jueves, 12 de marzo de 2026

TRES PERIODISTAS: MORÁN, ÓNEGA Y DEL POZO, POR IÑAKI ANASAGASTI



Iñaki Anasagasti

Se trata de tres periodistas, escritores, analistas españoles de primera que han fallecido en un mes y que nos eran familiares y a quienes hemos conocido los que vivimos la pugnacidad de las luchas políticas de hace unas décadas. La vida pasa.
Quien ha fallecido estos días ha sido Raúl del Pozo, para mí el mejor columnista con Umbral y David Gistau. Agudo, preciso, con anécdotas y expresiones muy gráficas que traslucían oficio y una gran cultura, amén de una buena dosis de “mala leche”. No tragaba los nacionalismos y nos metía sonoros sopapos en negro, la mayoría de las veces solo para utilizar términos originales a los que Xabier Arzalluz un día le contestó llamándole Raúl del Pozo Séptico.
No le gustó nada y me lo afeó en pasillos del Congreso. Le contesté, ajo y agua y que era solo devolverle lo que él decía. Y como le encantaban las frases luminosas descriptivas me dijo que iba a hacer suyas dos expresiones que yo había dicho también en pasillos, aquella de los Jarrones Chinos y la de la Brunete Mediática. Tenía la honradez de pagar derechos de autor y nos quedamos sin un mano a mano entre Xabier y él. Seguro hubieran quedado de amigos o respetando cada cual su territorio.
En una ocasión en una cena hablamos mucho del rey. Yo le estaba zurrando la badana a este señor intocable y me dijo que a él le encantaría hacer lo mismo, porque no podía y no quería desestabilizar el sistema contando lo que sabía. Y sabía mucho, pero era un buen español.
Como el gallego Fernando Onega, con un hermano que había sido con la UCD gobernador civil de Bizkaia tras el nefasto Zarzalejos que había dimitido cuando se permitió izar la ikurriña.
Fernando Onega fue autor de la frase que me parece más feliz de las dichas por Adolfo Suárez. ”Hacer normal lo que es normal a nivel de calle”. No se puede resumir mejor lo que debe ser la democracia. Estos días se ha destacado también, aunque solo, aquello de “puedo prometer y prometo”, pero no tenía tanta enjundia como la primera.
Y Gregorio Morán, un gran escritor, de difícil trato pero muy brillante. Le conocí cuando vino a escribir su libro “Los españoles que dejaron de serlo”. El título daba por sentado muchas cosas y no gustó en ciertos ámbitos pero a mí me pareció un gran resumen.
Lo escribió combinando el mundo de Neguri, el de ETA y el del PNV, escribiendo un libro que tuvo un gran impacto y que Neguri aborreció pues les puso en el candelero con todas sus miserias.
Le recuerdo en el Alderdi Eguna de Itziar al que le llevé para que saludara al Lehendakari Leizaola y a Paris, a la Delegación Vasca en la Rue Singer, ya cerrada, para palpar la atmósfera de lo que había sido el Gobierno Vasco en el exilio y la manera tan peculiar y hermosa de haber mantenido 40 años una institución y una llama con la respiración asistida.
Posteriormente fue director de la Gaceta del Norte y acabó recalando en Barcelona. Habíamos quedado para vernos, pero no ha podido ser.
Tres grandes periodistas que no fueron precisamente amigos pero a los que hay que reconocer su gran calidad profesional y literaria. Una gran pérdida.
Termino con el Réquiem de Perosi que a Gregorio Morán le pareció una pieza fantástica y así lo destacó como el broche que los exiliados del PNV ponían en los coros tan sentidos en la despedida de los que iban quedando en el camino, como ahora ellos.

