martes, 16 de julio de 2019

EL DÍA EN QUE LOS ANARQUISTAS ORGANIZARON EL ENTIERRO MULTITUDINARIO DE PI Y MARGALL*




Félix Población

Con motivo de una exposición celebrada en 2001 para conmemorar el centenario de su muerte, el tataranieto de Francisco Pi y Margall, Miguel Barberán Pi, comisario de la misma y vicepresidente de la Fundación Pi y Margall, lamentaba el desconocimiento que existe en nuestro país acerca de una de las más sobresalientes figuras políticas e intelectuales de la Historia de España. En opinión de su descendiente, esto es así porque desde la dictadura hasta nuestros días no ha habido interés suficiente en dar a conocer la relevancia histórica de su personalidad, aun siendo una figura esencial para el desarrollo de las ideas y los movimientos políticos de la España del siglo XIX: "Desempolvar el patrimonio intelectual pimargalliano y, sobre todo, darlo a conocer parece una ardua tarea, dado el escasísimo interés, por no decir nulo, del Estado en rendir un recuerdo y hacer justicia a tan insigne personaje, a excepción de la Generalitat de Cataluña". Para ratificar las palabras de su tataranieto, aquella muestra no dispuso de apoyo estatal alguno. 

Teniendo en cuenta que la consolidación de un Estado democrático en nuestro país no puede concebirse sin la labor llevada a cabo por los políticos republicanos del siglo XIX, entre los que fue unánime el respeto y admiración a Pi y Margall -aun difiriendo de su ideario-, resulta lamentable comprobar que en las últimas cuatro décadas el líder del republicanismo federal sigue habitando en el olvido y la indiferencia, como una prueba más de la mala memoria democrática que nos afecta. 

De Pi, que fue filósofo, crítico de arte, jurisconsulto, historiador, político y estadista, se dijo que vivió pobre y murió pobre, habiendo podido ser, en palabras de Raymond Carr, el hombre más poderoso de España de haber querido proclamar el 24 de abril de 1873 la República Federal. Si no lo hizo, según el historiador, fue porque sostenía la opinión de que, dada la seguridad de la imposición legal de la Federación por las Cortes Constituyentes, la revolución federal, además de innecesaria, hubiera sido un delito. Los federalistas, según Carr, que no ponían duda las convicciones de Pi, le creían culpable de un inmenso error político". El propio don Francisco dudaba de lo acertado de su acción "si se atenía a la conveniencia política, pero no cuando consulto mi conciencia".

Pi y Margall nació en Barcelona en 1824, formó parte del Partido Demócrata en su juventud y llegó por primera vez a diputado en las Cortes Constituyentes luego de la revolución de 1868 (La Gloriosa) que acabó con el reinado de Isabel II. Proclamada la primera República en 1873, fue el más efímero de sus presidentes (sólo un mes), un entusiasta defensor de los derechos individuales y máximo teórico y representante del federalismo. Volvería a ser diputado a Cortes en 1886, etapa en la que redactó el programa político del Partido Republicano Federal, condenó la esclavitud y defendió la autonomía primero y la independencia de Cuba después. Volvería a ser diputado por última vez en 1899. De su personalidad siempre se ha dicho que destacaba por su honradez, sencillez y discreción. Fue autor de numerosas obras, entre las que figuran su Historia general de América, La Federación,Las luchas de nuestros días, Primeros diálogos, Amadeo de Saboya, Estudios sobre la Edad Media y Observaciones sobre el carácter de don Juan Tenorio. La más relevante de todas es sin duda Las nacionalidades, en la que desarrolla sus teorías sobre la España plurinacional y el estado federal. 

Según escribió José Antonio González Casanova (El País, 29/12/2001), la gran aportación doctrinal del eminente tribuno es la unificación dinámica y lógica del auténtico liberalismo político, conducente a la libertad para todos o democracia y a la igualdad para todos o socialismo. El tercer ideal de la revolución liberal, la fraternidad, es en Pi la organización solidaria de los humanos en círculos concéntricos de radio ilimitado, que, mediante el pacto o alianza entre iguales (el foedus), une a las personas con sus municipios, sus territorios históricos, sus naciones políticas, su continente y el mundo entero. "La finalidad de esa armonía de lealtades -leemos-, es la paz universal entre las naciones. El federalismo es ante todo una forma de concebir la unidad del planeta en la diversidad de pueblos, culturas e idiomas. Se trata de la única alternativa democrática al imperialismo autoritario y bélico, fase cenital del capitalismo explotador". Entiende González Casona que ese federalismo movilizó a miles de españoles en el primer intento de una democracia efectiva. Los escritos de don Francisco y su figura de hombre pobre, coherente con sus ideales, hicieron de él un mito querido por todo el movimiento obrero hasta la guerra civil de 1936. Socialistas y anarquistas se disputaron su herencia, así como los movimientos izquierdistas en Cataluña.

