jueves, 16 de julio de 2026

LOS PAPELES DEL DOCTOR BARCIA: LA MEMORIA NO SE ROBA; SE DEFIENDE


Santiago Macías

Hace unos meses rompí un silencio que mantuve durante demasiados años, únicamente por respeto a las familias de las víctimas del franquismo y para no dañar una labor tan necesaria como la recuperación de la Memoria Democrática. Sin embargo, mientras yo callaba, personas sin escrúpulos ni ética se aprovecharon de esa discreción para intentar apropiarse de un trabajo que inicié hace tres décadas, cuando la memoria ni siquiera formaba parte de la agenda política.
Ayer pusimos las cartas sobre la mesa. En rueda de prensa, los medios de comunicación pudieron verificar los documentos originales del fondo documental del doctor Emilio Barcia, un legado que su familia decidió confiarme hace años. Las mentiras de quienes se atribuyen méritos ajenos caen por su propio peso ante la evidencia física.
Por eso, hago un llamamiento urgente a las instituciones: El Bierzo, tierra pionera en la resistencia antifranquista, debe albergar un Centro de Interpretación de la Memoria Histórica. Esta tierra se lo merece.
De salir adelante, me comprometo públicamente a depositar allí tanto el legado de Barcia como mi propio archivo. Quienes conocéis mi trayectoria sabéis que siempre he defendido que el acceso a la verdad debe estar por encima de cualquier secretismo. Es una obligación proteger el patrimonio colectivo del oportunismo, porque la información y la historia pertenecen a la ciudadanía, no a quienes buscan medrar a costa del trabajo de los demás.

Manuel Félix López

Los papeles originales del médico ponferradino, Emilio Barcia, célebre por haber elaborado una extensa investigación clandestina desde antes de que muriera Franco sobre la represión franquista en el Bierzo, (con cientos de anotaciones de nombres, lugares, fechas y relaciones sobre numerosos casos en buena parte de los municipios de la comarca), están hoy en poder del escritor e investigador berciano Santiago Macías, una persona que lleva más de 30 años recopilando datos sobre el terreno, a testigos ya fallecidos y en archivos sobre el asunto, y que ha logrado incluso identificar y dar nombre de los 13 de Priaranza. Un periodista de este diario fue el que puso a la pareja de Emilio Barcia (Pilar) en contacto con Santiago Macías, después de que ella le ofreciera esta amplia documentación para que se diera a conocer públicamente.

Pero, con estos precedentes, hace unos días, desde la Asociación La Peñina de Lumeras (Valle de Ancares), dirigida por el minero jubilado, ex sindicalista de CC OO y candidato por IU en Fabero, Santiago García, conocido por el alias de «Chago», se arrogó falsamente tener esos documentos y se llegó a poner en duda la labor de Santiago Macías. Éste, comparecía este miércoles en Ponferrada ante los medios de comunicación del Bierzo y enseñó los documentos originales de Emilio Barcia. Son los mismos que Santiago Macías dejó una parte fotografíar a Santiago García «Chago», quien se arrogó el trabajo previo de Macías y el mismo que trata de vincularlos con la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que lleva el sociólogo y periodista Emilio Silva, enfrentado como se sabe a Santiago Macías después de que éste decidiera hace años ser candidato político en Ponferrada.

Con este panorama de apropiación indebida de material sensible, Santiago Macías dijo que ya estaba harto de estar callado y que a partir de ahora se sabrá la verdad de los impostores que se arrogan un material que no tienen y que, por su falta de capacidad y trabajo, no saben interpretar para darle forma, dado que toda esa documentación está cruzada con cientos de archivos digitalizados en poder del propio Macías. Una parte de ese material, que aparece en anotaciones de libretas del propio Macías, también fue usada de manera interesada por algunos responsables de la ARMH sin citar su origen. Lo mismo que el material que el dirigente de la firma Sputnik Labrego para el Bierzo, Alejandro Rodríguez Gutiérrez, ha hecho con el mapa de la memoria histórica de Ponferrada. Santiago Macías dijo ayer que en la época proxima del socialista Olegario Ramón como alcalde de Ponferrada, la firma que lleva Alejandro Rodríguez recibió 60.000 euros de los ponferradinos por ese mapa de memoria. Un mapa que Macías dice que está incompleto y que él se brinda a completar con sus datos. Y lo más importante, está dispuesto a darlo de manera gratuita, sin la sustanciosa ayuda pública que pagó el Ayuntamiento de Ponferrada. Santiago Macías también adelantó su intención de donar a un museo de futura creación en Ponferrada todo el material que tiene en su poder de Emilio Barcía. Considera que es una obligación moral que las víctimas de aquellos atropellos de la Guerra Civil tengan todo el material en un lugar bien custodiado, sin que nadie se apropie de él y que sirva de estudio para generaciones presentes y futuras. La propuesta la deja ahí para quien quiera recoger el guante de crear ese museo.

DdA, XXII/6409  DIARIO DE LEÓN

LA TRANSICIÓN IMPUSO UN RELATO SESGADO DE LAS VÍCTIMA DE LA VIOLENCIA


Alex Romaguera, autor de Víctima S.A.

