martes, 10 de marzo de 2026

ISABEL LA CATÓLICA, MODELO DE MUJER PARA ABASCAL


Valentín Martín

Lo malo de Caperucita no es que tuviera las tetas coníferas, una capa que todo lo tapa, y una abuela rechazada por la Ley de Dependencia a cargo de la nuera. Lo malo de Caperucita es que ella es el lobo. Y no hay lobo bueno, pese a lo que diga José Agustín.
Todos los amigos saben que mis neuronas ya no se conocen entre sí, como sucede en tantos matrimonios con el tiempo, y por eso llego tarde a los asuntos.
Me entero que un periódico arremete ahora contra Susan Sarandon por hablar más que de cine. Aquí, no, dicen. ¿Pero Juan Aparicio sigue vivo 40 años después?
Y que una concejala sin mirar a su viceversa ha montado un pollo subiendo a un escenario y prohibiendo una función. Al menos La Camila esperaba al final para llamar a Carmen Polo y cargarse el trabajo de una compañía.
El líder de la ultraderecha se ha ido adonde se pone el sol y ha proclamado a Isabel la Católica como ejemplo a seguir por todas las mujeres. Ya otro líder hermano o primo hermano, había pedido que vuelva la Sección Femenina para la repoblación de la España vaciada. Las mujeres en casa y los pueblos otra vez llenos de niños.
Pues miren ustedes dos: Isabel la Católica (el mote se lo puso el Papa Alejandro) en cuestión de respeto a las mujeres, más bien no. Como entonces no había ingenieros de Caminos, Canales y Puertos se ocupó de sus hijas así: a Isabel la ennovió con Alfonso de Portugal cuando ella tenía 3 añitos. Y cuando la chica enviudó porque el portugués se le murió a los 16 años, la casó con Manuel de Portugal, siguiendo el mandato bíblico de Onán, casado con su cuñada para no desperdiciar la herencia. A María la casó con Manuel, cuando el viudo era él porque su hermana Isabel se le murió. Otro matrimonio por amor al dinero. A Catalina la casó con un marido maltratador; primero fue con Arturo, pero al enviudar de Arturo cuando Arturo tenía 15 años, la casó con su hermano Enrique. Como un marido es para toda la vida, cuando Catalina se quejaba desde la Torre, la madre le recomendaba: aguanta, que al menos no te ha cortado la cabeza como a Bolena. A Juana la casó con Felipe para sumar otra dinastía a la causa. Y aunque quienes encerraron a Juana en Tordesillas fueron el padre y el marido, la verdad es que la madre ocultó el informe del obispo de Córdoba que calificaba a Juana más lista que el hambre. La madre Isabel no podía admitir que Juana ni fuera a misa, ni se confesara y comulgase. Y encima hablase en latín, un idioma que los ingenieros de Caminos, Canales y Puertos dicen que no sirve para nada (excepto para llamar egabrenses a los ingenieros de Cabra).
Yo creo que el líder de la extrema derecha recomienda a Isabel la Católica porque ella expulsó a los moros.
A mí esto me cansa. Tanto que me viene la tentación de Jimmy Stewart cuando se murió su mujer y él decidió no recargar ya las pilas del marcapasos. He aquí a un hombre muerto de amor por una mujer.

DdA, XXII/6283

¿MISILES IRANÍES CONTRA TURQUÍA?



Lazarillo

El Ministerio de Defensa de Reino Unido afirma que el dron que atacó el 2 de marzo la base aérea de Akrotiri no fue lanzado desde Irán, lo que plantea la posibilidad de un ataque israelí de bandera falsa. El ataque ha servido de pretexto para que los países de la Unión Europea, entre ellos España, se sumen a la agresión contra Irán. Es un fraude por partida doble: la base no pertenece a ningún país de la Unión Europea, ni el ataque procedió de Irán. No debería olvidarse que la primera información pública sobre el ataque procedió del corresponsal militar del Canal 14 de Israel, una cadena conocida por sus estrechos vínculos con Netanyahu. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán negó hace días que haya lanzado un misil contra Turquía. "La República Islámica de Irán respeta la soberanía de Turquía, país vecino y amigo, y niega cualquier lanzamiento de misiles hacia su territorio", indicó en un comunicado recogido por medios iraníes. Aunque la mayoría de los medios de información occidentales dan por supuesto que un segundo misil procedente de Irán fue interceptado por la OTAN ayer en Turquía, es muy probable que en ambos caso haya ocurrido lo que el Ministerio de Defensa del Reino Unido afirmó con el misil interceptado en Chipre, de tener en cuenta el comunicado del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, que bastante tiene con defenderse de los ataques de Israel y Estados unidos como para atacar a un país que forma parte de la OTAN. Erdogan, el presidente turco, ha instado a "las partes" implicadas en la guerra de Irán a evitar que el conflicto pueda derivar en uno de mayores consecuencias. Así ocurriría si Irán, el país agredido, atacase a Turquía, algo que sólo beneficiaria a la coalición Epstein.  

