miércoles, 5 de agosto de 2026

LA MINISTRA ALEMANA DE EXTERIORES: GAZA, CISJORDANIA Y JERUSALÉN ESTE SON TIERRA PALESTINA


Ana Cardo

Por el rigor con el que se persiguen las manifestaciones a favor del pueblo palestino en aquel país, a pesar de estar sufriendo un genocidio por parte del Estado de Israel, sorprenden y reconfortan las declaraciones de la ministra de Asunto Exteriores de aquella república federal. Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este pertenecen a los palestinos, ha dicho Annalena Baerbock, y también ha asegurado que desplazarlos por la fuerza viola el derecho internacional y genera más sufrimiento. Esas tierras forman la base de un futuro Estado palestino, según sus palabras. Baerbock insiste en que nadie puede expulsar a la población civil. Un traslado forzado rompe las normas internacionales.  Además, tal acción solo traería más dolor y más odio. La ministra pide soluciones que incluyan a los propios palestinos. Ella respalda la idea de dos Estados que permitan vivir en paz y seguridad. Cuando declaraciones como estas se hacen públicas casi tres años después del comienzo de la invasión y masacre de la Franja de Gaza, siendo quien la hace ministra desde hace cinco años de uno de los gobiernos más importantes de Europa, cabe preguntarse por qué todo un lustro de silencio o acomodación a los criterios de ese gobierno, suministrador de armamento a Israel mientras eran asesinados miles de niños y niñas palestinos.

DdA, XXII/6428

NIÑOS DE LA HABANA EN 2016



Lazarillo

Han transcurrido diez años desde que mi estimado Fernando Silva, el fotógrafo viajero más y mejor buscador de belleza humana que conozco en este atribulado planeta, hizo esta fotografía en La Habana. Hoy, cuando esos niños y niñas serán ya adultos en un país sometido al más largo y cruel bloqueo sufrido por pueblo alguno, la comparte con un texto que todo persona con dignidad de tal y principios solidarios debería asumir sin ninguna reserva: "Los cubanos se merecen un futuro con esperanza. En la mañana del 8 de febrero del 2016 impartí una breve clase de fotografía en un aula de la Escuela “Sergio Luis Ferrol Ríos”, ubicada en el centro de La Habana. Una hora después me encontré casualmente a mis alumnos en la calle cuando venía de clase de gimnasia, y me regalaron un cariñoso saludo que inmortalicé en esta instantánea. Han pasado mas de diez años desde entonces y me pregunto que habrá sido de estos jóvenes que merecen tener un futuro esperanzador. Cuba está sufriendo un aislamiento internacional que no se merece, y nuestro silencio cómplice está contribuyendo a ello. Y todo porque se negaron a rendirse al imperialismo yanqui, que ahora pretende matarles de hambre, otra forma hacer de la guerra, pero sin bombas". Nuestra gratitud a Fernando por recordar esta imagen, que estoy seguro le conmovió en su día. Nos hace sentir mucho más desprecio, si cabe, por los responsables de la barbarie perpetrada y el silencio o la indiferencia mediática cómplice que históricamente la protege.

