jueves, 5 de marzo de 2026

FERNANDO ÓNEGA: UN LEAL SERVIDOR DE LA PALABRA OFICIAL

El fallecimiento de quien fue compañero de este Lazarillos en los comienzos de su vida profesional, coincidió casi con el de un colega de generación, Gregorio Morán, en las antípodas del entendimiento que tuvo Ónega tanto del periodismo como de la Transición. Ónega, escribe Martínez Pineda, fue el leal servidor de la palabra oficial. Escribía para el régimen con la misma solvencia con la que, pocos años después, escribiría los discursos de la modernidad democrática: del “Movimiento Nacional” al “cambio tranquilo”, de la España una y grande a la España plural del consenso. Su verdadera destreza no fue el periodismo, sino la adaptación mimética: interpretar cada tiempo histórico desde la conveniencia del momento.


Lucio Martínez Pereda

Hay personajes que encarnan la biografía moral de un país. Fernando Ónega es uno de ellos. Nadie representa mejor que Ónega el talento para la metamorfosis política
Su travesía desde el periodismo propagandístico del franquismo hasta la respetabilidad democrática ilustra algo más profundo que una simple mutación profesional: Ónega fue el leal servidor de la palabra oficial. Escribía para el régimen con la misma solvencia con la que, pocos años después, escribiría los discursos de la modernidad democrática: del “Movimiento Nacional” al “cambio tranquilo”, de la España una y grande a la España plural del consenso. Su verdadera destreza no fue el periodismo, sino la adaptación mimética: interpretar cada tiempo histórico desde la conveniencia del momento.
Cuando la dictadura se desmoronó, Ónega no tuvo necesidad de negar su biografía: bastó con relegarla . Su reconversión democrática fue tan natural como la de tantos tecnócratas del tardofranquismo que amanecieron constitucionalistas. En la Transición, la sociedad necesitaba narradores que pusieran palabras amables al olvido colectivo, y Fernando Ónega supo ocupar ese papel. Sus columnas y comentarios llevan la marca estilística del periodista que nunca abandona la prudencia cortesana. Ni estridencias ni riesgos. El exito de Ónega radica en haber disfrazado de moderación lo que no es más que continuidad, en haber traducido la obediencia franquista en virtud democrática.
Por eso su biografía profesional puede leerse como un compendio del tránsito de la palabra franquista a la retórica democrática, siempre al servicio del poder de turno. En él se condensa una rara habilidad: la de decir lo mismo con distinto uniforme, sin sonrojarse.
Comenzó su carrera en los años sesenta en las páginas del diario falangista Ya, órgano oficioso del régimen ejerciendo como periodista disciplinado en las coordenadas del nacional-catolicismo moderado. El Ya era entonces una escuela de obediencia, un laboratorio del periodismo paternalista que llamaba “información” a lo que en realidad era propaganda . Ónega aprendió pronto que la neutralidad se premiaba más que la crítica, y que la cercanía al poder aseguraba continuidad profesional.
Con el final del franquismo y la llegada de la Transición, Ónega no se escondió: simplemente se transfiguró. Pasó, con naturalidad, de las páginas del Ya a la Moncloa: convertido en el redactor de discursos de Adolfo Suárez. Allí ayudó a construir esa retórica del consenso que transformó el lenguaje de la obediencia en el lenguaje de la reconciliación. Bastaba con cambiar un par de sustantivos
De aquel periodo nació el mito del cronista solvente, ponderado, que pone voz a los nuevos tiempos sin romper con el pasado. Ónega encajó perfectamente en ese molde. La televisión lo consagró como una figura entrañable, portavoz del nuevo sentido común. Sus colaboraciones en radio y prensa durante las décadas siguientes -de La Voz de Galicia a Onda Cero- mantuvieron intacta la combinación de quien siempre comprende y nunca combate
Fernando Ónega fue un continuador. Su biografía no describe una ruptura, sino una línea ininterrumpida desde el periodismo del Movimiento hasta el periodismo de la Moncloa. Lo suyo fue la fidelidad al relato dominante. Por eso Fernando Ónega fue el hombre que acompañó todos los giros del poder sin perder sonrisa ni despacho.

