lunes, 4 de marzo de 2024

CONTRA EL CUÑADISMO CLIMÁTICO


En este episodio contamos con Carmen Horcajada (Ecoguilty en Instagram), divulgadora sobre medio ambiente, y hablamos sobre dos libros que nos han tocado especialmente estudiando sobre este tema: 'Toma de tierra', de Yayo Herrero y 'Contra el futuro', de Marta Peirano. Este capítulo nos servirá para luchar contra el cuñadismo climático y para desmentir algunos mitos e ideas preconcebidas que tenemos respecto al cambio climático. Recordis es el podcast de Alicia Población Brel.

¿QUÉ TIENE QUE VER LA GUERRA CON LA JUSTICIA Y LA RAZÓN?


Visto que el diario El País, el de mayor difusión en España, dedica en su edición impresa de ayer hasta seis páginas para prepararnos para una guerra, como si para nada contase el pasado trágico de este continente después de dos guerras mundiales. Visto que hasta su jefa de opinión se permite incluso citar un poema de Louis Aragón contra el fascismo para mantener esa línea editorial como si el fascismo fuera el que la OTAN dictara, no está de más recomendar este libro del profesor  Fernando Hernández Delgado, con prólogo de Carlos Taibo, de próxima presentación en Madrid y que esperamos leer en breve. En los tiempos actuales, con los riesgos que para la humanidad comportaría una guerra como la que podría desatarse, es cuando resulta más necesario que nunca una conciencia pacifista internacionalista para la que, me parece, seguimos sin estar preparados porque la conciencia de lo que podría sobrevenir no es la suficiente:

El militarismo ha invocado históricamente el concepto de “guerra justa” para legitimar y reforzar los conflictos bélicos. La guerra de Ucrania o la última ofensiva israelí contra Gaza son sus hitos más recientes, si bien, y desde hace dos décadas al menos, contiendas como las de Yemen, Sudán del Sur, Siria, Libia, Irak o la propia Palestina no han hecho más que confirmar el contexto contemporáneo de “guerra permanente” o “guerra civil global”. El pensamiento militarista ha legitimado las guerras por “causa justa” a partir de dilemas morales absolutos, en un intento por solapar “lo justo” y “lo razonable”. Pero ¿puede haber “guerras justas”? ¿Qué tiene que ver la guerra con la justicia o con la razón?

Frente a un militarismo en ascenso, este libro se propone rastrear los diversos argumentos de la “guerra justa” esgrimidos en Occidente a lo largo de los últimos siglos. Detrás de los pretextos y coartadas morales de toda acción armada, lo que se descubre es una tradición guerrera vinculada estrechamente con prácticas coloniales y patriarcales, en el marco histórico del nacimiento y consolidación de los Estados nación modernos. No escapa a esta mirada una OTAN reforzada como “escudo militar de Occidente” que, en su momento, supo sobrevivir al final de la Guerra Fría gracias al discurso del “intervencionismo humanitario”. A manera de contrapeso, esta obra evoca, en fin, una tradición muy distinta: la genealogía de todas aquellas voces críticas con cualquier llamamiento a la guerra y a la violencia.



DdA, XX/5575

EL DIPUTADO DEL PARTIDO POPULAR QUE PIDIÓ PERDÓN A PILAR MANJÓN Y SE FUE

Con motivo del vigésimo aniversario de los atroces atentados perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004, sobre los que ayer se hizo un análisis periodístico en el programa de Jordi Évole en La Sexta, me parece oportuno recordar al diputado del Partido Popular por Valencia Joaquín Calomarde que, tres años después de aquella masacre en la que perdió la vida el hijo de Pilar Manjón, pidió perdón a esta señora por la actitud y comportamiento de su partido hacia ella. El señor Calomarde, que dejó su escaño de diputado entonces, falleció en 2019 en Valencia a los 62 años de edad y me parece que es oportuno recordar su ejemplo, que hoy en día aún sería más raro en la política española, sobre todo en el partido al que perteneció. Con motivo de la carta que Calomarde dirigió a Pilar Manjón, escribí ocho años después este artículo ante el editorial publicado por uno de los periódicos cuyo protagonismo conspiranoico sobre aquella tragedia debería haber puesto final a su existencia. Pero no, ese periodismo de cloaca sigue entre nosotros y cunde especialmente a través de internet. Víctor Sampedro, autor de Voces del 11-M. Víctimas de la mentira (Planeta, 2014) ha dicho en un reciente artículo: "Los afectados del 11-M merecen el homenaje de Estado, laico y con los máximos honores, que se les niega. Encarnan una memoria democrática que frena la degradación moral y la involución a la que otros nos abocan. Démosles el abrazo ciudadano y recordemos lo olvidado: "Todos íbamos en esos trenes".



