jueves, 12 de marzo de 2026

"REPUGNANTE": EL ARZOBISPO DE CHICAGO SOBRE UN VÍDEO DE LA CASA BLANCA

Vídeo de la Casa Blanca

Félix Población

El sacerdote católico apostólico romano de rito maronita, Pierre El Raii, de 50 años, fue asesinado el pasado lunes en la localidad libanesa de Qlayaa, al sur del país, tras un bombardeo israelí cuando acudía a auxiliar a un feligrés herido. Su muerte ha desatado una oleada de condenas internacionales, mientras la región sigue soportando constantes ataques del Estado de Israel, originando con el ello el desplazamiento de miles de personas. Lo vivido en la Franja de Gaza por su población, se repita ahora en el sur del Líbano. 

«Los cristianos palestinos y árabes también son víctimas de las políticas criminales de Israel, que no hacen distinción religiosa: cristianos, musulmanes, drusos, ateos o personas de cualquier credo sufren por igual sus consecuencias”, informa una agrupación palestina. Belén, cuna de Cristo y símbolo universal del cristianismo, vive hoy asfixiada por la ocupación. 

En ese sentido, se denuncia que la libertad de culto se encuentra severamente restringida, ya que participar en celebraciones religiosas depende de permisos impuestos por la autoridad ocupante, los cuales frecuentemente son denegados. Las organizaciones cristianas locales han advertido que la confiscación de tierras, el muro y los puestos de control han aislado a Belén, reducido su espacio vital y empujado a numerosas familias a emigrar. 

La Iglesia católica maronita está en plena comunión con la Santa Sede, sin renunciar por ello a sus estructuras y rituales propios, por lo que me parece muy tibia la reacción de León XIV ante la muerte del sacerdote libanés en pleno servicio de su compromiso cristiano. El Papa ni siquiera se ha permitido mencionar a los países agresores, siendo uno de ellos su propio país. 

En este sentido me parece mucho más digna y comprometida con su apostolado la reacción de su amigo, compatriota y arzobispo de Chicago, el cardenal Blase Cupich, que calificó de sickening, literalmente “repugnante”, el vídeo de la guerra en Irán difundido en las redes sociales por la Casa Blanca. En el mismo se puede leer el titular «justicia a la americana» sobre las imágenes de los ataques de la coalición Epstein, que comenzó su guerra asesinando a más de un centenar y medio de niñas en una escuela iraní, alternadas con fragmentos de películas de Hollywood: 

“Nuestro gobierno -dijo el cardenal- está tratando el sufrimiento del pueblo iraní como un telón de fondo para nuestro entretenimiento, como si fuera solo otro contenido que deslizar mientras esperamos en la fila del supermercado”.  El arzobispo de Chicago, sucesor del Papa en el cargo, ha dejado a su superior en Roma muy por debajo de lo que se espera del representante de Cristo en la tierra ante el asesinato de miles inocentes en las tierras donde se sembró el mensaje de Jesús del que si iglesia vive y por el que su iglesia ha de perseverar.