Àlex Romaguera (Barcelona, 1970) es un periodista valiente. Acaba de publicar su segundo libro, Víctimas S.A. (Editorial Txalaparta), una investigación sobre la gestión del sufrimiento de cientos de víctimas de la violencia política realizada por el Estado. Y el escenario que muestra está lleno de sombras intencionadas. Puede que muchos se sientan incómodos al descubrir cómo se ha construido una narrativa para patrimonializar el dolor y diferenciar a las buenas de las malas víctimas, las que merecen el reconocimiento de las que no, según el filtro de su ideología. Una doble condena para quienes han sido relegados al rincón del olvido. “La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha trabajado como un lobby para condicionar la agenda de todos los estamentos del Estado, no sólo en materia de violencia sino también de una memoria que fortalece el proyecto político del PP”, explica. Por todo esto, Romaguera analiza el impacto negativo que ha tenido la imposición de ese discurso en un mundo ideológicamente diverso como es el de las víctimas. “La mayoría sólo quiere que sus opiniones, sean de izquierda o de derechas, no sean instrumentalizadas por los partidos políticos y exigen que organizaciones como la AVT no se extralimiten en sus funciones ya que el dolor padecido es suficiente argumento para suscitar un cierto consenso”, sostiene este periodista especializado en derechos humanos que colabora con la revista Directa y diarios como Ara y Gara

Usted reconstruye la lógica que ha seguido el Estado español hacia las víctimas del terrorismo y descubre que siempre ha girado en torno a una dicotomía, la de buenas y malas víctimas, muy útil para el funcionamiento de un sistema acorde a las posiciones más reaccionarias de la derecha. ¿Cómo llega a esa conclusión?

En 2011, después de conocer los encuentros restaurativos que impulsó Maixabel Lasa, siendo la directora de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, y el caso de Robert Manrique, que tuvo la oportunidad de reunirse con uno de los autores materiales del atentado de ETA en Hipercor como Rafael Caride. Fue Manrique quien me acercó a un grupo de víctimas que no sólo tenían un relato diferente al hegemónico, el que puede representar la AVT, sino que padecían una doble victimización por la dinámica discursiva que emplean los sectores reaccionarios de la derecha política. Entonces, seleccioné a 15 víctimas muy diferentes entre sí y descubrí que, efectivamente, muchas sufrían ese doble padecimiento, primero el de ser familiar directo de un asesinado y después el de sentirse menospreciado por las autoridades respecto a su legítimo derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación. 

¿Quiere decir que en España hay un reconocimiento selectivo de las víctimas del terrorismo?

Sí. Hay víctimas que no tienen el mismo reconocimiento que otras. Este libro cuenta precisamente cómo es posible que en este país exista inequidad con este tema cuando se trata de personas que sufrieron de la misma manera la violencia extrema, el terrorismo o la represión.

Pero los poderes públicos suelen destacar que el terrorismo fue derrotado por la acción coordinada de jueces y policías y que la política siempre ha trabajado para dignificar la memoria de las víctimas.

Sí, pero esa arquitectura legal se construyó sobre una memoria excluyente. La Ley de Solidaridad con las Víctimas de 1999 y la Ley de Reconocimiento y Protección Integral de 2011, que son las dos leyes marco estatales, solo reconocen a las víctimas de ETA y dejan fuera de cualquier reconocimiento y reparación a las de otros tipos de violencia como pueden ser las de los aparatos policiales. Muchas del GAL también quedaron excluidas por haber sido previamente victimarios o haber participado en algún tipo de atentado contra el orden constitucional establecido.

¿Por qué se posterga en España a las víctimas que no sean de ETA?

En mi opinión, porque hay un pensamiento hegemónico construido sobre la base de la cultura del olvido que impuso la Transición. Lo explican muy bien el catedrático de Derecho Penal Jon-Mirena Landa y el experto en recuperación psicosocial de víctimas de conflictos, Carlos Martín Beristain. La Transición impuso un relato sesgado que consistía en decir que solo hubo una violencia y una clase de víctimas, las de ETA, cuando en realidad hay documentados casos de torturas policiales y 135 asesinatos, que son los que ha recogido el historiador David Ballester en un libro sobre la violencia policial de la Transición. Este menosprecio es una anomalía democrática indudable. Estamos hablando de un colectivo que agrupa a 400 o 500 personas que vieron vulneradas su integridad física o psíquica por acciones de grupos de extrema derecha o por fuerzas policiales, y cuyos derechos básicos a día de hoy siguen sin estar reconocidos por unas leyes que sólo consideran a las de ETA. Todo esto se empieza a fabricar en las cocinas de la Transición hasta que nace la AVT, que es el buque insignia de este discurso. 

En su opinión, ¿la AVT es la palanca que sirve al PP para intentar apropiarse de un símbolo sensible y diverso como las víctimas y reforzar el control sobre los aparatos del Estado?

En primer lugar, el PP considera que es el único legitimado para legislar sobre las víctimas y el terrorismo tras el asesinato de Miguel Blanco. Es el punto de inflexión para imponer su relato de que con ETA y con el nacionalismo vasco no hay nada que negociar, y que son las fuerzas policiales las que tienen que imponerse por la fuerza. En cierto modo, la muerte de Miguel Ángel Blanco hace sentirse al PP depositario de las esencias que encarnan las víctimas, a las que asocia con aquellos que se dejaron la piel por la unidad sacrosanta del Estado, de los valores conservadores y de todo un ideario afín a su proyecto político.

¿Ese es uno de los argumentos que emplea el PP para proscribir a quien contradiga su relato sobre las víctimas y la unidad del Estado?

Sí, algo así. Pero con las víctimas sufren pronto las primeras disensiones, sobre todo a raíz de la creación de asociaciones como la de Pilar Manjón, tras los atentados yihadistas del 11M, y la aparición de voces críticas como la de Gorka Landaburu demandando que sus opiniones, sean de izquierdas o de derechas, no sean instrumentalizadas por ningún partido político y exigiendo que las organizaciones de víctimas no se extralimiten en sus funciones, que están muy reguladas. El dolor de todas las víctimas es el mismo y eso debería haber sido suficiente para que hubiera un consenso que no existe.