DdA, XXII/6279

UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL PARA NO MERECER EL PLANETA QUE HABITAMOS


Lazarillo

Chipre y Turquía son dos país vinculados a la OTAN por sus bases militares y hasta ellas fueron dirigidos sendos misiles iraníes que fueron interceptados a tiempo por los servicios de defensa de la citada organización militar. Este Lazarillo tiene el presentimiento de que, por ahora, el país agredido por Israel (USA se unió luego, según un exasesor estadounidense de la Secretaría de Defensa) no pasará por ahora de lo que tiene todo los visos de ser una advertencia. La advertencia ha sido considerada por el gobierno español de la suficiente entidad como para enviar una fragata a Chipre, que se unirá a un portaviones francés y a otros navíos de la Armada griega. (¿No a la guerra, dice Sánchez?) Si es cierto que Estados Unidos se unió a esta guerra a posteriori del ataque israelí, sin que se le advirtiera a Trump previamente -como dice el exasesor-, es de temer que nada ni nadie pueda impedir que Israel prosiga su guerra particular con Irán hasta hacerla incluso conflicto global. Si por tercera vez se va hacia eso, llegaremos a la conclusión, definitivamente, de que no merecemos el planeta que habitamos*. 

* Olga Rodríguez Francisco: "Si la UE (el mayor socio comercial del mundo de Israel y uno de los maximo aliados políticos de Teo Aviv) hubiera intentado frenar el genocidio en Gaza y la impunidad israelí, hoy no estaríamos ante una guerra creciente. En vez de eso, la UE mantuvo y mantiene sus relaciones y Acuerdo de Asociación preferencial con Israel. Estamos en ese bloque de genocidio, colonialismo y guerras ilegales, y debemos salirnos de él. La Corte Internacional de Justicia pidió a los Estados del mundo impedir relaciones comerciales y de inversión que contribuyan a la situación de los territorios ocupados palestinos . Pero el mayor socio comercial de Israel, la UE, siguió y sigue manteniendo ese tipo de relaciones con Israel y continúa apostando por Washington como gran aliado".

DdA, XXII/6279

ROMPEN UN BRAZO A UN EX MARINE QUE PROTESTA CONTRA LA GUERRA DE IRÁN

Un veterano del Cuerpo de Marines fue retirado por la fuerza este miércoles de una audiencia del Subcomité de Preparación y Apoyo a la Gestión de las Fuerzas Armadas del Senado de Estados Unidos, tras manifestarse contra la acción militar en Irán, informó CBS News. De acuerdo con un video difundido por CBS News en la red social X, se trata del veterano Brian McGinnis, candidato del Partido Verde al Senado por Carolina del Norte, quien fue desalojado por agentes de la policía del capitolio de Estados Unidos. En el vídeo se observa a McGinnis gritando: "¡Nadie quiere luchar por Israel!" mientras lo levantan y lo llevan. Varias fuentes indican que le rompieron el brazo durante el forcejeo. Horas antes, McGinnis había publicado un video en sus redes sociales en el que señalaba que se encontraba en Washington para protestar contra la guerra. “Van a enviar a nuestros hombres y mujeres al peligro cuando nuestros funcionarios electos dijeron que no habría una guerra mundial”, declaró.

LA JORNADA MX.


¿PODRÍA VENCER IRÁN E ISRAEL NO SOBREVIVIR? LO CREE UN EX ASESOR DE DEFENSA USA

 


