miércoles, 28 de octubre de 2026

LO DE MONTERO Y RUFIÁN EN LA REVUELTA


Lazarillo

No albergaba las mejores expectativas en relación con la presencia de Irene Montero y Gabriel Rufián en La Revuelta, un programa cuyo presentador debería darse cuenta de que su dicción apresurada de calle no es la mejor forma de hacerse entender con claridad. Pienso que el pacto entre Esquerra Republicana y Podemos ha sido un error, y me parece que tanto Rufián como Montero denotaron ayer en el plató de Broncano que tal error les ha afectado. A pesar de conseguir el programa una gran audiencia, aunque muy por debajo de la lograda hace una fechas con Pedro Sánchez, ninguno de los dos invitados estuvo a la altura que cabía esperar en los prolegómenos de una campaña electoral. No creo que con La Revuelta de ayer las respectivas formaciones políticas de uno y otra hayan ganado más votos. La emisión resultó un tanto plana, precaria de contenido, floja de ideas y falta de convicciones, algo que podría parecer extraño en la personalidad de dos personas con una encomiable trayectoria parlamentaria. Más por la proyección política que deberían haber tenido sus intervenciones, lo que ha quedado de sus intervenciones son sus respectivos criterios sobre el sexo bucal (no oral). Muy poco, estando en la que estamos, en dos de las personalidades políticas más destacables de este país.

DdA, XXII/6607

EL MAYOR ACTIVO DE SÁNCHEZ ES EL ODIO Y LOCURA CONTRA SÁNCHEZ

Voy a votar a Sánchez no por él, sino por lo que tiene enfrente, me decía el otro día un conocido y no es el primero al que se lo escucho. Los encuestadores lo escuchan a menudo estos días. El mayor activo de Sánchez es el odio y la locura contra Sánchez. Si de aquí al 29N la derecha comenzase a dar las buenas tardes en lugar de gritar que el gobierno nos fumiga, ganaría las elecciones de calle. El problema es que la derecha política ya no manda en su propia agenda. Las industrias del odio y el bulo necesitan gasolina diaria y van a conseguirla, aunque sea a costa de perpetuar a los mártires que sin querer fabrican. Los Lulas y los Sánchez deberían estar muy agradecidos.

OJO AL DATO: 7.129.000 personas lo vieron en algún momento, con una media de permanencia ante la pantalla de más de 4.000.000 de personas.

 Gerardo Tecé

Ganó Lula. El muerto político, el tipo al que las encuestas le negaban cualquier opción, gobernará hasta 2031. Ganó el responsable, según sus rivales, de los mayores desastres, escándalos de corrupción, inseguridad y crisis económica jamás conocidas en Brasil. Por si fuera poco, el hombre pertenecía, según las redes sociales de la ultraderecha, a varias bandas criminales. Cómo les cunde el tiempo a algunos. Hay más. Durante la campaña electoral arrojó una bandera de Brasil al suelo para después pisotearla en público. La prueba irrefutable es un vídeo descaradamente hecho por IA que sus detractores compartieron millones de veces. Sucedió lo que no podía suceder y ganó el monstruo de nueve dedos, como llamó Bolsonaro al sindicalista que perdió un dedo trabajando cuando tenía 17 años. El líder del Partido de los Trabajadores se ha impuesto a encuestas, bulos, empresarios, el algoritmo, la IA o futbolistas millonarios como Neymar. Hoy todo el mundo habla del ejército de 10 millones de seguidores digitales coordinados por el diputado André Janones, pero sería injusto quitarle el mérito a los millones de ultraderechistas capaces, con su odio, sus mentiras y sus excesos, de movilizar al votante de izquierdas.

