sábado, 23 de marzo de 2019

DIME QUIÉN TE FINANCIA Y TE DIRÉ QUIÉN ERES: PSOE Y PP PIDE UN ADELANTO A LOS BANCOS


Lazarillo

A disposición del electorado ante las proximas citas en las urnas, tanto la viñeta de El Roto como la información que sigue se publican en el día de la fecha en el diario El País, por lo que este Lazarillo se limita a su mera inserción sin comentario alguno:
"Los dos grandes partidos recurren al crédito bancario ante las dos campañas electorales que se avecinan. PP y PSOE pedirán por adelantado 60 millones de euros y elevarán así su deuda, que asciende conjuntamente a unos 65 millones, según datos de ambas formaciones. El PP necesita 15 millones para el 28-A y la misma cifra para mayo; el PSOE espera conseguir otros 30 millones de los bancos y, por primera vez, de microcréditos. Además de las dos formaciones políticas tradicionales, Ciudadanos también recurrirá al crédito bancario. El partido de Albert Rivera, que apenas arrastra deuda, no especifica qué cantidad solicitará. Podemos ha hecho una bandera de su negativa a pedir créditos a la banca, ya que argumenta que eso convierte a los partidos en dependientes de las entidades financieras. Prefiere financiarse con microcréditos que después devuelve a sus simpatizantes".
Sólo una coda: ¿¿Adivináis qué partidos se niegan a que la banca devuelva los 60.000 millones del rescate bancario?

                     DdA, XV/3120                  

LA FOSA COMÚN DE JORGE SEPÚLVEDA, EL MAS POPULAR CANTOR DE BOLEROS DE LA DICTADURA*

 
Félix Población


Era de todo punto imposible pensar entonces que las canciones con las que las madres amenizaban las tareas del hogar desde los años cuarenta del pasado siglo y hasta bien entrados los sesenta, pertenecieran a una cantante que al final de sus días en 1983 dejó escrito como última voluntad que su enterramiento fuera en una fosa común. A Jorge Sepúlveda, por los éxitos cosechados a la largo de su carrera bajo la dictadura franquista, más bien le habría correspondido simpatizar con el viejo régimen bajo el que había brillado, sin que cupiera imaginar que a su fallecimiento optara por el tipo de inhumación que los vencedores de la Guerra de España aplicaron a los vencidos, cuyos restos mortales permanecen en su mayoría enterrados como alimañas allí donde fueron asesinados por sus verdugos hace más de ochenta años, para vergüenza de la democracia borbónica.


Nacido en la Plaza de los Escolapios de Valencia en 1917, a Luis Sancho Monleón -según figuraba en su carné de identidad- le empezó a interesar la música a partir de su asistencia a la Sociedad Coral El Micalet, próxima a su casa, en donde recibió las primeras lecciones de canto. Fue sargento del ejército republicano durante la contienda incivil, de lo que hay constancia en un documento del Centro Documental de la Memoria Histórica, fechado el 19 de marzo de 1938, en el que se consigna tal graduación y la propuesta para ingresar como sargento en la Escuela Popular de Guerra del Ejército Rojo (SM, car. 1684, fol.51). Luis Sancho Monleón fue internado en el campo de concentración de Albatera al término de la Guerra de España, del que salió en 1941 para probar suerte en Zaragoza como cantante de tangos y rancheras, después de haberse iniciado en algunos locales de su ciudad natal. 

 Aunque de difícil lectura, este documento, fechado el 19 de marzo de 1938, recoge que el sargento José Sancho Monleón (nº 5) fue popuesto para el ingreso en la Escuela Popular de guerra del Ejército rRojo (SM, car. 1684, fol. 51, Centro Documental de la Memori Histórica) 

De la capital aragonesa pasó en Madrid, acompañado de Raúl Lucas, para debutar como dúo Lucas/Sancho en la sala Casablanca. Ya como vocalista y cantante de boleros y pasodobles, logró una inmediata popularidad a través de sus actuaciones en directo y mediante la grabación de sus discos, difundidos por Radio Madrid. Los primeros datan de 1944, con canciones como Adiós o Quiero llevarme tu amor. Participa ese año con la orquesta de Adolfo Arco en la inauguración de las instalaciones de Radio Nacional de España, en donde se dispara su popularidad con la emisión de varias canciones diarias durante más de un año. Como consecuencia de la guerra, Jorge Sepúlveda (nombre artístico a partir de sus actuaciones como vocalista) empleaba la mano derecha para gesticular y la mano izquierda para sujetar el micrófono, disimulando así los tres dedos lesionados que le había dejado una herida en los frentes de guerra en donde había combatido en defensa de la segunda República.

