martes, 20 de octubre de 2026

"LA BOLA NEGRA": LA GUERRA CIVIL NO FUE UN AGENTE ATMOSFÉRICO

 

Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil. No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

Lucio Martínez Pereda

El acertado comentario del historiador Miguel Ángel del Arco Blanco nos pone ante una realidad que puede resultar difícil de percibir: el documental dramatizado se vale del uso de la emociones para no notar que se vuelve a la simetría del “ Todos fuimos culpables” propia de la historiografía franquista del final de la dictadura dirigida políticamente Manuel Fraga. La ficción emocional no es neutra está reordenando la percepción del pasado. Qué el sufrimiento de Lorca no nos impida ver este nuevo intento por blanquear las responsabilidades históricas en el origen de la guerra civil.

El documental sobre Lorca parece querer conmovernos, y lo consigue. Pero esa conmoción, convenientemente administrada en la ficción, sirve para reinstalar la vieja simetría de responsabilidades del “todos fuimos culpables”: una fórmula que no nace de la investigación histórica, sino de la necesidad política del franquismo tardío de lavar su origen antidemocrático.

El “todos fuimos culpables” fue uno de los instrumentos con los que el franquismo tardío intentó borrar propagandísticamente su origen: si todos fueron culpables, nadie fue responsable; si todos perdieron, el golpe de Estado se convierte en una “guerra entre hermanos.” Fraga fue el artífice político de esa operación de maquillaje. Su empeño en responsabilizar a la República del golpe -y en presentar el alzamiento como una reacción- no fue una ocurrencia aislada, sino parte de una estrategia más amplia de legitimación del régimen y de su herencia política. Que esa narrativa siga circulando medio siglo después en una serie de ficción dramática es muy preocupante.

No cabe rendir homenaje a Lorca convirtiéndolo en coartada para una operación de reequilibrio histórico. El documental parece querer conmovernos y esa emoción sirve para reinstalar la idea del “todos fuimos culpables”, que no es una conclusión historiográfica sino una herencia política de la dictadura.

El recurso a la tragedia personal es legítimo; lo que no lo es es utilizarlo para difuminar la pregunta esencial: quién provocó el conflicto, quién lo organizó y quién se benefició de su desenlace. La Guerra Civil no fue un agente atmosférico que cayó sobre una España abstracta, sino el resultado de un golpe militar contra un gobierno legal, con una trama previa, unos responsables identificables y un proyecto de destrucción de la República.

NR  DdA, XXII/6502

NOS ESTÁN DESALMANDO Y APENAS OFRECEMOS RESISTENCIA

No hace falta que observemos la panorámica general. Miremos a nuestro propio alrededor, el más próximo, y quizá estemos todavía en disponibilidad de advertirlo. Lo peor de lo que Cañamero señala en su comentario es la insensibilidad con la estamos asistiendo a nuestra propia deshumanización, demostrando así el sistema su extraordinaria estrategia y capacidad para desalmarnos sin que apenas sintamos sus efectos y podamos ofrecer alguna resistencia.



Diego Cañamero

En nombre del desarrollo económico, el mundo camina hacia el precipicio.
Todo gira alrededor de la producción, no importa si lo que se produce es necesario o no, ni si la explotación de los recursos naturales pone en peligro la vida en la Tierra. El sistema liberal y de "libre" mercado está diseñado para producir bienes de consumo. Para ello, necesitan una gran masa social con capacidad económica capaz de consumir todos estos bienes materiales que el sistema nos proporciona, aunque para obtener estos bienes (una especie de droga) nos están convirtiendo en esclavos modernos del siglo 21.
Y lo más preocupante es que hemos cambiado la solidaridad por el "egoísmo", el amor por el "odio", la paz por la "guerra", la verdad por la "mentira"…
Nos estamos deshumanizando, nos han convertido en "robots", en máquinas sin "alma" ni "corazón".
El mundo que ellos han diseñado necesita personas que hablen pero que no piensen, que escriban pero que no analicen, que lloren pero que no sientan, solo nos quieren para consumir, y como soldados para sus guerras.
Tenemos que reaccionar, la felicidad del ser humano no está en el sistema político y económico que ellos/as han diseñado. Este sistema, aparte de beneficiar a los de siempre, terminará por devorarnos a todos y todas.