¿Cuándo comienza esa politización de las víctimas?

En 2003, con la llegada a la presidencia de Luis Portero, la AVT ya empieza a dar consignas para que la gente vote a determinados partidos en las elecciones vascas. Un año después, ya con Francisco José Alcaraz al frente de la asociación, se hace aún más evidente. Alcaraz recibe el apoyo del PP e inicia un proceso en la AVT que llama ‘rebelión cívica’, que consiste en deslegitimar al Gobierno de Zapatero que había ganado las elecciones tras los atentados del 11M. En realidad, fue una ofensiva que se apunta a las teorías de la conspiración sobre los atentados yihadistas de Atocha y la difusión de que el gobierno negociaba con terroristas. 

Apelar a ETA es muy funcional para las derechas pero, ¿qué llevó al PP a instrumentalizar a la AVT en su relato fake sobre el 11M?

Lo hace para reforzar su arremetida contra el PSOE y cualquier política progresista que pudiera implementar desde el gobierno. Aquí es cuando se produce un cambio de paradigma en la AVT, que abandona definitivamente la equidistancia que mantuvieron las primeras juntas, y pasa a convertirse en una herramienta del PP para intentar controlar a toda la organización hasta el punto de que presionan al candidato Pablo Broseta para que renunciara a la carrera por la sucesión de Alcaraz en la presidencia de la AVT.

¿Qué consecuencias produce esa categorización en las víctimas?

Una revictimización clarísima en aquellas que han sido excluidas o relegadas por el sesgo legislativo estatal. El sociólogo alemán Axel Honneth, muy valorado por sus investigaciones en la teoría del reconocimiento, explica que cuando una víctima ve que las autoridades no le reconocen como tal o es excluida de las medidas de reparación y menospreciada a nivel público, sufre un daño psicológico que puede terminar afectando a su salud emocional y física. Es decir, el no reconocimiento es un agravio que tiene consecuencias para la víctima y para su entorno. Las estigmatiza con el no merecimiento. El caso más sangrante es el de Lasa y Zabala. Una de sus madres ha luchado para que su derecho a la verdad, la justicia y la reparación fueran satisfechos, pero, lejos de eso, fue condenada por la Audiencia Nacional en 2022 a pagar las costas económicas, más de 9.000 euros, de un recurso que interpuso en el Tribunal Constitucional contra el Ministerio del Interior, tras la decisión de que su familia no recibiera la indemnización prevista en la Ley de Víctimas del Terrorismo. A día de hoy, sólo la ley vasca de 2016 y la navarra de 2019 reconocen como víctimas a las familias de Lasa y Zabala, o a la de Mikel Zabalza y a las de otras que sufrieron la violencia policial.

¿Hasta qué punto la AVT ha llegado a condicionar la agenda política en España?

No sólo la de España, sino que lo ha intentado a escala internacional. En Europa ha creado la red de asociaciones de víctimas de terrorismo que hoy promueve una carta de derechos de las víctimas que ya fue rechazada en 2020 por la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE por incluir elementos de persecución a colectivos de tendencia izquierdista, libertarios y a organizaciones civiles sin una creencia católica definida. En 2022, la AVT denunció en una sesión de Naciones Unidas que EEUU suprimiera a ETA de su lista de organizaciones terroristas porque se había disuelto. Se trata de una asociación que ha trabajado sistemáticamente como un lobby para condicionar la agenda de todos los estamentos del Estado español, no sólo en materia de violencia sino también de memoria.

¿Qué importancia tiene que una víctima critique a la AVT o al PP cuando siente que tratan de rentabilizar su dolor?

Tiene mucha importancia, o debería tenerla. La discordancia pública quiebra el discurso monolítico, dicotómico entre buenas víctimas y malas víctimas que tratan de imponer. Pero también rescata la existencia de una realidad que está más opacada, la de que no hubo sólo una violencia y que no todas las víctimas del terrorismo sacrificaron sus vidas en defensa de la unidad de España. Cuestionar esos mensajes hegemónicos significa impugnar una memoria sesgada y excluyente. La única cosa que une a todas ellas por igual es el sufrimiento que padecieron. Nada más. Creo que se ha conferido un valor supremo a las víctimas cuando son personas con ideologías muy diversas.

El título de su libro es Víctimas S.A. ¿Por qué lo ha llamado así?

Porque asociaciones como la AVT son un lobby que animó a José María Aznar, después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, junto a la Iglesia Católica y otros sectores a formular la ley de Solidaridad con las Víctimas, interviniendo en el redactado de la norma y otorgándose la potestad de hablar en nombre de todas las víctimas. Y no solo eso, sino que, a medida que esta asociación fue adquiriendo mayor protagonismo, empezó a extralimitarse en las funciones que establece el artículo 3 de sus estatutos como es la de ser apartidista y aconfesional para terminar convertido en un grupo de influencia al servicio de los principios de la derecha política. El ejemplo más claro es su posicionamiento en contra de la ley de matrimonios homosexuales, su alineamiento con los sectores más ultracatólicos y conservadores de la sociedad respecto a la ley de interrupción voluntaria del embarazo, o su oposición a los referéndums en Catalunya. Es un proceder destinado a encajar a todas las víctimas en un modelo que trasciende sus fines para encajarlo en una determinada ideología. Esto produce dolor en aquellas víctimas que sólo piden que sus prerrogativas, en términos de atención psicológica y económica, sean respetadas.

En el libro describe a la AVT como un lobby intocable que recibe gran financiación de la administración, pero escasa fiscalización, ¿a qué se debe? 