DdA, XXII/6428

Y AHORA 176 MEDIDAS ECONÓMICAS A PULSO DE VIRTUD Y ESFUERZO



Raulito Torres Candil/ Aquí en La Habana

He presenciado el teatro en esos hemiciclos de mármol frío y terciopelo gastado que llaman parlamentos. En mis años en España, vi cómo la palabra, esa herramienta sagrada que nos distingue como seres humanos, se degradaba hasta convertirse en un cascote arrojado al rostro del adversario. Era la hora infantil, el sol entraba a raudales por las vidrieras, y allí estaban ellos, los representantes del pueblo, desgarrándose las vestiduras, llamándose con nombres que no repetiré, en un aquelarre de egos donde el verbo en vez de construir era demoledor.
Lo entendí entonces con una claridad que dolía: aquella no era una crisis de cortesía, era la cancelación de la política como acto de amor y justicia. Porque gobernar, en su esencia más prístina, es prever, es cuidar, es resolver. Y ellos, atrapados en un bucle de agravios, olvidaban la gotera que inundaba la casa del obrero y la grieta que resquebrajaba la escuela pública. Como en la fábula de los dos halcones que peleaban por una rama mientras el árbol ardía, su combate era tan encarnizado que no vieron las llamas. El árbol, es decir, el pueblo, consumiéndose, y ellos, ciegos y sordos, desplumándose.
Ese recuerdo, esa decepción me hizo volver la mirada hacia nuestra trinchera, hacia nuestra isla en vilo. Y comprendí que nosotros no podemos permitirnos caer en ese lujo sangriento del insulto estéril. No tenemos tiempo para el circo cuando el reloj de la historia nos exige un salto, una especie de condensación del tiempo, un llegar más rápido y más lejos sin perder la esencia. Ahí residen estas 176 medidas. No son un legajo burocrático ni una lista de deseos; son la concreción de una urgencia filosófica: llegó el momento de demostrarnos de qué calibre estamos hechos.
Esta es la oportunidad, la bocanada de oxígeno. Siento esa imagen como una especie de epifanía: un pueblo entero que empuja hacia la superficie para romper el bloqueo de hielo sobre el agua y respirar. A ese bloqueo del imperialismo asfixiante, no podemos añadirle más bloques nosotros mismos con el encofrado de la burocracia paralizante, del desánimo, de la inercia.
Y el aire no se mendiga, se conquista.
Y cada una de esas nuevas medidas es un movimiento de brazos, una patada firme que nos impulsa hacia arriba.
Qué extraña y bella paradoja:
Es precisamente ahora, cuando el imperialismo muestra las grietas de su propia decrepitud y debilidad, cuando nuestro paso debe ser más férreo. Es la vieja lección del junco: el viento huracanado pasa y lo dobla, pero no lo parte, porque su fuerza no está en la rigidez, sino en la fibra flexible y solidaria. La firmeza no es sinónimo de estridencia; es temple.
El temple del herrero que, con paciencia, fuego y martillo, le da forma al metal. Así nosotros, en el yunque de la adversidad, necesitamos ese temple de cubanos.
Pero resistir no es aguantar, soportar el castigo como una condena. Resistir es "re-existir", es luchar para volver a existir de una manera más plena, más digna. Y debe hacerse con tres herramientas: la solidaridad, que es la ternura de los pueblos; la firmeza, que es la columna vertebral de las convicciones; y la gracia, esa mezcla única de elegancia y humor que le ponemos los cubanos hasta a la tragedia para desactivar su veneno. Sin gracia, la firmeza se vuelve fanatismo; sin firmeza, la gracia es frivolidad.
No escatimemos. Esa es la palabra justa. No escatimemos el talento, la controversia respetuosa que ilumina, la mano que se tiende al que tropieza. La fábula del colibrí lo resume: ante el gran incendio del bosque, el colibrí iba y venía con una gota de agua en su pico. Los otros animales, paralizados, le gritaban: "¿Estás loco? ¡Así no vas a apagar el incendio!". Y el colibrí respondió: "Lo sé, pero yo hago mi parte". Las 176 medidas son ese llamado a que cada cual, desde su trinchera, haga su parte, no para apagar un incendio, sino para encender la luz de un nuevo amanecer.
"El salto en el tiempo" que tenemos que dar no es una ilusión de ciencia ficción. Es la decisión consciente de quebrar las lentitudes heredadas, de limpiar el camino del presente para que el futuro llegue antes. Es la convicción martiana de que "hacer es la mejor manera de decir". Dejemos que los viejos parlamentarios europeos se tiren los trastos con la solemnidad de actores fracasados. Nosotros, en esta trinchera de futuro, tenemos la responsabilidad de callar el ruido con los hechos, de demostrar que la verdadera política se hace con las herramientas del albañil y la sensibilidad del poeta.
Ya vimos que nadie viene en socorro así que salgamos a la superficie por nuestros propios esfuerzos que somos la patria de los que arrancamos las estrellas al cielo y sorprendemos al universo cuando parece que estamos acabados ...
Rompamos la membrana del desánimo.
El oxígeno está ahí fuera, esperándonos. Un oxígeno que no se nos regala, ya pasó esa época hace rato...un oxígeno que debemos ganar a pulso de virtud y esfuerzo. Es la hora del temple, de la gracia inquebrantable, de la solidaridad entre nosotros a toda prueba. Porque, como nos recuerda el proverbio africano: "Si quieres ir rápido, ve solo; pero si quieres llegar lejos, ve acompañado".
Y nosotros necesitamos llegar lejos, todos absolutamente todos, sin dejar a nadie atrás, hacia esa bocanada de aire que es más que oxígeno: es futuro, es justicia, es soberanía, es nuestro sueño apurado queriendo hacerse realidad.

