el empeño los máximos esfuerzos aunque no se obtuviera el logro perseguido, uno se pregunta si la delegación española que asistió a la olímpica convocatoria debía ser tan numerosa como sobrada de figurantes, sobre todo entre deportistas en activo y viejas glorias.
También me gustaría saber las cuentas de los muchos gastos que habrá importado esa expedición, más que nada porque para ello han contado con mi dinero y considero que hay otras inversiones más hacederas, necesarias y rentables que las de arriesgar en algo como Madrid 2012 que parecía objetivamente improbable, tal como se ha demostrado, aunque se nos hayan vendido otras expectativas.
miércoles, 6 de julio de 2005
Un best-seller llamado Sadam Husein
Félix Población
Aquí en esta España nuestra, cuando no lo era, teníamos sobrada experiencia de esos casos. Por desgracia, entonces no existía Internet, sólo algunas osadas y discretas trastiendas libreras, sugestivo arsenal de lo proscrito. Por eso, cuando he leído el titular de la noticia, lo primero que me ha saltado a la vista fue su yerro adversativo: Una novela de Sadam Husein es un best-seller en Jordania pese a estar prohibida. Nada puede ser más atractivo que esa formal contravención, sobre todo cuando, a modo de golosa y mollar añadidura, se da sobre el autor la notable circunstancia de encarnar el mal a los ojos del imperio americano.
Nunca lo vio tan gordo el tiranuelo iraquí. Si durante su largo y férreo mandato su país hubo de soportar, a más de sus frecuentes y rigurosas arbitrariedades dictatoriales, sus tediosos pruritos literarios a golpe de decreto, ahora, por gracia de unos verdugos chulescos que lo vejaron y humillaron con pública contumacia, Sadam Husein acaba de convertirse en celebrado escritor de masiva difusión entre los muchos musulmanes suníes residentes en Jordania, así como entre la gran colonia de sus compatriotas exiliados.
Como es de lógica inferir, el asunto de la exitosa novela, que no llega a las doscientas páginas, no puede ser otro que la lucha del pueblo iraquí contra un poderoso invasor. Bajo el mercantil epígrafe cargado de vindicativo nacionalismo de ¡Vete de aquí, maldito!, la obra se está divulgando con una portentosa y creciente receptividad a través de copias clandestinas e Internet.
Al parecer, el libro fue escrito antes de la invasión anglo-norteamericana de Irak, convencido sin duda el megalómano firmante de que su trabajo podría tener la repercusión que el presente confirma. Quizá lo ocurrido en la nación jordana, donde acaba de explotar como best-seller, sea sólo el principio de una ulterior escalada panislámica de la que también el occidente cristiano pueda ser destinatario.
Personalmente, y por simple curiosidad ajena a la calidad del escribidor, estoy deseando que las editoriales europeas nos ofrezcan la obra. Hasta cabe la posibilidad de que no sólo nos obsequien con ese único título sino con los precedentes, para mayor provecho del tirón comercial. Eso posiblemente ocurra, en atención a las más elementales leyes de la mercadotecnia, cuando el autor sea sentenciado.
Aquí en esta España nuestra, cuando no lo era, teníamos sobrada experiencia de esos casos. Por desgracia, entonces no existía Internet, sólo algunas osadas y discretas trastiendas libreras, sugestivo arsenal de lo proscrito. Por eso, cuando he leído el titular de la noticia, lo primero que me ha saltado a la vista fue su yerro adversativo: Una novela de Sadam Husein es un best-seller en Jordania pese a estar prohibida. Nada puede ser más atractivo que esa formal contravención, sobre todo cuando, a modo de golosa y mollar añadidura, se da sobre el autor la notable circunstancia de encarnar el mal a los ojos del imperio americano.
Nunca lo vio tan gordo el tiranuelo iraquí. Si durante su largo y férreo mandato su país hubo de soportar, a más de sus frecuentes y rigurosas arbitrariedades dictatoriales, sus tediosos pruritos literarios a golpe de decreto, ahora, por gracia de unos verdugos chulescos que lo vejaron y humillaron con pública contumacia, Sadam Husein acaba de convertirse en celebrado escritor de masiva difusión entre los muchos musulmanes suníes residentes en Jordania, así como entre la gran colonia de sus compatriotas exiliados.