Pi y Margalla, desbordado por el federalismo. Caricatura de la época

Traductor al español de las obras de Pierre Joseph Proudhon, se le considera no sólo el introductor del federalismo en nuestro país sino también del pensamiento libertario. El anarquista Ricardo Mella, que decía ser su discípulo, le tuvo gran consideración y estima, y escribió un obituario a su muerte -tan modesta como su vida- en el que decía que de Pi "han aprendido muchos, aprenderán, deberán aprender no pocos a ser dignamente revolucionarios, espíritus sobre todo justos, sin soberbia, sin aparato, sin vanidad. Y esto en todos los partidos de la revolución, socialistas o anarquistas. Porque de estas condiciones, que apenas dan nombre, que no ocupan ni un tercio de una columna de periódico, que no ensordecen a la gente con la alabanza sin medida y el aplauso sin tasa, que no atormentan a las generaciones con la logorrea fastidiosa y cansina de la elocuencia de plazuela, de esas condiciones, digo, son los hombres que en verdad consagran su existencia al bienestar de sus semejantes".

Debemos al médico anarquista andaluz Pedro Vallina (1879-1970) una crónica sobre el multitudinario entierro celebrado en Madrid del que algunos consideran el político español más importante del siglo XIX. Falleció a las seis de la tarde del 29 de noviembre de 1901 a los 77 años de edad, aunque Vallina adelante el óbito en un año. Su último acto público discurrió en la Casa de los Estudiantes, según este autor. La conferencia versó sobre la libertad de conciencia, leemos en el obituario del diario republicano El País, y al término de la misma los asistentes acompañaron al ponente a casa, en la calle Duque de Aranda, entre vítores. Hacía mucho frío aquella noche y don Francisco murió pocos días después a consecuencia de una bronconeumonía, noticia que Madrid recibió con profundo pesar. El último artículo publicado por Pi y Margall fue precisamente sobre esa última charla, dictado por su autor a su hijo político poco antes de fallecer, según la necrológica del citado periódico. En este mismo diario leemos que “su familia no quiso amargar sus últimos momentos con los auxilio de una religión en la que no creía”, añadiendo que “la muerte de Pi y Margall ha sido la muerte de un justo”. 

Lo cuenta Vallina en una biografía de Fermín Salvochea (1842-1907), que en 2013 publicó la editorial Renacimiento en una edición de José Luis Gutiérrez Molina (Fermín Salvochea. Crónica de un revolucionario), en la que se incluye también el folleto de Rudolf Rocker sobre el anarquista gaditano. Se trata de uno de los textos más importantes sobre Salvochea, a quien se considera una figura- nexo entre el mundo republicano federal y el anarquista en las últimas décadas del siglo XIX. Según se dice en el capítulo XXV, tal como leí en una edición anterior publicada en París por Solidaridad Obrera en 1958, Salvochea tenía en poco a los tribunos de la República, pero valoraba a Pi y Margall “por sus ideas y formación, así como por su elevación de trato, aunque también le atribuyese falta de hombría con referencia al periodo republicano”.

El médico anarquista Pedro Vallina

A la muerte de don Francisco, Vallina se reunió con Salvochea y sus compañeros en el Casino Federal para concretar su actitud acerca de la celebración del entierro del ex presidente republicano, pues el Gobierno prohibió el itinerario por las calles del viejo Madrid, temiendo el homenaje de las clases trabajadores, para quienes el fallecido era, con Pablo Iglesias, el político más querido y respetado. “Contra la voluntad de las autoridades llevaremos el cadáver a la Puerta del Sol y de allí a los barrios bajos, donde el pueblo nos seguirá y el homenaje puede resultar candente”, acordó Salvochea.