¿Podría suceder en España?, se preguntan en estos momentos los gurús digitales de la izquierda nacional con la mirada clavada en sus recién inaugurados canales de whatsapp: mira, ha entrado otro, ya somos mil quinientos. No parece que la remontada, si llegase, tuviese que ver con torcerle el brazo al algoritmo, sino con el autocanibalismo de la derecha. Una derecha capaz de lograr lo más difícil en política, que es movilizar al electorado de izquierdas. Hay síntomas de que ya lo estarían logrando de nuevo. El pasado jueves, la visita de Pedro Sánchez a La Revuelta de TVE arrojó un dato de audiencias absolutamente anormal para un programa de televisión: 7.129.000 personas lo vieron en algún momento, con una media de permanencia ante la pantalla de más de 4.000.000 de personas. En la calle Génova se llevaron un sobresalto porque la cifra no era de programa sino de final de fútbol, lo que indica que hay partido. Y aún falta que llegue la campaña. Aunque lo parezca, oficialmente aún no ha empezado. En ella la derecha seguirá perdiendo votos. No es que Feijóo o Abascal sean torpes. Es que hablar de propuestas es un problemón cuando tus propuestas van dirigidas a beneficiar a la minoría, pero vota la mayoría. Si PPVOX logra 210 escaños, esto habría que cambiarlo. Lo de que vote la mayoría, se entiende. Eso o reducir las campañas al mínimo. Con una tarde va de sobra y ahorraríamos mucho dinero, dirán llegado el momento.

Que Pedro Sánchez tenga opciones en estos momentos de ser el líder más votado –que Feijoó no crea ya en que gobierne el más votado es la prueba evidente– no es mérito del PSOE, sino de una derecha empeñada en fabricar mártires en la otra orilla. Sánchez está a una visita de Milei gritando zurdos hijosdeputa, a un vídeo manipulado por Iker Jiménez, a una mentira de Feijóo o Abascal o una imputación de un familiar que sacó plaza en una biblioteca de Huesca en los años 80, de que tengamos a la derecha pidiendo la hora o, quizá, denunciando un pucherazo a lo Bolsonaro el 29N. Voy a votar a Sánchez no por él, sino por lo que tiene enfrente, me decía el otro día un conocido y no es el primero al que se lo escucho. Los encuestadores lo escuchan a menudo estos días. El mayor activo de Sánchez es el odio y la locura contra Sánchez. Si de aquí al 29N la derecha comenzase a dar las buenas tardes en lugar de gritar que el gobierno nos fumiga, ganaría las elecciones de calle. El problema es que la derecha política ya no manda en su propia agenda. Las industrias del odio y el bulo necesitan gasolina diaria y van a conseguirla, aunque sea a costa de perpetuar a los mártires que sin querer fabrican. Los Lulas y los Sánchez deberían estar muy agradecidos.

CTXT  DdA, XXII/6607

BOLSONARO ABUNDA EN SU DERROTA HUYENDO DE BRASIL


Félix Población

En principio, no aceptó su derrota en la segunda vuelta electoral, después de haber creído en sus posibilidades victoriosas tras la primera. Ahora sabemos que huyó de Brasil con su familia hacia el país que mejor puede arroparle, previo paso por Ecuador. Quien aspiraba a presidir su gran nación y contó con millones de votos de sus conciudadanos, pasó de rechazar el resultado de las urnas a convertirse en un delincuente, después de que pesara sobre su persona una orden expresa de no salir de la nación previa cancelación de su pasaporte por una causa de lavado de dinero. Sigue con ello el ejemplo de su padre, condenado por el Tribunal Supremo Federal a 27 años de prisión. Según Metropoles, el medio que dio la noticia, el gobierno de Donald Trump tuvo previo aviso del viaje de Flavio Bolsonaro, que solicitará asilo político en Estados Unidos, al igual que hizo su hermano Eduardo, sobre quien también pesa en Brasil una orden de captura. El diario Folha de S. Paulo concretó que el gobierno estadounidense habría participado activamente en el plan para sacar a Bolsonaro de Brasil y otorgarle asilo político. Los más de cuatro millones de votos conseguido por Lula da Silva han crecido mucho más ante el deplorable comportamiento de su adversario. Larga vida a Lula por lo que representa frente al Brasil corrupto y retrógrado del clan Bolsonaro. Sería deseable que una parte al menos de los votantes del candidato derrotado tuviesen a bien ahora reconsiderar lo desacertado de su elección. Heredar un presidente corrupto luego de otro que es su padre y está en la cárcel, sería demasiado castigo para un pueblo con muchas necesidades de presidentes como Lula Nueve Dedos colmados de honra y arraigo popular.