DdA, XXII/6283

VIUDAS DE VIVOS O MUERTOS: LAS FOTOGRAFÍAS QUE FRANCO QUISO PROHIBIR



Paco Arenas

Esta foto fue tomada por el fotógrafo estadounidense de Eugene Smith en Deleitosa, Cáceres, año 1950. Tres mujeres tiran de un carro cargado de paja hasta los topes. Sus rostros son mapas de surcos y sudor que nos pueden contar más de una historia.
El carro lleno de paja o heno no lo tiran mulas ni bueyes. No vemos hombres, tal vez porque están en la cárcel, muertos o intentando ganarse el pan en Madrid o Barcelona.
La de la izquierda, parece que quiere tomarse la cosa a chanza, lleva el cuerpo hacia delante con rabia y una ligera sonrisa:
—¡Arre, Remedios, arre! Que si este carro fuera un hombre, ya nos habría pedido un pitillo y se habría sentado a la sombra a darnos consejos. Dicen que Franco ha dicho que España va para arriba... Pues a nosotras, lo único que nos sube es la paja y la tensión. ¡Me cago en la autarquía y en la madre que la parió!
La del centro, Encarna, lleva la barbilla clavada en el pecho, no quiere mirar a la cámara, no vaya a ser que se puedan leer sus pensamientos, no quiere terminar como su marido en una cuneta; que aunque haga más de diez años que terminó la guerra, todavía lleva el miedo pegado a la piel.
—Calla la boca, que como te oiga el cura o el alcalde, la paja la vas a comer tú en el calabozo. Tú tira, que si la paja no llega al pajar, esta noche cenamos aire frito con pavesas. El hambre, Remedios, no entiende de política, solo de agujeros los bolsillos del mandil. ¡Uf!
La de la derecha, con el pañuelo apretado, va jadeando, no quiere decir nada, bastante tienen con estirar el carro e intentar dar de comer a sus hijos.
—¡Ay, si mi Manuel viera esto...! Cinco años en la cárcel, y mira para qué, para salir tísico y morirse a los siete días… Por «auxilio a la rebelión», dijeron, si era Guardia Civil y lo único que hizo fue defender la legalidad. Sus propios compañeros lo denunciaron. Ahora, pobrecito mío, lo necesitaría a mi lado, como que necesito yo es que alguien me quite este madero de las costillas…¡Ay, Manuel, Manuel...!
—No sé lo que es peor, si que esté muerto o en Madrid, como los vuestros… ¿dónde está el mío? ¿en el monte, con los maquis, jugando al escondite con los guardias, como dicen los civiles? Soy una viuda de un vivo o más bien, somos las tres burras de carga…¡Me cagüen en lo más sagrao!
Lo que Eugene Smith captó en Deleitosa fue el reverso tenebroso de la propaganda del régimen franquista. Mientras en Madrid se inauguraban pantanos y se hablaba de «la hora de España», en los pueblos, el tiempo se había detenido en una Edad Media perpetua de tracción de sangre. W. Eugene Smith no era un turista; era un hombre obsesionado. Para captar la esencia de Deleitosa, se instaló allí semanas, ganándose la confianza de los vecinos a pesar de no hablar español.
Cuando Smith terminó el reportaje, sabía que la Guardia Civil le pisaba los talones. Las autoridades sospechaban que aquel americano con tantas cámaras no estaba retratando «tipismos», sino miseria. Smith escondió los negativos y huyó hacia la frontera con Portugal a toda prisa.
Cuando la revista Life publicó el reportaje el 9 de abril de 1951, el mundo vio algo que no encajaba con la España imperial que se vendía fuera. Vieron a las mujeres del carro y vieron el rostro de la muerte en una habitación sin apenas luz. El régimen calificó el reportaje de «insulto al honor de España» y prohibió la revista.
El título «Las viudas de vivos» (un término usado originalmente en Galicia para las mujeres de los emigrantes) se aplica perfectamente a estas extremeñas: mujeres solas ante el peligro del hambre, que sostuvieron la economía de supervivencia de todo un país mientras los hombres estaban muertos, presos, escondidos o huyendo.
Pero eso sí, con Franco se vivía bien, sobre todo unos pocos… muy pocos... Los que dicen que con Franco se vivía bien.