Como es de lógica inferir, el asunto de la exitosa novela, que no llega a las doscientas páginas, no puede ser otro que la lucha del pueblo iraquí contra un poderoso invasor. Bajo el mercantil epígrafe cargado de vindicativo nacionalismo de ¡Vete de aquí, maldito!, la obra se está divulgando con una portentosa y creciente receptividad a través de copias clandestinas e Internet.
Al parecer, el libro fue escrito antes de la invasión anglo-norteamericana de Irak, convencido sin duda el megalómano firmante de que su trabajo podría tener la repercusión que el presente confirma. Quizá lo ocurrido en la nación jordana, donde acaba de explotar como best-seller, sea sólo el principio de una ulterior escalada panislámica de la que también el occidente cristiano pueda ser destinatario.
Personalmente, y por simple curiosidad ajena a la calidad del escribidor, estoy deseando que las editoriales europeas nos ofrezcan la obra. Hasta cabe la posibilidad de que no sólo nos obsequien con ese único título sino con los precedentes, para mayor provecho del tirón comercial. Eso posiblemente ocurra, en atención a las más elementales leyes de la mercadotecnia, cuando el autor sea sentenciado.
martes, 5 de julio de 2005
Piqué pica espuelas
Melibea del Huerto
Por más que se empecinaran en un disciplinado silencio, en los círculos de opinión del Partido Popular más próximos a la sociedad vigente se atisbaba una insatisfacción crítica con la línea ultraconservadora del señor Aznar y sus fieles delfines. La pérdida del gobierno de la Xunta, último traspiés de don Mariano Rajoy en su encadenada saga de derrotas electorales, ha bastado para que desde Cataluña, nación la más dada a una órbita inteligente y provechosamente moderna de la política, se escuchara el primer reproche.
El señor Piqué, secretario general del PP en aquella Comunidad, no ha podido ser más cauto en su crítica, como así lo aconseja una formación que mantiene entre la ciudadanía grandes expectativas de voto y precisa, frente a cualquier asomo de disenso rupturista desde el interior, una perspicaz cohesión capaz de sustentarla como alternativa de gobierno al Partido Socialista.
Don Josep, que para algo ha demostrado su capacidad política a lo largo de un currículum más que meritorio, ha tratado de picar espuelas a un caballo, el de su partido, atorado y remiso a una cabalgada por los surcos del presente, con una peligrosa tendencia ideológica retrospectiva que sólo ha de servirle para minar sus posibilidades de audiencia y seguimiento entre los electores.
Algunos de los compañeros aludidos en las manifestaciones del señor Piqué, sin que la mención fuera en todo caso recriminatoria, enseguida han apelado a la necesidad de la unidad en evitación de divisiones que favorezcan a sus adversarios políticos. Eso demuestra una vez más lo feble que es el armazón diseñado por don José María Aznar para conformar un partido con proyección de porvenir.
El señor Piqué se ha limitado a exponer lo que en no insignificantes sectores del Partido Popular es un criterio en expansión creciente. Por eso, si tal como don Josep ha dicho él ya tiene un nombre in mente para que ese criterio se encauce en un liderazgo a tono con un espectro más centrista, es de prever que esa corriente de pensamiento se desborde si desde el PP no se saben asumir críticas tan moderadas como constructivas.
Por más que se empecinaran en un disciplinado silencio, en los círculos de opinión del Partido Popular más próximos a la sociedad vigente se atisbaba una insatisfacción crítica con la línea ultraconservadora del señor Aznar y sus fieles delfines. La pérdida del gobierno de la Xunta, último traspiés de don Mariano Rajoy en su encadenada saga de derrotas electorales, ha bastado para que desde Cataluña, nación la más dada a una órbita inteligente y provechosamente moderna de la política, se escuchara el primer reproche.