De ese modo, llegada la fecha y hora del entierro, se dirigieron los organizadores del cortejo fúnebre a la casa mortuoria. Vallina compara la multitud congregada con la que asistiría después en París, en 1905, según su propio testimonio, al funeral de Louise Michel, la gran revolucionaria francesa de La Comune. El diario El País escribe literalmente: “Veinte mil hombres han acompañado al sepulcro al insigne patricio. Más de cuarenta mil espectadores contemplaron el paso del cortejo”. La comitiva arrancó, según Vallina, con un grupo de compañeros libertarios portando el féretro, dispuesto a burlar las disposiciones del Gobierno. Las rompieron al llegar a la Plaza de La Cibeles, cuando en lugar de tomar la dirección del cementerio se continuó por calle de Alcalá arriba hacia la Puerta del Sol: “El momento fue tan crítico como emocionante –escribe-, pues mientras los cordones de policía se atravesaban en la ruta, el pueblo, guiado por Salvochea, proseguía adelante, y ante actitud tan enérgica como decidida, el jefe de policía creyó más prudente evitar un choque en aquellas circunstancias”. Ya en la plaza, sin embargo, no se consiguió dirigir la comitiva hacia los barrios bajos, como se había pretendido, y el mar de gente se deslizó carrera de San Jerónimo abajo. “A su paso por delante del Congreso -escribe Pedro Vallina-, en cuanto los padres de la patria salieron al vestíbulo, el gentío les dirigió toda suerte de improperios”. El propio autor de la crónica dice haber increpado a Segimundo Moret, y también “al más tieso y encopetado de todos ellos, el gobernador civil, al mastodonte [Alberto] Aguilera”, que le amenazó con el bastón gritando "¿Así respetáis la memoria del maestro?".

La crónica termina con la inhumación al anochecer del cadáver del líder republicano en el cementerio civil, ante una multitud silenciosa y abatida, de la que sólo salió un único grito, el del obrero ebanista Fermín Palacios. Su exclamación ¡Viva la anarquía! fue coreada por muchos de los concurrentes, según el cronista. La Guardia Civil quiso llevarse preso a Palacios, pero los asistentes lo evitaron no sin esfuerzo. Esa misma noche, en el Casino Federal, el evento se consideró de esta forma: “A no ser por los anarquistas, el cadáver del gran repúblico hubiera sido conducido sigilosa y clandestinamente a su última morada”. 

Sobre la lápida de la tumba de Pi y Margall, por razones que desconozco, no figura actualmente la inscripción que redactaron sus hijos, que decía así: “'Trabajador infatigable, literato, filósofo, político y estadista. Ocupó los más preeminentes puestos y vivió pobre. Fue jefe de un partido y maestro de una escuela. Amó la verdad y luchó por sus fueros. El universo era su patria, la Humanidad su familia. Murió a los 77 años, joven de corazón y de entendimiento. Recordadle los que le amabais. Respetad todos su memoria e imitad su ejemplo. El triunfo de sus ideales restablecerá un día la paz en el Mundo.”

Posiblemente nunca en la historia de nuestro país fue tan masivo, rendido y general el reconocimiento de respeto y admiración por parte de la prensa y los partidos políticos como el que se le tributó en su fallecimiento a un político de izquierda como Francisco Pi y Margall. Su incorruptibilidad en el desempeño de los cargos, unida a su personalidad como intelectual, humanista y defensor del ideario democrático, de la emancipación colonial y obrera, y del federalismo, le hicieron acreedor a esa honra. Que el olvido haya hecho presa sobre su memoria sólo puede entenderse en un país en donde el cultivo de la memoria democrática padece de una amnesia crónica seriamente preocupante, propiciada en origen por cuatro décadas de dictadura.

*Artículo publicado hoy también en elsaltodiario.com

                          DdA, XV/4229                         

ADIÓS A LA MAESTRA GIJONESA TERESA MENÉNDEZ RUGARCÍA

«Era una enamorada de la enseñanza». Así describe María Teresa Mariño a su madre, la maestra María Teresa Menéndez Rugarcía que falleció ayer en Gijón, a los 104 años de edad. El vínculo de María Teresa Menéndez con la docencia surgió muy pronto. Su madre, Herminia Rugarcía era una mujer cubana «de vasta cultura» que daba clases de francés e inglés. Junto a ella, y a sus hermanas mayores, ambas licenciadas en Física y Química, María Teresa fundó en octubre del año 1934 la academia para 'señoritas y niñas' Menéndez Rugarcía.