DdA, XXII/6283

lunes, 9 de marzo de 2026

RELEVANTE DISCURSO DE GUSTAVO PETRO EN EL FUNERAL POR JESSE JAKSON


 No es la primera vez que una alocución de Gustavo Petro es merecedora de escucha en un foro internacional. El breve discurso del presidente de la República de Colombia hace unos días, esta vez en Chicago durante el funeral por Jesse Jakson, merece ser tenido nuevamente muy en cuenta,  pues, además de 
 abogar por la diversidad como fundamento de la libertad -según se demostró para combatir al nazi-fascismo durante la Segunda Guerra Mundial-, Gustavo Petro instó al actual presidente de los Estados Unidos a separarse de quien ahora representa al Hitler de nuestro tiempo, Benjamin Netanyahu, pues de lo contrario lo llevará a él y a la humanidad al abismo. Se precisa del arco iris de toda la humanidad para evitar que el conflicto en Oriente Medio desemboque en una gran eclosión de barbarie de muy infaustas consecuencias.

DdA, XXII/6282

¿CÓMO ES POSIBLE QUE 20 DE CADA CIEN CASTELLANOS Y LEONESES ACEPTEN ESTO?


Lazarillo

Las variedades más significativas de lo que hoy anuncia una encuesta para el diario El País y la SER sobre las elecciones autonómicas del próximo domingo en Castilla y León son dos. La primera es que UPL (Unión del Pueblo Leonés), el partido leonesista, crecerá hasta el punto de poder tener grupo propio en la próxima legislatura, y que Vox crecerá hasta lograr entre 16 y 20 escaños. Esto último permitirá una repetición del pacto entre el Partido Popular y la extrema derecha, tal como ocurrió al comienzo de la pasada legislatura, pero será aún más determinante el papel de Vox como socio. Si la demoscopia acertara, tendríamos a una significativa parte del electorado en esa comunidad autónoma, entre el 17 y casi el 21 por ciento, que se identifica o ignora la afinidad de Vox con la política exterior de Estados Unidos y su presidente Donald Trump -según manifestó Abascal-, que durante su segundo mandato ha bombardeado hasta ahora siete países y comenzó el último con el asesinato de más de centenar y medio de alumnos entre 7 y 12 años en una escuela iraní. A quienes residimos en la región leonesa nos cuesta creer que veinte de cada cien conciudadanos aceptan o son insensibles no sólo a esas atrocidades sino a someter la soberanía de España al servicio de Estados Unidos para lo que su primer mandatario disponga, incluyendo esas atrocidades.

DdA, XXII/6282

TRUMP Y LA FETIDEZ DE SU AGUJERO NEGRO




Alberto Gil

Gonzalo Suárez, en la gala de los Goya (lo recordaba Amelia Magro Ruiz en este foro), señalaba a ese personaje “que juega al golf con nuestro mundo impunemente, tratando de meterlo en el agujero más negro”. Y creo que el sabio cineasta y escritor ha acertado en esa alusión al agujero más negro.
A veces, uno tiene la sensación de que el pozo sin fondo de hedor y miseria moral encarnado por el sujeto, sus lugartenientes, siervos y aliados, es un gigantesco sumidero en la historia. Un lugar por el que transitas y que te tragará sin remedio y sin que haya vuelta atrás, porque es demasiado poderoso para sortearlo.
Duele descubrir cómo su oscura presencia se ha vuelto una constante en los medios, desde hace tiempo y bajo distintas “etiquetas”: Venezuela, Ucrania, ICE, Gaza, Cuba, Teherán… Todas ellas le dan un protagonismo excesivo y provocan cierto pesimismo. Hasta el punto de que a veces hay que reafirmarse en que la realidad sigue siendo rica, diversa y estimulante fuera de ese profundo agujero negro. Y que si te asomas a él y te llega su fetidez significa que todavía estás en condiciones de preservar una buena dosis de humanidad.
