DdA, XXII/6607

LA MENTIRA TIENE NOMBRE CONCRETO Y ROSTRO VISIBLE: EL BLOQUEO


La mentira tiene un nombre concreto y un rostro visible: el bloqueo. Mientras el enviado de Washington se empeñaba en negar lo innegable, el canciller cubano ponía sobre la mesa la cruda realidad de un “acto de guerra y de genocidio”. No es una hipérbole poética; es la constatación de un castigo colectivo que mata, que recrudece la crisis energética, que ahoga la economía y que pretende doblegar la voluntad de un pueblo entero. La defensa de la misión cubana en la ONU no es un mero ejercicio diplomático: es la denuncia de un crimen que la comunidad internacional conoce de sobra, pero que últimamente alguno que otro prefiere mirar hacia otro lado para no incomodar al imperio.

Raulito Torres/ desde La Habana

Cuba se respeta!!
No hay tribuna más alta que la que se erige con la verdad, ni voz más potente que la que se niega a ser silenciada. En el gran salón de la Asamblea General de la ONU, donde a menudo resuenan los ecos del cinismo imperial, la delegación cubana volvió a plantar cara. No se trataba de un debate retórico más, sino del reclamo de casi todo un mundo cansado de la prepotencia. Frente a las cortinas imaginarias que intentan ocultar la realidad, allí estuvo la voz de la Revolución, firme y digna, para desenmascarar la política de asfixia que Washington pretende disfrazar de democracia. Es el pulso eterno entre la dignidad de un pueblo pequeño en territorio y enorme en coraje, y el odio de una potencia que no tolera la existencia de un proyecto soberano.
El coraje no se mide en discursos protocolares, sino en la capacidad de interrumpir la mentira en su propia guarida. Bruno Rodríguez Parrilla, con la entereza de quien hereda la tradición de Céspedes y Martí, no se limitó a escuchar estoicamente las calumnias del representante estadounidense. Se irguió, avanzó hacia el estrado y, con la fuerza de la verdad, exigió que se llamara al orden a quien pretendía convertir el foro multilateral en un “chat de Signal” o en la Cámara de Representantes de su país. “Usted miente”, le espetó, señalando que su intervención estaba plagada de calumnias y distorsiones. Ese gesto, esa ruptura del formalismo cómplice, es la más pura expresión de la dignidad cubana: la negativa a aceptar que el poderoso imponga su relato sin resistencia.
La mentira tiene un nombre concreto y un rostro visible: el bloqueo. Mientras el enviado de Washington se empeñaba en negar lo innegable, el canciller cubano ponía sobre la mesa la cruda realidad de un “acto de guerra y de genocidio”. No es una hipérbole poética; es la constatación de un castigo colectivo que mata, que recrudece la crisis energética, que ahoga la economía y que pretende doblegar la voluntad de un pueblo entero. La defensa de la misión cubana en la ONU no es un mero ejercicio diplomático: es la denuncia de un crimen que la comunidad internacional conoce de sobra, pero que últimamente alguno que otro prefiere mirar hacia otro lado para no incomodar al imperio. Cuba, sin embargo, alza la voz por los que no pueden hacerlo, por las familias que sufren la escasez, por los niños cuyo futuro se intenta secuestrar.
Y la respuesta del mundo no se hizo esperar. La abrumadora votación en la Asamblea General, con 167 países exigiendo el fin del bloqueo, es mucho más que un número: es un veredicto moral contra la política de Washington. Ese apoyo mayoritario es la validación de que la verdad de Cuba no es una quimera, sino una causa compartida por casi toda la humanidad. Bruno Rodríguez y su equipo no defienden intereses particulares; defienden el derecho de todo un pueblo a decidir su destino, a construir su propio futuro sin tutelas ni chantajes. La victoria diplomática no se mide en votos, sino en la certeza de que, a pesar de las presiones y las amenazas, la dignidad sigue siendo el arma más poderosa frente a la arrogancia.

La misión cubana en la ONU no es un grupo de burócratas: es la trinchera de la soberanía. Cada intervención, cada denuncia, cada gesto de coraje como el de Bruno Rodríguez Parrilla, es un acto de dignidad que trasciende las paredes de cristal de Naciones Unidas. Es la poesía de la resistencia hecha palabra, el ejemplo de que se puede ser pequeño en recursos y gigante en valentía. Cuba no se rinde, no se vende, no se calla. Y mientras haya una voz que denuncie la mentira y defienda la verdad, la dignidad plena del hombre seguirá teniendo un lugar en el mundo.