En Asturias Republicana, de Marcelino Laruelo, podemos leer este texto de la propia María Teresa:

Yo nací en 1915, en Gijón, encima de la actual tienda de aparatos musicales que hay en Begoña, Musical Tommy, en el primer piso, que es todavía de mi hermana. El de al lado fue de Carantoña, nos lo compraron a nosotros, era de los abuelos, se le vendió a él y se trató mucho con mi hermana. Y mi hermana, como tiene un hijo paralítico y los vecinos no quisieron poner ascensor, se marchó a otro piso y ése lo alquiló a la academia de inglés de Trevor.
Mis primeros recuerdos de la infancia están relacionados con los soldados que marchaban para la guerra de Africa. Desfilaban por la calle Covadonga, al costado de Begoña. Nos llamaban las muchachas para ir a verlos. Esa noche, mi padre no cenaba, su único hijo era muy pequeñito, pero marchaban a la guerra los hijos mayores de sus amigos, y mi madre, lo mismo, pero a mi padre, que se fueran a la guerra, lo hundía.
Tuve una infancia feliz con unos padres y abuelos que, para mí, no tuvieron defectos. El dinero, que lo hubo, se gastó en cultura. Todos aprendimos a tocar el piano, y dibujo y pintura, con Nemesio Lavilla; él y Eulogio Llaneza entraban por casa como por la suya. Un día, en la finca de verano de los abuelos, revolvió toda la casa buscando a su alumna Juanita y la encontró en ropas menores en su habitación, vistiéndose.
A los 17 años, empecé a trabajar en la academia, una academia de bachillerato que tenía por nombre los apellidos de la familia, no ningún santo. Se abrió el día que empezó la revolución de Octubre (en 1934). Se estrenó el local, se bendijo y hubo la misa de principio de curso ese mismo día.
Mi padre era muy sociable, había tratado con muchos obreros y le habían hecho quebrar una fábrica de vidrio (¿Vidriera del Llano, Cristales del Llano?). Mi padre fue gerente de Gijón Industrial. Cuando se casó, era gerente de Gijón Fabril. Le gustaba la cosa técnica y estudió muchísimo. Cuando heredó al abuelo, metieron mucho dinero, suyo y de la familia, en montar una fábrica suya, que empezó bien y acabó en quiebra completa a consecuencia de las huelgas del 17, del 18, del 20...

Era de carácter muy liberal, de tal manera que los propios obreros de Gijón Fabril, siendo el patrón, lo nombraron presidente del Ateneo Obrero de La Calzada, y eso habla de su mentalidad abierta. Mi padre celebraba todos los años con sus amigos el aniversario de la República de Cuba, y eso le costó la única noche en su vida que durmió fuera de casa, porque la pasó en la cárcel. Estaban cenando no sé donde y dando vivas a la República (cubana), y Mauricio Morán, que era el comandante militar de la plaza en la época de Primo de Rivera, y que tenía a todo el mundo bajo sospecha, pues les cogieron a todos los de los vivas a la República y les metieron en la cárcel, y eso que mi padre no era político para nada. Al día siguiente, los soltaron; estaba Villa, el médico, y un montón de gente, toda conocida de Gijón.
Mi padre empezó a trabajar en la casa Juliana, eran íntimos amigos y don Clodomiro lo quería como un hijo. Yo seguí estudiando. Iba a la Universidad y tenía de profesor a Leopoldo Alas, el hijo de Clarín, el catedrático más pacifista que tuve. Era una chiquilla feliz. Cogía el autobús por la mañana para ir a clase, iba a la Universidad, y un día me preguntaron que por qué estudiaba tanto, y contesté que porque una mujer viene a la Universidad a estudiar o no viene. Eramos siete mujeres en la clase de Leopoldo Alas. Por la tarde, daba las clases en la academia y alguna alumna era mayor que yo. De las primeras que preparé, una entró de la primera en Telégrafos y otra en Hacienda.
Pasó la Revolución de Octubre y la represión ponía los pelos de punta, sobremanera a mi padre que conocía a muchísima gente. El local de la academia lo asaltaron y lo deshicieron a balazos, y estaba recién inaugurado.