DdA, XXII/6502

TERRORISMO Y VIOLENCIA MACHISTA EN "EL TELEDIARIO DE NUESTRAS VIDAS"


Félix Población

Con motivo del septuagésimo aniversario de TVE se emitió ayer a media noche un telediario especial (El telediario de nuestras vidas) de mayor duración, en el que tocó resumir algunas de las noticias más importantes contadas desde la televisión pública lo largo de siete décadas. La presentación de esa informaciones corrió a cargo de quienes fueron en muchos casos presentadores de esos telediarios y corresponsales, a los que vimos desfilar a cámara lenta para mayor aureola y mejor prestancia de su currículum profesional. No podía faltar, en ese índice de noticias más relevantes, la sección dedicada al terrorismo en España, que durante tantos años afectó a nuestro país y registró entre 1960 y 2020 un total de 1451 víctimas mortales, con casi 5000 personas heridas. También hubo en el balance un apartado dedicado a la mujer en general, en que se habló de la violencia machista, sin que se hiciera constar en este caso que desde 2003 el número de mujeres asesinadas en España asciende a 1383, según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Es de lamentar que no se haya considerado informativa la mención a esta cifra, cuando sí se resaltó, siendo proporcionalmente mucho menor y por fortuna cerrada hace años, la de las víctimas asesinadas en acciones terroristas durante 60 años. El director de este telediario especial de los setenta años debería haber reparado, siendo además una lacra que se mantiene en activo sin que suela abrir los telediarios, que las víctimas de la violencia machista han resultado comparativamente agraviadas con este tratamiento informativo. Y nos sorprende, por la profesionalidad que caracteriza habitualmente a Carlos del Amor.

DdA, XXII/6502

GRITOS CON CITA Y GLOSA (XCVIII): DE LA UNIDAD Y SUS CONTRADICCIONES…

 


José Ignacio Fernández del Castro

«...La rima es el tirano empurpurado,

Es el estigma del esclavo, el grillo

Que acongoja la marcha de la Idea.

No aleguéis que es de oro! El Pensamiento

No se esclaviza a un vil cascabeleo!.

Ha de ser libre de escalar las cumbres

Entero como un dios, la crin revuelta,

La frente al sol, al viento. Acaso importa

Que adorne el ala lo que oprime el vuelo?.

. . . .Él es por sí, por su divina esencia,

Música, luz, color, fuerza, belleza!.

¿A qué el carmín, los perfumados pomos?...

¿Por qué ceñir sus manos enguantadas

A herir teclados y brindar bombones

Si libres pueden cosechar estrellas,

Desviar montañas, empuñar los rayos?.

¡Si la cruz de sus brazos redentores

Abarca el mundo y acaricia el cielo!.

Y la Belleza sufre y se subleva...

¡Si es herir a la diosa en pleno pecho

Mermar el torso divinal de Apolo

Para ajustarlo á ínfima librea!.

. . . .Para morir como su ley impone

El mar no quiere diques, quiere playas!.

Así la Idea cuando surca el verso

Quiere al final de la ardua galería,

Más que una puerta de cristal ó de oro,

La pampa abierta que le grita “¡Libre!”.»

Delmira AGUSTINI (Montevideo, Uruguay, 24 de octubre de 1886 - 
6 de julio de 1914): “Rebelión” en  “El Libro Blanco”, quinta parte de 
Los Cálices Vacíos (1913).

Curioso espectáculo el de esa casta política postmoderna, sobrada de afeites y tinturas capilares, que, en aras de la libertad del “¡todo vale!”, todo, en realidad, lo someten a norma, para imponerla luego a porra y toga como metafísico resultado de supuestos (y desconocidos) consensos... O, incluso compartiendo (presuntamente) espacio ideológico, renuevan aquellos tiempos de hace medio siglo en los que el aparato de “agitación y propaganda” (eso que el triunfo de la nomenclatura neoliberal ha convertido ahora en “secretarías de comunicación”) de cada partido empeñaba buena parte de sus esfuerzos en descalificar al más próximo (eso sí, ya sin  tra,a ideológica alguna, en un puro ya descarnado situacionismo personalista).
Unos hablan, con ufano desprecio neoliberal, de lo trasnochado del pensamiento igualitario, mientras tratan de aplastar cualquier diversidad orgullosa que perciban como potencial peligro para sus unidades sacralizadas, en base a un principio centralista de igualdad. Otros sitúan términos como “unidad” o “amplitud” en sus nuevos nombres mientras mantienen el mismo ánimo de discordia en busca del “¡quítate tú para que me ponga yo!”.
Son como quienes, practicando una lírica modernista llena de obediencias endecasílabas, sonsonetes ritualizados y cultismos cargantes, se quejaban de la tiranía de la rima como un ataque intolerable a “las ideas que surcaban sus versos”.
Contra los contradictorios excesos culteranos de estas plumas nacieron otras auténticas libertades pegadas a la vida y sus latidos, incluso al exabrupto o el balbuceo, a los desafíos y penurias de las calles.
Esperemos (actuando más allá de la lógica desesperanza) que, contra los contradictorios excesos del individualismo liberal, renazca también el aliento verdaderamente libertario (de libertad ajena a los mercados) capaz de fundirse con el anhelo de igualdad en aras de la justicia...  Así, cotidianas, sin mayúsculas, vitales, abiertas al afán de transgresión con alegría... Porque se trata de hacerlo posible, no simplemente de hacer lo posible. Y la humanidad lo agradecería bastante.