Félix Población

Tres años y un mes después de la espantosa masacre del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que acabó con la vida de 191 personas y causó casi dos mil heridos, el que fuera diputado del Partido Popular por Valencia, Joaquín Calomarde, hacía pública una larga carta dirigida a Pilar Manjón, presidenta de la asociación Víctimas del 11-M, en la que le pedía perdón por la actitud y conducta políticas del PP a lo largo de aquel nefasto trienio de algarada pertinaz llevado a cabo por el entonces partido opositor.

El señor Calomarde recordaba en la misiva ese bochornoso comportamiento desde el mismo momento en que el PP trató de impedir por todos los medios la inolvidable comparecencia de Manjón ante la Comisión Parlamentaria, con un discurso admirable que la mayoría de los ciudadanos recordaremos siempre por su profundo contenido, lúcida exposición y espontánea y conmovedora emoción. Conviene tener en cuenta las palabras del señor Calomarde hoy, ocho años después de aquellos trágicos hechos, porque desde la caverna mediática se sigue disparando con todo tipo de insidias e injurias contra la asociación que preside Pilar Manjón, a quien le siguen llegando amenazas de muerte por correo, como muestra más explícita del talante que caracteriza al fanatismo conspiranoico elaborado y mantenido ocho años después por el diario El Mundo.

Este periódico acaba de suscribir, en su edición de ayer lunes y con motivo del octavo aniversario de la masacre, un párrafo que no se puede pasar por alto como evidencia no solo de su flagrante insolvencia deontológica y de su empecinamiento en ignorar y/o menospreciar la sentencia dictada por los tribunales contra los autores de la masacre, sino de su desprecio a los sentimientos de la aludida. Manjón ha optado por el activismo político -sostiene El Mundo ante la actitud de la nombrada de defender la manifestación de los sindicatos, coincidente con la fecha del 11-M-, demostrando que le puede más el odio a quienes no comparten sus ideas que el dolor por la muerte de su hijo. Parece claro, por lo tanto, que ese diario va a mantener los postulados conspiranoicos que lo han caracterizado, sin posibilidad de que pueda llegar a compartir nunca las palabras que el ex diputado Calomarde le dirigió a Pilar Manjón al recordar su discurso en el Congreso:

Todavía hoy resuenan en mis oídos sus palabras, pero, sobre todo, una pregunta concreta que usted lanzó desde el fondo mismo de su intervención con agudeza y sentido dramático profundos: "¿De qué se reían ustedes señorías?” Y yo, Sra. Manjón, quiero recordar hoy aquí que las risas, en ocasiones estridentes, de esas señorías provenían fundamentalmente del portavoz de mi ex Grupo Parlamentario y de su portavoz adjunto en aquella comisión.

La carta de Joaquín Calomarde podría sonar entonces a cierto oportunismo político, pues la firmaba a raíz de su dimisión como militante del Partido Popular por disentir con la airada política de oposición del aznarato genovés, si no nos participara el autor que, tras la comparecencia de Manjón, el diputado del PP se dirigió epistolarmente a la asociación que preside doña Pilar para expresarle a ésta que contaba con toda su simpatía, todo su apoyo moral, y, sobre todo, con todo sus ánimos y condolencias.

El ex diputado valenciano expresó su petición de perdón en estos inequívocos términos, que no espero, por desgracia, estén algún día al alcance de la dirección del diario citado: Yo, si usted me lo permite Sra. Manjón, quiero como diputado del Congreso, hasta esta semana perteneciente al Partido Popular y en tanto que he sido miembro del mismo, pedirle perdón. Perdón por tanta mentira, perdón por tanta falta de dignidad y altura personales y políticas, perdón por el menosprecio al que se ha sido usted sometida por personas y medios próximos al Partido Popular que mejor deberían reflexionar y saber, al menos, callar con dignidad en los próximos tiempos; perdón por las amenazas recibidas; perdón por los escalofriantes vídeos de los que hemos tenido noticia; disculpas por todas las imputaciones falsas y repugnantes contra su honor personal, el de su familia y el de la Asociación de Víctimas que usted dignamente preside.