DdA, XXII/6428

SOBRE LA EDAD COMO ANTÍDOTO DE DEJAR LAS COSAS PARA ALGÚN DÍA

 


GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXXXVII):
José Ignacio Fernández del Castro

«Un hallazgo.

Este relato, episodio, experiencia—como ustedes quieran llamarlo— fue narrado en la década de los cincuenta del pasado siglo por un hombre que, según su propia confesión, tenía en esa época sesenta años. Sesenta años no es mala edad a menos que la veamos en perspectiva, cuando, sin duda, la mayoría de nosotros la contempla con sentimientos encontrados. Es una edad tranquila; la partida puede darse casi por terminada; y manteniéndonos al margen empezamos a recordar con cierta viveza qué estupendo tipo era uno. He observado que, por un favor de la Providencia, muchas personas a los sesenta años empiezan a tener de sí mismas una idea bastante romántica. Hasta sus fracasos encuentran un encanto singular. Y, desde luego, las esperanzas del futuro son una buena compañía, formas exquisitas, fascinantes si quieren, pero —por así decirlo— desnudas, prontas para ser adornadas a nuestro antojo. Las vestiduras fascinantes son, por fortuna, propiedad del inmutable pasado, que sin ellas estaría acurrucado y tembloroso en las sombras.»
 Józef Teodor Konrad Korzeniowski, más conocido como 
Joseph CONRAD (Berdyczów, entonces Polonia–Ucrania hoy-, 3 de diciembre de 1857 – Bishopsbourne, Canterbury, Kent, Inglaterra, 3 de agosto de 1924): 
“The inn of the two witches” –“La posada de las dos brujas”- en Within the tides –Dentro de las mareas- (1913 -2006 
para la edición en castellano, titulada  La posada de las dos brujas y otros relatos-).

La edad es una cosa curiosa... Los ímpetus confusos de la juventud se tornan, con demasiada frecuencia, en frustraciones maduras que no deben hacerse “socialmente explícitas”, que deben guardarse cuidadosamente tras unas cuantas capas de apariencia que disimulen los fracasos personales y colectivos, que magnifiquen los mínimos y precarios triunfos.


¡Ah!, pero la llegada a la postmadurez (o la entrada en la prevejez, si se prefiere) supone, con una vida inevitablemente (para bien o para mal) hecha por detrás (como una biografía larga e insoslayable) y la esperanza desnuda de un tiempo abierto por delante (con un porvenir que se acorta), esa tranquilidad que nos sitúa un poco al margen del mundo y sus avatares, con la toma de perspectiva suficiente para analizarlo y, acaso, incluso atisbar mejoras colectivas, de lo común (ajenas, claro, al recetario neoliberal).

