sábado, 28 de febrero de 2026

ISRAEL EMPIEZA TAMBIÉN SU GUERRA MASACRANDO A MENORES EN IRÁN


Félix Población

A estas horas de la tarde del domingo, cuando siguen llegando noticias procedentes de Irán sobre el comienzo de los ataques a este país por parte de Estados Unidos e Israel, su socio en Oriente Medio, no dejan de incrementarse las cifras sobre uno de los trágicos y brutales resultados de esos ataques, ocasionado en este caso por un misil israelí en una escuela de enseñanza primaria de niñas en la provincia de Hormozgán, al sur del país. El número de víctimas a las seis de la tarde se sitúa en 85, según información facilitada por el sitio web del poder judicial iraní Mizan Online. El ataque se produjo a primera hora de la mañana y las imágenes de este acto de barbarie son aterradoras. Llama a la indignación que el Estado que ha perpetrado un genocidio en la Franja de Gaza, con decenas de miles de menores asesinados en poco más de dos años, continúe su acción armada en un país extranjero y la comience con un asesinato masivo de casi un centenar de niñas tras bombardear una escuela. Se recrudece la crudeza de EEUU e Israel para liberar a las mujeres iraníes del yugo del régimen patriarcal, escribe con amarga ironía alguien en su muro, recordando lo que se dijo en la guerra de Afganistán. Ahora estamos a la espera de saber el papel de las bases estadounidenses en España, porque no basta con pedir la desescalada de este nuevo conflicto y apelar al diálogo, como ha hecho Pedro Sánchez. Lo que toca es no seguir siendo un siervo sumiso de Estados Unidos como país miembro de su OTAN. En sus 240 años de historia, como ha recordado hoy el portavoz del gobierno chino, Estados Unidos ha estado en guerra en todos ellos, salvo en 16, y siempre lejos de su casa. Sus 800 bases militares en 80 países sirven de cómputo cabal a esa historia. Israel y Estados Unidos merecen actualmente un aislamiento internacional por su política de barbarie. No vale la equidistancia de la Unión Europea.*

*Hoy me he vuelto a acordar de una tal Corina Machado regalándole su sucio Nobel de la Paz a Donald Trump.


**Legisladores del Partido Demócrata expresaron hoy su enérgico rechazo a la participación de Estados Unidos en la ofensiva militar junto a Israel contra Irán. La operación, ejecutada en conjunto con Israel, ha sido catalogada por los congresistas como «ilegal e inconstitucional», al no contar con el aval del Capitolio y violar los procedimientos establecidos para el uso de la fuerza militar.

DdA, XXII/6275

LA CULTURA PUAF AMENAZA LA SUPERVIVENCIA DE NUESTRA ESPECIE

El mundo está cambiando, los dueños del dinero y de los instrumentos de comunicación y poder, han decidido con quien están y qué defienden. Las víctimas de la desigualdad, guiadas por la estrella errante de su red social favorita y por la IA, tienen claro, por primera vez en la historia, que su causa es la misma que la de los que la han auspiciado y la hacen cada año más onerosa e insoportable. La cultura Puaf, pese a la repugnancia que provoca, es la bandera que brilla en el horizonte. Hoy más que nunca tenemos que volver a la pedagogía, a involucrarnos en política para, como decía Don Antonio, evitar que otros la hagan por nosotros y contra nosotros. No es sólo cuestión de supervivencia de un modelo de vida, lo es de la especie. En el diccionario abierto del español, puaf es una interjección que denota asco, desagrado. 


Pedro Luis Angosto

Desde hace unas décadas los sectores más reaccionarios y fascistas de Estados Unidos idearon una palabra para identificar en ella todos los males que perjudican sus intereses y, por tanto, contravienen los del planeta, es decir los de toda la humanidad, dado que ellos, la minoría de nuevos millonarios tecnológicos, son el único motivo por el que merece la pena vivir, incluso morir. De entre los mayores difusores y defensores del movimiento antiwoke destacan Mark Zuckerberg, dueño de Meta, y Elon Musk, dueño de todo aquello que le ha cedido la NASA y la Administración yanqui sin la menor contrapartida. A través de sus redes sociales, ambos ricachones miserables se han involucrado de lleno en la batalla contra los valores democráticos, contra la justicia social y a favor del supremacismo masculino y blanco, especialmente el del país que preside su amigo Donald.

La difusión del nuevo pensamiento fascista, que en resumidas cuentas pretende lo mismo que el viejo, no se podía hacer mediante argumentos complejos que hicieran pensar demasiado a la futura clientela, había que simplificar como ya supo hacer Goebbels, mensajes cortos, contundentes y repetidos hasta la saciedad, hasta llegar a las mentes más cortas y arruinadas, hasta envolverlas y crear una tela de araña de la cual no se podría salir salvo por hechos devastadores. Los maestros de Trump y las redes sociales amigas decidieron que clasificar todo lo que ellos odiaban dentro de la palabra woke, de manera que no hubiese que estar enumerando una a una las cuestiones que les causaban repulsión y urticaria contumaz. Decir que algo es woke es tanto como calificarlo de comunista, radical, igualitarista o antiamericano, de tal manera que construir un sistema de seguridad social en Estados Unidos -del que sigue careciendo en 2026 pese a ser el país más rico del mundo-, crear hogares para los viejos sin casa o para los jóvenes que la buscan, una red de transporte público decente o un impuesto de la renta en el que paguen más quienes más tienen no sólo es pecado mortal, sino que además merece el anatema y el castigo más severo para que el ejemplo no crezca entre las generaciones tiernas, que han de ser el sustento de la nueva y fuerte nación americana fetén, sin contaminaciones, sin condicionantes que aminoren de alguna manera la capacidad de acumular riquezas de aquellos que carecen de escrúpulos y de alma pare pensar que dicha acumulación supone el hambre y la necesidad de millones de personas, cosa que evidentemente les importa un bledo.