La voz de Jorge Sepúlveda era nasal, aterciopelada, dulce y melodiosa, algo sin duda muy de agradecer en la oscura y amarga posguerra, y que con seguridad agradecían las atribuladas y más modestas familias de aquella sombría época. Entre sus boleros y pasodobles figuran títulos tan populares como Quiero llevarme tu amor, Mirando al mar, Dos cruces, Mi casita de papel, Cántame un pasodoble español, María Dolores, Campanitas de la aldea, Qué bonita es Barcelona, Monísima, etc. Hubo canciones como Pecado que fueron mutiladas por la censura franquista al afirmar algo totalmente improcedente en aquella España nacional-católica como que el amor es más fuerte que el miedo a la muerte y el temor de Dios

Se trata sin duda alguna del vocalista español más popular y admirado de su tiempo, sobre todo durante los años cuarenta y cincuenta, década en la que cantó también fuera de España, en Lisboa, La Habana y Nueva York. Sus últimas actuaciones en público datan de 1965, cuando asomaba ya la decadencia del género. En ese año el cantante valenciano se retiró a vivir en su casa de Palma de Mallorca, donde plantó un naranjo, con una intervención en 1972 en el programa de TVE "Mundo camp" y otras episódicas hasta poco antes de su fallecimiento en la capital mallorquina.

Acerca de esa decisión final de ser enterrado en una fosa común en el cementerio de Palma, se cuenta que a Sepúlveda le ocurrió lo que al humorista Gila: que le condenaron a morir fusilado pero que se libró de la muerte cayendo entre los cuerpos inertes de sus compañeros, algo que narró con más detalle su amigo el también muy popular cantante José Guardiola. Al parecer, a Luis Sancho Monleón, el sargento republicano, lo habían llevado al cementerio de Valencia para ser ejecutado junto a otros camaradas. Por alguna razón que no se explica, las balas no le llegaron a alcanzar, quedando aturdido entre las víctimas, sin que los ejecutores les dieran a los fusilados el correspondiente tiro de gracia posterior al fusilamiento, al parecer porque se hacía de noche y no enterraron ese mismo día a los ejecutados.

Según cuenta Mariano Asenjo en un artículo titulado Balas y bolero, publicado en la revista Mundo Obrero (marzo, 1918), Luis Sancho Monleón se integró a la muerte del dictador en la Asociación de Militares Republicanos, desde la que se dedicó a prestar ayuda a las viudas de los militares que combatieron al fascismo. No hubo funeral a su muerte. Un grupo de amigos trasladó a hombros el ataúd entre una gran concurrencia de admiradores. No faltó spara la ocasión  la bandera republicana. Sus restos fueron depositados en la fosa común nº 7 del cementerio de Palma de Mallorca. Ahí siguen, como los de miles de compañeros suyos repartidos por toda la geografía española, todavía pendientes de que llegue para ellos la hora de su reparación y digno enterramiento.

El hecho de que el bolero, una danza del siglo XVIII en compás ternario de ¾, tuviera su edad dorada coincidiendo con los años cuarenta y cincuenta de la dictadura franquista, hizo que se le considerara un tipo de música favorable a la alienación romántica. De ser así, Sepúlveda contribuyó a ello, posiblemente de modo involuntario, pues esa última determinación de perder su nombre en una fosa común, después de una afamada vida profesional, viene a sugerir que la ejecución de la que se libró en su juventud y el recuerdo de sus compañeros republicanos asesinados quedaron grabados para siempre en su memoria. 
* Artículo publicado también en elsaltodiario.com

                        DdA, XV/4120                      

viernes, 22 de marzo de 2019

LA TIERRA DE PAN Y OLIVO QUE SUSTENTE NUESTRO ABRAZO


Félix  Población

Que no se apaguen nunca aquellas voces,
crecidas en la memoria de los años silenciados,
y que de la voz al grito vaya la palabra arando
la tierra de pan y olivo que sustente nuestro abrazo.
Frente a las nubes oscuras y a los odios declarados
que se abrazan en banderas y las usan como garfios,
anclados en el cainismo como estigma soterrado,
sólo nos cabe el camino de cerrarles pronto el paso.
Para eso hemos venido y por eso levantamos
la palabra en tantas plazas y en tantas plazas las manos,
con la voz de los que fueron para ser lo que clamamos:
la tierra de pan y olivo que sustente nuestro abrazo. 