DdA, XXII/6285

EN CISJORDANIA SE OBLIGA A LOS NIÑOS A DESTRUIR SUS PROPIAS CASAS

 En este artículo de la embajadora del Estado de Palestina en México, se nos dice que tenemos la obligación de hacer frente al genocidio y la ocupación. Debemos evitar que el método de aniquilación total que hoy se ejecuta en Palestina sirva de modelo para el futuro de otros pueblos. Asegurarnos de que Israel cumpla las órdenes de la Corte Internacional de Justicia es tarea de todos. Denunciar la violencia ejercida por Israel al ignorar las advertencias de organizaciones de derechos humanos, de la sociedad civil, de estados parte y de la ONU es también una responsabilidad con la humanidad. Estamos ante una estrategia mercantil de ocupación y aniquilación. La defensa del derecho de Palestina a existir es, en el mismo terreno de los derechos humanos, la defensa legítima de todos los pueblos a vivir con libertad, dignidad y justicia. 


Nadya Rasheed

A la luz de los hechos, quienes creemos en la justicia debemos tener la voluntad para mirar de frente a la imposición del poder por el poder mismo, pues el sentido de la verdad nos muestra que las vías que conducen a la igualdad de condiciones y oportunidades para existir están fuera del mapa, del piso y techo que la justicia debe ofrecernos. 

La ideología sionista no pierde un segundo para atacar, en primera instancia, a la comunidad palestina. Esto ha ocurrido durante décadas y responde a un proyecto dirigido a nuestra total desaparición en el olvido mediante la deshumanización, que actúa como cadena perpetua para todo mi pueblo. 

Ahora, esa misma ideología supremacista nos obliga a observar su expansión hacia otras regiones, no sólo con el fin de causar daños igualmente injustificados, sino con el claro y macabro propósito de minimizar –hasta borrar de nuestra conciencia política y humana, mediante más violencia– la realidad del genocidio en Gaza. Desde el exterminio expansivo, pasando por los constantes ataques de colonos en Cisjordania, hasta el aislamiento de Jerusalén Oriental de su raíz histórica, somos testigos del punto de partida de este caos, elegido y promovido por la ideología sionista para difundirse en nuestro mundo. 

Como ciudadanos globales, y a cualquier distancia de Palestina, sabemos que nuestra memoria no es observadora pasiva. Es, en cambio, orgánica, hermana, humana por elección. Y desde esa ambición primera del sionismo de borrar a Palestina de la Tierra, entendemos hoy la repetición del patrón: vemos la expansión del colonialismo tanto en otras regiones como en una narrativa que pretende ocupar todos los espacios de nuestro sentido crítico y de comunidad a escala mundial. 

Estamos frente a una urgencia humanitaria y una amenaza supremacista que, desde su plataforma de limpieza étnica, nos ocupa a todos. Allí está la advertencia: Palestina como modelo para la violación de los derechos humanos. Las matanzas y la hambruna no cesan en Gaza; el desplazamiento y el robo de hogares en Cisjordania persisten, y la exclusión de Jerusalén Oriental sigue avanzando, todo bajo una figura de “legalidad” sin fundamento en el marco jurídico internacional. 

En esta realidad, donde la muerte se impone al respeto a la vida, el objetivo es claro: la anexión de Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental. Así, desde la tierra universal de Jerusalén, la voluntad de paz del Estado de Israel ha sido, una vez más, una burla. Israel, por un lado, redobla el despropósito de incentivar que los colonos asuman funciones de fuerzas policiales y militares en Cisjordania. Por el otro, el sionismo continúa alimentando el plan de adoctrinamiento de la opinión pública por medio de las redes sociales. 

El Estado de Palestina, pese a todo, persiste en nuestra conciencia como lo que es: Palestina. Palestina toda en su derecho a existir, aunque más de 800 mil colonos dividan la cotidianidad de los palestinos; aunque la impunidad de los colonos, sumada al ejército ocupante, busque aniquilar el presente y el largo aliento de la historia que nos mantiene aferrados a la tierra de nuestra civilización. Mi pueblo, como cualquier pueblo hermano, no debe ser sustituido. 