La AVT tiene actualmente alrededor de 4.300 socios, en buena parte gracias a la reforma estatutaria emprendida en tiempos de Francisco José Alcaraz para ampliar la consideración de víctimas más allá de lo que incluso prevé la ley. ¿Qué ha hecho el Estado? Les ha permitido engrosar sus filas con asociados sin fiscalizar sin son víctimas o no lo son. Y lo hecho para evitar una confrontación debido a la sensibilidad social que hay hacia ese ámbito. Pero la realidad es que cuantos más socios tenga, más subvención reciben. En España hay 35 asociaciones, pero el 55% de todas las ayudas que facilita el Ministerio del Interior a través de la oficina de víctimas del terrorismo son para la AVT. He tenido conocimiento de socios que han intentado darse de baja y que no han podido. Incluso, es muy posible que en ese listado haya víctimas que ya han fallecido por edad. De esta forma, la AVT se ha convertido en el gran buque insignia del mundo de las víctimas, con el apoyo y al servicio de la derecha.

España sigue teniendo pendiente una transición para convertirse en una democracia plenamente homologable a otras occidentales

En Vitoria-Gasteiz está ubicado el único Centro-Memorial dedicado en España a las víctimas del terrorismo, pero no está exento de críticas por la parcialidad con la que expone las diferentes violencias políticas que ha habido en este país. Usted le dedica un capítulo en su libro. ¿Por qué?

Básicamente, porque ese memorial no recoge todas las violencias políticas que se han producido y no las equipara. Hay casos muy flagrantes como el de Mikel Zabalza, un joven navarro que fue asesinado en el cuartel de Intxaurrondo en 1985, al que ni siquiera se nombra. A las víctimas del 3 de marzo de 1976 apenas se les dedica un pequeño cartel donde pone que murieron cinco obreros. Tampoco se muestra el asesinato en 1981 de los tres jóvenes cántabros en Almería a manos de la Guardia Civil y algunos otros casos causados por la violencia institucional. Ante esto surgieron voces críticas como la de Iñaki García Arrizabalaga, cuyo padre fue asesinado por los Comandos Anticapitalistas, Pilar Manjón y algunas más que entienden que hay casuísticas que no se pueden obviar ni silenciar, o que prácticamente no tengan espacio en un memorial de estas características. Quizá puede entenderse que gran parte de las salas estén orientadas a explicar la actividad de ETA por el número de víctimas que produjo, pero lo que se consigue es eclipsar y aparcar todas las otras muertes o todas las otras vulneraciones que los cuerpos policiales o la extrema derecha produjeron durante el tardofranquismo. Estas carencias me impulsaron a dedicar en el libro un capítulo específico a un centro que en principio tendría que haber suscitado un cierto consenso pero que ha quedado como una propuesta sesgada donde se aprecia claramente el relato hegemónico que la derecha viene articulando en torno al fenómeno de la violencia política en España. Creo que es interesante observar el papel simbólico y narrativo del centro memorial y ver cómo sigue la pauta de otras intervenciones en el espacio público o en materia legal para identificar unas víctimas de primera, otras de segunda y algunas que han sido prácticamente invisibilizadas.

¿Cree que el PP reconocerá algún día los abusos cometidos por los aparatos del Estado o a las víctimas del franquismo? 

Difícil, porque admitir que hubo funcionarios públicos que persiguieron a la disidencia política en democracia es reconocer que las estructuras policiales y judiciales de la dictadura no fueron depuradas. Y porque el relato que han construido sobre la España constitucional y la democracia plena se disolvería como un castillo de naipes. El tratamiento diferenciado que hace de las víctimas en función del victimario, incluso la nula relación que tiene con las víctimas del franquismo, son indicadores claros de que algo falla en este país. El hecho de que hoy existan demandas en un juzgado argentino porque los tribunales de justicia de aquí no las aceptan es un síntoma, a mi modo de ver, de que el Estado español sigue teniendo pendiente una transición para convertirse en una democracia plenamente homologable a otras occidentales.

CTXT  DdA, XXII/6409

NETANYAHU APOYA A LA SELECCIÓN ARGENTINA Y LOS NIÑOS GAZATÍES A "LA ROJA"

Siguiendo en Ramala uno de los partidos de La Roja 

Félix Población

La verdad es, dicho sea nuevamente a partir de un mínimo conocimiento del fútbol, que no se entiende la actitud de la selección inglesa ayer en su partido contra la selección argentina después de marcar el gol en la primera parte. Tampoco que durante la segunda parte permitiera, cerrándose atrás, un continuo acoso de los adversarios sin apenas contraataques, traducido en repetidas ocasiones de gol que los postes y el portero inglés evitaron hasta el tardío empate, pasados más de ochenta minutos de juego. A partir de ese momento, la victoria de Messi y su equipo estaba casi cantada, incluso quedando tan poco tiempo para el final. La selección argentina la mereció, compitiendo tanto a patadas -hasta que aparecieron las tarjetas- como jugando mejor al fútbol que su rival. Nada que objetar. Netanyahu estará satisfecho. Por su amistad estrecha con el presidente de aquella república, la argentina era la selección favorita de mandatario genocida israelí. Y posiblemente, también la de Trump. El primero lo manifestó públicamente hace unas fechas, antes del partido entre Argentina y Suiza, en el que se produjo la injusta expulsión del futbolista suizo Breel Embolo que facilitó la derrota en la prórroga de su selección. El primer ministro israelí se expresó en ese sentido en una distendida conversación difundida en Mojo Podcast, una de las plataformas de streaming más populares de Israel, según leemos en el diario argentino La Nación. Con ocasión del partido entre las selecciones de Francia y España pudimos ver la expectación y el ambiente de entusiasta apoyo a La Roja que se vivió por parte de la población palestina entre los escombros de la arrasada ciudad de Gaza. Habrá ante la final de este Mundial de fútbol partidarios en el mundo de una u otra de la selecciones enfrentadas, pero nunca como en esta edición se planteó que este respaldo se decidiera entre un país cuyo gobierno ha condenado un genocidio y reconocido al Estado palestino y otro que admitiera el gencidio y contara con la simpatía del mandatario genocida.