Douglas Macgregor es coronel retirado, veterano de combate y exasesor principal del Secretario de Defensa de EE. UU. El coronel Macgregor sostiene que está surgiendo un nuevo mundo con un nuevo Oriente Medio, en el que Irán saldrá vencedor e Israel podría no sobrevivir. Según este coronel, estamos en el comienzo de lo que será una larga regional, iniciada con un ataque del Estado de Israel a Irán del que Estados Unidos no fue informado. Lo que en principio podría ser en apariencia una guerra entre Israel e Irán afectará en su desarrollo a otras naciones. “Es imposible que Irán pierda una guerra contra EEUU e Israel porque tiene dos aliados muy poderosos: Rusia y China”, declara. “Irán tiene miles de misiles que ira lanzando contra Israel. En la última guerra en junio Israel tuvo que pedir a EEUU que intercediera porque no podía parar los misiles iraníes que estaban golpeando duramente a Israel”, prosigue. “Ni Israel ni EEUU podrán parar esos misiles hipersnicos. Irán se siente atacado a traición porque el ataque se hizo en plenas negociaciones de paz, de forma que esta vez será mucho más difícil convencerle para que deje de lanzar misiles”, agrega. “Si los misiles causan mucho daño a Israel, Netanyahu ya dado a entender que podría usar un arma nuclear táctica contra Irán. Eso expandiría muy peligrosamente la guerra. Rusia y China jamás permitirían que Israel destruya a Irán y podrían entrar directamente en el conflicto. Una sola bomba nuclear rusa destruiría completamente a Israel. Israel es un país muy pequeño y con apenas unos millones de habitantes. Jamás puede enfrentarse a ese nivel con éxito a un país como Rusia”, sigue. “Netanyahu juega con fuego. Está provocando guerras que no sabe cómo pueden acabar. Paradójicamente, el podría tomar acciones que destruyan su país y también provocar la Tercera Guerra Mundial”, concluye.

DdA, XXII/6279

MEDIOS PARA SITUAR A LA CIUDADANÍA EN EL LADO CONVENIENTE


Alejandro Álvarez López

En el telediario de TVE de hoy (3/03/26) un religioso español, que estaba de peregrino con un grupo en Israel y acababa de llegar a España, decía justo en el aeropuerto que el grupo atravesó Israel para coger el avión y regresar de inmediato "con mucho miedo porque caían bombas por todas partes". La situación comunicacional exige considerar como cierta esa información. Y eso quiere decir que los misiles de Irán están llegando por cientos sin que el afamado escudo usa-israelí pueda impedirlo.

Sin embargo, en los medios esa información se oculta, se difumina o se minimiza. ¿Por qué? Porque la guerra también se libra en las conciencias, a las que hay que "captar" o "conquistar" para situarlas en la facción de los defensores y/o simpatizantes de uno de los bandos, al que conviene presentar con ciertos rasgos que lo hagan merecedor de las simpatías de la población: que sea el justo y, al tiempo, el ganador porque es muy superior en inteligencia y técnica.

Por eso se magnifican sus éxitos, se minimizan sus pérdidas y se focaliza el mensaje en lo que lo sitúa en el lado correcto, ocultando sus maldades, sus vergüenzas y sus debilidades. En este sentido, es significativo que en los medios españoles dominen absolutamente las "informaciones (?)" sobre el carácter maligno del régimen iraní, su inferior desarrollo técnico y el menor acierto en el campo de batalla que su oponente, el tándem USA-Israel, mientras se oculta que el ataque israelí estadounidense contra Irán ha sido ilegal y no encuentra sustento ni en el derecho internacional ni en la carta de la ONU, una información esencial y que, por tanto, debería dominar cualquier abordaje de esta agresión sin fundamento legal perpetrada por EEUU e Israel, un enfoque que permita a los lectores u oyentes valorar objetivamente el asunto sin los sesgos de polarización o de endogrupo que priman en los medios dominantes. La razón de este comportamiento mediático está en que estos no actúan como instrumentos informativos que pretenden crear individuos libres, sino como medios de propaganda que buscan crear marcos mentales favorables a los intereses de sus dueños o de los amigos/aliados de sus dueños. Para lograrlo usan todo tipo de estrategias para "conquistar" o "capturar" las mentes a favor de Israel, aunque este sea un Estado terrorista y cometa crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.

No interesa dar información sino situar a la ciudadanía en el lado conveniente. Si para ello son necesarias la mentira y la manipulación, recurren a ellas sin cortapisas.

DdA, XXII/6279

AHORA MISMO LA OTAN ES UNA AMENAZA PARA LA PAZ MUNDIAL

Hace cuatro décadas un referéndum nos llevó a la OTAN con el Partido Socialista en el Gobierno. Es el momento de convocar otro para salir. Croacia avanza en esa posibilidad. La neutralidad es la única seguridad posible, nos dice Cedillo.