DdA, XXII/6502

DAR PRIORIDAD A UNA GUERRA AJENA SOBRE LAS NECESIDADES Y DERECHOS BÁSICOS

 En última instancia, la responsabilidad de la violencia que se ha apoderado de las calles en diversas ciudades europeas corresponde a autoridades insensibles e irresponsables que han dado prioridad a una guerra ajena por sobre las necesidades y derechos de sus poblaciones y que han ejercido contra ellas la violencia primigenia al negarles derechos básicos y condiciones mínimas de salud, estudio, trabajo y vivienda.



EDITORIAL

Tras la jornada de protestas masivas que tuvo lugar el sábado en Francia, Italia, Albania, Bélgica y Portugal, París y Milán se vieron sacudidas de nueva cuenta ayer por nuevos disturbios y actos represivos. La situación es particularmente crítica en la República Francesa, cuyo presidente, Emmanuel Macron, se ha visto desbordado por los acontecimientos a seis meses de la elección presidencial prevista para el año próximo. Incapaz de ofrecer una respuesta de fondo al descontento social que recorre el país, y que ha tenido por epicentro las movilizaciones estudiantiles que demandan acciones concretas para restaurar un sistema educativo en ruinas, el gobierno ha reaccionado de manera doblemente equívoca: mientras que el jefe de Estado anunció la imposición de severas limitaciones a las manifestaciones, su primer ministro, Sébastien Lecornu, buscó criminalizar al candidato presidencial de izquierda Jean-Luc Mélenchon, dirigente de La Francia Insumisa (LFI), a quien atribuyó la responsabilidad de la violencia que se ha desatado.

En Bélgica la irritación por la creciente precariedad de la enseñanza pública ha sido articuladora del descontento por la crisis económica, la carestía y la falta de vivienda, mismas razones que alientan las movilizaciones en Italia. A ellas se suman, en Albania, el repudio a la corrupción y la inseguridad y los reclamos por un proyecto turístico depredador en el que está involucrado Jared Kushner, yerno de Donald Trump. En Portugal y España, el centro de gravedad de la exasperación social es la falta de viviendas dignas a precios accesibles y el desamparo de los inquilinos ante leyes y reglamentos redactados para favorecer a los arrendadores.

En todos los casos, la problemática central es la brutal reducción de las capacidades del Estado para dar servicios adecuados a la población y para garantizar los derechos fundamentales a la educación, la vivienda, la salud y la alimentación. Al margen de sus especificidades nacionales, lo que articula este otoño caliente en buena parte del continente europeo es la continuación y la profundización de las políticas neoliberales de “adelgazamiento” del sector público.

A esa necedad ideológica y pragmática –porque su aplicación beneficia, en última instancia, a entidades privadas que se ofrecen a remplazar los servicios públicos que los gobiernos ya no son capaces de ofrecer– se agrega el factor coyuntural de la guerra en Ucrania, cuyo gobierno ha sido sostenido durante cuatro años y medio por los países de la Unión Europea, los cuales han invertido cientos de miles de millones de euros con tal de evitar una victoria rusa. La masiva fuga de recursos hacia ese conflicto, definido por muchos analistas como una confrontación delegada entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Moscú, ha implicado el desvío de dinero de las políticas de bienestar hacia la insaciable necesidad de armamento por parte de Kiev. A ello debe añadirse el incremento generalizado de precios, pero especialmente agudo en el caso de los hidrocarburos, causado por esa conflagración y por la explosiva situación en el Golfo Pérsico que generó la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Para colmo, los gobiernos del viejo continente, con la excepción del español, han respondido a las expresiones de descontento con estrategias represivas brutales que no han hecho más que echar combustible al incendio social. En última instancia, la responsabilidad de la violencia que se ha apoderado de las calles en diversas ciudades europeas corresponde a autoridades insensibles e irresponsables que han dado prioridad a una guerra ajena por sobre las necesidades y derechos de sus poblaciones y que han ejercido contra ellas la violencia primigenia al negarles derechos básicos y condiciones mínimas de salud, estudio, trabajo y vivienda.