DdA, XXII/6409


miércoles, 15 de julio de 2026

UN "PADRE NUESTRO" QUE ESTÁS EN LA TIERRA DESDE LA HABANA

Cuatro congresistas estadounidenses del Partido Demócrata se reunieron recientemente con el presidente cubano Díaz-Canel y han criticado el embargo energético del presidente Trump contra la isla. Se llaman Mark Pocan, Teresa Leger Fernández, Maxime Dexter y Delia catalina y también han dicho que Cuba es una Gaza silenciosa. El cantautor cubano Raulito Torres pide en este Padre Nuestro desde la tierra que sea derrocado el viejo reino,/ el del águila rapaz y su moneda,/el del látigo envuelto en billetes,/ el que saquea el litio, el agua, el aire/ y llama “progreso” al desierto calcinado.

 

Raulito Torres/ Desde la Habana

Padre Nuestro que estás en la tierra,
Pero jamás en las nubes doradas del imperio,
Aquí en el barro compartido,
en el hambre que grita justicia,
en el surco abierto de la mano obrera.
Santificada sea tu lucha,
la que riega con lágrimas y sangre
las semillas de un mundo nuevo,
lejos del mármol frío de los bancos
y del acero hambriento de los misiles.
Venga a nosotros tu reino horizontal,
ese que no tiene tronos ni vasallos,
sino asambleas de niños bajo los árboles
y pan cocido en hornos comunales.
Que sea derrocado el viejo reino,
el del águila rapaz y su moneda,
el del látigo envuelto en billetes,
el que saquea el litio, el agua, el aire
y llama “progreso” al desierto calcinado.
Hágase tu voluntad en el Amazonas,
en el Mediterráneo convertido en fosa,
en las montañas del Cáucaso herido,
así como en los campos de refugiados y en las fábricas.
Sin la voluntad del déspota ilustrado,
ni la del tecnócrata que programa hambrunas,
Queremos la voluntad que nace del encuentro,
del círculo de iguales que decide su destino,
sin amos, sin gendarmes, sin oráculos del mercado.
Danos hoy nuestro pan descolonizado,
el que no viaja envuelto en tratados leoninos,
el que no engorda las arcas del especulador
mientras Palestina muere de sed frente al grifo blindado.
Arranca de nuestras manos la coca-cola del olvido,
y danos el agua clara de la memoria digna.
No nos dejes caer en la tentación
de la caridad que humilla y domestica,
ese cheque en blanco para la mala conciencia
del filántropo que construye muros con la otra mano.
Perdona nuestras deudas,
pero enséñanos a no perdonar la Deuda Eterna,
esa cadena infinita que estrangula pueblos,
esa trampa mortal del Fondo y de la Troika.
No nos dejes pactar con el verdugo
a cambio de migajas de su tal
“sentido común”.
Líbranos del mal de la resignación,
del “no hay alternativa” pronunciado en Bruselas y Washington,
del nihilismo cómodo del sofá y la pantalla.
Mas líbranos, sobre todo, del Maligno:
el imperialismo de rostro amable y algoritmos,
el que bombardea escuelas con drones y llama “daño colateral”,
el que saquea continentes y los llama “mercados emergentes”,
el que patrocina golpes en la sombra
y luego ofrece su “ayuda humanitaria” como un óbolo sangriento.
Destierra de nuestra casa al falso profeta
que predica el crecimiento infinito en un planeta finito,
al mercader de armas que bendice las matanzas,
al patriarca de las finanzas que empobrece a las mayorías
mientras reza en templos de cristal y acero.
Porque tuyo es el reino de este mundo,
que no el de los césares de Davos y el Pentágono,
es el de la flor que rompe el asfalto,
el de la ola feminista que derriba siglos,
el del migrante que cruza desiertos con un mapa de estrellas,
el del niño que dibuja un sol sin alambradas.
Tuyo es el poder de las que bailan en la plaza tomada,
el de las cooperativas que encienden la luz donde el mercado ya las apagó,
el de la ternura armada de razones contra la metralla.
Tuya es la gloria,
Esa, la de los himnos nacionales que bendicen sus patrias y legitimando la muerte si se cae defendiéndola,
Así como también la gloria humilde del abrazo en la trinchera,
la del libro compartido bajo la persiana echada,
la de la semilla criolla que burló a la patente corporativa.
Amén,
que significa: así sea,
y no hay fuerza en el cielo ni en la tierra
que detenga un “así sea” pronunciado
por todos los condenados de la tierra,
unidos, al fin, en un solo canto.

DdA, XXII/6408

EL FÚTBOL ASOCIACIÓN DA A "LA ROJA" SU VICTORIA FRENTE A FRANCIA

 

Fernando Broncano tiene la amabilidad de facilitarnos lo que se publica en el diario inglés The Guardian, con estas líneas a modo de introducción: "Tiene razón Santiago Alba Rico ("España", Lengua de Trapo, 2021) en que en lo único que no discuten los españoles es en la Selección. Dejo aquí el análisis de The Guardian que, como casi toda la prensa internacional, solo habla de los franceses y poco de las virtudes de un equipo que es capaz de hacer que grandes estrellas como Lamine Yamal se ofrezcan como defensas y recuperadores y cedan su genio al servicio del grupo. Un partido para mostrar en las clases y explicar por qué los griegos consideraban el deporte como un espacio sagrado donde se suspendían los conflictos. Un lugar de reparación, si cabe, de la humanidad herida".