PS.-Resaltaba Manjón, ante las diferencias que se dan en España por parte de las asociaciones de víctimas del 11-M, la solidaridad y cohesión de los familiares de las víctimas del 11-S en Estados Unidos. Fue la asociación presidida Pilar Manjón la que hizo esta apreciación, no otra, como cabía esperar de quienes acataron y asumieron desde el primer día la sentencia dictada por la justicia contra los responsables de aquella barbarie.

+@La carta de Calomarde a Pilar Manjón

+@La verdad sobre el 11-M

DdA, XX/5575

domingo, 3 de marzo de 2024

ESTE HOMBRE SE DEDICA A BUSCAR LA LIBERTAD DE SU HIJO, JULIAN ASSANGE



Este hombre es un padre.

Tiene 77 años, es alto y delgado, un ex actor de teatro; conoció a su esposa durante una manifestación contra la guerra en Vietnam, eso me parece algo encantador, y tal vez sintomático de los acontecimientos familiares que le siguieron.

Este hombre no niega una sonrisa o una palabra amable a quien se le acerque.

Es una sonrisa dulce y sincera, de aquellos que cuando los conoces te hacen pensar que la humanidad puede ser hermosa, incluso relajante en los momentos más oscuros.

A veces, sus ojos se ponen húmedos y luego endereza los hombros, como para dar dignidad al dolor y a la desesperación.

Hay más hombres como él, tal vez demasiados, todos padres de hijos en peligro.

A pesar de los riesgos y el sufrimiento, esos hijos son envidiables: tener un padre que lucha por ti, que supera la fatiga, los miles de obstáculos y la negación, los límites impuestos por la edad, que viaja por el mundo en busca de ayuda, que pierde el avión para responder a las preguntas (a menudo repetitivas) de un público del que aparentemente está profundamente agradecido…, es un gran regalo para todos esos hijos.

Este hombre es el padre de Julian Assange, su odisea busca salvar a su hijo; el film ITHAKA - Se dedica a llevar adelante una lucha: LIBERAR A JULIAN ASSANGE.

Se puede ver en algunos cines y otros espacios de entrada libre

Este hombre es su padre.

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A CUENTO DE QUÉ (A FÉLIX MARAÑA) LE DEJAN SIN CUENTA...



Enterado este Lazarillo de lo que antecede y sabiendo del afectado que tenía algún empeño en aprestarse, como suele hacer con donosa soltura, a nuevas décimas para glosar algunos esperpénticos aconteceres de la actualidad patria, he tratado de sondear a Félix Maraña si tiene algún indicio de por qué motivo o sinrazón (razón nunca tuvo ni tiene toda inquisición) se le restringe la palabra en Facebook por un plazo de siete horas, dejándonos ayunos de su proceder siempre esmerado en fondo y forma. Por eso voy le digo: A cuento de qué te quedas sin cuenta, si con lo que cuentas nos cuentas a fe todo lo que cuenta. Cuéntanos por qué, que no me doy cuenta ni cuento creer eso que ellos cuentan.

 20 años no es nada

Me encantaría saber
qué delito he cometido,
qué norma sacra infringido
y por qué este proceder;
por qué se me obliga a ser
silenciado por condena;
quiero saber si la pena
deja rastro o antecedente;
si con la verdad se miente,
quién me suelta esta cadena.