Si no podemos crear un sistema de seguridad fuerte y eficaz, si no se puede ayudar a quienes la vida no les ha sonreído y les ha dado duro, si a los viejos hay que dejarlos pudrirse en un secadero, si no se puede buscar la igualdad entre hombres y mujeres, si no se pueden construir viviendas dignas para todo el que las necesite, si no se debe pagar lo justo a los trabajadores, si no es legítimo buscar la justicia social porque todo eso son debilidades enfermizas de los defensores de la cultura woke, entonces sólo nos queda la cultura Puaf, que es la que defienden Trump, Zuckerberg, Musk, el presidente de la OTAN, Putin, Netanyahu, Meloni y la derecha española, siempre interesada en dejar muy claro para quien trabaja, a quien defiende y cual es su lugar en el mundo.

La cultura Puaf es la defendida por los peores habitantes del planeta, por aquellos que niegan el cambio climático y proponen el regreso sin complejos a las energías fósiles, a contaminar con total libertad, con empeño y deleite, aunque reviente el mundo, mueran todas las especies y el ser humano quede reducido a ejemplares sueltos refugiados en ciudades subterráneas. Es igual que los ríos dejen de tener vida, incluso que carezcan de agua, da lo mismo que los árboles desaparezcan, enfermen o queden como reliquias en los jardines botánicos, es indiferente que sólo las ratas, las moscas y los humanos seamos los únicos seres vivos de la Tierra, no importa nada porque aquí se trata de aplicar los principios del neodarwinismo a las personas, es decir sólo subsistirán, en un mundo superpoblado, los más cabrones, los más miserables, los más hideputas, quedando extinguidos para siempre aquellos que muestren empatía hacia los que sufren o padecen necesidad. Amar, preocuparse y ocuparse de los demás, no ambicionar riquezas, desear que todos los seres humanos tenga lo necesario para llevar una vida digna, proteger los mares y reservar espacios protegidos a las especies en peligro de extinción, sustituir progresivamente y de modo urgente las energías fósiles por otras no contaminantes, odiar la guerra con toda el alma, son síntomas de debilidad, de personas que no tienen el suficiente carácter para apretar el gatillo cuando hay que hacerlo sin ponerte a considerar sus cualidades personales físicas y metafísicas. Es la debilidad de lo woke lo que ha provocado la diversidad sexual que amenaza la subsistencia de la especie al abrir un abanico aberrante de opciones sexuales y personales que están llegando ya a la identidad de muchas personas con otras especies del mundo animal. Lo woke debilita a la especie, la hace vulnerable y cada vez menos resistente a los cambios y a la libertad.

Es por tanto la cultura Puaf, la que debe imponerse para fortalecer a los que quedan, para librarnos de gastos superfluos como atender en hospitales a gentes que deberían morir sin causar gastos inútiles e injustificados. Tampoco es necesario que todos los niños vayan a las escuelas, puesto que desde los tres o cuatro años ya se sabe si serán de provecho o carne de cañón. Otro gasto inútil que eliminar. La guerra, por supuesto, es un instrumento purificador, deja bien claro quién es el macho alfa dentro de la comunidad internacional, quien marca las reglas del juego y qué tienen que hacer quienes quieran seguir existiendo. Nada de bilateralidad y mucho menos de multilateralidad, el fuerte no tiene por qué negociar con el débil, con el pequeño, con el insignificante o con el inferior. Debe imponer su ley y el que quiera seguir existiendo, aceptarla sin rechistar. 

El mundo está cambiando, los dueños del dinero y de los instrumentos de comunicación y poder, han decidido con quien están y qué defienden. Las víctimas de la desigualdad, guiadas por la estrella errante de su red social favorita y por la IA, tienen claro, por primera vez en la historia, que su causa es la misma que la de los que la han auspiciado y la hacen cada año más onerosa e insoportable. La cultura Puaf, pese a la repugnancia que provoca, es la bandera que brilla en el horizonte. Hoy más que nunca tenemos que volver a la pedagogía, a involucrarnos en política para, como decía Don Antonio, evitar que otros la hagan por nosotros y contra nosotros. No es sólo cuestión de supervivencia de un modelo de vida, lo es de la especie.