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Didier Deschamps paga el precio de haberse liberado de las ataduras que le llevaron a la gloria

Jonathan Wilson en el estadio de Dallas
Francia por fin dio rienda suelta a todo su poderío ofensivo en este torneo y, sin embargo, cuando llegó la gran prueba contra España, se mostró demasiado expuesta
Miércoles, 15 de julio de 2026, 00:22
Quizá Didier Deschamps tuviera razón todo este tiempo. Durante sus 14 años al frente de la selección francesa, ha sido criticado por ser demasiado cauteloso, por dar prioridad al control y por no dar rienda suelta a su gran plantilla de jugadores ofensivos. En este torneo, el último como seleccionador nacional, Deschamps se ha relajado —al menos desde el punto de vista táctico; en sus declaraciones públicas sigue siendo tan gruñón como siempre—. Francia ha desplegado un fútbol magnífico en las últimas semanas, pero a la hora de la verdad, frente al primer equipo verdaderamente de élite al que se enfrentó, se vio arrollada. A Francia le habría venido bien ser un poco más «Deschamps».
La paradoja de este torneo fue siempre que, cuanto mejor jugaba Francia, más desperdiciados parecían los ocho años transcurridos desde que ganó el Mundial. La admiración por su excelencia ofensiva en Estados Unidos se ha visto atenuada por una sensación de pesar por la belleza y la alegría potenciales que la terquedad de Deschamps le ha negado al mundo durante la última década. Esta era la Francia que podría haber sido todo ese tiempo, jugando con brío y estilo, evocando una comparación legítima con la gloriosa Francia de principios y mediados de los 80.
España llega a la final del Mundial tras la derrota de una lamentable Francia a manos de Oyarzabal y Porro
Ahora sería exagerado decir que están a la altura de la Hungría de 1954, la Holanda de 1974 o la Brasil de 1982 como una de las mejores selecciones que no han ganado el Mundial, pero hubo un momento, antes de la victoria por 1-0 sobre Paraguay en octavos de final, en el que esa comparación podría haber parecido acertada.
Deschamps deja el cargo tras haber ganado un Mundial y haber alcanzado otra final y otra semifinal. Llegó a una final y a una semifinal de la Eurocopa. Llegar a las semifinales de cinco grandes torneos a lo largo de un periodo de 14 años suena como un logro extraordinario y, en cierto modo, lo es. Pero Deschamps ha tenido la suerte de contar con generación tras generación de jugadores extraordinarios; un trofeo con esos jugadores es quizás lo mínimo que cabría esperar. Y existe el argumento, expresado con mayor vehemencia por quienes se han cansado de su «futbol labeur», de que Deschamps, a pesar de todo su aparente éxito, frenó el avance de Francia.
¿Por qué, entonces, cambió de enfoque? Algunos lo han descrito como el pragmático por excelencia, comprometido ni con el control ni con un estilo más improvisado, sino simplemente con lo que parecía mejor con los jugadores de que disponía. El cambio radical en las percepciones es indicativo de lo poco características que han parecido las selecciones de Deschamps.
En la Eurocopa de hace dos años, Francia era considerada un equipo adusto y defensivo, que practicaba una versión poco atractiva del «fútbol de torneo» que la había llevado al Mundial de 2018, mientras que España era la versión renovada y brillante del juego de posición, capaz de mantener la posesión en el centro del campo pero realzada por la velocidad y la franqueza de sus extremos. Pero en este torneo, mientras Francia brillaba, ha sido España —con sus opciones ofensivas por las bandas mermadas por las lesiones— la que ha asfixiado a sus rivales.
Si se incluye la Liga de Naciones, son tres torneos consecutivos en los que España ha vencido a Francia en semifinales, un triunfo del fútbol de proceso.
Kylian Mbappé ha protagonizado otro torneo memorable, pero el cuarteto ofensivo fue neutralizado con facilidad por España.
Se ha barajado la teoría de que Deschamps se ha visto obligado a replantearse su estrategia por la evidente brillantez de sus opciones creativas, y quizá eso sea cierto, pero Francia ha contado con grandes opciones ofensivas —quizá no tantas ni tan variadas como las que tiene ahora— durante al menos la última década. Deschamps siempre pareció reacio a dejar que sus delanteros simplemente jugaran, a soltar el freno de mano; este partido fue la demostración perfecta de por qué.
Solo había dos dudas en esta selección francesa: en el centro del campo y en el lateral izquierdo. Fue una desgracia que precisamente esas posiciones coincidieran con los dos puntos fuertes de España. En el sentido más obvio y directo, el penalti se produjo cuando Lamine Yamal provocó una torpe falta de Lucas Digne, pero, en un nivel más fundamental, fue el resultado del dominio de España en el centro del campo.