DdA, XX/5574

PROBLEMA GORDO DE DEFINICIÓN: TERRORISMO SON SIEMPRE LOS OTROS


Celso Miranda

Tenemos un problema: si todo es terrorismo, nada lo es. El Tribunal Supremo, máxima institución judicial en nuestro país, emana de un órgano constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, cuyo mandato ha expirado desde hace ya demasiado tiempo. Vamos, que los órganos judiciales en este país están copados por okupas que actúan con impunidad desde la cúpula de nuestras instituciones. Y, ya puestos, se dedican con fruición a interferir en lo político, ciscándose nuevamente en conceptos constitucionales básicos como la separación de poderes. ¡Ay! Nos puede caer mal Puigdemont, muy mal si hay que impostar patriotismo en la barra del bar, pero, hombre, terrorismo deberíamos de tener muy claro en este país (sea lo que sea este país, que igual tampoco nos ponemos de acuerdo) que no encaja. Tampoco tenemos claro ya qué cosa es la izquierda y qué cosa no. Una propuesta de resolución de Podemos en el Congreso de los Diputados sobre Palestina retrata con su votación al conjunto de la Cámara, convulsa estos días por el pase al Grupo Mixto de quien fuera número 2 del PSOE, el ex Ministro Ábalos. ¡Qué aburrida es la corrupción, tan transversal! Sitúa a Ábalos en idéntica posición que Ayuso, ambos amparando, cooperando, encubriendo o no enterándose del lucro a costa de contratos públicos en el peor de los momentos del pueblo español. La diferencia está en los matices: Ábalos se acoraza en el Grupo Mixto y Ayuso gobierna en Génova, desplazando a un tal Casado a la galaxia exterior. Para terminar, número 2 y propuesta transversal, pues proviene de gabinetes socialistas, Agustín Santos Maraver, diputado selecto de Sumar, que tuvo el cuajo de no votar la ruptura de relaciones con el estado fascista de Israel en plena masacre de la harina, con 170 gazatíes cazados como conejos mientras recogían ayuda humanitaria, todo por mor de las formas diplomáticas. Lo peor, de forma consensuada con la "dirección" de Sumar, engendro que, ya lo digo, obtuvo mi voto por primera y única vez. Tenemos un problema, gordo, de definición. Terrorismo, amigos, son siempre los otros.

DdA, XX/5574

sábado, 2 de marzo de 2024

EN EL HOSPITAL DE RAFAH VIVEN 50.000 PERSONAS, SEGÚN MÉDICOS SIN FRONTERAS


Diego Díaz

Médicos Sin Fronteras fue tras la UNRWA y la Cruz Roja la tercera organización humanitaria en entrar en Gaza con posterioridad al siete de octubre y el inicio de los bombardeos israelíes sobre la población palestina. Nicholas Papachrysostomou estaba trabajando en El Cairo cuando las bombas comenzaron a caer en la franja, y supo con las primeras explosiones que no tardaría en llegarle una llamada de su organización para desplazarse a la zona del conflicto: “¿Puede que entremos? ¿Quieres entrar? Es un momento en el que se te corta la vida. Pedí a MSF una hora para hablar con mi familia, pero era imposible no ir a Gaza”.

Papachrysostomou, ateniense con raíces chipriotas, economista y antropólogo de formación, lleva media vida trabajando en misiones peligrosas para MSF en todo el mundo. Irak, Siria, Yemen, Mozambique, Camerún, Bangladesh, Colombia, Barcelona durante la pandemia o el Mediterráneo en la crisis de refugiados han sido algunos de sus destinos como coordinador de emergencias de Médico Sin Fronteras. Sin embargo, confiesa que nada en su trayectoria profesional es comparable al infierno que se ha encontrado en Gaza durante las cinco semanas en las que ha estado trabajando en organizar el despliegue de una misión de emergencia en la zona sur de la franja: “Rafah ha pasado de tener 300.000 habitantes a un millón y medio. La gente que puede vivir en una tienda de campaña es afortunada en comparación con los que directamente sobreviven a la intemperie, durmiendo donde pueden. Entre el frío, el agua, el hambre, las bombas, es imposible dormir varias horas seguidas. La población está agotada y ocupa la mayor parte del día en hacer colas para conseguir algo con lo que alimentarse. Empiezan a verse casos de desnutrición grave”.

Papachrysostomou ha estado esta semana en Asturies invitado por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública Médicos sin Fronteras. El coordinador de emergencias de la ONG agradece a la sociedad civil su solidaridad, pero le pide redoblar esfuerzos para que haya un alto al fuego, esta vez indefinido: “Con el otro alto al fuego la vida empezó a renacer en las calles”. A pesar de todo, Nicholas se sorprende de que en mitad del asedio y la guerra siga habiendo cierta vida normal, y que en mitad de la catástrofe, “veas por ejemplo a una familia tomando el té entre las ruinas de su casa convertida en escombros”.

El cooperante denuncia que Israel bombardea indiscriminadamente una de las regiones más densamente pobladas del planeta, buscando no objetivos militares, sino un castigo colectivo a los civiles, al tiempo que pide evacuar hospitales que se han convertido en refugios para la población palestina: “En el de Rafah hay 50.000 personas viviendo. Duermen en las habitaciones, en los pasillos, las oficinas o el parking”. “No hay energía, medicamentos o anestesias. Faltan incluso gasas. Tenemos que lavarlas y esterilizarlas para luego reutilizarlas con el siguiente paciente” explica el grecochipriota.