Es, sin duda, el tiempo en el que el pasado, nuestro propio ayer, se redecora con embrujo romántico para sentirnos ya mejores, afirmados en nuestro propio ser y estar por el ornamento con el que abrigamos lo que fue, dotándolo de calor y ternura hasta en los reveses y descalabros... El tiempo, sin embargo, en el que, entre “lamentos de boca pequeña” por un hoy que no ha heredado esos ropajes, nos negamos a vestir a priori un mañana que queremos despejado y claro para poder adornarlo (y, en la medida de lo posible, vivirlo) a nuestro antojo.

Uno, aún más acuciado si cabe por sus quebrantos de la mirada, navega por ese tiempo... Y ¡a fe que, pese a tantos nubarrones que amenazan el horizonte, no parece mala época!.
Porque, plenamente consciente de que algún día es ya demasiado tiempo, sigo con la decidida voluntad de ser y estar en el mundo.

DdA, XXII/6428

martes, 4 de agosto de 2026

GUSTAVO PETRO: SALGO MÁS POBRE DE LO QUE ENTRÉ A LA PRESIDENCIA


La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia, que las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida y lo hicieron desde el extranjero modificando la votación en 1665 puestos electorales ya detectados. Actuaron sobre casi dos millones de votos de la ciudadanía cambiándolos. Los lugares fueron donde aseguraban mesas con jurados de ellos mismos y sin testigos electorales del Pacto a los que movieron previamente, en Antioquia, Bogotá y Norte de Santander.

Gustavo Petro

La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia, que las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida y lo hicieron desde el extranjero modificando la votación en 1665 puestos electorales ya detectados. Actuaron sobre casi dos millones de votos de la ciudadanía cambiándolos. Los lugares fueron donde aseguraban mesas con jurados de ellos mismos y sin testigos electorales del Pacto a los que movieron previamente, en Antioquia, Bogotá y Norte de Santander.
Hoy a las 5:00 p.m. en rueda de prensa nacional e internacional, los testigos digitales y el frente digital explicarán las evidencias que, miradas en conjunto, nos llevan a esta conclusión y que debe resolver la justicia a profundidad de manera pública y con transparencia.
El régimen electoral de Colombia debe cambiar sustancialmente si no queremos más violencia.
Nuestra respuesta debe ser sabia, prudente, pacífica, pero con contundencia. Estamos ante un gobierno ilegítimo y hay que acordar formas organizativas de la sociedad hacia el poder popular para que el país se gobierne en el territorio bajo la Constitución.
La paz es el bien supremo de una nación y somos la fuerza mayoritaria del pueblo por la paz y la vida.
Serán épocas difíciles, pero la transformación de Colombia hacia la democracia no tiene vuelta atrás. Estamos en lucha contra un verdadero narcofascismo asesino.
El 7 de agosto, dadas las informaciones de que disponemos, debe ser de mucha paz en las concentraciones del pueblo en Cali, Barranquilla y Bogotá.
Le recuerdo a la Policía del Valle que están bajo mis órdenes hasta las 3:00 p. m. Mi orden es no atacar al pueblo. No hay orden de actuar como Esmad; lo de Buenaventura es un desacato al comandante supremo de la fuerza pública, que lo soy hasta las 3:00 p. m. del viernes.
Mi orden es la paz y la máxima prudencia.
Sabemos de la existencia de decenas de toneladas de explosivos en Cali. Los grupos del narcotráfico quieren actuar de manera terrorista para dar la excusa de la conmoción interior y la oportunidad a Abelardo de derogar por decreto las leyes de las reformas sociales por sorpresa, y que se inicie una nueva fase de la lucha social.
A las fuerzas que controlan la economía les digo que aún es posible el acuerdo nacional, pero deben ir a posiciones sabias y abandonar el odio político. Es de esta fuerza de la que en realidad depende la paz o la violencia en Colombia.
La política del arrasamiento de las reformas sociales del pueblo solo aumentará la resistencia popular, que puede alcanzar niveles inimaginables. Somos la mayoría del pueblo colombiano que quiere más reformas y no derogar las alcanzadas.
Es la Constitución nuestro puente común si de verdad queremos acatarla y aplicarla.
Dios no está con los violentos y los que odian. Es contra natura odiar, porque solo lleva al holocausto. El mensaje es amar al prójimo, que es amar al pueblo.
No hay pueblo extranjero elegido por Dios; es toda la humanidad la elegida por Dios y, dentro de ella, toda la colombianidad a la que invito a unirse para preservar la soberanía nacional.
Nuestra respuesta es la paz y la vida, pero también la acción contundente para no retroceder en ningún derecho ni libertad.
Me acusan de corrupto los corruptos. "Se quieren limpiar sus uñas con mi honradez".
Salgo más pobre de lo que entré a la presidencia. No tengo ni mi familia, carro particular, motos o haciendas, no tengo inversiones en el exterior, tenía una casa y una cuenta bancaria; como me he separado e inicio divorcio, no tengo sino media casa en la que no viviré y una cuenta bancaria bloqueada y vigilada.
Mi exesposa no tiene más bien que la media casa que le queda por derecho, no pueden emplearse, no es cierta la calumnia de Semana que debe ser respondida con acción penal.
Lo que haya hecho Juliana no afectó a la administración, que impidió cualquier hecho.
De Angie no hablaré de su comportamiento, sino los abogados. Pero no gobierno para que se baile con paramilitares el presupuesto.