NUEVA TRIBUNA DdA, XXII/6276


viernes, 27 de febrero de 2026

EL DINERO PÚBLICO NO DEJA DE PERSEGUIR A AYUSO ENRIQUECIENDO A LOS SUYOS

Tras conocerse que su exmarido, al igual que su novio actual y su novio anterior también, pilló cacho de la partida presupuestaria de la presidenta, Ayuso se lanzó enfurecida a denunciar ante los medios el posible amaño de las próximas elecciones generales que se celebren en España. Como en ocasiones anteriores, Ayuso no aportó pruebas de sus gravísimas denuncias, pero sí desesperación. Hay quien dice que Ayuso es una dirigente desquiciada. Cómo no estarlo cuando lo que más odia, el dinero público, no deja de perseguirla enriqueciendo a los suyos.


Gerardo Tecé

Lo de Isabel Díaz Ayuso ya no es mala suerte, es otro nivel. Hablamos de un infortunio de dimensiones cósmicas, algo nunca visto. Pobre. Esta semana hemos conocido que su primer marido, Rafael Hernández Torre Durban, también se ha visto salpicado por asuntos turbios tras cobrar dinero público de la Comunidad de Madrid que ella preside. ¿Qué probabilidad había de que el drama se repitiese una vez más? Imagine que usted, al igual que le sucede a la presidenta madrileña, es una persona íntegra que, de repente, descubre que su hermano cobró unas mordidas millonarias del presupuesto que usted gestiona. Tengo dos hermanas y nunca me ha pasado. La cosa no queda ahí. Imagine ahora que, después de ese mal rato inesperado, el nombre de su padre también aparece asociado a 400.000 euros por un aval que sale de la Comunidad de Madrid y que nunca fue devuelto. Jamás le pasó a mi padre y empiezo a considerarme afortunado, viendo el drama que recorre otras casas. La película continúa. Ayuso, mujer de orden y de ley, española de bien golpeada ya en dos ocasiones por la mala suerte, descubre que su actual pareja, de genes diferentes a los de su padre o su hermano, también tiene chanchullos legales que apuntan de nuevo al mismo sitio. Estoy bastante seguro de que mi pareja no ha cobrado cientos de miles de euros en comisiones, y estoy prácticamente convencido de que, si hubiese fabricado facturas falsas algo me habría comentado cuando nos sentamos por la noche a ver una serie en el sofá. Si no me ha dicho es que no ha pasado, así que definitivamente soy un suertudo.

La maldición persigue a la intachable presidenta madrileña como antes persiguió a su antecesora al frente de ese cementerio indio llamado PP de Madrid. Como Esparanza Aguirre, Ayuso ha acabado rodeada de mierda sin poder hacer nada para evitarlo, básicamente porque no se entera, nadie le dice la nada a la pobrecilla. En la peli Destino Final un grupo de estudiantes baja del avión antes del despegue en el que la aeronave explotará, pero la muerte a la que lograron esquivar los perseguirá uno a uno. A Ayuso le pasa un poco lo mismo si cambiamos la muerte por millones de euros en dinero público repartidos en su entorno. Ella intenta escapar cada día pero no hay forma. Cuando no es un chiringuito es otro, así que la capitana neoliberal está ya harta, aturdida. Si no es su actual pareja cobrando mordidas millonarias es su exmarido cobrando subvenciones de 100.000 euros o su anterior novio, aquel peluquero reconvertido a jefe de operaciones de una consultora que fue beneficiaria de un contrato de 500.000 euros de la Comunidad de Madrid que ella presidía. Los chavales ya no creen en el mérito y el esfuerzo, dijo por aquella época y un montón de mileuristas asintieron y la votaron.

Tras conocerse que su exmarido, al igual que su novio actual y su novio anterior también, pilló cacho de la partida presupuestaria de la presidenta, Ayuso se lanzó enfurecida a denunciar ante los medios el posible amaño de las próximas elecciones generales que se celebren en España. Si es que se celebran, ya que, de la mano de una ETA más viva que nunca, Sánchez podría estar planteándose la supresión de la democracia. Típico de dictadores. Como en ocasiones anteriores, la denuncia coincidió con nuevas informaciones que relacionan a su entorno con mordidas, contratos o subvenciones. Como en ocasiones anteriores, Ayuso no aportó pruebas de sus gravísimas denuncias, pero sí desesperación. Hay quien dice que Ayuso es una dirigente desquiciada. Cómo no estarlo cuando lo que más odia, el dinero público, no deja de perseguirla enriqueciendo a los suyos.

CTXT  DdA, XXII/6275

SUMAR: EL FRACASO DE UN REVULSIVO

 


Lazarillo

Todo valía en aquella primavera de 2023 para promocionar como lideresa de Sumar a Yolanda Díaz. Pocas veces en la historia del diario El País -me parece que ninguna- este periódico dedicó un titular de portada como el que observamos a una personalidad política que encabezase un partido a la izquierda del Partido Socialista. Desde la progresía mediática valía todo durante años con tal de arrinconar a Podemos, como bien ilustra el historial de patrañas que contra el partido morado se difundieron en periódicos, telediarios, estudios de radio y platós de televisión. Díaz llegó a la vicepresidencia del Gobierno después de que la ocupara Pablo Iglesias Turrión, y como colaboradora mejor avenida con el PSOE obtuvo el regalo de esa portada en el diario El País. El titular a cuatro columnas elegido por el periódico, sin embargo, tiene hoy una lectura muy distinta a la que se le quiso dar. La renuncia estos días de Yolanda Díaz a presentarse como candidata de su movimiento a las próximas elecciones generales, no sólo supone la caducidad política de Díaz como lideresa tres años después de su estrellato mediático en El País, sino el más que previsible fracaso del movimiento que encabezó. Y el camino entre el revulsivo y el fracaso lo ha recorrido, en efecto, sin Podemos.