El señor Piqué, secretario general del PP en aquella Comunidad, no ha podido ser más cauto en su crítica, como así lo aconseja una formación que mantiene entre la ciudadanía grandes expectativas de voto y precisa, frente a cualquier asomo de disenso rupturista desde el interior, una perspicaz cohesión capaz de sustentarla como alternativa de gobierno al Partido Socialista.
Don Josep, que para algo ha demostrado su capacidad política a lo largo de un currículum más que meritorio, ha tratado de picar espuelas a un caballo, el de su partido, atorado y remiso a una cabalgada por los surcos del presente, con una peligrosa tendencia ideológica retrospectiva que sólo ha de servirle para minar sus posibilidades de audiencia y seguimiento entre los electores.
Algunos de los compañeros aludidos en las manifestaciones del señor Piqué, sin que la mención fuera en todo caso recriminatoria, enseguida han apelado a la necesidad de la unidad en evitación de divisiones que favorezcan a sus adversarios políticos. Eso demuestra una vez más lo feble que es el armazón diseñado por don José María Aznar para conformar un partido con proyección de porvenir.
El señor Piqué se ha limitado a exponer lo que en no insignificantes sectores del Partido Popular es un criterio en expansión creciente. Por eso, si tal como don Josep ha dicho él ya tiene un nombre in mente para que ese criterio se encauce en un liderazgo a tono con un espectro más centrista, es de prever que esa corriente de pensamiento se desborde si desde el PP no se saben asumir críticas tan moderadas como constructivas.
lunes, 4 de julio de 2005
Paraguay como base armada de los EE.UU.
Félix Población
La crónica la sirve con pormenorizado detalle Stella Calloni en el prestigioso diario mejicano La Jornada. Por decisión reciente del Congreso, Paraguay permitirá la entrada en el país con total inmunidad, facultad de libre tránsito y residencia asegurada por lo menos hasta 2006 de tropas de los Estados Unidos. El acceso de esas fuerzas, que en principio no pasarán de 400 marines, podrá incrementarse hasta sumar millares de soldados según acaban de denunciar organizaciones humanitarias y sociales de Argentina.
Todo parece indicar que esa severa vigilancia obedece a las recientes entrevistas concertadas por el vicepresidente de Paraguay con Dick Chaney y Donald Rumsfeld, en atención al papel geoestratégico asignado al país hispanoamericano en los planes-vigía estadounidenses. Como es de imaginar, las razones esgrimidas para esa presencia militar obedecen a la socorrida y falsa excusa de la lucha antiterrorista.
Es de recordar que durante la larga dictadura del general Stroessner (1954-1989), Paraguay jugó un papel decisivo como base de la Central de Inteligencia norteamericana y que fue justamente durante ese período cuando en el Cono Sur se padecieron regímenes militares sangrientamente represivos. No es de extrañar por eso, dado el valor geopolítico de la zona, que una movilización extranjera similar a la sufrida antaño bajo el caudillaje de Tirano Stroessner haya sensibilizado al máximo a la opinión pública.
La canciller de Paraguay, Leila Raschid, confirmó no hace mucho, ante una población sorprendida tardíamente por la decisión del Congreso, que los marines norteamericanos podrán hacer de las suyas sin acogerse a la Corte Penal Internacional en caso de delito, en flagrante violación de los acuerdos internacionales suscritos por el gobierno paraguayo.
¿Qué por qué todo esto ahora como cuando Stroessner? Podrá ser casualidad, pero en la zona hay familias de comerciantes árabes asentadas allí desde hace largo tiempo. Si a ello añadimos la ubicación en el lugar del Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce del mundo, promover la psicosis terrorista puede resultarle a la CIA y a sus secuaces muy estimulante. Ojo a Paraguay.