DdA, XXII/6607

PARA LA LIBERTAD/ SANGRO, LUCHO, PERVIVO



Damián María Montes

Hay algo en la vida de Miguel Hernández que me conmueve profundamente. Un muchacho de Orihuela que cuidaba cabras y leía con una pasión desmedida se volvió un poeta que conoció el amor, la guerra, el hambre, la pérdida de un hijo y la cárcel. Una vida entera en apenas treinta y un años. Pero hay una escena a la que regreso siempre.
Miguel está preso. Josefina, su mujer, le escribe contándole que no tiene para comer. Se alimenta de pan y cebolla mientras amamanta a su hijo. Imagino a Miguel leyendo aquella carta, encerrado, con la terrible conciencia de que las personas que más ama están sufriendo y sus manos no pueden alcanzarlas.
De aquella impotencia nacieron las “Nanas de la cebolla”. Y hay algo absolutamente sobrecogedor en esos versos. En mitad del hambre y la desesperación, un padre le pide a su hijo que se ría:
“Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso”.
Siempre he pensado que este poema encierra una de las grandes verdades de la literatura: las palabras pueden llegar adonde nuestros brazos no alcanzan.
Todos hemos sentido alguna vez esa impotencia de amar a alguien y ser incapaces de aliviar su dolor. Porque el amor, por inmenso que sea, tiene límites. Y descubrirlo es una de las experiencias más desgarradoras de la vida.
Miguel Hernández conoció esos límites demasiado pronto. Su poesía nació de la tierra, del cuerpo, de la necesidad de vivir y de amar. Por eso sigue estremeciéndonos. Hay una humanidad tan desnuda en sus versos que cuesta leerlos sin sentir que hablan también de nosotros.
Murió a los treinta y un años. Me impresiona pensar en todos los poemas que se quedaron sin escribir, en los abrazos que nunca pudo dar, en la vida que le arrebataron.
Y pienso también en las palabras que consiguió dejarnos. Siguen aquí, casi un siglo después, atravesando nuestra propia historia.
“Para la libertad
sangro, lucho, pervivo”.

DdA, XXII/6607

martes, 27 de octubre de 2026

DOS CLAVES: LA MANO IZQUIERDA DE LULA Y SU MOVILIZACIÓN DIGITAL


Lazarillo

Una de las enseñanzas relevantes que para la izquierda y el progresismo en general ha significado la victoria de Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones brasileñas, ha sido la movilización digital encabezada por André Janones, un diputado apenas conocido cuya estrategia digital marca un antes y un después en la campaña electoral de aquella república. Su trabajo al frente del canal Ejército de Lula ha sido decisivo para el triunfo final, partiendo además de una derrota en la primera vuelta. El canal, creado para centralizar las instrucciones dirigidas a los simpatizantes en internet, logró un alcance masivo, superando los 10 millones de seguidores. A través de esta plataforma, Janones diseñó “misiones” diarias que incluían la difusión de videos, el impulso de hashtags de crítica a Flávio Bolsonaro y la realización de búsquedas específicas en Google, tratando de inclinar la balanza a favor del líder del Partido de los Trabajadores (PT). Me dicen que en el Partido Socialista de España se trabaja apresuradamente estos días en esa misma línea de comunicación. A Lula le favoreció, además, un adversario tan torpe que pretendió menospreciar los nueve dedos del reelecto presidente, aunque en torpeza la derecha española ande casi a la par, quizá porque cada vez se acaba de creer menos lo que las encuestas registran hasta ahora.

DdA, XXII/6606

GIJÓN HOMENAJEA A GARCÍA LORCA MESES DESPUÉS DE SU ASESINATO


Félix Población

Es muy probable que después del asesinato en su Granada del poeta Federico García Lorca por los sublevados en 1936 y una vez se tuvo noticia del mismo en la España leal a la República, el homenaje de la villa de Gijón al autor de Yerma haya sido de los primeros que se celebraron en nuestro país. 