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                  DdA, XV/4229                  

lunes, 15 de julio de 2019

CUANDO LOS EMPRESARIOS SE MANIFESTABAN CONTRA EL DESCANSO DOMINICAL

Lazarillo

La imagen no es muy conocida, por lo que es de agradecer el uso de la hemeroteca de ABC por parte de mi estimado Avelino. El diario monárquico publicó la fotografía el 24 de junio de 1909. Se trata, según leo, de una manifestación de comerciantes gijoneses ante el Ayuntamiento de la ciudad para pedir la derogación de la Ley del Descanso Dominical y la excarcelación de aquellos ciudadanos en prisión por infringirla. La fecha resulta un tanto tan tardía, pues esa ley entró en vigor en septiembre de 1904, bajo el gobierno de Antonio Maura, ante la oposición de ciertos sectores de empresarios y patronos, si bien también se sabe que la prohibición de no trabajar los domingos no se respetó en todas partes, y puede que eso se hiciera durante años. El líder socialista Pablo Iglesias Posse, a pesar de los defectos de la ley, consideró la medida una conquista de la clase obrera, dado que hace poco más de un siglo los principales beneficiarios fueron los que ahora llamamos trabajadores precarios, que en la industria gijonesa trabajaban entre 70 y 84 horas semanales y ganaban lo justo para sobrevivir.De ahí venimos y no debemos volver, por eso es conveniente hacer uso de la memoria.

                 DdA, XV/4228                

SÁNCHEZ YA TIENE SU TITULAR: "PABLO IGLESIAS HA ROTO LAS NEGOCIACIONES"


Félix Población

Desde que se iniciaron las conversaciones entre el presidente del gobierno en funciones y Pablo Iglesias para tratar de que la izquierda sumase e hiciese valer los votos del Partido Socialista y Unidas Podemos, muchos pensábamos que el acuerdo para un gobierno de coalición, proporcional con el número de escaños obtenido por una y otra formación política, no iba a ser posible. 

A pesar de ser la alternativa que contaba con más apoyo entre la ciudadanía, los cinco encuentros entre Pedro Sánchez y el líder del partido morado me sonaron desde el principio a una estrategia planteada por el PSOE sin ninguna convicción en el criterio de esa mayoría de españoles. Lo que había que hacer, a juicio de Sánchez y sus asesores, era ganar la versión del relato de esas entrevistas en la opinión publicada, conscientes de que ésta les era favorable. 

Y así ha sido y sigue siendo hasta conducir al titular que hoy emplea la mayoría de los medios, como consecuencia de la entrevista difundida por la Ser, y que el presidente del gobierno en funciones tenía in mente desde que se reunió con el líder de Podemos la primera vez: Pablo Iglesias ha dado por rotas las negociaciones

Para llegar a esto sólo era necesario que Podemos requiriese el concurso de los inscritos, tal como ha hecho la semana pasada, a fin de que sean las bases quienes opten por la propuesta planteada por su secretario general o por la ofrecida por Pedro Sánchez, faltando al respeto a los votantes de Unidas Podemos en la persona de sus representantes, a quienes se les pretendía dar un papel secundario en el llamado gobierno de cooperación.

Es de esperar que, en el transcurso de la mañana, los medios informativos tenga en consideración la versión que Iglesias dará de la entrevista en la que Sánchez aireó por fin el titular que perseguía. Será el ciudadano, más o menos perspicaz, el que atará cabos y se decidirá por creer a uno u otro. Lo que muchos tenemos claro es el que el PSOE se ha traicionado muchas veces a sí mismo y que, si ambos líderes tuvieran la oportunidad de debatir en público sus posturas -como sería de desear a la vista de su falta de entendimiento-, las cosas iban a quedar mucho más claras.

Es de temer y prever que el papel de la mayoría de los medios, a partir de ahora, va a consistir en todo lo contrario: hacer pasar por veraz la responsabilidad de Pablo Iglesias en la ruptura de las conversaciones, cuando lo único que ha hecho el secretario general de Podemos es hacer valer la voz de casi cuatro millones de votantes, algo que no ha hecho Sánchez con los suyos. 

PS. Y en estas estábamos cuando el diario El Mundo va y entrevista a Errejón: "Hay espacio para otra fuerza progresista no sectaria", dice el titular.

                          DdA, XV/4227                         

domingo, 14 de julio de 2019

A PROPÓSITO DEL HOMENAJE A LOS 14 FUSILADOS DE ARGAMASILLA DE CALATRAVA

Lazarillo

Hace ochenta años, finalizada ya la Guerra Incivil, fueron fusilados ante las tapias de la huerta El Nogal, en la localidad de Argamasilla de Catalatrava (Ciudad Real), la mayoría de los integrantes del Comité de Defensa de la República. Se trataba de catorce vecinos de diferentes tendencias políticas, comprometidos con el régimen del 14 de abril de 1931 en su lucha contra el fascismo. Fueron maniatados, maltratados y ejecutados para ser después enterrados en una fosa común del cementerio civil. 