LA JORNADA DdA, XXII/6502

lunes, 19 de octubre de 2026

¿QUÉ CAPACIDAD DE TRANSFORMACIÓN HAY CON LOS LÍMITES QUE IMPONE EL PSOE?

Del editorial publicado en Diario Red estos días (Una izquierda autónoma del PSOE), con motivo de la malograda unidad de la izquierda y que ha acabado con el Frente Amplio presentándose en una lista única con el PSOE en las elecciones al Senado, destacamos el fragmento que sigue, en donde cabe subrayar la pregunta ¿qué capacidad de transformación existe con los límites que habitualmente impone el PSOE? A esta cuestión se le podría responder con otra al editorialista del digital de Podemos: ¿No bastaría con evitar, por ahora, la consiguiente frustración en el electorado que reclamaba esa unidad y también una posibilidad mayor de un gobierno de derecha extrema como el que se nos viene encima y puede llevarnos muy atrás?:


Seguramente, si preguntamos esto a un portavoz del Frente Amplio, nos dirá algo así como que la "unidad" es para que la izquierda sea más fuerte y así pueda conseguir que la gente trabajadora tenga más derechos y los grandes poderes económicos menos poder y menos privilegios. Bien, aceptamos la respuesta. Nos parece correcta. Pero esto produce otra pregunta inevitable: ¿Se puede tener esa capacidad de transformación si uno decide no salirse de los límites que marca el PSOE?

¿No hace falta para conseguir esas cosas, además de tener muchos diputados, tener autonomía política respecto del PSOE? ¿Se pueden arrancar políticas de izquierdas si no estás dispuesto a salir de un gobierno que hace el peor rearme de la historia de España, que compra y vende armas a los genocidas mientras miente y dice que no lo hace, que entrega el CGPJ a la derecha más reaccionaria, que no hace nada en toda la legislatura para resolver el gravísimo problema/estafa de la vivienda? ¿Se pueden reducir los privilegios de los grandes poderes económicos si uno está coaligado en el gobierno con un partido infectado de gravísimos casos de corrupción?

¿Se puede tener autonomía política de un partido neoliberal como es el PSOE si te presentas a las elecciones en coalición con ellos al Senado? ¿Se puede decir libremente la verdad en campaña sobre lo que es el PSOE cuando es el PSOE quien decide cuántos senadores vas a tener? ¿Se puede, en el mismo mitin, censurar duramente las políticas de derechas del PSOE en materia de vivienda y pedir, a continuación, el voto para una papeleta del Senado en la que está el PSOE?

A veces solamente hace falta hacer las preguntas precisas para ver el bosque que hay detrás de los árboles, para sacudirnos el desconcierto y el mal cuerpo que han conseguido ponernos durante estos días y para, después de lavarnos la cara con agua fría, espabilarnos rápidamente. Que hay pocos días, hay mucha campaña que hacer, mucha gente con la que hablar, muchos argumentos falsos que desmontar y en ningún sitio está escrito que las cosas tengan que suceder de determinada manera.

DIARIO RED  DdA, XXII/6501

LULA A FLÁVIO BOLSONARO: QUIERO QUE ME VOTE HASTA TU PADRE


Lazarillo

Va ser muy reñida la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, de suma trascendencia para el resto de América latina. Los sondeos hablan de un empate técnico entre los dos candidatos. El debate televisivo este domingo entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro (ambos moviéndose en el plató, ojo a esta modalidad que puede imponerse en la TV) volvió a demostrar que ante un adversario mucho más joven, la energía y vitalidad del candidato de la izquierda a sus 81 años, y después de superar un cáncer, sorprende también por la agilidad mental de su discurso y los reflejos que ha mostrado ante su contrincante. Así quedó patente cuando Bolsonaro junior, en plena refriega dialéctica sobre la corrupción, le preguntó a Lula si le podría explicar por qué el 73 por ciento de los presos de Brasil le vota. La respuesta del presidente de aquella república fue muy celebrada por sus seguidores y cabe pensar que no muy bien encajada por su adversario, que debió reparar antes de preguntar en la condición penal de su progenitor: "Quiero que sea el 100 por cien de los presos los que me voten, incluso tu padre".*