Para tener noticia del mismo, he recurrido una vez más a Luis Miguel Piñera, cronista oficial de la ciudad asturiana, que me ha aportado la correspondiente documentación periodística al respecto. Se trata de la información publicada por los diarios Avance y CNT, ambos publicados en Gijón, entre los días 12 y 14 de enero de 1937, cuando el Grupo de Ensayos Teatrales del Ateneo Obrero puso en escena en el teatro Robledo dos actos de las obras dramáticas de García Lorca Mariana Pineda y Bodas de Sangre. Previamente, el recitador Luis Iniesta leyó el poema que Antonio Machado dedicó a Federico ante el tenso silencio del respetable. 

El éxito superó todas las previsiones, leemos, ante la interpretación de Quetina Robles, Ángeles Simón, Iluminada Carrillo (desconocemos si era familia de Santiago Carrillo, natural de aquella villa) y Fernando U. Castejón. En el homenaje celebrado también intervino el poeta gijonés Luis A. Piñer (1910-1999), amigo de García Lorca, que ofreció una conferencia sobre la obra lorquiana, y el sexteto musical Astoria con fragmentos de obras de Albéniz y Granados. 

En la nota redactada por el diario socialista Avance, dirigido por Javier Bueno (fusilado después por la dictadura en 1939), leemos lo que sigue: "García Lorca, Federico García, cayó asesinado por plomo de traidores, cara a la luz de la madrugada y ante la tapia de blanco enjalbegado meridional. Ayer fue su homenaje, homenaje del pueblo asturiano a su memoria, que perdurará siempre como símbolo. Para baldón de sus asesinos y ejemplo de los artistas dignos que ha de parir la sociedad nueva, digna y culta que estamos gestando en los campos de batalla".

Nadie imaginaba posiblemente entonces que en esa misma ciudad, unos años después, Gijón homenajearía a Hitler y a la Legión Cóndor que bombardeó durante la guerra aquella villa, desde agosto de 1936 a unos días antes de su ocupación por los sublevados en octubre de 1937.

DdA, XXII/6606

LA "COMILONA" DE PEDRO SÁNCHEZ

  

Ana Cardo 

Poco que añadir a lo que comenta mi estimado Melquiades García a propósito del titular con el que el diario La Nueva España (edición Gijón), perteneciente a Prensa Ibérica, resume la comida de Pedro Sánchez en Asturias con motivo del multitudinario mitin que encabezó en Gijón. Parece más propio de aquella prensa ultramontana que se estilaba en nuestro país hace muchos años, cuando con el término "comilona" se venía a desprestigiar no sólo a los políticos (en este caso a Pedro Sánchez) sino a la propia política como actividad mediante la que se perseguía exclusivamente el medro y el engorde propios. Quiero pensar que, de ser cierto tal titular en un primera edición, el citado diario lo haya rectificado (por bochornoso) en cuanto asomó a la luz pública y corrió por las redes. De no ser así, debería al menos La Nueva España, diario independiente, redactarlo del mismo modo la próxima vez que la familia real, tan idolatrada por ese medio cada vez que hay ocasión, o los políticos de la derecha satisfagan su apetito en alguno de los sabrosos comedores que ofrecen su suculento yantar en aquella hospitalaria tierra*.

*Me dicen desde Asturias que este sesgo en los titulares de LNE no es de ahora, sino que caracteriza al periódico. 