Raúl Sánchez Cedillo

¿Sabéis a quién hay que notificar que te vas de la OTAN? Lo dice el art. 13 del Tratado. Al custodio. ¿Sabéis quién es el custodio? Sí, el mismo: Trump. El custodio tiene que avisar o resto de la notificación. Un año después, está hecho. Ni por el parlamento hay que pasar. La OTAN es el juguete de Trump. No salir es estar a su servicio.
Es aún más sencillo que darse de baja de una compañía telefónica. Si esto no es un "Guerra, de entrada no", hay que dar ese paso. "Pero es que nuestra seguridad...". Si tu seguridad depende de Trump y Rutte, estás en la boca del lobo. La neutralidad es la única seguridad posible.
Imaginad tan solo que Trump invoca el artículo 5 del Tratado: "uno para todos, todos para uno" en caso de ataque. O que lo hace Merz porque un dron ha hecho algo contra la Wehrmacht. Pues hay que entrar en guerra. Por eso es urgente salir ya, ponerse bajo el mandato de la ONU y punto.
De hecho, Erdogan podría invocarlo ahora mismo por el misil que ha caído en su territorio. La OTAN no es una broma. Ahora mismo es una amenaza total para la paz mundial, la garantía de que la guerra mundial entre Occidente y el Sur global es inevitable y portadora de exterminio.

¿Y SI IRÁN SE LES ATRAGANTA?

El ejército iraní mostró en la guerra del año 2025 capacidades para sostener esfuerzos bélicos mediante el empleo de sus misiles balísticos, además de lograr un más que decente porcentaje de impactos sobre territorio israelí. Si este escenario se da y Estados Unidos no ha logrado ni una capitulación ni un regime change en Irán, es posible que sea vea enredado en su propia trampa, teniendo que decidir entre prolongar una guerra impopular y muy cara o, por el contrario, aceptar una derrota políticamente costosa y que no gustaría en absoluto a Tel Aviv.

Europa podría hacer más difícil la tarea estadounidense limitando o prohibiendo el uso de sus bases. Y es necesario y deseable, puesto que si la guerra imperialista lanzada por Trump y Netanyahu contra Irán se les atraganta y se convierte en un conflicto sostenido, podríamos estar en peligro también aquí. Irán, acorralado por la agresividad de Israel y Estados Unidos y por la decisión estratégica de ambos de que solo una derrota total de Teherán será un escenario aceptable para poner fin a los ataques, ha decidido atacar a aliados estadounidenses en la región como vía de presión. Y podría usar esta misma lógica en Europa.

Irán ya ha atacado una base británica en Chipre por haber autorizado su empleo por parte de Estados Unidos en su ofensiva, y esta dinámica podría perfectamente extenderse a otros países europeos que ayuden a Washington. Si Irán percibe la guerra como un peligro para su supervivencia —y tendría todo el sentido del mundo que así fuera—, podría buscar involucrar países europeos para que sean estos quienes, junto a las monarquías del Golfo Pérsico, exijan a Trump que ponga fin a la guerra.

Irán atacó en Chipre usando drones Shahed, pero si quisiera usar sus misiles Sejjil o Soumar, podría incluso atacar Hungría, Eslovaquia, Bulgaria, Rumanía, Grecia, la República Checa, Austria, Eslovenia, Croacia o Italia. Si alguno de esos países es atacado, el Artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea podría obligar al resto de países de la UE —incluida, evidentemente, España— a involucrarse abiertamente en la guerra. Del editorial de Diario Red


DdA, XXII/6279

¿HASTA CUÁNDO LOS AGITADORES ULTRA CON MICRÓFONO VIOLENTADOR"?