GAZA, IRÁN, LAS GUERRAS: CALLAR ANTE LA CRUELDAD ES ALIARSE CON ELLA

 Yahia Lababidi es autor de doce libros, entre ellos Palestine Wail (Daraja Press, 2024) y What Remains To Be Said (Wild Goose, 2025). Sus escritos han aparecido en The New Statesman, The New Arab, Liberties, Salmagundi, World Literature Today y otras publicaciones, y próximamente publicará en The Threepenny Review. Creo en lo que dijo Dante Alighieri en la Divina Comedia: Los lugares más calientes del infierno están reservados para quienes, en tiempos de gran crisis moral, mantienen su neutralidad.

Yahia Lababidi

Hay un joven y talentoso poeta y traductor gazatí llamado Mohammed Abu Lebda. Con apenas veinte años, me contactó por primera vez hace unos dos años y, desde entonces, no ha dejado de enviarme fragmentos de su mundo destrozado. Una noche, por WhatsApp, compartió videos de las ruinas donde antes se alzaba su hogar. Una bomba había destruido la casa contigua a la de su familia, obligándolos a huir. Al ver las imágenes, me quedé sin aliento.

Tras escuchar la voz de Mohammed y presenciar las dificultades que lo rodeaban, me sentí obligado a contar su historia. Cada día le traía un nuevo miedo. Como tantos otros, había perdido su refugio y estaba debilitado por una enfermedad que se agravaba con las privaciones. Se quedó sin tienda de campaña que lo protegiera de la lluvia, sin privacidad y sin acceso constante a medicamentos.

Una tarde, alrededor de las seis, me envió una serie de mensajes alarmantes. Estaba en mi apartamento en Florida, de pie junto a la encimera de la cocina, paralizado siguiendo sus notas de voz y sus grabaciones de video. El contraste era insoportable: mi espacio tranquilo y seguro y su precaria existencia. 
Me quedé en silencio, dividido entre la impotencia y la responsabilidad. Ese mismo mes, escribí.

¿Por qué preocuparse por Gaza?

Porque no tuviste que salir corriendo a buscar
una tienda de campaña libre en medio de la noche
con el pecho oprimido y frenético

Porque tú y tu familia
no fueron aniquilados
por las bombas que llovían

Demoliendo tu hogar
arrebatando tus recuerdos de infancia
reemplazándolos con el hedor profano
de carne humana quemada.

Había muchos detalles sobre los que no me atrevía a escribir, cosas insoportables que aún permanecen en mí. Quería, como mínimo, poner lado a lado nuestra seguridad y su peligro. Tal contraste era insoportable, y esperaba que la combinación pudiera sacar a los lectores de su entumecimiento y despertar su misericordia. 

Más de 75.000 palestinos han muerto . Casi dos millones de personas, más de cuatro quintas partes de la población de Gaza, han sido desplazadas. Barrios enteros están en ruinas: escuelas, hospitales, mezquitas, iglesias. Esta es la devastación que Mohammed describió al hablar de la huida de su familia. Los números no pueden contener esta pérdida; ocultan rostros y extinguen historias. Cada estadística enmascara una vida, con su propia risa, su propia luz recordada.

Dando testimonio

Escribir sobre la carne quemada me parecía imposible. Dudé antes de escribirlo, consciente de su brutalidad. Sin embargo, omitirlo habría sido una injusticia. Hablar de Gaza con un lenguaje suavizado sería otra forma de borrarlo. Después de todo, ese es el olor que ahora impregna las calles donde una vez jugaron los niños, y la poesía no puede borrarlo. Los poemas son pequeños recipientes, no pueden detener bombas ni abrir fronteras, pero conservan la huella de la conciencia. Dan testimonio: vimos, oímos y rechazamos el silencio.


Cuando me preguntan por qué escribo sobre Gaza, recuerdo la advertencia de Thomas Merton de que callar ante la crueldad es aliarse con ella, pues el silencio puede herir con la misma seguridad con la que la palabra puede sanar. Escribí desde una fractura, entre la seguridad de mi vida en Estados Unidos, cuyo poder sustenta esta guerra, y la incierta existencia de Mohammed entre las ruinas. Esa distancia se volvió insoportable. Me impulsó a escribir, a buscar coherencia entre el consuelo y la catástrofe.