DdA, XXII/6285

PARA NETANYAHU Y TRUMP LA GUERRA ES SIEMPRE UNA FORMA DE CAZA


Octavio Colis

Decía Goethe que todos los días debiéramos oír un poco de música, leer una buena poesía, contemplar una pintura hermosa y, si fuera posible, decir algunas palabras sensatas. Pero, en el tiempo en que hizo esta recomendación hacer aquello suponía un esfuerzo relativo –grande o pequeño- a según qué personas y a su accesibilidad a oír música, leer, o poder contemplar una pintura; aunque parece obvio que se dirigía a la gente de su clase social o entorno e intereses comunes. Pero la cuarta recomendación: “decir algunas palabras sensatas”, tenía el mismo grado de dificultad entonces como ahora. La única diferencia, y es grande, estaría en el concepto “sensatez”, porque eso pertenece a lo que debiéramos entender hoy como relativo personal restringido, ya que la sensatez vista desde uno mismo tiene diferente perspectiva caballera que la de otras personas, dependiendo del lugar (físico, temporal y mental) desde el que se contempla lo que le parece a cada cual sensato o insensato. Incluso creo que Goethe pondría en duda la bondad de lo que ahora llamamos buena música, poesía o pintura… Pienso, por ejemplo, en sus músicos predilectos, Zelder y Reichtart, o en la poesía romántica, en la suya o en la de Hölderlin, y en la pintura de Friedrich o en la de Johann Heinrich Wilhelm Tischbein, quien le retrató al óleo en varias telas. No creo que la música, por ejemplo, de Residents, la poesía de Lorca, o la pintura de Philip Guston (favoritos míos, entre otros) le parecieran a Goethe ni siquiera música, poesía o pintura recomendables para escuchar, leer o contemplar.
Pero hay una frase suya, que seguramente él consideró sensata, con la que estoy difusamente de acuerdo: LA CAZA ES SIEMPRE UNA FORMA DE GUERRA. Esta frase sirve, o debiera servir, para todas las épocas, podría haberla pronunciado Alcibíades, Fidias o Faulkner. Pero si los cazadores referidos fueran Donald Trump o Benjamín Netanyahu, la frase tendría un sentido muy concreto, porque para ellos la guerra es una forma de caza.

DdA, XXII/6285

miércoles, 11 de marzo de 2026

¿NO SE VA A HACER NADA PARA EVITAR UN ESCENARIO PEOR QUE EN GAZA?

 Es lo que podría desprenderse de la pregunta que formula la periodista leonesa Olga Rodríguez, experta en Oriente Medio, cuando vamos camino de dos semanas de guerra en Irán, con su prolongación en Líbano, continuación del genocidio perpetrado por el Estado de Israel en la Franja de Gaza. Personalmente me resulta inimaginable que la Unión Europea no haga nada para evitar un escenario peor al vivido en el territorio palestino.



Olga Rodríguez

1- Las treguas, por muy breves que sean, salvan vidas
2- Inundemos la región no de armamento, sino de enviados especiales que faciliten negociación y paz
3- EEUU e Israel son socios preferenciales de la UE, por lo que los Veintisiete tienen herramientas para presionarlos hacia una negociación. Washington y Tel Aviv son los autores/facilitadores de los ataques ilegales contra Irán, Palestina y Líbano.
4- La UE es el MAYOR socio comercial de Israel en el mundo y la Corte Internacional de Justicia pide a los países de la ONU “suspender relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación de los Territorios Ocupados Palestinos” en relación con la ocupación ilegal y la segregación.
5- Los ataques ilegales contra Irán son la continuación del genocidio en Gaza. Se sabía que formaban parte del plan de Israel pero no se hizo lo que había que hacer para evitarlos, como tampoco se evitó el genocidio. ¿Qué se va a hacer ahora para evitar un escenario peor?

DdA, XXII/6284

LA PONENCIA DE PILAR MANJÓN POR LOS ATENTADOS DEL 11 DE MARZO DE 2004

 


Siempre en el recuerdo la ponencia de Pilar Manjón en el Congreso de los Diputados después de los atentados de 11 de marzo de 2004 en Madrid. Entonces, como ahora y como siempre, malditas sean las guerras, los canallas que las hacen y quienes las respaldan. 

DdA, XXII/6284

EL INGENIO HIDRÁULICO PERSA QUE AÚN SUBSISTE

El sistema se mantiene como uno de los ejemplos más impresionantes de la antigua ingeniería hidráulica, demostrando que mucho antes de la maquinaria moderna, el ingenio humano ya estaba dando forma a los paisajes para sostener a las comunidades. Es muy posible que la sofisticada maquinaria de guerra israelí y estadounidense, juntas, acaben con este testimonio de un pueblo en su lucha por la vida, tal como ocurriera hace más de dos décadas con buena parte del legado histórico-artístico en Irak.