Félix Población

Pongámonos en el más que supuesto caso de que existieran en activo ejercicio en este país informadores o similar campando a sus anchas por las instituciones o sus alrededores, entre cuyas frecuentes características "profesionales" estuviera la de acosar y hostigar a los senadores y diputados de ideología conservadora o ultraconservadora, tanto varones como mujeres, así como a los periodistas de similar tendencia. ¿Creen ustedes que estos provocadores serían despachados de la circulación lo más brevemente posible o se mantendrían durante meses y meses ejerciendo impunemente su papel? Me parece que coincidirán conmigo en que ese libre albedrío de persecución y hostigamiento habría tenido mucha menor recorrido de impunidad que el que se le está permitiendo a un agitador de extrema derecha que, bajo el señuelo de dedicarse al periodismo con un micrófono en la mano, ha pasado de perseguir y acosar a una comunicadora a agredirla. La víctima ha sido la tertuliana de televisión Sarah Santaolalla, que ha tenido que ser asistida en un centro sanitario. Ocurrió lo mismo con una senadora del PSOE, que también se sintió agredida por ese individuo, y tanto una como otra han pasado a denunciarlo. Todos los partidos políticos, menos el Partido Popular y Vox, instaron ayer a la Cámara Alta, a través de una iniciativa no vinculante, a “promover las medidas necesarias para garantizar que ninguna mujer vuelva a ser acosada” por tal sujeto o similares. Por la elusión de esas dos formaciones políticas cada vez más parecidas, negándose a ese respaldo, se diría que una y otra pretenden defender ese ejercicio literalmente agresor del periodismo, y por lo tanto punible, por el único motivo de ser favorable a las tendencias ideológicas que uno y otro partido representan. (De hecho, el sujeto no nombrado cerró una campaña electoral del PP en Zaragoza no hace mucho). Con ello evidencian su grado de compromiso democrático y el entendimiento que tienen de una profesión primordial para valorar el grado de madurez democrática de un país. Por la salud de ésta no se debería permitir lo que la debilita, como es el caso de este tipo de inadmisibles incidencias.

DdA, XXII/6279

¿ACABARÁ ESTO CUANDO CAIGAN LOS HERODES REENCARNADOS DE OCCIDENTE?

 ¿Acabará esta película cuando caigan los Herodes rencarnados de Occidente?, se pregunta el autor. No lo cree. Sólo en Estados Unidos, apunta, viven decenas de millones de evangélico-sionistas y, según encuestas acreditadas, el 82 por ciento de los judíos israelíes apoyan la limpieza étnica de toda la población de Gaza, el 47 el asesinato de todos los civiles capturados por el ejército sionista, y el 59 por ciento igual “solución final” con los ciudadanos palestinos de Israel.


José Steinsleger

Uno. “Nosotros somos las películas que hacemos, y en este momento el mundo se convirtió en una película de terror”. Proféticas palabras de la actriz argentina Dolores Fonzi en Barcelona, a la hora de agradecer el galardón Goya 2026 para Belén, la mejor película iberoamericana. Simultáneamente, Netanyahu y Trump bombardeaban distintos puntos de Irán, asesinando al líder supremo Ali Jamenei, y a cerca de 200 niñas de una escuela primaria de Minab, ciudad ubicada en el sur del país persa. 

Dos. En tanto, The New York Times ventilaba documentos del Departamento de Justicia en torno al ya no tan “probable” agente del Mossad Jeffrey Epstein, quien aparece en una fotografía titulada “coctel de camarón”, la cual muestra a un bebé en un fregadero, y un correo electrónico dirigido al ex presidente de Francia Nicolas Sarkozy, en el que señala: “Algunos son como camarones, tiras de la cabeza y guardas el cuerpo”.

Tres. Melania Trump acaba de presidir la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde defendió la causa de los niños “atrapados en conflictos” (sic). Mientras el embajador de su esposo en Israel, Michael Huckabee, justificaba el asesinato de niños en Gaza por ser “agentes de Hamas”. ¿Y qué más decir de su yerno, el especulador inmobiliario Jared Kushner, quien piensa erigir allí una ciudad de ensueño sobre las tumbas de millares de palestinos atrapados bajo los escombros dejados por los “elegidosde-la-tierra-prometida”? 