DdA, XXII/6427

GIJÓN/XIXÓN NO PUEDE CONVERTIRSE EN UN PARQUE TURÍSTICO



Laura Tuero

El parque público Hermanos Castro de Xixón -situado junto a otra gran zona verde protegida como Bien de Interés Cultural, el Parque Isabel la Católica- permanece cerrado durante dos meses para que un promotor privado celebre macroconciertos cada fin de semana. El impacto acústico alcanza niveles que, literalmente, se escuchan en toda la ciudad como ya han denunciado la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón. A eso se añade que el río que discurre junto al parque amanece lleno de basura tras los eventos.
Nuestra ciudad no puede convertirse en un parque turístico a costa de quienes la habitamos. Ya hemos visto en demasiados lugares cómo la búsqueda de hacer caja por unos pocos acaba transformando las ciudades en parques temáticos donde cada vez es más difícil vivir, donde el espacio público deja de servir al interés general y los y las vecinas terminan siendo expulsados de ellas. (Pinchar en el artículo para leerlo en su integridad)

LA NUEVA ESPAÑA  DdA, XXII/6427

UN CONFUCIO PARA ENTENDER NUESTRO CAOS AUTODESTRUCTIVO

 

Al llegar al hotel -escribe Tecé de su viaje a China-, revisando por encima las noticias de España, Confucio tomaba mi mente. La China de hoy no se entendería sin la filosofía de ese tipo capaz de dotar a mil millones de personas de una visión común y duradera y en España necesitaríamos algo parecido. Algo que nos ayude a entender en parte el caos autodestructivo al que llamamos martes cualquiera. Tener un ático a tu nombre es bueno, pero tener dos áticos a tu nombre es mejor, diría el Confucio madrileño. Para qué quieres invertir en prevención de incendios cuando puedes invertir en periódicos que digan que la culpa fue de otro. Si líderes extranjeros atacan tu país, lo patriota es ponerte de parte de esos líderes y compartir sus argumentos.