*Félix Vargas nos facilita este otro izquierdazo de Lula a la mandíbula de su oponente durante el debate en TV:  "¿Ustedes conocen a algún ciudadano que nunca haya trabajado? Ese es Flávio Bolsonaro. Nunca trabajó. Para él un trabajador es algo de ficción". Aquí también tenemos de esa especie.

**Más: Te desafío, Flávio, a abrir tu cuenta de banco, tú y yo vamos a mostrar lo que circula en nuestra cuenta y de nuestra familia, vamos a ver quién es la familia que roba": Lula da Silva

DdA, XXII/6501

LA SEXTA, LA SÉPTIMA Y LA PUBLICIDAD SÚBITA


Félix Población

Los rostros visibles de La Séptima, entre los que predominan las mujeres de buena presencia, están utilizando sobre todo las redes sociales para hacer la campaña promocional del nuevo canal de televisión, esta vez sin los dispendios con que se hizo la promoción de La Sexta, según contó el director de La Séptima José Miguel Contreras, encargado del desarrollo editorial, que como es sabido fue consejero delegado y emprendedor de varios programas en La Sexta. La verdad es que lo más prometedor del proyecto, a mi juicio, es su director editorial, Javier Ruiz, cuyo currículum profesional y capacidad de trabajo permiten un cierto grado de confianza en el área dedicado a los informativos. Me parece, sin embargo, a juzgar por los mensajes que transmiten de imagen y palabra del resto del equipo, que La Séptima mantendrá el concepto de televisión que soportamos en este país en todos sus canales, hasta el punto de resultar repetitiva y tediosa su programación de entretenimiento y muy poco o nada fiable el contenido que se ofrece en sus informativos. Debo añadir en contra de La Sexta, con un Ferreras en su temporada más baja, que lleva un tiempo intercalando publicidad súbita en los propios programas que emite, interrumpiendo con ello tanto a los profesionales que están interviniendo en los platós como a sus invitados. Quienes recordamos las promesas y primeros tiempos de La Sexta, no imaginábamos (todo por la pasta) está exhibición de desprecio a su propia programación y a quienes la protagonizan, algo que hasta el mismísimo Wyoming ha aceptado para El Intermedio. Es de esperar que La Séptima, con el mismo membrete progresista que viene luciendo La Sexta, no siga -en este sentido al menos- los mismos derroteros. De momento sólo apunto que su etapa promocional no me resulta atractiva.

DdA, XXII/6501

domingo, 18 de octubre de 2026

LA IZQUIERDA SE AUTONOMBRA CON UN HUMOR INTELIGENTE

Es lo que escribe el columnista de CTTX: para ilustrarlo cita los nombres de las izquierdas: No hay más que ver los nombres. Sumar es un partido que se dedicó a restar vetando a Podemos, que es un partido que para nada puede. Como las discotecas a las que pillan sirviendo garrafón, ahora a Sumar le han cambiado el nombre y después de la nueva inauguración se llama Frente Amplio sin importar que ahora sea más estrecho que el frente anterior. Dentro de este frente que no ha logrado la unidad de la izquierda hay partidos como Izquierda Unida. Izquierda-Unida, ¿lo pillas, Gurb? Otro es Más Madrid, cuando todo el mundo coincide en que, si algo necesita urgentemente España, es menos Madrid.



Gerardo Tecé

Cientos de arañazos, hematomas, puntos de sutura y dedos en el ojo después, la izquierda española anuncia que ha conseguido unirse en Valencia y Canarias. He visto apareamientos de hámsters menos violentos, querido Gurb. La política española es un espectáculo digno de ver, muy curioso. Las ideas se defienden a través de partidos y, cuando hay elecciones, cada partido político saca un programa. Menos la izquierda, que del programa saca muchos partidos políticos. A ti, que llevas 35 años dando vueltas por ahí disfrazado de Marta Sánchez, no creo que nada te sorprenda ya.