DdA, XXII/6275

DIMOS AQUIESCENCIA A UNAS REGLAS DE JUEGO CON UN NOTABLE DESEQUILIBRIO

Difícilmente se osa comentar en un gran medio cómo la estrategia de la araña del capitalismo neoliberal multiplica la riqueza de unos pocos, mientras aumentan las dificultades de la mayoría. Esa dinámica se mantiene imperturbable -escribe el articulista-, sin que ni la crisis financiera de 2008 ni la sociosanitaria de la COVID-19 hayan conseguido enlentecerla. Tal plan de choque se sostiene en tres columnas: la intensificada desregulación del sector privado, la privatización de cualquier servicio público del que sacar ganancias y el recorte sin precedentes de la fiscalidad de ricos y grandes empresas complementado con acentuadas podas del gasto público. Pero esto no parece un tema que pueda interesar a nadie. Se obtiene mucho más share acusando al Coletas o al Perro Sanxe de la muerte de Manolete, dice Monterrubio, o loando los dudosos logros de alguna dirigente ultraconservadora. Eso por no hablar de la incesante labor de blanqueo del fascismo puro y duro, transformado por la magia catódica en centroderecha, tal como obliga escribir el diario ABC a sus colaboradores.

 

Antonio Monterrubio

En el campo de la información deformativa en la España de hoy, hay barra libre para cualquier basura mientras sirva los intereses de poderes que están en la mente de todos y de sus sicarios, que también. Disfrazada bajo el respetable peplum de la libertad de expresión, se ha instalado una maloliente libertad de mentir, calumniar, insultar y engañar, una bien engrasada maquinaria de manipulación. A su servicio encontramos un diligente ejército de intrépidos reporteros que son en realidad troles con patente de corso. Dedicados a tiempo completo a proclamar el evangelio del neoliberalismo autoritario y la privatización de todo lo que se menee, son curiosamente beneficiarios de suculentas subvenciones de entidades públicas regidas por sus marionetistas. Ello no es óbice para que a su vez reciban las correspondientes 30 monedas de los amos de su voz. Maravillosa ilustración de esa colaboración público-privada en la que tanto creen ciertos políticos profesionales. A los periodistas conservadores honrados, los ojos deben de hacerles chiribitas ante la perspectiva de compartir mesa y mantel con esta fauna que degrada un oficio a priori hermoso, anegándolo en un lodazal de miseria moral.

De igual modo y manera, el sobado mantra de la independencia del Poder judicial encubre el habitual uso de una doble vara de medir apenas disimulada por el escamoteo mediático. Se puede perseguir o injuriar impunemente a según quién mientras se lamen las botas de los poderosos. Miles de pequeños y medianos inversores son estafados en la salida a bolsa fraudulenta de una entidad bancaria. La Justicia, a pesar de todos sus desvelos, no halla culpable alguno. Un CGPJ elegido con una mayoría parlamentaria muy distinta y cuyo mandato caducó años atrás se afana en nombrar para puestos decisivos a jueces que, uno tras otro, cojean del pie derecho. El largo brazo se muestra incapaz de discernir quién será, será ese enigmático M. Rajoy que figura en cierta contabilidad extracontable, a la vez que parece creer que, en unas cuentas suizas reales como la vida misma, los millones surgen por generación espontánea. Pero todos somos iguales ante la ley. Así eructó Zaratustra.

Un aire de familia une prácticas poco honorables de antaño y de hogaño. La ley del embudo con coberturas ideológicas variadas ha resistido bien el paso de los siglos.

La ley es tela de araña

[…]

Hay muchos que son dotores

y de su cencia no dudo.

Mas yo soy un negro rudo

y, aunque de esto poco entiendo,

estoy diariamente viendo

que aplican la del embudo.  

(José Hernández: Martín Fierro)

Se han afinado los mecanismos de normalización, las técnicas diseñadas para conseguir que el grueso de la población se conforme a y con unas reglas dictadas en beneficio de pocos y en detrimento de muchos. La tecnología de fabricación de la resignación propia de tiempos preindustriales ha sido sustituida por la del consentimiento, infinitamente más eficaz. Antes el orden existente se pregonaba como natural e inalterable, en última instancia establecido y querido por Dios y por tanto inapelable e inamovible, se imponía mediante el recuerdo constante de que la realidad era la que era. Si ya era difícil presentar reclamaciones al maestro armero, hacerlo al Creador se antojaba fuera del alcance de los límites humanos. Hoy en cambio, reina gracias al olvido permanente. Se publicita y se vende como fruto de consensos y acuerdos entre y para todos, aunque nadie sepa cómo, cuándo ni dónde hemos dado nuestra aquiescencia a unas reglas del juego cuyo desequilibrio es notable.