Al principio de nuestra correspondencia, Mohammed me envió unas palabras que siempre me han acompañado, una mezcla de gratitud y urgencia. 
Leí tus poemas y por eso te seguí hasta aquí. Gracias, porque no elegiste el infierno. Creo en lo que dijo Dante Alighieri en la Divina Comedia: Los lugares más calientes del infierno están reservados para quienes, en tiempos de gran crisis moral, mantienen su neutralidad.

Su crudo testimonio me atormentó. La desesperación se mezclaba con la claridad. Si su realidad vivida me exigía poesía, sus propios poemas exigían que los ayudara a llegar al mundo.

«En mi caso», confesó, «no puedo escribir lo que estoy viviendo, porque no hay palabras para describirlo. Soy un sobreviviente de cinco guerras y nunca presencié tanto miedo. La muerte aquí perdió su valor, porque el valor de la muerte depende de su rareza, y aquí la enfrentamos todos los días. Creo que la poesía no puede describir eso».

Los poetas son nuestra conciencia, nos recuerdan nuestra lealtad mutua. Creo que la poesía puede ofrecernos algo más perdurable que las noticias. Con Palestina sitiada, en medio de una destrucción implacable, la obra de Mohammed se convierte en una forma de periodismo espiritual. Ofrece un informe sobre el estado de nuestras almas; para los vivos y los muertos, sus versos son la "Voz de las Almas Perdidas".

Es testigo de nuestro vergonzoso momento histórico, un espejo que refleja nuestros crímenes: castigo colectivo, ocupación y cosas peores.

Lo que más me conmueve de su obra es el aspecto místico que aborda nuestra humanidad compartida, así como su espíritu filosófico inquisitivo. En su poema "Ser gazatí", esta dimensión espiritual habla de los milagros que se espera que cada gazatí realice: sobrevivir contra viento y marea, manteniendo sus corazones libres de odio hacia quienes buscan su aniquilación.

"Cada alma en Gaza es un Cristo,
cargando con los pecados de otros,
juzgada por sus defectos
sin quejarse,
obrando milagros,
caminando sobre el agua,
pero ahogándose en tierra firme..."

Nos recuerda que rechazar la humillación ajena es herir nuestra propia humanidad.

La tristeza de sus versos, su sabiduría adquirida con esfuerzo y su cercanía con la muerte, son la razón por la que sigo compartiendo su obra siempre que puedo. Considero a Mahoma una voz necesaria, alguien que dice lo que muchos no pueden decir, que revela las heridas de nuestra época y da testimonio de lo que la historia misma debe afrontar algún día.

THE NEW ARAB  DdA, XXII/6282

LOS NIÑOS IRANÍES QUEMAN LA CAMISETA DE MESSI, EMBAJADOR DE UNICEF



Estado Unidos inició su guerra en Irán con el asesinato de más de 160 alumnos de una escuela. Lionel Messi fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF en 2009. El acto de nombramiento celebró en Barcelona y contó con la participación de Leo Messi, el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y el director global de Alianzas Corporativas de UNICEF, Philip O'Brien. . “Es un placer darle la bienvenida como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF”, dijo Ann M. Veneman, directora Ejecutiva de UNICEF, en un mensaje grabado que se pudo ver durante el acto. ¨Es una superestrella del fútbol que puede centrar la atención pública sobre los niños más vulnerables e invisibles”, añadió. Leo Messi, por su parte, declaró que "el fútbol me ha dado muchas alegrías y oportunidades y me siento agradecido a UNICEF por esta oportunidad para apoyar a la infancia”. "En mi papel como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, espero ser capaz de apoyar a los niños que necesitan nuestro apoyo. Estoy dispuesto a hacer lo que sea para ayudar”