Hace casi tres mil años, ingenieros en la antigua Persia desarrollaron una solución notable a uno de los mayores desafíos de la región. Agua. En los paisajes secos de lo que hoy es Irán, las precipitaciones eran escasas y los ríos a menudo estaban lejos de los asentamientos. Para sostener la agricultura y la vida diaria, la gente creó el qanat. Un qanat es un sistema de túneles subterráneos diseñado para transportar agua de los acuíferos de montaña a pueblos y campos a muchos kilómetros de distancia. En lugar de transportar agua a la superficie donde se evaporaría rápidamente en el calor del desierto, el agua fluía suavemente a través de túneles pendientes tallados bajo el suelo.

La serie de aberturas circulares visibles a través del paisaje son ejes verticales conectados al túnel de abajo. Estos pozos permitieron a los trabajadores eliminar el suelo durante la excavación, proporcionaron ventilación mientras los túneles estaban siendo construidos, y más tarde sirvieron como puntos de acceso para mantenimiento.
Construir un qanat requiere una planificación cuidadosa y trabajo calificado. Los trabajadores cavaron largos túneles a mano, a veces se estiraban durante muchos kilómetros, manteniendo un gradiente preciso para que el agua pudiera fluir naturalmente sin bombas.
Esta tecnología permitió que la agricultura y los asentamientos florecieran en zonas que de otra manera habrían permanecido demasiado secas para soportar la vida Algunos qanats han operado durante siglos, y un número todavía se están usando hoy en día. El sistema se mantiene como uno de los ejemplos más impresionantes de la antigua ingeniería hidráulica, demostrando que mucho antes de la maquinaria moderna, el ingenio humano ya estaba dando forma a los paisajes para sostener a las comunidades.

LA MONTAIGNE DE PIGEON DdA, XXII/6284

ESA MÁQUINA DE BILLETES LLAMADA VOX

Las continuas denuncias de autoritarismo, las descripciones detalladas de comportamientos mafiosos, las trampas internas, tienen preocupadísimos a los votantes de la ultraderecha. Gente exigente a la que le quita el sueño este asunto como se lo quitaba, en su momento, las denuncias de Macarena Olona, pionera en la huida, cuando hablaba del desvío de 11 millones de euros de dinero público desde el partido hasta una cuenta bancaria a nombre de Abascal. ¿Qué será lo próximo?, se preguntan los huidos y expulsados de la formación ultraderechista, aún consternados. ¿Que descubramos que Vox es un partido, no sé, machista? No se lo van a creer, pero hay rumores de ello. Aunque desde fuera algo se podía intuir, la confirmación llegó tras la salida de otra ilustre víctima, Rocío Monasterio.

Gerardo Tecé

Empieza a ser costumbre. Cada vez que un miembro de Vox sale escopeteado del partido, se dirige a España cual concursante de Gran Hermano para contar los secretos de la casa: no os lo vais a creer, pero es un chiringuito turbio y autoritario, dicen. Claro, la gente no da crédito: ¿Vox turbio y autoritario? Que alguien nos pellizque. Las últimas víctimas en la batalla por el control de esa máquina de billetes llamada Vox han sido Ortega Smith y Antelo, caras visibles de la ultraderecha madrileña y murciana, respectivamente. El intelectual Ortega Smith –no confundir con Gasset– será recordado por hazañas políticas tales como haber memorizado el brindis de los Tercios de Flandes, sacar a pasear la mano en el Ayuntamiento o explicar que el franquismo era un régimen democrático porque había elecciones que siempre ganaba Franco con soltura. Difícil hablar de fuga de cerebros en según qué purgas. Antelo, tipo con gran trayectoria profesional porque antes de ser apartado de Vox ya fue apartado de la selección española de baloncesto por “problemas de compañerismo”, lamenta, como Ortega Smith, que en el partido de Abascal se practique el bullyng, que los modales brillen por su ausencia. Qué es Vox, sino educación y cuidados, se preguntan ambos, ahora convertidos en iconos woke. No somos nadie.