Tenemos la obligación de hacer frente al genocidio y la ocupación. Debemos evitar que el método de aniquilación total que hoy se ejecuta en Palestina sirva de modelo para el futuro de otros pueblos. Asegurarnos de que Israel cumpla las órdenes de la Corte Internacional de Justicia es tarea de todos. Denunciar la violencia ejercida por Israel al ignorar las advertencias de organizaciones de derechos humanos, de la sociedad civil, de estados parte y de la ONU es también una responsabilidad con la humanidad. 

Debemos continuar exigiendo que Israel se someta a la debida rendición de cuentas y se lleven a cabo los procesos pertinentes que obliguen a asumir responsabilidades a personas y empresas involucradas en el genocidio y en la ocupación. 

Tampoco perdemos de vista hechos que rara vez aparecen en las noticias o en redes sociales: en Cisjordania vemos casos de niños que son obligados a destruir con martillos las paredes de sus hogares, sólo para humillarlos. Ni escapa de nuestra atención que hasta los cadáveres palestinos son retenidos, mientras más de 9 mil personas permanecen detenidas. 

Estamos ante una estrategia mercantil de ocupación y aniquilación. La defensa del derecho de Palestina a existir es, en el mismo terreno de los derechos humanos, la defensa legítima de todos los pueblos a vivir con libertad, dignidad y justicia. 

LA JORNADA MX  DdA, XXII/6285

"TAMBIÉN SE APRENDE A MORIR", UN ARTÍCULO DE RAÚL DEL POZO

 

Lazarillo

Felipe Alcaraz, amigo y camarada del fallecido periodista Raúl del Pozo, militante que fue del Partido Comunista y colaborador de Mundo Obrero, aunque no lo mencionase el diario El Mundo en su obituario, nos facilita hoy esta columna de Raúl, publicada en el diario en el que se ganó una tercera página con su primer artículo sobre las ratas de Madrid. Una vez, de muy joven, este Lazarillo esperó en un bar próximo al periódico Pueblo a Raúl del Pozo, por si la ocasión se prestaba a decirle que quería trabajar en el diario -creo que el bar se llamaba precisamente El diario-, pero como no lo vi subir ni bajar las escaleras, me fui de vuelta a la provincia dejando Madrid muy lejos del retorno. Este post, con el artículo de 1984 que rescata Alcaraz, me acercan al mejor Raúl de mi memoria. "Cuando llegué aquí veía las ratas en la oscuridad, escribe -aludiendo a aquel primer artículo-, ahora tengo que ir cuando cobre a recoger las gafas a San Gabino. También se aprende a morir". Por cierto, como le pasó a Raúl en su último periódico, The Objective se olvidó igualmente de la militancia comunista de Gregorio Morán en su obituario, como si no contara en sus vidas o fuera un desdoro para su memoria o la del periódico.

DdA, XXII/6285

LA DERECHA Y SUS TRABAS A LA CONSULTA DE ARCHIVOS SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA

Desde diciembre de 2024, el investigador Roberto Fernández Suárez, autor de libros como ‘La Sierra convulsa’ o ‘Convulsiones a las Puertas de Madrid’, está en un tira y afloja por lograr ver los documentos sobre la Guerra Civil en Alcobendas. Pese a que accedió a ellos en el verano de 2023, cuando vuelve a pedirlos un año y medio después, se lo niegan. El cambio de gobierno coincide justo en este tiempo, cuando PSOE y Ciudadanos dejan el consistorio y pasa a manos del PP con el apoyo de Vox. 


Laura L. Ruiz

“Los estuve viendo sin ningún tipo de problemas, como en cualquier archivo al que he acudido”, explica el investigador a El Salto. Su rastreo por los archivos militares y civiles hizo posible terminar de concretar las identidades de los 108 represaliados que acabaron en fosas comunes en el cementerio parroquial de Colmenar Viejo, donde gracias a la primera exhumación en la Comunidad de Madrid con fondos estatales se logró extraer los restos de 77 personas. Todos ellos pertenecientes a municipios del norte de la región. 