La crónica la sirve con pormenorizado detalle Stella Calloni en el prestigioso diario mejicano La Jornada. Por decisión reciente del Congreso, Paraguay permitirá la entrada en el país con total inmunidad, facultad de libre tránsito y residencia asegurada por lo menos hasta 2006 de tropas de los Estados Unidos. El acceso de esas fuerzas, que en principio no pasarán de 400 marines, podrá incrementarse hasta sumar millares de soldados según acaban de denunciar organizaciones humanitarias y sociales de Argentina.
Todo parece indicar que esa severa vigilancia obedece a las recientes entrevistas concertadas por el vicepresidente de Paraguay con Dick Chaney y Donald Rumsfeld, en atención al papel geoestratégico asignado al país hispanoamericano en los planes-vigía estadounidenses. Como es de imaginar, las razones esgrimidas para esa presencia militar obedecen a la socorrida y falsa excusa de la lucha antiterrorista.
Es de recordar que durante la larga dictadura del general Stroessner (1954-1989), Paraguay jugó un papel decisivo como base de la Central de Inteligencia norteamericana y que fue justamente durante ese período cuando en el Cono Sur se padecieron regímenes militares sangrientamente represivos. No es de extrañar por eso, dado el valor geopolítico de la zona, que una movilización extranjera similar a la sufrida antaño bajo el caudillaje de Tirano Stroessner haya sensibilizado al máximo a la opinión pública.
La canciller de Paraguay, Leila Raschid, confirmó no hace mucho, ante una población sorprendida tardíamente por la decisión del Congreso, que los marines norteamericanos podrán hacer de las suyas sin acogerse a la Corte Penal Internacional en caso de delito, en flagrante violación de los acuerdos internacionales suscritos por el gobierno paraguayo.
¿Qué por qué todo esto ahora como cuando Stroessner? Podrá ser casualidad, pero en la zona hay familias de comerciantes árabes asentadas allí desde hace largo tiempo. Si a ello añadimos la ubicación en el lugar del Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce del mundo, promover la psicosis terrorista puede resultarle a la CIA y a sus secuaces muy estimulante. Ojo a Paraguay.
domingo, 3 de julio de 2005
Breviario:
El código Miguel Ángel
Lazarillo
Que la medicina es y ha de seguir siendo una ciencia humanística es algo tan innegable como defendible. Dos profesionales brasileños acaban de dotar de singular trascendencia sus a no dudar competentes conocimientos de la humana estatura. Sólo porque más allá de la materia mortal que nos conforma se reconocen amantes observadores de su plástica. Si hace tres lustros un colega norteamericano, Frank Meshberger, apreció en la Capilla Sixtina que la figura de Dios y su alado y angélico entorno parecía un corte transversal del cerebro humano, Wilson Barreto y Marcelo de Oliveira sostienen en su libro El arte secreto de Miguel Ángel que el renombrado santuario contiene un código completo de nuestra anatomía en muchos de sus paneles. Ostensible en unos casos y sutil en otros, la artística bóveda ofrece un muestrario implícito de esa descripción. Así, en la Creación de Adán y Eva, el tronco de un árbol parece una arteria bronquial y la divina túnica del Creador es una representación de un pulmón visto lateralmente, en consonancia con el divino aliento vital. El libro pronto se editará en español y los autores están pensando si deben pedir opinión al Vaticano, no vaya a ser que su lectura médica sea anatema por conducir a váyase a saber qué interpretaciones.
sábado, 2 de julio de 2005
Breviario:
La ola perdida de Mundaka
Celestina Tenerías
Esta vieja amiga del mar, paseante de playas y vigía de horizontes desde su niñez cántabra, tiene hoy un hondo pesar por la ola perdida de Mundaka, en el litoral vizcaíno. Nadie sabe cómo, si por un mal dragado, por el caprichoso azar de los vientos o por la fiebre de la Tierra, pero en esa esquina de la mar de mi infancia y mocedad se ha extraviado una ola y el asunto preocupa a lugareños y oceanógrafos. Más que nada porque tan singular desaparición es motivo de perplejidad y a Mundaka, además, acuden cada año los surfistas europeos para patinar llenos de sutil equilibrio en los rizados pálpitos de espuma que mueve el aire. Esa convocatoria congrega en el pueblo, de apenas 1.800 habitantes, una afluencia de visitantes muy nutricia que no se puede esfumar así como así porque se haya diluido en la nada el sonoro perfil y ágil rastro de una ola. El maestro descriptor de esa alígera danza, el excelente fotógrafo Edu Bartolomé, perdería en Mundaka una valiosa pauta para seguir inscribiendo los primores de su objetivo.