DdA, XXII/6408

EL ARTE DE GOBERNAR DE M. RAJOY

 


Félix Población

Como cabía esperar de quien lo firma, M. Rajoy no se ha disculpado ni pedido perdón por manifestarse como lo hizo en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre una selección francesa sin franceses, cuya carácter xenófobo o racista tanto y tan lógico enojo causó en la opinión pública de aquel país, desde la izquierda a la extrema derecha. El firmante, hoy, en su croniquilla futbolística o lo que sea sobre el partido disputado ayer entre la selección francesa y la española, con resultado favorable a La Roja, se ha limitado a reprocharnos nuestra falta de sentido del humor y a dar por hecho que "muchos saben como pienso", como descartando que M. Rajoy sea lo que su comentario reflejó e indignó a todo un país, incluyendo a una buena parte del nuestro y hasta a una de sus compañeras de partido. Así es el expresidente que llegó a escribir no sólo esas patochadas de croniquillas en un periódico ultra, sino todo un libro titulado con la mayor de las modestias El arte de gobernar, como si lo suyo entre los años 2011 y 2018 desde su residencia oficial en La Moncloa hubiera sido lo que el título indica, totalmente improcedente cuando durante su presidencia afloraron decenas de casos de corrupción que afectaron al Partido Popular y trajeron consigo la dimisión o condena de no pocos altos cargos, con los casos Gürtel y Bárcenas como episodios más destacados, a los que en 2021, después de haber pasado al retiro mediante una moción de censura que acabó con su gobierno, se añadió el caso Kitchen. Puede que algún día los historiadores que analicen el periodo histórico que vivimos durante esas legislaturas, con el llamado procés catalán de por medio, tan mal gestionado por el gobierno de Rajoy, reparen en que este señor llegó a escribir un libro en el que se hizo protagonista del arte de gobernar, dando con ello el perfil más acertado de su personalidad, esa que de la que también ha dejado constancia con sus insustanciales y xenófobas croniquillas futbolísticas o lo que sean.

SI EL PP CALIFICA DE BROMA UN TESTIMONIO RACISTA, VAYÁMONOS PREPARANDO...

Lola Campos Palacio

A los que tenemos hijos de otro color nos ha dejado muy preocupados el comentario del expresidente Rajoy. No ya por su visión racista de la selección de fútbol de Francia, que no sorprende, sino por la reacción de sus compañeros de partido, que han preferido sostenerla y no enmendarla.
Escucho a Borja Sémper justificar el comentario de Rajoy y me da doble pena. Por él (en política hay momentos intragables) y por la hipocresía que destila la respuesta. Son tan ladinos a la hora de escurrir el bulto, que te obligan a consultar el diccionario.
La Academia de la Lengua habla de "burla sangrienta con que se ofende o maltrata a alguien". El sarcasmo, visto así, empeora la frase del político gallego. Y se contradice con la buena intención con que, según sus compañeros, escribió su comentario.
Si el partido que aspira a gobernar España, y que gobierna en Aragón, califica de broma un testimonio racista, vayámonos preparando. Algo estamos viendo ya. Porque no fue un calentón de boca, fue un vomito ideológico.
Para ellos el color y el origen definen la nacionalidad. Ni disimulan ya. Para ser español de verdad no te basta el DNI ni otros documentos legales, debes responder a unos rasgos concretos. Como si nuestros genotipos y fenotipos fueran puros. No saben ni Historia.
¿Qué pueden sentir, ante esto, los extranjeros que no son blancos y que viven en España? ¿Qué podemos decir los españoles con hijos negros, marrones, amarillos o del tono que sea?
Para mí son unos catetos, unos indocumentados, unos bárbaros, unos falsos y unos xenófobos. Lo digo en tono de sarcasmo, con buena intención, al estilo Rajoy.

Claro que sí, con la buena intención de denunciar el racismo del expresidente y de quienes lo justifican, y de mostrar preocupación por el futuro de much@s españoles de otras razas. 

DdA, XXII/6408

GRITOS CON CITA Y GLOSA (LXXXIV): SER JÓVENES HASTA MORIR DE VIEJOS



José Ignacio Fernández del Castro

«Half-cracked prejudice leaped forth,
"Rip down all hate," I screamed,
Lies that life is black and white,
Spoke from my skull, I dreamed
Romantic facts of musketeers
Foundationed deep, somehow
Ah, but I was so much older then;
I'm younger than that now.»

«Medio atormentado me saltaban prejuicios,
“destruir todo odio” gritaba,
mentía que la vida es blanco o negro,
hablaba desde mi cráneo, soñaba
románticas hazañas de mosqueteros
de algún modo profundamente instauradas.
Ah, pero yo era entonces más viejo;

soy más joven ahora...»
Robert Allen Zimmerman, conocido como Bob DYLAN; Premio Príncipe de Asturias 
de las Artes 2007, Premio Nobel de Literatura 016 (Duluth, Minnesota, Estados Unidos; 
24 de mayo de 1941): Estrofa de la canción “My Back Pages”, publicada en 
Another Side of Bob Dylan (1964).

Cuando uno ve, en todo, prejuicios que deben ser saltados alegremente, cuando uno piensa que el mundo puede ser una especie de armonía preestablecida donde desaparezca el conflicto y reine el amor, cuando uno percibe la realidad en maniqueos fotogramas de blanco y negro, cuando uno dirige sus sueños hacia las mediáticas hazañas de viejos superhéroes, entonces, sí, la gente suele opinar que uno anda un poco perdido en la confusión entusiasta de los pocos años... Pero, en realidad, más bien parece el resultado simplificador de la pérdida de facultades, de la decrepitud vital, anímica y cognoscitiva.

Porque, en realidad, cuando uno se va haciendo mayor en años (bien empleados y cumplidos), va consolidando sus facultades para captar lo complejo, va fortaleciendo el lugar que le permite desarrollar algún punto de vista propio sobre la vida, va fortaleciendo su ánimo y haciendo crecer su conocimiento… Así que uno se va volviendo casi imperceptiblemente, si es honesto consigo mismo y con el mundo, más radical, más capaz (y deseoso) de ir a las raíces de las cosas. Es decir, más joven, más dispuesto a emplear la pasión racional (y la razón apasionada) en la búsqueda de las verdaderas raíces de los problemas y situaciones. Y acaba por aceptar casi gozosamente que el conflicto es el verdadero caldo de cultivo que hace crecer la vida, que los desastres vienen siempre dados por las actitudes fanáticas que se adoptan ante él, que algunos prejuicios tienen su (prudencial) razón de ser, que nunca nada se soluciona mediante las hazañas de superhéroe o superheroína alguna...