“Cuando decido volver a consultar los archivos, para concretar alguna duda pese a tener ya el libro armado, pido una docena de documentos, voy al archivo y me dicen que de esos seis me los dan pero cuatro no porque era información sensible”, comenta Fernández Suárez, que explica que eran documentos nuevos para terminar de afinar “flecos” de su investigación -un libro sobre la historia del municipio entre principio del siglo XX hasta la década de los 40 y que será publicado por la Asociación Comisión de la Verdad de San Sebastián de los Reyes-. “Hice una reclamación al archivo municipal y a los pocos días me dijeron que según la Ley de Transparencia son documentos sensibles, con temas sindicales y de afiliación, y que por eso no los podían dejar” indica, sin dejar de mostrar su sorpresa, ya que gran parte de sus investigaciones consisten en sacar identidades y luchas de vecinos de estos municipios silenciados por la dictadura. 

En este momento, el investigador acude a la Comunidad de Madrid en busca de amparo.”Reclamo ante el Consejo de Transparencia y Protección de Datos de la Comunidad de Madrid, tardan tres meses, que es el plazo, y ellos me dicen que pudo ir al archivo, que puedo ver los documentos siempre y cuando no sea información sensible de personas que aún estén vivas”, comenta, algo que se da por hecho ya que son personas que en 1937 tenían en torno a 20 años. “En caso de que estuvieran vivos, siempre me pueden facilitar los documentos anonimizados”, comenta sobre la respuesta de la Comunidad de Madrid que este medio ha podido ver. 

“Es coartar la libertad y una investigación de memoria histórica, porque la idea es saber de las personas”, indica el investigador que advierte del riesgo en el futuro

La clave del conflicto es que mientras para los investigadores y gran parte de los archivos como el regional o los estatales la Ley de Patrimonio de documentos históricos está por encima de la Ley de Transparencia y de Protección de Datos, para el Ayuntamiento de Alcobendas desde que cambió de partido la jerarquía está invertida. “La normativa por la que el archivo municipal me niega el acceso a los documentos íntegros es una ley nueva que hace referencia a la información sensible como la salud o datos financieros de personas vivas para evitar que se les ataquen, nada que ver con el caso”, argumenta. Pese a que este medio ha preguntado por el asunto al consistorio madrileño, no ha tenido respuesta. 

Con el dictamen de la Comunidad de Madrid, el investigador acude de nuevo a los archivos de Alcobendas. Entonces lo que hace el consistorio madrileño es darle los documentos anonimizados. “No se entendía nada de lo que me dieron, todo estaba tachado”, denuncia Roberto Fernández Suárez, que aunque habló con la archivera jefa se dio contra un muro. “Es coartar la libertad y una investigación de Memoria Histórica, porque la idea es saber de las personas”, indica y asegura que cree que “están en la línea de no dejar información a los investigadores, una postura totalmente política a mi entender”. 

El paso siguiente es interponer una nueva reclamación asegurando que no han interpretado bien el dictamen de la Comunidad de Madrid Memoria, que, en su opinión, le ampara. Recibe por carta la respuesta del ayuntamiento el pasado miércoles asegurando, de nuevo, que habían aplicado la Ley de Transparencia 19/2013 y la ley autonómica 10/2019. “Este ayuntamiento procedió a facilitar la información requerida garantizando, en todo caso, la disociación de los datos personales que puedan figurar en la documentación”, indican en la respuesta por escrito firmada a principios de febrero. 