Las falacias que se repiten machaconamente acaban calando, dejando huella en la mente, como muy bien sabía aquel tenebroso gurú de la propaganda política que fue Goebbels. Sus epígonos, a menudo autoetiquetados de liberales, no están tan seguros de sí y prefieren vomitarla no miles, sino millones de veces, para que no subsistan dudas. Por otro lado, lo que no aparece en los grandes canales de difusión no existe. Las plataformas mediáticas ejercen un monopolio del discurso, consiguiendo que solo se hable de aquello a lo que dan cancha. Independientemente de que se trate de exageraciones, semiverdades o mentiras cochinas, pues hace tiempo que la verdad y el periodismo sellaron su divorcio.

Al no poder asomar la nariz noticias inquietantes, no nos enteramos de la misa la media en lo referente a chanchullos y trapacerías de príncipes y potestades, gobiernos e instituciones, y, desde luego, de los poderes económicos y financieros. En lo más hondo del más oscuro cajón se ocultan tenebrosas realidades. Difícilmente se osa comentar en un gran medio cómo la estrategia de la araña del capitalismo neoliberal multiplica la riqueza de unos pocos, mientras aumentan las dificultades de la mayoría y un número creciente de personas quedan descolgadas. Sin embargo, esa letal dinámica continúa imperturbable su marcha sin que ni la crisis financiera de 2008 ni la sociosanitaria de la COVID-19 hayan conseguido enlentecerla. Se trata de un plan de choque sencillo, sostenido en tres columnas: la intensificada desregulación del sector privado, la privatización de cualquier servicio público rentabilizable, y el recorte sin precedentes de la fiscalidad de ricos y grandes empresas complementado con acentuadas podas del gasto público.

Pero esto no parece un tema que pueda interesar a nadie. Se obtiene mucho más share acusando al Coletas o al Perro Sanxe de la muerte de Manolete, o loando los dudosos logros de alguna dirigente ultraconservadora. Eso por no hablar de la incesante labor de blanqueo del fascismo puro y duro, transformado por la magia catódica en centroderecha. Con frecuencia, mazo y procesador de texto se unen en lóbrega simbiosis para establecer tribunales neoinquisitoriales con desprecio absoluto a la honestidad y la verdad. Esto hay que decirlo alto y claro. Las proclamas retóricas acerca de los elevados estándares de nuestra democracia y la política del «todo va bien, señora baronesa» no pueden disimular las oscuras sombras que nos vigilan.

DdA, XXII/6275

EL RARO CASO DE UNA LANCHA USA EN AGUAS CUBANAS: ¿IMPRUDENCIA O PROVOCACIÓN?

 


Autoridades cubanas detectaron ayer por la mañana una lancha rápida con matrícula estadunidense a una milla náutica (1.8 kilómetros) de Cayo Falcones, en el noroeste de la isla y a 50 kilómetros de la célebre zona de Varadero. Cuando una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras se acercó para proceder a la identificación del buque y sus tripulantes, éstos abrieron fuego e hirieron al comandante de la nave oficial. Tras la respuesta de los agentes, el saldo fue de cuatro muertos y seis detenidos, integrantes todos de la lancha con placas FL7726SH. Se trata, al perecer, de cubanos residente en Miami, a quienes su imprudencia o su provocación les salió cara.

EDITORIAL

Las primeras reacciones de Washington fueron inusualmente institucionales y contenidas para los estándares del trumpismo. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que La Habana lo puso al tanto de los sucesos y que la embajada estadunidense está trabajando para contactar a los detenidos, con el fin de determinar si son ciudadanos estadunidenses o residentes permanentes. Asimismo, quienes resultaron heridos ya reciben atención médica y su gobierno esperará a contar con más información para actuar en consecuencia, dijo. Por su parte, el vicepresidente JD Vance sostuvo: “estamos siguiendo la situación; esperamos que no sea tan grave como tememos, pero no puedo decir más, porque simplemente no sé más”. De manera poco sorpresiva, el tono fue muy distinto en Florida, cuyos funcionarios y legisladores echaron mano de una rancia retórica propia de la guerra fría para culpar a Cuba sin disponer de dato alguno sobre los acontecimientos.

Cabe destacar que, pese al incidente, horas después la Casa Blanca anunció un relajamiento –parcial e insuficiente– de su bloqueo ilegal contra los envíos de petróleo a la isla. La nueva política habilita licencias de exportación de crudo mientras no beneficien a “personas o entidades asociadas con las fuerzas armadas cubanas, servicios de inteligencia u otras instituciones gubernamentales”, una restricción que, en la práctica, excluye a cualquier organismo cubano con la capacidad para coordinar y recibir los cargamentos.

En este clima de ambigüedad, es necesario prevenir ante todo intento del trumpismo de usar lo ocurrido como pretexto para escalar las agresiones contra el pueblo cubano, ya sea reforzando (si ello es posible) la asfixia económica, o lanzando operaciones militares a fin de concretar el cambio de régimen que Washington ansía desde 1960. No puede olvidarse que en 1898, Estados Unidos recurrió a otro incidente naval para declarar la guerra a España y apoderarse de sus entonces colonias: la propia Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Hoy es sabido que la explosión del USS Maine en el puerto de La Habana fue, en el mejor de los casos, un accidente por el incendio de un depósito de carbón y, en el peor, un ataque de falsa bandera en el que la potencia emergente sacrificó a sus soldados para facilitar sus objetivos imperiales. No se trata de una lección de historia, sino de presente: aunque el Maine se hundió hace 128 años, Puerto Rico sigue bajo dominio colonial, y las fuerzas armadas estadunidenses mantienen bases en Filipinas y en la bahía de Guantánamo.