                     DdA, XV/4119                  

LO QUE LE DICE UNA BUSCADORA DE HUESOS AL POBRE DIABLO BENITO MURILLO

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Arantza Margolles

Hay algún que otro parlamentario que busca ofender al llamarnos buscadores de huesos. El pobre diablo desconoce, en su profunda ignorancia, que lo que consigue es todo lo contrario. Señor Benito Morillo, yo soy buscadora de huesos. A mucha honra. Mi trabajo me ha costado y mi dinero me cuesta, porque, al contrario de lo que pretende usted sugerir, yo jamás he cobrado por este oficio y, aunque lo hubieran hecho, me pagarían menos por él que por mis otras ocupaciones habituales.
No quiero el dinero. Si ustedes borran las partidas de subvenciones -aún sigo preguntándome cuáles son-, yo seguiré buscando huesos. Y hablo por mis compañeros también, sin temor alguno a equivocarme. Porque es necesario, señor Morillo. Porque si a usted se le hubiera echado a llorar un octogenario al ver aparecer los huesos de su padre que creía perdidos; si usted hubiera sentido el susurro de unos nietos que aseguran que por fin, tras décadas de insomnio, sus deudos podrán descansar; si usted hubiera oído historias de vida en las que una persona se murió sin dejar de tener terrores nocturnos por no saber dónde estaba su hermano... si usted hubiera visto a su bisabuela llorar... Y si usted tuviera, además de todo lo anterior, un poco de corazón, no diría lo que usted ha dicho, señor Morillo.
O al menos se le caería la cara de vergüenza al decirlo. Señor Morillo, yo no abro heridas. Yo las cierro. Las cierro -las cerramos, porque somos muchos, muchos más que ustedes aunque ahora les den tanto pábulo que parezcan legión-, igual que cada fosa abierta se acaba cerrando por fin vacía, despojada del horror, calmando los corazones de quienes llevan sufriendo muchos años. Y no hay odio, señor Morillo. Jamás en este trabajo tan sumamente alentador he visto odio.
Yo el odio lo he visto en ustedes, señor Morillo. Solo en ustedes. Pero yo no tengo miedo a su odio. Y me van a tener enfrente. Piénsenselo bien. Enfrente. 

  DdA, XV/4119

Y DESPUÉS DE ABASCAL, LUIS ENRIQUE CON EL LÁSER TAG


Félix Población

Esta mañana la he inaugurado con la lectura de un breve comentario de mi estimado colega Félix Maraña acerca de lo que ayer ya había tenido oportunidad de ver en alguno de los telediarios de cualquiera de los canales que emitieron la noticia.

Resulta que selección española de fútbol, dirigida ahora por un ciudadano que se llama Luis Enrique, ha tenido a bien fomentar el espíritu de equipo de sus pupilos mediante un juego militar de estrategia que se llama Láser tag. Tal actividad consiste en ataviarse de militar en uniforme de maniobras, empuñar el arma correspondiente y andar a tiros como si se fuera a la guerra, con la pretensión acaso de recrear entre los cotizados futbolistas del quipo patrio el llamado servicio militar de tiempos pretéritos, erradicado hace bastantes años del horizonte de la mocedad española para bien de las generaciones que no lo han soportado.

Lo que dice mi compañero Maraña es lo que sigue: "Sé que todo el mundo ha decidido estar calladito, pero ver a Luis Enrique y a los futbolistas de la selección española –que pagamos del erario público– vestidos de militares, a mí me produce náuseas, vómitos y asco. Es lo mejor que se podía hacer para favorecer a ese partido probadamente pro nazi. A mí, Luis Enrique siempre me ha parecido un gilipollas". 

Como no podía ser menos, suscribo de la primera a la última línea este comentario, y añado -por si fuera menester- que si tantas veces se pone al fútbol -por su masivo seguimiento entre los chavales- como deporte mayoritario en el que debe ser erradicada toda violencia dentro y fuera de los terrenos de juego, recurrir a ejercicios militares en los que interviene nada menos que la selección nacional  me parece el colmo del desaguisado, que para más inri viene a coincidir con la llamada del líder caballista de la extrema derecha para que todo ciudadano de bien pueda disponer de armas para su defensa personal.