Gerardo Tecé

Conocí China estos días. Un país al que conviene aproximarse con buenos zapatos, un guía con ganas de hablar y desodorante en bote grande para no perder una tarde recorriendo supermercados porque a los chinos no les huele el sobaco y tapar olores es un capricho exótico. Tras mi paso por Beijing la ciudad huele más fuerte, pero a nivel zapatos y guía fue todo bien. Diana, como se hacía llamar cansada de que los españoles no supiéramos pronunciar su nombre, nos explicó los recovecos de la Ciudad Prohibida, los edificios de poder que conforman Tiananmén o las leyendas que encierra el Templo del Cielo como si lo hiciera el mismísimo presidente Xi Jinping. Puro aparato del partido a disposición, en este caso, del turista españolito. Todos los chinos sabemos qué lugar nos corresponde ocupar, nos explicaba orgullosa de la sincronización nacional bajo la batuta del comunismo con características chinas, que es como llaman a que el McDonalds trabaje para China y no China para el McDonalds. Nuestros niños ya estudian IA y nuestros mayores hacen ejercicio en los parques para no saturar la sanidad, iba señalando a izquierda y derecha lo que parecían paisajes urbanos, pero en realidad eran planes perfectamente diseñados a diez años vista. Todo se nos da bastante bien por aquí, decía, menos la bolsa y el fútbol –enhorabuena por el Mundial, a propósito, gracias, gracias–. Las finanzas y darle a la pelotita con el pie son las dos asignaturas pendientes de una China orgullosa de su historia, entregada a su actual vigorexia económica y religiosamente practicante de la filosofía atea de Confucio. Ya saben, el que inventó la confusión.

Confucio, como Mao, está presente en todo lugar y todo momento. Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro, citaba la guía al gran maestro para preguntarnos por los incendios que cada verano queman España, según decía la tele internacional china CGTN. ¿Cuando pasa una vez no hacéis nada para que no vuelva a pasar al verano siguiente? Correcto, Diana: allí somos más de la Virgen de la Cueva, de recortar presupuesto y de cruzar los dedos. Todas las culturas son respetables, respondía mientras se encogía de brazos haciendo el gesto de seguidme por aquí, que hay un templo muy bonito. Podré desconectar de la actualidad unos días, pensé al subir al avión, porque que coincidieran el mayor incendio de la historia con una entrada masiva de migrantes en Ceuta y otro ático a nombre de Ayuso era tan improbable como leer un cartel en chino y entender algo. Decía Confucio, según Diana, que el hombre superior se adapta a las circunstancias como el agua se adapta a la jarra que la contiene, así que, traducido a lo mío, me adapté a las circunstancias intentando mirar el móvil lo menos posible para no joderme el viaje con el último tuit de Miguel Ángel Rodríguez. También decía el filósofo que la experiencia convierte el conocimiento en sabiduría, y la experiencia nos dice que la culpa de los incendios, de la operación de desestabilización coordinada de Ceuta y del ático de Ayuso serán de Pedro Sánchez, así que lo sabio es no perder el tiempo confirmándolo, sino disfrutar del viaje.

Diana nos explicó con detalle que a China le interesaba lo que ocurría fuera de China lo mismo que a Abascal pegarse un madrugón, así que se conformó rápido con las explicaciones de que en España somos más de alimentar problemas que de solucionarlos. Si os gusta eso, está bien, dijo, y siguió con su guía, que era para lo que le pagaban. Al llegar al hotel, revisando por encima las noticias de España, Confucio tomaba mi mente. La China de hoy no se entendería sin la filosofía de ese tipo capaz de dotar a mil millones de personas de una visión común y duradera y en España necesitaríamos algo parecido. Algo que nos ayude a entender en parte el caos autodestructivo al que llamamos martes cualquiera. Tener un ático a tu nombre es bueno, pero tener dos áticos a tu nombre es mejor, diría el Confucio madrileño. Para qué quieres invertir en prevención de incendios cuando puedes invertir en periódicos que digan que la culpa fue de otro. Si líderes extranjeros atacan tu país, lo patriota es ponerte de parte de esos líderes y compartir sus argumentos. Yo voy lanzando propuestas.