“En ningún archivo me han bloqueado así”, explica el investigador que lo ha comentado con otros colegas y le han confirmado que esto solo ha pasado en algunos archivos municipales. “Vas a los archivos militares, a los nacionales, al Archivo de Salamanca y no tienes problemas en consultar sentencias de muerte, condenas, información muy importante”, comenta y recuerda que en estos archivos municipales tampoco ha tenido problemas cuando no era la derecha quién estaba en el poder.   

“Estamos muy preocupados ya que consideramos que es una batalla que hay que ganar porque si no los ayuntamientos de PP y de Vox van a bloquear muchos archivos locales”

“Imagínate que quiero conocer el tejido asociativo de mi pueblo, Alcobendas, y no me dejarían, porque vendrá que alguien era afiliado a CCOO, por ejemplo. Lo que están haciendo es coartar el trabajo y la labor del investigador en conocer el pasado. Lo que me preocupa más que mi trabajo ahora mismo es que los investigadores del futuro lo van a tener muy crudo con esta estrategia de la derecha”, reflexiona el investigador. 

“El archivo regional de la Comunidad de Madrid cuenta con muchos documentos locales, de municipios que no tienen archivos propios o copias de los que sí tienen, esos los puedes consultar sin problema pero los mismos documentos en los archivos locales no”, reclama. Roberto Fernández Suárez ha consultado su situación con asociaciones de Memoria Histórica. “Estamos muy preocupados ya que consideramos que es una batalla que hay que ganar porque si no los ayuntamientos de PP y de Vox van a bloquear muchos archivos locales”, comenta el investigador.

EL SALTO  DdA, XXII/6285

"REPUGNANTE": EL ARZOBISPO DE CHICAGO, SOBRE UN VÍDEO DE LA CASA BLANCA

Vídeo de la Casa Blanca

Félix Población

El sacerdote católico apostólico romano de rito maronita, Pierre El Raii, de 50 años, fue asesinado el pasado lunes en la localidad libanesa de Qlayaa, al sur del país, tras un bombardeo israelí cuando acudía a auxiliar a un feligrés herido. Su muerte ha desatado una oleada de condenas internacionales, mientras la región sigue soportando constantes ataques del Estado de Israel, originando con el ello el desplazamiento de miles de personas. Lo vivido en la Franja de Gaza por su población, se repita ahora en el sur del Líbano. 

«Los cristianos palestinos y árabes también son víctimas de las políticas criminales de Israel, que no hacen distinción religiosa: cristianos, musulmanes, drusos, ateos o personas de cualquier credo sufren por igual sus consecuencias”, informa una agrupación palestina. Belén, cuna de Cristo y símbolo universal del cristianismo, vive hoy asfixiada por la ocupación. 

En ese sentido, se denuncia que la libertad de culto se encuentra severamente restringida, ya que participar en celebraciones religiosas depende de permisos impuestos por la autoridad ocupante, los cuales frecuentemente son denegados. Las organizaciones cristianas locales han advertido que la confiscación de tierras, el muro y los puestos de control han aislado a Belén, reducido su espacio vital y empujado a numerosas familias a emigrar. 

La Iglesia católica maronita está en plena comunión con la Santa Sede, sin renunciar por ello a sus estructuras y rituales propios, por lo que me parece muy tibia la reacción de León XIV ante la muerte del sacerdote libanés en pleno servicio de su compromiso cristiano. El Papa ni siquiera se ha permitido mencionar a los países agresores, siendo uno de ellos su propio país. 

En este sentido me parece mucho más digna y comprometida con su apostolado la reacción de su amigo, compatriota y arzobispo de Chicago, el cardenal Blase Cupich, que calificó de sickening, literalmente “repugnante”, el vídeo de la guerra en Irán difundido en las redes sociales por la Casa Blanca. En el mismo se puede leer el titular «justicia a la americana» sobre las imágenes de los ataques de la coalición Epstein, que comenzó su guerra asesinando a más de un centenar y medio de niñas en una escuela iraní, alternadas con fragmentos de películas de Hollywood: 

“Nuestro gobierno -dijo el cardenal- está tratando el sufrimiento del pueblo iraní como un telón de fondo para nuestro entretenimiento, como si fuera solo otro contenido que deslizar mientras esperamos en la fila del supermercado”.  El arzobispo de Chicago, sucesor del Papa en el cargo, ha dejado a su superior en Roma muy por debajo de lo que se espera del representante de Cristo en la tierra ante el asesinato de miles inocentes en las tierras donde se sembró el mensaje de Jesús del que su iglesia vive y por el que su iglesia ha de perseverar.