Cuatro. Hace 30 años publiqué En el reino de Herodes, una investigación acerca de la infancia en América Latina (UNICEF/ Instituto Politécnico Nacional, México, 1996). Y para el epígrafe elegí un pasaje del Evangelio según San Mateo (2, 16-18). Dice así: “Entonces, Herodes, al ver que había sido burlado por todos los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños varones de Belén y de toda su comarca, que tuvieran 2 años de edad o menos (…) Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: ‘Un clamor se ha oído en Ramá,/ mucho llanto y lamento;/ es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse,/ porque ya no existen’”. 

Cinco. Vasallo del imperio romano y célebre por su crueldad, “Herodes el Grande” se autoinvistió “rey de los judíos” (37-4 aC), gobernó la provincia palestina de Judea (actual Cisjordania), y a menudo chocaba con sectas judías tradicionales: fariseos (observantes), saduceos (aristócratas), esenios (ascetas), y zelotes (rebeldes antirromanos). Según Mateo, Herodes ordenó a sus tropas matar a todos los menores de 2 años de Belén (aldea situada cerca de Jerusalén), ya que rumores mesiánicos afirmaban que allí había nacido un pretendiente al trono del linaje davídico (Casa de David). O sea, Jesús. 

Seis. Recuerdo que los 28 de diciembre, niños y adultos infantilizados gastábamos bromas a los proclives a creer en cualquier boludez atómica: “¡cayó el gobierno!”, “¡la mamá de Fernandito se cogió al verdulero!”. Así, frente a las expresiones de sorpresa (“¡Noooo!”), los chistosos respondían: “¡que la inocencia te valga!”. El santoral católico fija el 28 de diciembre como Día de los Inocentes, relativo a la posible masacre ordenada por Herodes. La hagiografía de la Iglesia primitiva afirma que 3 mil bebés fueron asesinados, y la bizantina sitúa el número en 14 mil. Sin embargo, el prestigiado arqueólogo estadunidense William F. Albright (1891-1971) calculó que en aquella época habitaban 200 o 300 personas en Belén, siendo cinco o seis el número de varones menores de 2 años. 

Siete. 20 siglos después, los niños de Gaza concurren a clases con el riesgo de recibir un disparo, y convencidos de que serán asesinados sólo por ser gazatíes. En julio pasado, la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, estimó en 17 mil, el número de niños asesinados en Gaza, “…y cada uno de un millón superviviente enfrentará secuelas de por vida”. Russell expuso los datos en el mismo estrado que ayer presidió Melania Trump. 

Ocho. En 2024, un informe sobre el discurso de odio y la incitación contra los palestinos, detectó que las palabras “Borrar Gaza” en hebreo aparecieron más de 18 mil veces en Facebook. Y otro más reciente señala que 79 por ciento de los judíos israelíes dicen “no estar tan preocupados” o “no estar preocupados en absoluto” por los informes de hambruna y sufrimiento en la franja de Gaza. 

Nueve. ¿Acabará esta película cuando caigan los Herodes rencarnados de Occidente? Dúdolo.. Sólo en Estados Unidos, viven decenas de millones de evangélico-sionistas y, según encuestas acreditadas, 82 por ciento de los judíos israelíes apoyan la limpieza étnica de toda la población de Gaza, 47 el asesinato de todos los civiles capturados por el ejército sionista, y 59 por ciento igual “solución final” con los ciudadanos palestinos de Israel. 

Diez. ¿Quedan en este mundo “inocentes” fingiendo sorpresa o demencia y negando lo apuntado? ¿O la historia que Netanyahu, Trump y los medios occidentales distorsionan a diario contará que nuestra generación fue presa del “odio antisemita” y de la propaganda de Hamas? 

LA JORNADA MX.  DdA, XXII/6279

miércoles, 4 de marzo de 2026

TRUMP CUESTIONA LA SOBERANÍA NACIONAL DE ESPAÑA

Se puede discrepar del Gobierno de Pedro Sánchez. Se pueden criticar sus decisiones. Eso forma parte del debate democrático. Pero lo que no es aceptable -escribe Miñana- es insinuar que la voluntad de un país puede ser ignorada por la fuerza o por la imposición unilateral. La soberanía española no es negociable según simpatías ideológicas. La soberanía no se impone, se reconoce. Esto lo deberían defender todos los partidos de nuestro país, máxime los que dicen ser tan patriotas.