Denunciar las tácticas del imperialismo estadunidense es un asunto de supervivencia para todas las naciones que aspiran a la libertad, y en particular para México, víctima del mayor robo territorial perpetrado por Washington: en 1846, el presidente James K. Polk ordenó al general Zachary Taylor avanzar tropas hacia el río Bravo, 200 kilómetros al sur de la frontera vigente entonces, a fin de forzar un enfrentamiento con las tropas mexicanas. Las acciones de defensa de las huestes nacionales fueron clasificadas por Polk como una agresión, en la cual fundamentó la invasión que se prolongó hasta 1848 y se saldó con el despojo de las tierras donde hoy se asientan los estados de Nuevo México, Arizona, Nevada, California, Utah, así como partes de Colorado, Wyoming, Oklahoma, Kansas y Texas.

Cabe esperar, finalmente, que la incursión floridana en aguas cubanas no haya sido más que una imprudencia de particulares y que el gobierno de Washington se abstenga de explotarla para fines políticos o militares.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6275

jueves, 26 de febrero de 2026

SE MATARON LOBOS EN ASTURIAS EN CONTRA DE LA JUSTICIA

 


Tras la sentencia del Tribunal Supremo, que anula la «metodología» en los controles poblacionales del lobo, el Gobierno del Principado de Asturias ha anunciado que «no cabe otra posibilidad que paralizar» las batidas de estos ejemplares. El alto tribunal anuló el programa anual de control aprobado por el Gobierno regional para 2022-2023 al estimar el recurso presentado por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) -que inicialmente fue desestimado por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA)-.

La sentencia también afecta a un artículo concreto (el número 7, en su apartado 5.a) de un decreto del Principado de 2015, que permitía determinar el número de capturas mediante cupos. El consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos, señaló que el Supremo «anula cómo se deben realizar los controles y la metodología de los mismos, que es en lo que se sustenta el programa de control poblacional».

A la matanza de lobos se le llamaba en el programa de control extracción, y han sido tan diligentes quienes lo han ejecutado que se había cumplido hasta ahora en un 81,1 por ciento, con un total de 31 ejemplares abatidos, a los que hay que añadir doce muertes más por otras circunstancias. De donde se deduce que puestos a matar a una especie que ya sufrió en el pasado la diligencia de los ejecutores hasta ponerla al borde de la extinción, hay matadores con mucho celo, aunque sea en contra de la ciencia.

Investigadores de la Universidad de León han demostrado que las medidas de control letal ni son efectivas para reducir los ataques al ganado, pudiendo incluso exacerbar el problema, ni tampoco sirven para reducir la caza ilegal. Es más, varios estudios a nivel internacional señalan que la eliminación de lobos puede aumentar la depredación sobre ganado que no está bien atendido -mediante su recogida durante la noche o el acompañamiento por pastores y perros-, posiblemente como consecuencia de la desestabilización de la estructura de las manadas.

DdA, XXII/6274

LA RENUNCIA DE YOLANDA DÍAZ ABRE PERSPECTIVAS A LA IZQUIERDA

 


Lazarillo

Ayer tuvimos conocimiento a través de ella misma de la renuncia de Yolanda Díaz a presentarse como candidata del movimiento que lideró a las próximas elecciones generales. Era algo que para muchos estaba cantado después de los sucesivos fracasos de Sumar en otras citas electorales. Puede que la renuncia de Díaz comporte el definitivo fracaso de una formación política, aunque eldiario.es, que tanto apostó por ella, disimule: no hay nombres que la sucedan porque de lo que se trata es de construir un proyecto serio, como si lo que queda del original o el original mismo ya no lo fueran Lo probable es que Sumar se diluya. Y lo constructivo sería que se diluyera en esa alianza de izquierdas con menos nombres, siglas y egos, bajo una sola denominación común en todas y cada una de las comunidades autónomas. Bastan para ello dos o tres palabras, a las que sólo cabe añadir una resuelta y sincera capacidad y disposición de re-ilusionar. Una vez más, sí, y todas cuantas hagan falta, como ahora.

DdA, XXII/6274   

MOLESTAN LOS INMIGRANTES, CON LOS JEQUES Y POTENTADOS NO HAY PROBLEMA

La xenofobia multiplica la repulsa a los recién llegados, pero no la explica. Todos sabemos lo mucho que molestan los inmigrantes a ciertas gentes que jamás han visto uno de cerca. En cambio, con potentados y jeques no tienen ningún problema. Charlatanes paranoicos arengan a sus fieles con la imposible integración de seres de otras culturas y religiones, mientras ponen alfombras rojas y regalan sonrisas y parabienes a los ricos que proceden de ellas. Se deduce que el primer motor del rechazo al extraño, antes que el hecho de serlo, es su pobreza. Los tiempos han cambiado poco para los desheredados, escribe el articulista en NR.  El desprecio que recaía en los okies, los desdichados emigrantes de Oklahoma, persigue hoy a los que parten a la busca de un lugar al sol que su propia tierra les niega. 