viernes, 1 de julio de 2005
Campos de golf para un turismo refalfiau
Celestina Tenerías
Los lectores de esta discreta y modestísima Bitácora disculparán que esta servicial zurcidora de glosas utilice su bable natal para definir un concepto. No encuentro otro que mejor cuadre con el turismo de lujo que se quiere fomentar en nuestra costa mediterránea, ya suficientemente atiborrada de taras contranaturales. El calificativo del epígrafe responde al sentido que en castellano puede tener algo mimado en exceso y se lo leí a mi estimado Ladis, veterano columnista de La Nueva España, con ocasión del megaproyecto golfista que se prepara en las tierras de nuestro levante.
Allí, en el próximo decenio, está previsto que se diseñen noventa campos de golf (90), que unidos a los ya existentes completarán un total de 112 entre las tres provincias valencianas. Añádase a ese largo centenar los que se tienen en agenda más abajo, en la región de Murcia, que serán 38, como si en la cabeza de sus promotores, con tal de llenar las arcas, anidara el bárbaro descomedimiento de trocar hectáreas propias del clima mediterráneo en verdes campiñas atlánticas. Y eso, a costa también, como repetidamente fue denunciado, de atentar contra los espacios naturales para facilitar la expansión de las grandes urbanizaciones y las roturaciones en pro de los cultivos de regadío.
Será desproporcionado e irracional el consumo de agua que toda esa ingente pradería del green comporte. Calculan los expertos en planificación hidrológica que sólo en Murcia, con esos 38 nuevos campos de golf, se precisarán casi 20 hectómetros cúbicos de agua, la quinta parte del consumo de una ciudad como Zaragoza.
Así las cosas, se me antoja muy suave el calificativo de mi apreciado colega Ladis. Más que refalfiau ese turismo debería ser radicalmente desechable por prescripción facultativa de la lógica y la naturaleza.
Los lectores de esta discreta y modestísima Bitácora disculparán que esta servicial zurcidora de glosas utilice su bable natal para definir un concepto. No encuentro otro que mejor cuadre con el turismo de lujo que se quiere fomentar en nuestra costa mediterránea, ya suficientemente atiborrada de taras contranaturales. El calificativo del epígrafe responde al sentido que en castellano puede tener algo mimado en exceso y se lo leí a mi estimado Ladis, veterano columnista de La Nueva España, con ocasión del megaproyecto golfista que se prepara en las tierras de nuestro levante.
Allí, en el próximo decenio, está previsto que se diseñen noventa campos de golf (90), que unidos a los ya existentes completarán un total de 112 entre las tres provincias valencianas. Añádase a ese largo centenar los que se tienen en agenda más abajo, en la región de Murcia, que serán 38, como si en la cabeza de sus promotores, con tal de llenar las arcas, anidara el bárbaro descomedimiento de trocar hectáreas propias del clima mediterráneo en verdes campiñas atlánticas. Y eso, a costa también, como repetidamente fue denunciado, de atentar contra los espacios naturales para facilitar la expansión de las grandes urbanizaciones y las roturaciones en pro de los cultivos de regadío.
Será desproporcionado e irracional el consumo de agua que toda esa ingente pradería del green comporte. Calculan los expertos en planificación hidrológica que sólo en Murcia, con esos 38 nuevos campos de golf, se precisarán casi 20 hectómetros cúbicos de agua, la quinta parte del consumo de una ciudad como Zaragoza.
Así las cosas, se me antoja muy suave el calificativo de mi apreciado colega Ladis. Más que refalfiau ese turismo debería ser radicalmente desechable por prescripción facultativa de la lógica y la naturaleza.