Unas obras en ese lugar, en torno a 1978, en las que se derribaron los muros divisorios de esa parte del cementerio, propiciaron que algunos familiares de esas víctimas de la dictadura reclamasen al Ayuntamiento su digna inhumación. Se abrió por lo tanto la fosa, bajo la supervisión del médico de la localidad y el concejal José Luis Rodríguez Daimiel, y fueron enterrados en los nichos de sus respectivos familiares los restos de tres de los ejecutados: Emilio Luna Arias, Emilio Maestre Espinosa y Fermín Ortega Gavilán. Junto a la fosa, inhumados en un mismo nicho, se encuentran desde entonces los restos de Antonio Nevado Moreno, Juan Martín Fernández, Fernando Moreno Valiente y Valentín Ferrero Miranda. Los otros siete que continúan en la fosa común son: Felipe Cañadas Escobar, Leonardo Cañadas Escobar, Socorro García Racionero, Rafael López Ortiz, Felipe Martín Maldonado, Isabelo Segura Maestre y Dionisio Soriano Muñoz. 

Cabe preguntarse y cavilar por lo ocurrido en este país para que en 1978 se pudieran hacer esas dignas reinhumaciones -en esa provincia y en otras-, en reparación y homenaje a las víctimas del franquismo, y sigamos teniendo al día de hoy -más de cuarenta años después- esa vergonzosa deuda con miles de fosas sin nombre.

                 DdA, XV/4226             

PROPÓSITO: REDUCIR LA CONFIANZA EN UN LÍDER POLÍTICO

 
Alejandro Álvarez

Julio Anguita, el político más honesto en aquellos años de trinque de PP y PSOE, sufrió una persecución continua y llena de calumnias por parte de los medios del poder. Su pecado era doble: ser inflexible con la corrupción y la derechización del PSOE, y denunciar la injusticia social en aumento por culpa de las políticas que Felipe González ponía en práctica. 
Cuando superó los 2 millones y medio de votos, el poder político y el económico pusieron en marcha un operación vergonzosa de derribo contra su persona. Aquella operación, claro ejemplo de cómo actúa el poder contra quien estorba sus intereses, se repite hoy con los mismos métodos y medios contra la cara visible de Unidas Podemos. Su pecado es poner en cuestión (aunque de forma quizá demasiado moderada para no pocos) los privilegios de los poderosos. 
Lamentablemente creo que terminarán logrando su propósito. Cuando los medios de los poderosos pretenden modificar la valoración y confianza de una sociedad respecto de un líder político, saben que no todo el mundo es manipulable, pero también saben que pueden reducir la confianza en ese líder a un grupo social sin fuerza suficiente para poner en riesgo sus privilegios. Y con eso se dan por satisfechos. Es su triunfo.

                 DdA, XV/4226                

sábado, 13 de julio de 2019

LOS CULOS COMO PROTAGONISTAS NOTICIOSOS

Lazarillo

Yo no se si a partir de sus entrevistas en los periódicos regionales Sergio Álvarez va a tener un mejor porvenir o una vida social más activa, pero es lo cierto que gracias a mostrar sus posaderas ante el grupo de dirigentes de Ciudadanos que concurrió a la fiesta del Orgullo Gay, el mencionado ha alcanzado una posiblemente efímera popularidad que jamás hubiera obteniendo siendo lo que es: un modesto empleado de una determinada empresa. En la interviú que le hacen en el diario La Voz de Asturias, la primera frase de la entrevistadora desmiente que el aludido, al bajarse los pantalones, tuviera intención de defecar ante los ojos seráficos de Inés Arrimadas. Lo que sí defiende este joven militante del Partido Socialista de la localidad de Sariego es que eso es menos vergonzoso que sentarse a una mesa para negociar con la extrema derecha. Sergio lo volvería a hacer porque para protestar -según él- hay que ofender. Este Lazarillo da por seguro que, por poca que sea la vanidad de nalgas del nombrado, cabe la posibilidad de que repita. Máxime cuando los culos a calzón quitado concitan tal interés periodístico. Me pregunto si los próximo será defecar para darles contenido.

DdA, XV/4225