DdA, XXII/6606

GRITOS CON CITA Y GLOSA (XCIX): DE LA SOLIDARIDAD COMO REFUGIO URGENTE O QUÉ ES EL PUEBLO


José Ignacio Fernández del Castro

«—¿Qué tenías que ver con el pueblo?. Al pueblo le gusta Chaikovski. (Digo lo que no quiero decir. ¡Calla, Rosa María, por lo que más quieras!)
—¿Con el pueblo?. Aunque te extrañe, todo.
—¿Qué es el pueblo?.
—La gente que Dios ha puesto sobre la tierra.
—¿Crees en Dios?.
—No. No en el que tú crees.
—¿Entonces en cuál?.
—En ninguno y en todos. Defendemos a los que nada tienen contra los que lo poseen todo.
—¿No te parece muy elemental?.
—Lo es. Pero esto es precisamente lo que nos empujó a todos: lo elemental, lo primario, lo evidente, lo legítimo, lo auténtico, el arranque. Tuve confianza.
—¿En qué?.
—En mí.
—¿No la tenías antes?.
—No.
La mira, los ojos en los ojos.
—Me crecieron raíces.
—Y te hiciste comunista.
—Sí.
Se extraña de que no le tome la mano, sentados, ni el brazo por la calle; de que no hiciera intento de besarla. ¿Lo desea?. Dícese que no.
—¿Y qué esperas de toda esta matanza?.
—De la matanza, como es natural, nada. Pero estamos luchando por, por… un poder creador.
—¿Qué es eso?.
—No es fácil describírtelo. La esperanza…
—¿De que les guste a todos Stravinski o Ravel?.
—Es una buena definición para una alumna del Conservatorio.
—Así, ¿bien separados el bien y el mal?.

—No me hagas más tonto de lo que soy.»
Max AUB MOHRENWITZ (París, Francia, 2 de junio de 1903 – Ciudad de México, México, 
22 de julio de 1972): Campo del Moro –El Laberinto Mágico V- (1963).

Vivimos tiempos confusos en los que el repliegue de la razón de la igualdad (de la igualdad material mínima, que la formal máxima poco les cuesta “concederla” a los amos del mundo) ha dejado el campo libre al discurso ufano de la competencia (y hasta de la exclusión de los débiles)... El impulso de lo que Adam Smith llamara sano egoísmo como motor de un crecimiento económico que siempre aplaza el problema de la justicia distributiva en aras de la acumulación, ha arrasado con todo y ha configurado un imaginario colectivo en el que cualquier apuesta igualitaria o comunitarista aparece como una simplificación trasnochada, como una tontería maniquea, casi como un exabrupto...
Pero el caso es que el presente sometimiento gozoso (y bien remunerado) de las burocracias estatales y las castas políticas que las gestionan al servicio de los intereses de los amos del mundo (ejerciendo, pues, una especie de plutocracia delegada), garantiza (o trata de garantizar) la implantación política de dicho imaginario (a fin de cuentas, el más sofisticado producto del capitalismo es el pobre de derechas)… Aunque choque frontalmente con una situación en la que las diferencias en la participación en la riqueza aumentan cada día entre los seres humanos, haciendo más ricos a los menos y más miserables a los más.
Así que, aún sin saber muy bien qué es ya eso que llamábamos el pueblo, la cosa comienza a no colar... Y la cohesión social misma ya está en juego, frenada tan sólo por las redes de solidaridad horizontal renacidas más allá de los arbitrios de los Estados y las inercias residuales del espejismo del bienestar.

DdA, XXII/6606

lunes, 26 de octubre de 2026

LA BOLA BLANCA



Félix Maraña

La vida de Federico García Lorca (1898-1936) no fue lúgubre, oscura o negra, como se pregona con harta insistencia. Fue la de un hombre feliz, creativo y genial, que buscó la libertad personal, luchando contra las ataduras morales y sociales de su tiempo. Pero fue uno de los pocos españoles que disfrutó de la educación, la cultura, los viajes, las vivencias en New York y es, como Cervantes, Unamuno o Machado, lo mejor del pensamiento en los dos últimos siglos.
Su obra intelectual, magnífica, a pesar de su juventud, perdurará por su lucidez y universalidad. Y su tragedia final, asesinado por la bestia, le hermana con cientos de miles de ciudadanos que en los dos últimos siglos han sido víctimas en España de la barbarie y el odio, alimentado por las corrientes ideológicas y religiosas a las que Lorca combatió pacíficamente con su inteligencia. No se lo perdonaron.
Unos le dicen héroe, otros, mártir, guía o ejemplo. Fue una persona a quien la historia le negó patria, libertad y horizonte. Pero yo me quedo con su obra y sus carcajadas, aquella alegría que endulzaba cualquier estancia y que, como me dijo un día Gabriel Celaya, compañero suyo en la Residencia de Estudiantes de Madrid, era una carcajada honda, limpia y productora de ecos lumínicos.

DdA, XXII/6506