Las continuas denuncias de autoritarismo, las descripciones detalladas de comportamientos mafiosos, las trampas internas, tienen preocupadísimos a los votantes de la ultraderecha. Gente exigente a la que le quita el sueño este asunto como se lo quitaba, en su momento, las denuncias de Macarena Olona, pionera en la huida, cuando hablaba del desvío de 11 millones de euros de dinero público desde el partido hasta una cuenta bancaria a nombre de Abascal. Que te calles, guarra, argumentaban por aquel entonces centenares de simpatizantes, dejando claro que las bases del partido, tras analizar la situación con detenimiento, discrepaban o no compartían las acusaciones de Olona. Cuando las encuestas castigan a Vox, lo hacen con más votos. Si mañana apareciese el nombre de su líder en los papeles de Epstein, la tendencia seguiría al alza. Es más. Si mañana Abascal se fotografiase sonriente con un genocida, con un asesino de miles de niños, con un tipo que amenaza con dañar a España o que bombardea poblaciones cristianas en Israel, aun así, los votos a Vox aumentarían. Pensé poco, recé mucho, decía un pasaje del brindis que tan célebre hizo a Ortega Smith.

¿Qué será lo próximo?, se preguntan los huidos y expulsados de la formación ultraderechista, aún consternados. ¿Que descubramos que Vox es un partido, no sé, machista? No se lo van a creer, pero hay rumores de ello. Aunque desde fuera algo se podía intuir, la confirmación llegó tras la salida de otra ilustre víctima, Rocío Monasterio. “Me han tratado de manera machista ahí dentro”, dijo al despedirse. ¿Será una denuncia falsa?, se pregunta Soto Ivars sin saber con certeza si son rumores alentados con maldad por quienes quieren dañar al que fuera su partido o si hay algo cierto en estas denuncias hechas por miembros de Vox. Las hay de todos los tipos. Hay quien, incluso, asegura que Vox podría ser un partido homófobo, racista o, no se lo van a creer, fascista. La imaginación al poder. Y la ultraderecha, incapaz de desplazar de las portadas y tertulias a Begoña Gómez ni cuando se multiplican los escándalos y sus fundadores se sinceran, pues también al poder.

CTXT  DdA, XXII/6284


CONTRA LA REDES DEL ODIO, EL MÁXIMO RIGOR


Félix Población

En un día como hoy, del que siempre deberemos guardar memoria, tanto por todas las víctimas de aquellos atroces atentados como por el gobierno que pretendió instrumentalizarlos electoralmente mintiendo sobre la autoría de los mismos, el diario ABC titula así una información: "Feijóo homenajea a las víctimas del 11-M, mientras Sánchez preside su cumbre contra el odio". Pareciera con ello que el líder del Partido Popular y ABC (de momento) está donde debe y que el Presidente del Gobierno se ha montado una cumbre para su propio provecho político, como hay quien juzga que se montó su guerra en Irán para su no a la guerra. Puede ser que al periódico monárquico le parezca más importante que el líder del partido que gobernaba en 2004 y cuyo gobierno metió a España en la guerra de Irak que daría lugar a aquellos atentados, homenajee a las víctimas, pero no debería por ello menospreciar un evento en el que se trata de prevenir a la sociedad del que quizá sea uno de los problemas más preocupantes, si no el mayor, para la convivencia: el cultivo y difusión del discurso del odio en las redes sociales. "Igual que hoy hablamos de la huella de carbono para medir el impacto ambiental de una actividad, queremos empezar a hablar también de la huella del odio para impedir el impacto social y democrático que estos discursos están generando en la convivencia", ha dicho Pedro Sánchez. Se trata nada menos se sacar al odio de la sombra y exigir responsabilidades a la tecno-casta que presta sus plataformas a contenidos que lo propagan: nuestra determinación es más fuerte que sus bolsillos", aseguró Sánchez. En palabras del Presidente del Gobierno,  cuando los tecnoligarcas decidieron imponer su agenda política en redes sociales, pasamos de la libertad de expresión a la libertad de agresión; a un espacio donde el insulto se presenta como opinión y el acoso como debate". Esto es una evidencia bien perceptible desde que las redes sociales han venido ganando mayores ámbitos de influencia en la vida cotidiana, dejándose notar sobre todo en el periodismo ultra de cloaca y en los partidos políticos de la oposición, afines al diario ABC. Contra las redes del odio, el máximo rigor, que este país sabe muy bien adónde conducen esas redes y las redes en las que apresan durante cuatro décadas*.