Decía Diana, de quien empiezo a sospechar que era Mao reencarnado en guía turística, que cuando un chino quiere ir del punto A al punto B, traza una línea recta mientras los occidentales vamos haciendo curvas, lo que nos convierte en gente poco fiable. Ojalá. Se nota que la guía enviada por el partido comunista chino para adoctrinarnos aún más de lo que ya nos adoctrina el sanchismo no conoce bien la España en la que al punto A se le llama B, a la curva atajo y a la indecencia y la estupidez, lideresa madrileña. Decía Confucio que no importa lo despacio que vayas, lo importante es que no te detengas. Tengo que escribirle a Diana con la excusa de contarle que llegamos bien a casa para preguntarle si la frasecita del maestro sirve cuando te diriges al precipicio. Conociéndola dirá que, si eso es lo que queremos, para China no hay problema. Tanta fama de intervencionismo comunista para esto…

CTXT  DdA, XXII/6427

EL INTERÉS DE ISRAEL POR CEUTA YA EMPIEZA A COSTAR MUERTES


Ana Cardo 

Digna de relevancia la información que facilita con su opinión acerca de Ceuta como enclave estratégico mundial una de las personalidades que más respeto merecen por su defensa de los Derechos Humanos. Se trata de Kenneth Roth, ex director de Human Rights Watch, un historiador estadunidense descendientes de judíos represaliados en Alemania. Roth se refiere al interés de Israel por la ciudad autónoma española. "Ceuta, dice, es el punto más cercando de África a Europa, a horcajadas sobre el estrecho de Gibraltar. El estrecho mide sólo 8 millas de ancho [casi 13 kilómetros, al cambio], en comparación con el Estrecho de Ormuz, que mide 21 millas [casi 34]. Si Irán puede controlar el estrecho de Ormuz, España podría fácilmente controlar el Estrecho de Gibraltar y potencialmente bloquear el acceso de Israel al Atlántico". Las relaciones entre Israel y Marruecos son inmejorables. Los Acuerdos de Abraham (auspiciados por EEUU), son un documento de reconocimiento mutuo que ha abierto la puerta a acuerdos comerciales, académicos y hasta energéticos y defensivos entre los dos países. Tel Aviv suministra a Marruecos drones kamikazes, sistemas de defensa antiaérea avanzados y tecnología de satélites espías operativos las 24 horas. Mohamed VI se lleva, así, el apoyo de la Casa Blanca por llevarse bien con su mayor aliado en Oriente Medio y, a la vez, consolida su fortaleza militar frente a su rival regional, la vecina Argelia. El estrecho de Gibraltar concentra cerca del 10% del tráfico marítimo mundial de contenedores y mercancías, funciona como la ruta principal para el transporte de petróleo e hidrocarburos hacia Europa y une las grandes rutas comerciales entre América, Asia (a través del canal de Suez) y Europa. Militarmente, desde Ceuta se controla el acceso exclusivo al Mediterráneo desde el océano abierto, por lo que representa un punto de seguridad clave para la navegación internacional y la defensa de la OTAN. También delimita la frontera política y de seguridad entre el norte de África y el sur de Europa, como se ha visto en esta crisis humanitaria.  El interés de Israel por Ceuta ya está empezando a costar muertes entre la juventud marroquí sin futuro. Hace apenas tres meses se publicó un artículo en Ynet, medio israelí, en el que se hacía un llamamiento para que Marruecos arrebatara Ceuta a España mediante la influencia que Israel ejerce sobre Trump.

DdA, XXII/6427

LO DEL CIERVO TOMÁS, VECINO DE LINAREJOS (ZAMORA)


Félix Población

Lo del Ciervo Tomás, en Linarejos, Zamora, también ocurrió en La Vecilla (León). Así que habrá que preguntarse por qué estos dos animales hicieron lo mismo, buscando su acogimiento, como si fueran una mascota común, en dos lugares poblados por el ser humano. Desconocemos cómo se resolverá el caso en la localidad zamorana, pero si en la leonesa parece que se llevaron al animal al hábitat que le correspondía, en Linarejos no valió el mismo procedimiento.