Ricardo Miñana

Las palabras de Donald Trump no son una simple salida de tono. Cuando afirma que puede “usar las bases españolas si quiere” aunque España diga que no, está cuestionando algo mucho más profundo que una decisión puntual del Gobierno de turno: está cuestionando la soberanía nacional.
España no es un territorio subordinado. Es un Estado soberano, miembro de la Unión Europea y aliado en la OTAN, cuyas bases militares operan bajo acuerdos bilaterales y dentro del marco del derecho internacional. Esos acuerdos no son concesiones graciosas ni cheques en blanco: son pactos entre iguales. Y entre iguales no caben amenazas.
Se puede discrepar del Gobierno de Pedro Sánchez. Se pueden criticar sus decisiones. Eso forma parte del debate democrático. Pero lo que no es aceptable es insinuar que la voluntad de un país puede ser ignorada por la fuerza o por la imposición unilateral.
La soberanía española —como la de cualquier Estado europeo— no depende de quién gobierne en cada momento. No es negociable según simpatías ideológicas. Es un principio básico del orden internacional surgido tras décadas de conflictos devastadores en Europa: las fronteras, las decisiones y el territorio de cada nación se respetan.
Una amenaza a España no es un asunto interno español. Es un desafío al respeto mutuo entre aliados y al equilibrio sobre el que se sostiene Europa. Y si permitimos que se normalice ese tono, mañana podrá dirigirse contra cualquier otro país.
El derecho internacional debe prevalecer. La cooperación se basa en el respeto. Y la soberanía no se impone: se reconoce.

DdA, XXII/6278

NO CABE NI EN UN ESTADO ACONFESIONAL CON QUERIDA QUE LAS CORTES RECIBAN AL PAPA

 Más leña al fuego de la religión 

 Es extravagante que la Conferencia Episcopal Española pretenda que la visita de su Pontífice máximo (así lo llaman en nota oficial: Pontifex), sea loado de forma extraordinaria por las Cortes (“en sesión conjunta del Congreso y Senado”, piden). Nunca ocurrió antes. Parece extravagante que pudiera ocurrir ahora. León XIV viene a España como líder religioso, no como un jefe político. Un teólogo famoso suele bromear con que España es un Estado aconfesional con querida. Las otras religiones lo dicen sin rubor, enfadadas. No echemos más leña al fuego de la religión.

El Papa León XIV, en una audiencia en El Vaticano | Vatican Media Handout (EFE)
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Juan G. BedoyaEl País

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ya ha solicitado formalmente a las presidencias del Congreso y del Senado la celebración de una “sesión conjunta con el Pontifex León XIV”, según la nota de su Oficina de Información, emitida el lunes. La petición se ha hecho “por indicación de la Santa Sede”, añade. De aceptarse los deseos del Papa, será la primera vez que un pontífice de la Iglesia católica acuda a las Cortes en calidad de jefe de Estado. Está previsto que León XIV venga a España en viaje oficial entre los días 6 al 12 de junio para desarrollar una agenda centrada en su tradicional carisma religioso. Como adelantó EL PAÍS el pasado 26 de febrero, la sesión conjunta de las Cortes con el Papa se celebrará previsiblemente el lunes 8 en el Congreso de los Diputados.

¿Un pontífice en las Cortes Españolas? Sería la primera vez, y no parece que, de producirse, lo sea por casualidad. Por mandato constitucional, España es un Estado aconfesional. Las visitas de los papas, ocho desde el fin de la dictadura, tienden a olvidar que el nacionalcatolicismo franquista se acabó en 1976. Incluso antes, quizás: el caudillo Franco, irritado por las repercusiones aperturistas del concilio Vaticano II ―llegó a abrir una cárcel en Zamora solo para curas rebeldes―, prohibió que Pablo VI viniera a Madrid en 1970, para que no le hiciera sombra ni enredara en la política nacional.