*Buena parte del comportamiento airado de la oposición del PP a los gobiernos del PSOE procede de la legislatura de 2004, la siguiente a los atentados. 

DdA, XXII/6284

PUTIN, EL GAS Y LOS PAÍSES QUE SANCIONARON A RUSIA


La independencia política y económica no es un lujo, sino una forma de supervivencia. Porque en el gran tablero del mundo, las alianzas pueden cambiar, los discursos pueden invertirse y los viejos adversarios pueden convertirse en socios… pero los países que olvidan defender su propia autonomía suelen ser los que pagan el precio más alto, nos dice el autor.

Ricardo Miñana

Las palabras de Vladimir Putin suenan como una advertencia cargada de ironía en medio del actual tablero geopolítico. “Debido a los ataques a Irán, los países europeos que anteriormente nos impusieron sanciones ahora están haciendo fila para comprarnos gas; no les venderemos gas”. Más que una simple declaración energética, es un recordatorio de cómo la política internacional puede girar con rapidez, dejando al descubierto contradicciones que antes se ocultaban tras discursos y alianzas.
Durante años, muchos países de Europa adoptaron sanciones y posiciones duras contra Rusia en nombre de principios y estrategias alineadas con Estados Unidos. Sin embargo, cuando la realidad energética aprieta y la estabilidad económica peligra, las certezas ideológicas se vuelven más frágiles. De pronto, quienes cerraron puertas buscan nuevas llaves, y quienes fueron señalados como adversarios se convierten en proveedores indispensables.
Este tipo de situaciones revela una constante de la historia: en la política internacional, los intereses casi siempre pesan más que las narrativas. Las alianzas se proclaman como firmes e inquebrantables, pero cuando cambian las circunstancias, también cambian las prioridades. Lo que ayer era una postura moral absoluta hoy puede convertirse en una necesidad incómoda.
Por eso muchos observadores sostienen que no hay error más peligroso para un país que delegar su soberanía estratégica en otro poder. La dependencia —sea militar, económica o energética— termina creando una relación desigual en la que uno decide y el otro asume las consecuencias. Y cuando los intereses del más fuerte cambian, el más débil suele descubrir que las promesas no eran tan sólidas como parecían.
La historia está llena de ejemplos donde quienes se subordinan esperando protección o estabilidad terminan atrapados en conflictos, sanciones o crisis que no controlan. En ese sentido, la reflexión es incómoda pero necesaria: ninguna potencia actúa por altruismo. Todas protegen primero sus propios intereses.
Quizá la verdadera lección sea que la independencia política y económica no es un lujo, sino una forma de supervivencia. Porque en el gran tablero del mundo, las alianzas pueden cambiar, los discursos pueden invertirse y los viejos adversarios pueden convertirse en socios… pero los países que olvidan defender su propia autonomía suelen ser los que pagan el precio más alto.

DdA, XXII/6284

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXVI): DE LA NORMALIDAD IMPOSTADA O LA LOCURA DE CREERNOS CUERDOS



José Ignacio Fernández del Castro

«Mi necesidad de seguir un comportamiento homicida a escala masiva no puede remediarse, pero no tengo otra forma de realizarme.» Bret Easton ELLIS 
(Los Ángeles, California, Estados Unidos, 7 de marzo de 1964)
Patrick Bateman en  American Psycho (1991).