DdA, XXII/6285

PARA NETANYAHU Y TRUMP LA GUERRA ES SIEMPRE UNA FORMA DE CAZA


Octavio Colis

Decía Goethe que todos los días debiéramos oír un poco de música, leer una buena poesía, contemplar una pintura hermosa y, si fuera posible, decir algunas palabras sensatas. Pero, en el tiempo en que hizo esta recomendación hacer aquello suponía un esfuerzo relativo –grande o pequeño- a según qué personas y a su accesibilidad a oír música, leer, o poder contemplar una pintura; aunque parece obvio que se dirigía a la gente de su clase social o entorno e intereses comunes. Pero la cuarta recomendación: “decir algunas palabras sensatas”, tenía el mismo grado de dificultad entonces como ahora. La única diferencia, y es grande, estaría en el concepto “sensatez”, porque eso pertenece a lo que debiéramos entender hoy como relativo personal restringido, ya que la sensatez vista desde uno mismo tiene diferente perspectiva caballera que la de otras personas, dependiendo del lugar (físico, temporal y mental) desde el que se contempla lo que le parece a cada cual sensato o insensato. Incluso creo que Goethe pondría en duda la bondad de lo que ahora llamamos buena música, poesía o pintura… Pienso, por ejemplo, en sus músicos predilectos, Zelder y Reichtart, o en la poesía romántica, en la suya o en la de Hölderlin, y en la pintura de Friedrich o en la de Johann Heinrich Wilhelm Tischbein, quien le retrató al óleo en varias telas. No creo que la música, por ejemplo, de Residents, la poesía de Lorca, o la pintura de Philip Guston (favoritos míos, entre otros) le parecieran a Goethe ni siquiera música, poesía o pintura recomendables para escuchar, leer o contemplar.
Pero hay una frase suya, que seguramente él consideró sensata, con la que estoy difusamente de acuerdo: LA CAZA ES SIEMPRE UNA FORMA DE GUERRA. Esta frase sirve, o debiera servir, para todas las épocas, podría haberla pronunciado Alcibíades, Fidias o Faulkner. Pero si los cazadores referidos fueran Donald Trump o Benjamín Netanyahu, la frase tendría un sentido muy concreto, porque para ellos la guerra es una forma de caza.

DdA, XXII/6285

miércoles, 11 de marzo de 2026

¿NO SE VA A HACER NADA PARA EVITAR UN ESCENARIO PEOR QUE EN GAZA?

 Es lo que podría desprenderse de la pregunta que formula la periodista leonesa Olga Rodríguez, experta en Oriente Medio, cuando vamos camino de dos semanas de guerra en Irán, con su prolongación en Líbano, continuación del genocidio perpetrado por el Estado de Israel en la Franja de Gaza. Personalmente me resulta inimaginable que la Unión Europea no haga nada para evitar un escenario peor al vivido en el territorio palestino.



Olga Rodríguez

1- Las treguas, por muy breves que sean, salvan vidas
2- Inundemos la región no de armamento, sino de enviados especiales que faciliten negociación y paz
3- EEUU e Israel son socios preferenciales de la UE, por lo que los Veintisiete tienen herramientas para presionarlos hacia una negociación. Washington y Tel Aviv son los autores/facilitadores de los ataques ilegales contra Irán, Palestina y Líbano.
4- La UE es el MAYOR socio comercial de Israel en el mundo y la Corte Internacional de Justicia pide a los países de la ONU “suspender relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación de los Territorios Ocupados Palestinos” en relación con la ocupación ilegal y la segregación.
5- Los ataques ilegales contra Irán son la continuación del genocidio en Gaza. Se sabía que formaban parte del plan de Israel pero no se hizo lo que había que hacer para evitarlos, como tampoco se evitó el genocidio. ¿Qué se va a hacer ahora para evitar un escenario peor?