Para estas elecciones había mucha ilusión puesta en un tal Rufián, querido Gurb. ¿Lo conoces? Si no es así, te cuento que es el líder de un partido separatista empeñado en unir España. ¿No es curiosa la política por aquí? El tipo es muy querido por todos los votantes. Gracias a eso, los trescientos veinticuatro mil quinientos doce líderes que componen las izquierdas se verían obligados a enterrar al fin sus traumas de adolescencia para pasar a la adultez de la mano de Rufián. Ese era el plan, pero… “He fracasado”, ha dicho por televisión Rufián con cara de profesor de primaria deseando darse de baja cuando ha visto que no había nada que hacer. Al parecer, el líder independentista se ha equivocado en su estrategia uniendo. En la tele lo han explicado muy bien. Por lo visto, se trataba de que todos los partidos se fueran acercando a Rufián, pero en el orden correcto. Y como el primero fue Podemos, los del Frente Amplio han dicho que así no, que lo de Rufián ya no sirve. Que la única solución era que Podemos, cuya presencia con Rufián les impedía unirse, se uniera a ellos directamente. Yo qué sé, Gurb, aquí ando intentando arreglar la nave, pero la puñetera pieza que falta no me llega.

La izquierda, querido Gurb, además de curiosa es divertida. Todo el mundo ahí maneja un humor inteligente. Cosa fina e irónica. No hay más que ver los nombres. Sumar es un partido que se dedicó a restar vetando a Podemos, que es un partido que para nada puede. Como las discotecas a las que pillan sirviendo garrafón, ahora a Sumar le han cambiado el nombre y después de la nueva inauguración se llama Frente Amplio sin importar que ahora sea más estrecho que el frente anterior. Dentro de este frente que no ha logrado la unidad de la izquierda hay partidos como Izquierda Unida. Izquierda-Unida, ¿lo pillas, Gurb? Otro es Más Madrid, cuando todo el mundo coincide en que, si algo necesita urgentemente España, es menos Madrid.

Los medios tampoco te dejan aburrirte. Si fulano le ofrece a mengano que se una a sus siglas, titulan que fulano intenta lograr la unidad. Si es mengano el que se la ofrece a fulano, titulan que mengano intenta imponer sus condiciones. Todo esto, querido Gurb, sucede porque los votantes de uno y otro lado son unos románticos y se niegan a ver que en mitad de un proceso de divorcio le piden unión matrimonial a quienes deberíamos pedirles órdenes de alejamiento para que no se hagan daño. Cómo de absurda será la cosa que quienes más repiten la palabra unidad y responsabilidad por la tele son los que hace unos años se escindieron de los otros a unos días de las elecciones. Al final, mucha gente de izquierdas acabará votando al PSOE. Un partido de centro que ha convocado elecciones porque piensa que el problema de la vivienda, frente al que no ha hecho nada, le beneficiará a la hora de que Sánchez no pierda la suya. Es una izquierda Desesperada, como imagino que cantas tú cada día metido en el cuerpo de Marta Sánchez, querido Gurb.

CTXT  DdA, XXII/6500

PREMIOS POZO FORTUNA: POR LA LIBERTAD Y LOS DERECHOS HUMANOS


Lazarillo

Como nos recuerda mi estimada María A. Suárez, el Pozo Fortuna, situado en el concejo de Mieres, es un símbolo de la lucha por la dignidad y los Derechos Humanos. Ayer, con motivo de la décimo segunda edición de los premios  que llevan ese nombre, se hizo entrega de los mismos al exmagistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, a Laura González, primera mujer presidenta de la Junta General del Principado, y a José Sierra, primer alcalde demócrata de la villa de Grado durante 23 años, con cuya amistad se honra este Lazarillo. Pepe Sierra forma parte de la Asociación Memorialista de Grado y a su empeño debemos la recuperación de los restos mortales del alcalde republicano de esta localidad, Carlos Barredo, asesinado por las tropas sublevadas. El Pozo Fortuna fue una explotación minera situada en el Valle de Turón, Asturias. Después de la caída del frente norte en 1937, los sublevados emplearon la caña del pozo como fosa común. Se estima que en su interior fueron arrojados los cuerpos de entre 300 y 400 víctimas de la represión de la dictadura. Posteriormente, antes de que se reanudase la actividad minera en la posguerra, la fosa fue sellada con una losa de hormigón, con la que se pretendió sellar igualmente el olvido de las víctimas. Desde este año, el Pozo Fortuna es oficialmente otro lugar de la Memoria Democrática, cuyo sentido es darle luz.

DdA, XXII/6500