La falacia de la realización ‘personal, tan unida a los  idealismos del “buen rollito” (desde la vieja idea de la educación como una suerte de florecimiento interior hasta la cultura del emprendimiento y, en general, las diversas manifestaciones de la psicología positiva y del anarcocapitalismo), es utilizada con demasiada frecuencia para legitimar psicológicamente todo tipo de comportamientos… De  hecho, oímos mentar la realización personal (más o menos perversa, más o menos apartada de los usos y costumbres del momento y el lugar) para establecer casos donde la prostitución, cierta violencia más o menos controlada o, si me apuran, hasta la esclavitud, pueden ser admitidas con carta de naturaleza.
¿Qué pasaría, en el extremo, con quienes se realizan sólo mediante una conducta criminal masiva y reiterada?... La verdad es que el presente nos está poniendo en situación de comprobarlo mediante ese american psycho anaranjado y de procedencia alemana tan presto a “democratizar” (masacrando su población) los países con abundante petróleo (y otras tierras raras) que pueda poner al servicio de los amos del mundo que manejan sus hilos, mediante el exacerbamiento a sangre y fuego del delirio sionista de los viejos halcones, mediante los desmanes exteriores y terrorismo interior de tantos autócratas… Seguramente todos ellos “se realizan” en esas acciones humanamente devastadores.
¿Habría que buscar un ámbito donde pudieran “realizarse” sin graves e irreversibles perjuicios para terceras personas y hasta para la humanidad misma?... ¿Habría que considerarlos desviaciones irrecuperables de lo humano y encerrarlos bajo siete llaves hasta que el deterioro biológico haga su postrero trabajo?.
En realidad, situar la realización personal, más allá de cualquier referencia comunitaria, como núcleo exclusivo (o siquiera fundamental) de los procesos educativos y, en general, de socialización, es la trampa de la que se vale el sistema capitalista, la ideología liberal, y la apuesta “moral” por la competencia como valor central, para fragmentar las sociedades hasta producir una individualización que deje a las personas, como sujetos aislados en su propia subjetividad, inermes ante los intereses y caprichos de los grandes poderes (económicos)... La “realización personal psicopática” mata, y es un problema histórico y personal que deja tras de sí regueros de víctimas… Pero lo más grave es su servicio simbólico a la destrucción de cualquier posibilidad de cohesión social (léase universalpara el bien común... Ese es un problema social y antropológico (que amenaza con convertirse en ontológico).
Porque para el anarcocapitalismo rampante no basta realizarse a partir de una buena integración con los demás y con la naturaleza; es más, tal actitud resultaría nociva para el verdadero motor del progreso: la competencia, entendida como el permanente esfuerzo por ser mejor que los demás en lo que uno hace para “sacarlos del mercado”.
Para redondear ese proceso, en todo caso, es necesario eliminar el mal del universo de discurso (algo muy presente, incluso para la realidad física, en las retóricas autolegitimadoras de Trump, Netanyahu, Putin o los talibanes de turno)... La ciudadanía no debe poder actuar bien (por muy solidaria que sea su conducta) o mal (por muy homicida que sea su comportamiento), sino sólo de forma competente o incompetente.
Lo demás es mera desviación psicológica, simple locura... Y por eso el Estado debe conservar la única función de legislar esa normalidad y actuar en consecuencia contra las anormales disidencias. Porque, aquí y ahora, a estas alturas, tal vez la peor locuta es sentir que estamos cuerdos.

DdA, XXII/6284

martes, 10 de marzo de 2026

POR APOYAR A ISRAEL CONTRA IRÁN, TRUMP TIENE POR DELANTE UN OSCURO FUTURO

Además de la torpeza de emprender un conflicto bélico sin la habitual operación propagandística previa para predisponer a la ciudadanía estadunidense a verlo como un hecho necesario e inevitable, Trump provocó un alza de casi 100 por ciento en el precio de la gasolina justo cuando los votantes son más sensibles al costo de la vida. Asimismo, aunque tanto Washington como Tel Aviv lo nieguen, existen evidencias de que ambos han reducido sus existencias de armamento hasta el punto de comprometer su capacidad de respuesta en caso de que les presente alguna contingencia.