DdA, XXII/6284

LA PONENCIA DE PILAR MANJÓN POR LOS ATENTADOS DEL 11 DE MARZO DE 2004

 


Siempre en el recuerdo la ponencia de Pilar Manjón en el Congreso de los Diputados después de los atentados de 11 de marzo de 2004 en Madrid. Entonces, como ahora y como siempre, malditas sean las guerras, los canallas que las hacen y quienes las respaldan. 

DdA, XXII/6284

EL INGENIO HIDRÁULICO PERSA QUE AÚN SUBSISTE

El sistema se mantiene como uno de los ejemplos más impresionantes de la antigua ingeniería hidráulica, demostrando que mucho antes de la maquinaria moderna, el ingenio humano ya estaba dando forma a los paisajes para sostener a las comunidades. Es muy posible que la sofisticada maquinaria de guerra israelí y estadounidense, juntas, acaben con este testimonio de un pueblo en su lucha por la vida, tal como ocurriera hace más de dos décadas con buena parte del legado histórico-artístico en Irak.


Hace casi tres mil años, ingenieros en la antigua Persia desarrollaron una solución notable a uno de los mayores desafíos de la región. Agua. En los paisajes secos de lo que hoy es Irán, las precipitaciones eran escasas y los ríos a menudo estaban lejos de los asentamientos. Para sostener la agricultura y la vida diaria, la gente creó el qanat. Un qanat es un sistema de túneles subterráneos diseñado para transportar agua de los acuíferos de montaña a pueblos y campos a muchos kilómetros de distancia. En lugar de transportar agua a la superficie donde se evaporaría rápidamente en el calor del desierto, el agua fluía suavemente a través de túneles pendientes tallados bajo el suelo.

La serie de aberturas circulares visibles a través del paisaje son ejes verticales conectados al túnel de abajo. Estos pozos permitieron a los trabajadores eliminar el suelo durante la excavación, proporcionaron ventilación mientras los túneles estaban siendo construidos, y más tarde sirvieron como puntos de acceso para mantenimiento.
Construir un qanat requiere una planificación cuidadosa y trabajo calificado. Los trabajadores cavaron largos túneles a mano, a veces se estiraban durante muchos kilómetros, manteniendo un gradiente preciso para que el agua pudiera fluir naturalmente sin bombas.
Esta tecnología permitió que la agricultura y los asentamientos florecieran en zonas que de otra manera habrían permanecido demasiado secas para soportar la vida Algunos qanats han operado durante siglos, y un número todavía se están usando hoy en día. El sistema se mantiene como uno de los ejemplos más impresionantes de la antigua ingeniería hidráulica, demostrando que mucho antes de la maquinaria moderna, el ingenio humano ya estaba dando forma a los paisajes para sostener a las comunidades.

LA MONTAIGNE DE PIGEON DdA, XXII/6284

ESA MÁQUINA DE BILLETES LLAMADA VOX

Las continuas denuncias de autoritarismo, las descripciones detalladas de comportamientos mafiosos, las trampas internas, tienen preocupadísimos a los votantes de la ultraderecha. Gente exigente a la que le quita el sueño este asunto como se lo quitaba, en su momento, las denuncias de Macarena Olona, pionera en la huida, cuando hablaba del desvío de 11 millones de euros de dinero público desde el partido hasta una cuenta bancaria a nombre de Abascal. ¿Qué será lo próximo?, se preguntan los huidos y expulsados de la formación ultraderechista, aún consternados. ¿Que descubramos que Vox es un partido, no sé, machista? No se lo van a creer, pero hay rumores de ello. Aunque desde fuera algo se podía intuir, la confirmación llegó tras la salida de otra ilustre víctima, Rocío Monasterio.