¿Cómo se le ha podido ocurrir al displicente entrenador de La roja  semejante venada? ¿Ninguna autoridad deportiva va a intervenir ante tamaño despropósito? Su silencio está resultando alarmante a medida que pasan las horas.

                         DdA, XV/4119                         

"LA MEMORIA NOMBRADA" ESTUVO "EN LA FRONTERA" DE MONEDERO


Félix Población
 
Mi estimado y dilecto profesor Juan Carlos Monedero, que desde hace un tiempo programa, presenta y dirige una emisión de opinión y plática en Público TV (En la Frontera), tuvo a bien invitarme el pasado lunes para hablar de mi libro de artículos La memoria nombrada, publicado hace unos meses por la editorial El viejo topo y del que ya llevo hechas unas cuantas presentaciones en diversas ciudades del país (las próximas serán en Gijón y Oviedo, días 1 y 2 de abril).

Agradezco mucho a Juan Carlos esa invitación y lamento que fuese tan breve el tiempo de charla sobre una materia en la que, puestos al análisis y a la recuperación de nombres e historias, es mucho y muy intenso el contenido a tratar si se hace con el detenimiento que requiere. Los minutos en televisión son muy valiosos y no pueden rebasarse más allá de los límites impuestos, máxime cuando se dispone -como es el caso- de un segmento temporal de emisión tan reducido.

Sería deseable que La Frontera de Monedero tuviera la posibilidad, en el futuro, de una mayor franja horaria, con más secciones abiertas a la curiosidad pública, porque creo se trata de un ventanal crítico de muy saludable e higiénica inspiración, producido y difundido a través del canal temático Publico TV. Son muy de agradecer emisiones así por su poder de ventilación en medio de una atmósfera mediática bastante viciada y por aportar, sobre todo, puntos de mira acerca de la actualidad que no suelen darse en los grandes canales convencionales.




Me hubiera hubiera gustado exponer, además de lo hablado en los doce minutos de entrevista, mis criterios sobre otras cuestiones que el pasado lunes quedaron en el tintero, como la gravísima orfandad de memoria democrática entre las jóvenes generaciones -afectadas por una peligrosísimo proceso de amnesia provocada- o el estruendoso silencio de la iglesia católica sobre las fosas y cunetas sin nombre de las víctimas de la dictadura franquista, como si el enterramiento con dignidad de los difuntos que predica esa santa institución no rezase con los republicanos asesinados y enterrados como alimañas desde hace ochenta años. Otra vez será, si la ocasión se presenta. 


                      DdA, XV/4117                  

LA ESPAÑA INVISIBLE Y EL PERMISO DE ARMAS


Jaime Richart

 La España invisible es esa España que apenas se oye, ni se hace oír. Me refiero a esa España que ni mide ni pesa, de clases medias de más bien escaso poder adquisitivo y compuesta de ejércitos de trabajadores obligados a una vida casi miserable, pues si no les falta la comida como en siglos pasados, a duras penas cuentan con un cubil, a duras penas pueden formar una familia escueta y a duras penas su futuro laboral tiene recorrido, hasta el punto de que muchos  renuncian para siempre a una vida en plenitud.

 La España invisible es la España de la ciudadanía anónima, la España de las personas discretas, de las personas prudentes, de las personas humildes, de las personas afables, de las personas sin dobleces, de las personas austeras, de las personas pacíficas, pacifistas y antibelicistas, de las personas respetuosas. La otra España es la de los fanfarrones, de los provocadores, de los pretenciosos, de los hipócritas, de los escandalosos, de los ruidosos, de los cínicos, de los simuladores, de los engreídos, de los agresivos, de los prepotentes, de los machistas, de los indeseables y de los pijos. 

 Hablo a propósito en el primer caso de “personas”, porque la palabra abarca hombres y mujeres. Y lo expreso en masculino en el segundo caso, pues el limbo social restante es de los hombres más o menos “machos” y en todo caso secundados por las mujeres de su misma calaña...