EDITORIAL

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció ayer su primera conferencia de prensa desde que metió a su país en la guerra contra Irán, bajo la presión del prófugo de la Corte Penal Internacional Benjamin Netanyahu. En el evento efectuado en su campo de golf de Doral, Florida, afirmó que el conflicto “acabará muy pronto” porque los agresores han avanzado en sus planes mucho más rápido de lo pensado inicialmente, gracias a lo cual Teherán “ya no tiene radares, marina, fuerza aérea, comunicaciones ni líderes”. Sin embargo, a continuación añadió que “podrían dejarlo aquí o ir más allá, y vamos a ir más allá”; cuando se le preguntó si el final cercano del que hablaba podría darse esta misma semana, respondió con un rotundo “no”. En la red social de la que es dueño, amenazó con golpear a la república islámica “20 veces más fuerte de lo que ha sido hasta ahora” si hace algo que detenga el flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte de las exportaciones globales del hidrocarburo.

Pese a todas las contradicciones de los mensajes que emitió en su conferencia, en sus habituales comunicados en redes sociales y en declaraciones a periodistas a lo largo del día, el mensaje marcó un importante giro con respecto al que prevaleció la semana pasada. Si antes pasó de estimar la duración de los ataques en unos pocos días a cuatro o cinco semanas, hasta hablar de una operación por tiempo indefinido que podía incluir el despliegue de tropas terrestres, ahora da por prácticamente alcanzados sus propósitos y proyecta un inminente cese de los bombardeos.

Está claro que este cambio de guion no proviene del daño infligido a las fuerzas armadas iraníes, por extensa y profunda que sea la devastación: debido a casi medio siglo de sanciones, ataques y aislamiento internacional a cuenta de Occidente, tanto la aviación como la marina de la república islámica ya tenían un papel más simbólico que estratégico y nadie esperaba combates marítimos ni aéreos entre la nación agredida y sus poderosos atacantes. En cuanto al estrecho de Ormuz, para mantenerlo cerrado a la navegación no se precisan armas avanzadas ni un control completo de la zona, pues basta con misiles tierra-mar y la percepción de peligro para que las aseguradoras eleven las primas a un nivel que vuelve los viajes incosteables. Es decir, la parálisis del tráfico marítimo no sólo se decide en los cuarteles de la Guardia Revolucionaria, sino también en los despachos ejecutivos en Londres, Nueva York, Zurich, Múnich y Tokio.

Por tanto, las piruetas verbales con que el magnate busca retractarse de sus anteriores bravuconadas sobre una guerra prolongada han de explicarse por otros factores, entre los que destaca el miedo a las consecuencias políticas internas en año electoral. Además de la torpeza de emprender un conflicto bélico sin la habitual operación propagandística previa para predisponer a la ciudadanía estadunidense a verlo como un hecho necesario e inevitable, Trump provocó un alza de casi 100 por ciento en el precio de la gasolina justo cuando los votantes son más sensibles al costo de la vida. Asimismo, aunque tanto Washington como Tel Aviv lo nieguen, existen evidencias de que ambos han reducido sus existencias de armamento hasta el punto de comprometer su capacidad de respuesta en caso de que les presente alguna contingencia.

En suma, Trump comienza a darse cuenta de la imprudencia de seguir ciegamente a Israel y del costo de su propia puerilidad al confundir el enorme poderío militar estadunidense con un garrote que puede usarse sin límites ni consecuencias. Lamentablemente para el pueblo iraní, la realidad está alcanzando al magnate sólo después de haber causado daños humanos incuantificables con sus bombardeos y sus sanciones ilegales.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6283