Gerardo Tecé

Empieza a ser costumbre. Cada vez que un miembro de Vox sale escopeteado del partido, se dirige a España cual concursante de Gran Hermano para contar los secretos de la casa: no os lo vais a creer, pero es un chiringuito turbio y autoritario, dicen. Claro, la gente no da crédito: ¿Vox turbio y autoritario? Que alguien nos pellizque. Las últimas víctimas en la batalla por el control de esa máquina de billetes llamada Vox han sido Ortega Smith y Antelo, caras visibles de la ultraderecha madrileña y murciana, respectivamente. El intelectual Ortega Smith –no confundir con Gasset– será recordado por hazañas políticas tales como haber memorizado el brindis de los Tercios de Flandes, sacar a pasear la mano en el Ayuntamiento o explicar que el franquismo era un régimen democrático porque había elecciones que siempre ganaba Franco con soltura. Difícil hablar de fuga de cerebros en según qué purgas. Antelo, tipo con gran trayectoria profesional porque antes de ser apartado de Vox ya fue apartado de la selección española de baloncesto por “problemas de compañerismo”, lamenta, como Ortega Smith, que en el partido de Abascal se practique el bullyng, que los modales brillen por su ausencia. Qué es Vox, sino educación y cuidados, se preguntan ambos, ahora convertidos en iconos woke. No somos nadie.

Las continuas denuncias de autoritarismo, las descripciones detalladas de comportamientos mafiosos, las trampas internas, tienen preocupadísimos a los votantes de la ultraderecha. Gente exigente a la que le quita el sueño este asunto como se lo quitaba, en su momento, las denuncias de Macarena Olona, pionera en la huida, cuando hablaba del desvío de 11 millones de euros de dinero público desde el partido hasta una cuenta bancaria a nombre de Abascal. Que te calles, guarra, argumentaban por aquel entonces centenares de simpatizantes, dejando claro que las bases del partido, tras analizar la situación con detenimiento, discrepaban o no compartían las acusaciones de Olona. Cuando las encuestas castigan a Vox, lo hacen con más votos. Si mañana apareciese el nombre de su líder en los papeles de Epstein, la tendencia seguiría al alza. Es más. Si mañana Abascal se fotografiase sonriente con un genocida, con un asesino de miles de niños, con un tipo que amenaza con dañar a España o que bombardea poblaciones cristianas en Israel, aun así, los votos a Vox aumentarían. Pensé poco, recé mucho, decía un pasaje del brindis que tan célebre hizo a Ortega Smith.

¿Qué será lo próximo?, se preguntan los huidos y expulsados de la formación ultraderechista, aún consternados. ¿Que descubramos que Vox es un partido, no sé, machista? No se lo van a creer, pero hay rumores de ello. Aunque desde fuera algo se podía intuir, la confirmación llegó tras la salida de otra ilustre víctima, Rocío Monasterio. “Me han tratado de manera machista ahí dentro”, dijo al despedirse. ¿Será una denuncia falsa?, se pregunta Soto Ivars sin saber con certeza si son rumores alentados con maldad por quienes quieren dañar al que fuera su partido o si hay algo cierto en estas denuncias hechas por miembros de Vox. Las hay de todos los tipos. Hay quien, incluso, asegura que Vox podría ser un partido homófobo, racista o, no se lo van a creer, fascista. La imaginación al poder. Y la ultraderecha, incapaz de desplazar de las portadas y tertulias a Begoña Gómez ni cuando se multiplican los escándalos y sus fundadores se sinceran, pues también al poder.

CTXT  DdA, XXII/6284