Antonio Monterrubio 

Elogiemos ahora a hombres famosos es un libro ilustrado con textos de James Agee y fotografías de Walker Evans. Realizado en el verano de 1936 a petición del gobierno federal de los Estados Unidos, se publicó en 1941. ¿Quiénes son esas celebrities a cuya loa está dedicado este volumen? ¿Insignes próceres locales, capitanes de empresa, héroes de guerra, estrellas de Hollywood, ases del béisbol o el fútbol americano? Frío, frío.

Los protagonistas son tres familias de campesinos algodoneros de Alabama más pobres que las ratas. Las secuelas de la Gran Depresión se muestran en toda su crueldad. Palabras e imágenes colaboran para mostrar sin concesiones ni falso pudor la realidad miserable que viven esos desdichados. No hay ornamentación ni dignificación de la penuria y el sufrimiento, sino la simple, y sin embargo tan difícil y costosa crónica de la verdad. Los desolados habitáculos de madera con apenas algún mueble y mínima decoración, las figuras y rostros tristes, demacrados y sin un atisbo de esperanza siguen conmocionando ochenta años después. Algo hiere nuestro interior al contemplar esos primeros planos de hombres, mujeres y niños devastados lanzados a lo más profundo de un pozo del que probablemente nunca podrán salir.

Si las fotos con o sin presencia humana dejan noqueada nuestra sensibilidad, las líneas que las acompañan no les van a la zaga. Es admirable la forma en que Agee evita la tentación del efectismo y de hacer literatura usando como materia prima el dolor del otro. Permanece solidario de lo que ve, de esos seres golpeados por una vida que ha compartido durante unas horas. Y es lúcidamente consciente de que su poder no va más allá del de dar fe. «De hecho nada de lo que pudiera escribir cambiaría nada. Solo sería un «libro» en el mejor de los casos».

Si en las ciudades las secuelas del gran descalabro económico inaugurado en 1929 fueron duras y duraderas, para las poblaciones rurales de los estados agrícolas supusieron una catástrofe sin paliativos. A las impagables deudas contraídas con bancos o usureros se unieron sequías encadenadas que agotaron la tierra. Son los años de la cuenca del polvo. Numerosas familias de granjeros se ven obligadas a recoger las pocas pertenencias que les quedan y emigrar hacia estados más ricos. De ese éxodo se conservan notables testimonios, entre los cuales destaca Madre migrante, fotografía tomada por Dorothea Lange en el marco de un trabajo que le encargó el Servicio de Seguridad Agraria. Aunque no se supo hasta mucho después, esta pobre mujer compungida y casi avergonzada que se aferra a sus hijos tenía nombre, como todo el mundo. Era Florence Owens Thompson. Pese a que el retrato aparece reproducido una y otra vez con el título original, conviene dejar constancia de que tras el icono está el dolor de una persona.

Esa estampa sigue estando de rabiosa actualidad. Legiones de madres migrantes surcan los mares y deambulan por tierras ajenas para toparse con el menosprecio de lugareños desnudados de humanidad. Los peregrinos que llaman a las puertas de Europa, Estados Unidos, Canadá o Australia en demanda de santuario encuentran indiferencia y malignidad, cuando no negras carcajadas. Crece el desasosiego del que ya eran portadores al tener que abandonar su tierra en busca de un horizonte más halagüeño. Y si venciendo los obstáculos y, a costa de sufrimientos indecibles, consiguen aclimatarse y arraigarse, su perplejidad irá en aumento ante la persistente inquina de no pocos vecinos.

La xenofobia multiplica la repulsa a los recién llegados, pero no la explica. Todos sabemos lo mucho que molestan los inmigrantes a ciertas gentes que jamás han visto uno de cerca. En cambio, con potentados y jeques no tienen ningún problema. Charlatanes paranoicos arengan a sus fieles con la imposible integración de seres de otras culturas y religiones, mientras ponen alfombras rojas y regalan sonrisas y parabienes a los ricos que proceden de ellas. Se deduce que el primer motor del rechazo al extraño, antes que el hecho de serlo, es su pobreza.

Pensemos en la hostilidad que ven en un pueblo tras otro los Joad, la familia protagonista de Las uvas de la ira, la novela de Steinbeck llevada al cine por John Ford –y eso dentro de su país–. Cuando estos granjeros de Oklahoma acechados por el hambre toman la carretera 66 hacia una vida nueva en California, tienen que soportar todo tipo de desaires. Aun así, no les queda otra que continuar, a pesar de sus penalidades y de las alertas de quienes se cruzan por su camino con los sueños rotos, el desencanto en el alma y la misma estrechez con la que se fueron. Porque ya no hay donde volver. Oímos con frecuencia a los cada vez más numerosos energúmenos con los que convivimos «Que se vayan a su país», casi siempre con un epíteto de cuatro letras entre su y país. Pero es que ese destino ya no existe. Para la mayoría, salir de allí supuso quemar sus naves. Difícilmente podrán regresar, al menos de forma permanente, y muchos no lo harán nunca. Como los Joad, van a tener que aguantar las tormentas para seguir de pie. Y al igual que ellos, van a ser víctimas de la miseria moral de quienes explotan la miseria real con absoluta impunidad.