Se trata simplemente de seguir siendo jóvenes hasta morir de viejos... Personalmente, hoy, más cerca ya de las siete décadas que de las seis, siento que, como cantaba Bob Dylan hace bastante más de medio siglo, yo era mucho más viejo por entonces... O, bueno, soy más joven (y radical) ahora.

DdA, XXII/6408

martes, 14 de julio de 2026

LOS IMPERIOS NUNCA SE RINDEN, SE PUDREN

 Los imperios nunca se rinden: se pudren; no hay imperio sin final. Tenemos la rara oportunidad de ver al imperio gringo volverse escoria cuando aún conserva un enorme poder militar. Pero ese poder no le vale. La gangrena avanza y va carcomiendo el cuerpo que la padece. Los signos de la gangrena son Trump, Marco Rubio, Pete Hegseth, JD Vance, Kristi Noem, Rusell Vought, Elon Musk, Peter Thiel, Larry Page, Mark Zuckerberg, Bill Gates y sus numerosos congéneres. Los imperios muestran su descomposición en la corrupción de sus élites dirigentes, en el desgaste inevitable de las ideas con las que un día produjeron consensos en su rededor, en las crisis y brutalidades que su economía causa en las sociedades dominadas, y en un destino ineluctable: el que mucho abarca, poco aprieta…, los imperios anhelan con vehemencia abarcar, siempre abarcar más y más, territorios, sociedades, riquezas


José Blanco

El Imperio romano terminó con una inflación masiva, un gasto militar que no paró de crecer, una necesidad apremiante de contar con más, siempre con más, esclavos. A esta potencia la debilitó la división política entre el Imperio de Oriente y el de Occidente; la debilitaron las guerras civiles y las intrigas palaciegas por el poder del trono. El Imperio español terminó en la bancarrota financiera, la inflación galopante provocada por la riqueza saqueada en las colonias americanas, y su participación interesada en guerras como la de los Treinta Años, que secaron sus arcas; también fue una economía parasitaria que evitó crear industrias propias confiando en un saqueo infinito del oro y la plata de las colonias; y al final la pérdida de la gallina de los huevos de oro: las colonias se independizaron. El Imperio británico murió ahogado por dos guerras mundiales que fueron su bancarrota total, al lado de los movimientos de descolonización, entre otros el de la India. Mientras el imperio se ahogaba, surgían Estados Unidos y la URSS como nuevas potencias, ambas radicalmente opuestas al viejo colonialismo de base territorial del Imperio británico. Este imperio no cesó en su intento de abarcar más y más; llegó a dominar y gobernar cerca de la cuarta parte del planeta: un intento lunático para una islita exhausta. 

Allá va el imperio gringo. Con la muerte de la URSS, creyó que podía abarcar, mediante instrumentos económicos y financieros –como la estructura internacional que mantiene el dólar–, un dominio absoluto sobre el planeta entero. Creyó que con unas fuerzas armadas sin paralelo podría someter a cualquier insubordinado. Pensó que la ideología Hollywood, más su impronta industrial y su gran capacidad para innovar, dominaría por siempre. Se equivocó de medio a medio. 

La ideología Hollywood es despreciada por capas cada vez más amplias de todos los continentes. La fuerza de las bombas, con sus barcos, submarinos, aviones y toda su parafernalia, van en camino de volverse chatarra. La primera gran muestra de esa tendencia es su guerra impotente con Irán. El costo mil millonario de los bombazos gringos sirve para un carajo. Su presupuesto militar no hace sino aumentar e impactar cada vez en mayor medida la deuda interna. 

Las monedas son piezas decisivas en la conformación de los estados. Se sostienen sobre estructuras institucionales y legales complejas. Las monedas de los imperios tienen un rol central en el comercio internacional y, por ende, tienen un rol prominente en el juego geopolítico. La libra esterlina continuó como la principal moneda internacional años después del apogeo geopolítico de Gran Bretaña. Algo similar puede ocurrir con el dólar. 

El acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita de 1974, por el cual el petróleo se comercializaría internacionalmente sólo en dólares, duró 50 años. Ese acuerdo creó el superdólar y el mundo árabe ya no lo renovó. El dólar entró en una senda de debilitamiento, aumentada por la desconfianza internacional en los bonos del Tesoro, debido a una deuda pública federal de Estados Unidos equivalente a 122.5 por ciento del PIB. La industria, que catapultó a Estados Unidos como máxima economía mundial, está en picada. El valor añadido de la industria manufacturera como porcentaje del PIB siguió un declive secular. En los años 50, representaba entre 21 y 28 por ciento del PIB. Hoy en día, esta proporción se ha reducido a 9.5 por ciento. 

En tanto, China crece y brilla. Más de un tercio de la producción manufacturera mundial se origina en China. Numerosas ciudades relucientes por su limpieza y modernidad contrastan vívamente con la decadencia y la suciedad de las ciudades gringas. Por ejemplo: Shenzhen es un centro manufacturero de innovación tecnológica de primer orden; presume su Estación Shenzhen Norte de trenes y Metro, que tiene el alucinante aspecto de una estación espacial; Nueva York, la ciudad más importante de Estados Unidos, tiene un Metro que apesta a mierda y mota. 

Estados Unidos, para revivir su declinante existencia, se dispone a acabar con el comunismo: hallará lo que no existe. Rubio ha sido destacado para cazar a las izquierdas de todas partes porque son el diablo. Caput.

    LA JORNADA  DdA, XXII/6407