“En el nombre de la Santísima Trinidad”. Con este encabezamiento, todo en mayúsculas, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el texto del concordato entre España y la Santa Sede. Era el 19 de octubre de 1953 y todo se hacía, según una farragosa exposición de motivos, en aras de regular “las recíprocas relaciones de las Altas Partes en conformidad con la Ley de Dios”. En esa idea, la parte vaticana, eufórica, conseguía del Estado español (artículo I) el carácter de “única religión de la Nación”, con el compromiso de perseguir a todas las demás; la promesa de “gozar de los derechos que le corresponden en conformidad con la Ley Divina”; que el Estado le suministrase los medios necesarios para su funcionamiento (textualmente, “una congrua dotación”), y sobre todo, ya puestos, conquistaba esta definición sobrenatural (artículo II.1): “El Estado español reconoce a la Iglesia el carácter de sociedad perfecta”.

Pese a tanta parafernalia, el concordato no había sido un camino de rosas. Tardó en fraguarse 16 años porque Franco quería para sí todo el poder, también sobre la Iglesia romana (en imitación de Felipe II), mientras que Pío XII, que siendo nuncio en Berlín había negociado con Hitler otro concordato, estaba escarmentado de frivolidades totalitarias pese a ser, también él, un jefe de Estado teocrático por gracia de otro dictador, Mussolini, que había devuelto en 1929 a la Santa Sede alguna de las propiedades perdidas a manos de Garibaldi, además del título de Estado, que lo es con apenas 800 habitantes, la inmensa mayoría hombres.

Fueron los tiempos del nacionalcatolicismo, donde los obispos, en la práctica súbditos del Vaticano, se erigieron en el principal apoyo de la dictadura a cambio de que Franco, que los elegía, les tratara a cuerpo de rey, nunca mejor dicho. El teólogo claretiano Fernando Sebastián, rector durante casi una década de la Universidad Pontificia de Salamanca, se maravillaba de que, con esos precedentes, la Iglesia católica hubiera salido viva del franquismo. El papa Francisco le hizo cardenal cumplidos ya los 84 años. Las consecuencias se ven ahora: en la antaño “reserva espiritual de Occidente”, en frase de Franco, la secularización y la crisis del catolicismo son mucho más intensas que en el resto de Europa.

Por mandato constitucional, España es un Estado aconfesional. El nacionalcatolicismo se acabó en 1976, fecha del primero de los cinco Acuerdos (con ese nombre) negociados en secreto por el Gobierno de Adolfo Suárez mientras se redactaba la Constitución. Primeras componendas: 1. El Rey dejó de meter mano en la elección de los obispos, pero se reservó el nombramiento del Vicario General Castrense, con grado de general de División. 2. El Papa, para elegir obispos, sigue obligado a notificar el nombre del designado al Gobierno “por si existiesen objeciones de índole política” y se entenderá que no existen si el Ejecutivo de turno “no las manifiesta en el término de quince días”. Y 3. El secretismo confesional: “Las diligencias correspondientes se mantendrán en secreto por ambas Partes”.

Extravagancias aparte, mal está que la Iglesia romana siga manteniendo muchos de los privilegios del franquismo, en exclusiva, pese a que funcionan ya, a plena luz del día, varios cientos de otras religiones, muchas con notorio arraigo y millones de fieles. Raro, también, que el Estado gaste miles de millones en pagar sueldos de obispos, sacerdotes, capellanes en cárceles, hospitales, cuarteles, cementerios y universidades, y a miles de profesores de catolicismo en escuelas públicas y concertadas, o para el mantenimiento de las iglesias y catedrales que los prelados han inmatriculado a su nombre pese a tenerlo prohibido por el mismísimo Franco. Pero aún más extravagante es que la Conferencia Episcopal Española pretenda que la visita de su Pontífice máximo (así lo llaman en nota oficial: Pontifex), sea loado de forma extraordinaria por las Cortes (“en sesión conjunta del Congreso y Senado”, piden). Nunca ocurrió antes. Parece extravagante que pudiera ocurrir ahora. León XIV viene a España como líder religioso, no como un jefe político. Un teólogo famoso suele bromear con que España es un Estado aconfesional con querida. Las otras religiones lo dicen sin rubor, enfadadas. No echemos más leña al fuego de la religión.

ASTURIAS LAICA DdA, XXII/6278