Hubo consenso en el pueblo, en efecto, para que una vez sedado Tomás fuera trasladado al monte público del que procedía, a 50 kilómetros de distancia. Pero el ciervo ha vuelto, hecho a la querencia por la localidad y al afecto de los quince vecinos y unos cuantos visitantes que vienen a verlo atraídos por la circunstancia. Seis días tardó en volver el cérvido a Linarejos, así que esa fidelidad fue compensada por los lugareños, según leo, con medidas preventivas a base de carteles en las que se especifica lo que no se debe hacer con Tomás, pues al fin y al cabo se trata de un animal montaraz que, por lo que sea, ha renunciado a esa vida.

Se podría pensar, dado que la provincia de Zamora es la que más hectáreas suma de monte quemado en los últimos años, que Tomás hizo balance: si en los últimos cinco años han ardido unas cien mil hectáreas del ámbito al que pertenecemos y pateamos a nuestro libre albedrío, equivalentes a las isla de La Palma y El Hierro juntas, mejor dejo esos montes susceptibles de convertirse en infiernos y me acojo a recintos urbanos, de momento más protegidos. Y ahí tenemos a Tomás, vecino de Linarejos por su expreso y reiterado apego al lugar y a sus gentes.

UN BUITRE ENTRE LAS CENIZAS


Muy pocas veces se piensa en las aves más poderosas que surcan nuestros cielos, cuando se habla de los incendios que calcinan nuestros suelos, pero también las llamas hieren los altos vuelos de los buitres y duele verlos postergados cuerpo a tierra, perplejos ante la ausencia de su más elevada y admirable facultad.

DdA, XXII/6427

lunes, 3 de agosto de 2026

LA COMPASIÓN ES A VECES LA FUERZA MÁS GRANDE



Se trata de un niño palestino, que se orina de miedo entre el abrazo violento de unos soldados israelíes, y un niño marroquí en Ceuta, al que consuelan dos soldados españoles con un abrazo afectuoso. Nada mejor para ilustrar el texto del doctor Alathamna, que vive en Gaza, o las palabras de mi estimado Javier Bardem: "España ha sido la voz más alta de Europa contra los crímenes de guerra israelíes y estadounidenses en Palestina, Líbano e Irán. No sabemos quién orquestó esta crisis, pero sabemos quién se beneficia de una España debilitada y desestabilizada: Israel, y la extrema derecha occidental ansiosa por convertir la migración en un arma contra los musulmanes".

Refaat Alathamna

Se difundió un vídeo de un niño marroquí que llegó a Ceuta después de una dura travesía migratoria. Estaba claramente asustado y agotado. Pero lo que llamó la atención no fue solo el niño… sino la reacción del soldado español. En lugar de recibirlo con dureza o tratarlo como “un migrante irregular”, se acercó a él, le puso la mano en el hombro, lo tranquilizó y lo trató como lo que es: un niño que necesita seguridad antes que cualquier trámite. La escena volvió a poner a España en el centro de muchas conversaciones, y también a su presidente, Pedro Sánchez, uno de los líderes europeos más comentados últimamente.

Sánchez ha sido criticado por sectores israelíes por sus posiciones sobre la guerra en Gaza, por pedir un alto el fuego, reconocer al Estado palestino y limitar ciertas exportaciones de armas. También ha tenido desacuerdos con la administración de Trump en temas como Gaza, migración y cooperación internacional. Esto lo ha convertido en uno de los líderes occidentales menos aceptados por el gobierno israelí y objeto de críticas en algunos círculos políticos estadounidenses. Pero más allá de la política, el vídeo transmite un mensaje mucho más simple:

Ese niño asustado, antes que migrante, es un ser humano. Y la compasión nunca es debilidad; a veces es la fuerza más grande que alguien puede mostrar. Quizás por eso España se ha convertido hoy en una voz distinta entre muchas… y una voz distinta siempre incomoda a algunos.

DdA, XXII/6426