Papachrysostomou considera que con este panorama lo que pueden hacer las organizaciones humanitarias es poco más que acompañar lo que califica de “catástrofe bíblica”: “Ponemos 25 camas en maternidad, está muy bien, pero en Rafah hay 50.000 mujeres embarazadas y se nos están muriendo cinco neonatos al día por las malas condiciones que existen”. “Llevamos agua potable a la población en camiones cisterna, pero apenas llegamos a 40.000 personas” explica sobre la falta de suministros en una Gaza asediada en la que ahora entra, vía Egipto, una quinta parte de la ayuda humanitaria que recibía antes de la invasión.

La situación está corroyendo la cohesión social, cada día más débil, y con una autoridad política colapsada por la guerra, incapaz de poner orden en la retaguardia. “Llevábamos un camión con 7.000 kilos de comida. Lo asaltaron y lo desvalijaron en 15 minutos”. Ya no hay ley en Gaza, donde se impone el sálvese quien pueda. “Es una impotencia que no había sentido nunca” confiesa.

¿Qué hacer? Seguir presionando a los gobiernos para que impongan un alto al fuego: “Lo que ha hecho Sudáfrica es muy importante, pero la sentencia no sirve de nada sin la obligación de detener los bombardeos”.

Papachrysostomou sabe que es muy probable que pronto tenga que volver a un infierno que se agrava cada día. “No somos tantos coordinadores y hacemos rotaciones mensuales”. Sabe que lo que le espera a la vuelta será todavía peor que lo que dejó, pero también siente responsabilidad y culpabilidad por dejar a los compañeros palestinos. MSF ya ha perdido desde el inicio de la invasión a cinco trabajadores palestinos, muertos en los bombardeos de Israel.

“La culpabilidad es un sentimiento que tenemos todos los cooperantes cuando dejamos un lugar y es algo que trabajamos psicológicamente”. Como explicaba al principio Nicholas, hay momentos en los que no existe la capacidad de elegir: “Es imposible no ir a Gaza”.

NORTES   DdA, XX/5573

¡UN MINISTRO VISITA EN VITORIA EL MEMORIAL DE LOS OBREROS ASESINADOS EN 1976!


Félix Población

No parece que haya una muy buena relación entre las materias que configuran el actual ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. Lo digo porque en un territorio de esta España nuestra, el la comunidad aragonesa, el gobierno autonómica de derecha extrema ha decidido derogar la Ley de Memoria Democrática y retrotraer a los aragoneses al tiempo de silencio en que ese gran cementerio clandestino de víctimas del franquismo que sigue siendo nuestro país era un ámbito de olvido sobre el que discurrieron muchos años de nuestra reciente historia democrática. Así las cosas, leemos hoy, transcurrido casi medio siglo desde el fallecimiento del dictador y más de veinte años desde que los nietos de las víctimas iniciaron la búsqueda de sus abuelos a través de las asociaciones memorialistas, que Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática ha visitado Vitoria recientemente, dos días antes de los asesinatos de cinco obreros por disparos de la Policía Armada el 3 de marzo de 1976. Desconozco por qué el ministro no acudió a hacer su ofrenda floral ante la lápida que recuerda el hecho en el barrio de Zaramaga, pero presumo que prefirió hacerlo así para evitar el acto público que se celebra cada años en memoria de Pedro Martínez Ocio, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda, los cinco trabajadores que fueron asesinados cuando la policía disolvió una asamblea en la iglesia de San Francisco de la ciudad alavesa y que causó también un centenar de heridos. "Encantado de ser el primero. Mi obligación como ministro es acudir a sitios donde se produjeron hechos deleznables y estar con las víctimas", ha declarado en una entrevista a 'La ventana Euskadi' de la Cadena SER. Que él haya sido el primer ministro de un gobierno democrático en hacerlo, casi medio siglo después, no es como para sentirse muy a gusto con un sistema democrático en el que, repito, suceden cosas tan anómalas como que en uno de los territorios de este país un gobierno autonómico haya derogado la Ley de Memoria Democrática aprobada por el gobierno de España. ¿Qué será lo próximo?, ¿una derogación similar en otra comunidad autónoma bajo el gobierno de la derecha extrema?, ¿que haga de la ley papel mojado otro gobierno de España? , ¿ir de culo marcha atrás?

DdA, XX/5.573