La condena que representa la vida que llevan los y, más aún, las que trabajan bajo los plásticos de los invernaderos en nuestro país es la punta del iceberg. Incluso si consiguen un empleo, miles de ellos carecen de papeles años y años. Esto dificulta su día a día, pues corren el riesgo de ser expulsados en cualquier momento, y además les impide el acceso a los mínimos derechos laborales. Sus posibilidades de secundar una huelga son nulas. Recordemos, hablando de Las uvas de la ira, cómo se las gastaban los patrones y cómo Tom Joad es asesinado en el curso de una protesta.

Los tiempos han cambiado poco para los desheredados. El desprecio que recaía en los okies, los desdichados emigrantes de Oklahoma, persigue hoy a los que parten a la busca de un lugar al sol que su propia tierra les niega. Los trabajadores temporeros, los jornaleros y otros abocados a asumir faenas desagradables que los autóctonos desdeñan siguen viviendo en sus carnes la canción de Woody Guthrie:

He trabajado en vuestros vergeles de melocotones y ciruelas,
he dormido en el mismo suelo bajo los rayos de la luna
Nos veréis en el límite de vuestra ciudad;
venimos con el polvo y nos vamos con el viento.
(Pastures of Plenty)

NR  DdA, XXII/6274

23F: ¿45 AÑOS SIN DESCLASIFICAR PARA SABER QUE EL REY ES INVIOLABLE?


Félix Población

Como si asistiéramos a un capítulo de novela en el que el autor  hiciera coincidir de modo alegórico el desenlace de un episodio pasado con la muerte de uno de sus principales protagonistas, ayer falleció en Valencia el teniente coronel Tejero a los 93 años de edad. Su vida se ha prolongado hasta el momento en que el  Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido contarnos lo que casi durante medio siglo dio lugar a todo tipo de especulaciones: la documentación sobre el llamado 23 F. El papel del rey en aquel intento de golpe de Estado era una de las cuestiones que más tinta hizo correr, ante la posibilidad de que estuviera implicado en aquella operación, como muchos creemos. A la vista de lo desclasificado, más bien parece que Juan Carlos I, tal como se contó en la historia oficial, se resistió a la intentona. Un especialista en el asunto ha dicho al respecto de la desclasificación: "Lo que sabemos que estaba grabado no sale a la luz y lo que nos muestran son viejas conversaciones sin la menor trascendencia o documentos anónimos y falsas declaraciones". Iñaki Anasagasti nos recuerda hoy que el director del CESID entre 2004 y 2009 manifestó en una entrevista en televisión que todo lo referente al 23 F "había sido debidamente tratado", es decir, "cepillado". El ex político vasco considera que 45 años después entregan cuatro papeluchos debidamente tratados, aludiendo a lo contado por Alberto Saiz en la citada entrevista. A la vista de lo que ayer hemos sabido de la desclasificación en marcha, y si el papel del rey coincide en esa documentación con el que la historia oficial le ha dado, ¿qué sentido habría tenido mantener ocultos esos papeles durante casi medio siglo, dando lugar a todo tipo de especulaciones, entre las que para muchos no resulta nada especulativa y que sitúa al rey con conocimiento previo de lo que se tramaba? Anasagasti recuerda las grabaciones de la amante del soberano Bárbara Rey en las que Juan Carlos I llama jabato el general Armada por mantener la boca cerrada e ir a la cárcel. ¿45 años sin desclasificar el 23 F para saber a la postre lo que ya sabíamos, que el rey es inviolable?*

*Estoy con Pérez Tapias (izquierda socialista, ¿se acuerdan?), para quien los documentos desclasificados sobre el golpe del 23F son una "alfombra roja" para que el rey emérito vuelva de Abu Dabi, con sus deméritos.

**Entre los documentos desclasificados por el Gobierno sobre el intento de golpe del 23-F, aparece uno bastante curioso: una carta de Casa Real al CESID, “personal y reservada” enviada por Sabino Fernández Campo, por entonces número dos de la Casa, a Emilio Alonso Manglano, director del espionaje español, así como descendiente de nobles por la línea materna, y reconocido monárquico.

El motivo, le dice Fernández Campo al “querido Emilio”, es incluir un guión escrito por el rey Juan Carlos en diciembre de 1981, meses después de la fracasada asonada, para una reunión con el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, y el ministro de Defensa, Alberto Oliart Saussol. En la reunión, Juan Carlos solicita a los políticos “escuchar las opiniones de los miembros de la Junta de Jefes de Estado Mayor, expuestas con la máxima claridad y franqueza por quienes pueden reflejar no sólo sus propios sentimientos sino los de todos aquellos que tienen a sus órdenes en la organización militar”. El rey está “preocupado” por el estado actual de las Fuerzas Armadas y las posibles simpatías que aún pueda haber por Tejero y los golpistas antes "de su Consejo de Guerra".

Prueba de ello es que el reenvío a Manglano incluye también “fotocopia de dos tarjetas de la sastrería ‘El Corte Español’, donde podrás ver que en la primera de ellas, leídas verticalmente las letras iniciales de las frases, aparece el nombre de Tejero”. “Te lo envío por indicación de S.M. el Rey”, añade el de la Casa Real, que además señala el acróstico en clave al jefe de los espías para que no se le escape.

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DdA, XXII/6274