DdA, XXII/6282

AMENAZAS DE MUERTE CONTRA LA VOZ DE IRENE MONTERO


Félix Población

La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha denunciado ante la Policía Nacional que se la ha amenazado de muerte por parte de una organización, grupo o grupúsculo de ideología neonazi, por lo que ha pedido protección al Ministerio del Interior, cuya máxima autoridad es el señor Marlaska, compañero del gobierno hace unos años de la señora Montero. Durante esos años, como es sabido, la ministra de Igualdad, Irene Montero, sus hijos y el padre de los mismos, Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, soportaron durante meses la presencia y el acoso ante su casa de grupos de individuos de extrema derecha. También, posteriormente, Pablo Iglesias recibió un correo postal en el que se amenazó de muerte a su familia, sin que se diera con la identidad del remitente. Entre bromas y veras, igualmente un afamado comunicador llegó  a amenazar de muerte a algún diputado o diputada de Podemos. Se viene repitiendo los casos de amenazas de muerte contra los representantes de un mismo partido, todas procedentes de un mismo o similar sector ideológico, por lo que debía repararse en que la impunidad con la que salen airosos quienes las perpetran les permite seguir delinquiendo. En esta última amenaza de muerte contra la eurodiputada Irene Montero se llega a señalar el domicilio de la exministra y su familia, sobradamente difundido por medios afines a la extrema derecha durante los meses de hostigamiento sufridos por sus residentes hace años. "Nosotras no vamos a abandonar el espacio público que es tan nuestro como de cualquier otra persona, ha dicho Irene Montero aludiendo a otras feministas que también han sido amenazadas de muerte. Nosotras estamos aquí defendiendo un mundo mejor frente al horror de las guerras que están imponiendo los súper ricos a toda la humanidad. Nosotras no vamos a salir del espacio público precisamente porque al fascismo lo paramos las feministas”. Se podrá estar de acuerdo o no con Irene Montero, ya siendo ministra de Igualdad o como eurodiputada en el Parlamento Europeo, pero si esa canalla fascista la señala como objetivo del vil proceder que la caracteriza es por tratarse de una de las políticas de izquierda más dignas y coherentes de nuestro país. Si su voz molesta a quienes la amenazan de muerte, lo que le toca a una democracia firme es defenderla de quienes pretenden atentar contra su persona, porque, al hacerlo, defienden con ello a la propia democracia de quienes históricamente han sido siempre asesinos de la democracia. 

DdA, XXII/6282

NADIE NUNCA VOLVIÓ A VER A LA MAESTRA DE AQUEL PUEBLO OLVIDADO

 


Irene García Lino

Aquella mujer llegó al pueblo una mañana calurosa al final del verano, en uno de esos días maduros que se desparraman lentamente sobre los campos y las calles vacías, con una pequeña maleta llena de sueños, libros y algo de ropa como todo equipaje. Los primeros días nadie hizo por recordar su nombre: para todos ella era simplemente la maestra.
Al llegar septiembre, abrió la escuela. La luz inundó el aula, despertándola del letargo estival. Sacudió el polvo de los pupitres y colocó libros nuevos en las estanterías. Llenó las paredes de ilustraciones y mapas con los que haría viajar, sin salir de la estancia, a los niños de aquel pequeño pueblo olvidado. Y, antes de marchar, escribió con mimo y cariño las primeras letras en la pizarra, como quien siembra algo valioso que tardará en ver germinar.
Y así, la maestra enseñó a leer a todos los que nunca nadie había considerado necesario educar; a escribir a quienes nunca habían sostenido un lápiz entre las manos duras por años de trabajo; y a descubrir que el mundo era mucho más grande que ese valle perdido entre montañas majestuosas. Porque la maestra decía que las palabras abrían puertas y mentes, y que la escuela debía ser para todos.
Pero después llegaron los días oscuros. El miedo inundó las calles y el pueblo se cubrió con un pesado manto de silencio que tardó muchos años en desdibujarse.
Una noche, la oscuridad se rompió con los gritos y golpes que salían de la casa de la maestra. Muchos lloraron en la intimidad de sus casas. Ella no había hecho nada malo. Un ruido sordo y metálico devolvió el silencio a la noche.
Nunca nadie volvió a ver a la maestra. Las estanterías de la clase volvieron a vaciarse. Las paredes quedaron desnudas de mundos con los que soñar. La escuela volvió a sumirse en la oscuridad y el nombre de la maestra dejó de pronunciarse en voz alta.
Pero, a pesar de que intentaron borrarla, todavía hay quienes recuerdan que fue ella quien les enseñó a juntar las primeras letras. A soñar con un mundo más justo. Y mientras alguien cuente su historia, la memoria de la maestra seguirá caminando por las calles de aquel pueblo, entrando en la escuela con su pequeña maleta llena de libros y sueños.

DdA, XXII/6282