 Y digo España invisible porque entre las personas de esa clase va a estar la mayor parte de los que el día de las elecciones de Mayo se van a quedar en casa. Hartas de cuarenta años de saqueo y de impunidad, y luego de una ostensible agresividad política provocada por la otra España, la visible, la esquizoide, ésa que se envuelve en la bandera como si el país entero fuese sólo suyo, han tirado la toalla pese a saber que la abstención favorece a ésta. Como se abstiene la mayoría de negros e hispanos en Estados Unidos porque lo mismo les da quien gobierne: siempre serán ciudadanos de segunda o de tercera. 

 Menos mal que, aunque en otros aspectos ser miembro de la Comunidad Económica Europea pudiera ser un lastre para un posible pero complicado futuro de un brexit  español, una eventual salida de la CEE que aunque hoy por hoy es imposible en política nada hay que descartar, para otras cosas la adhesión puede actuar como resorte activado contra los excesos políticos dado que la filosofía global de la CEE ha de frenar el ímpetu de los desalmados frente a los desarmados. Esta mera propuesta de armas para los “hombres de bien”, por ejemplo, que plantea ahora ese partido (innombrable para evitar su propaganda) de la “otra España”, la intolerante, la dominadora y la repulsivamente visible, resulta tan amenazante como la otra que se impondría si ésta prosperase, del restablecimiento de la pena de muerte. Además, imaginemos a quiénes daría el ministerio del Interior el permiso de armas si no a quienes están dispuestos a usarlas...

                         DdA, XV/4119                        

"EL SABER NO ES UN DON, SINO UNA LABORIOSA CONQUISTA"



Alicia Población Brel

"El saber no es un don, sino una laboriosa conquista".
Profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria, Nuccio Ordine es el autor de esta recopilación de reseñas en forma de pequeñas reflexiones sobre clásicos de la Literatura Universal.
Muy implicado con la educación y la manera de enfocarla, hace un elogio a la lentitud y la curiosidad y la necesidad de ambas para entender el mundo. Los clásicos no deberían enseñarse por medio de resúmenes o manuales, ya hay suficientes libros sobre libros, sino a través de una lectura íntegra de los mismos. De esta manera, dice, "dejaremos de formar pollos de engorde criados en el más miserable conformismo para formar herejes que tomen decisiones contrarias a la ortodoxia dominante y sean capaces de traducir su saber en un constante ejercicio crítico". La buena escuela no la hacen las tablets ni los programas digitales, como parece que nos quiere hacer entender el sistema económico, "la disponibilidad de prótesis digitales sería entonces el indicio de una condición social, no la razón del éxito escolar. (...) El acceso fácil es un punto de partida pero se requiere además poseer los instrumentos estratégicos que permitan penetrar a fondo en una obra". Para ello, recalca la importancia de los buenos profesores "y no ejércitos de precarios admitidos sin selección seria" como parte necesaria para transformar la información en conocimiento.
El libro es una llamada a darse cuenta de la importancia de una educación profunda, vertical, amparada por los clásicos. Con la selección que hace demuestra cómo los universales pueden explicar el mundo y asesorar sobre lo que somos, lo que es y lo que será: entender que el amor no es el delirio de la posesión (Ciudadela, A. Saint-Exupéry), que la intolerancia hacia el diferente como objetivo político es un peligro inminente (Si esto es un hombre, P. Levi), que para nosotros los hombres no nos es concedido establecer la verdad segura y que por tanto se precisa el respeto mutuo (Decamerón, G. Bocaccio), que estar al abrigo de un puerto no es suficiente para sentirse vivos (Antología de Spoon River, E. Lee Masters) o que al restringir la libertad de nuestros semejantes empobrecemos la humanidad (La esclavitud femenina, J. Stuart Mill).* Retazos entre otros muchos que Ordine nos pone como miel en los labios y que inyectan las ganas de coger el clásico y devorarlo.
"Los clásicos no deben leerse para aprobar un examen, sino para entender el presente. No podemos entender el presente sin conocer el pasado".

*Interesante mención al poema Autopsicografía de Pessoa, donde pone al poeta como fingidor, tomando "fingir" desde su significado etimológico proveniente del latín "fingire" (modelar). Deduce así que el poeta, el artista, es aquel que finge, que modela y amasa la realidad representándola por medio del arte.

Vídeo-entrevista con el autor en el blog de la autora: RE(en)SEÑAS)

                      DdA, XV/4119