lunes, 9 de marzo de 2026

¿CÓMO ES POSIBLE QUE 20 DE CADA CIEN CASTELLANOS Y LEONESES ACEPTEN ESTO?


Lazarillo

Las variedades más significativas de lo que hoy anuncia una encuesta para el diario El País y la SER sobre las elecciones autonómicas del próximo domingo en Castilla y León son dos. La primera es que UPL (Unión del Pueblo Leonés), el partido leonesista, crecerá hasta el punto de poder tener grupo propio en la próxima legislatura, y que Vox crecerá hasta lograr entre 16 y 20 escaños. Esto último permitirá una repetición del pacto entre el Partido Popular y la extrema derecha, tal como ocurrió al comienzo de la pasada legislatura, pero será aún más determinante el papel de Vox como socio. Si la demoscopia acertara, tendríamos a una significativa parte del electorado en esa comunidad autónoma, entre el 17 y casi el 21 por ciento, que se identifica o ignora la afinidad de Vox con la política exterior de Estados Unidos y su presidente Donald Trump -según manifestó Abascal-, que durante su segundo mandato ha bombardeado hasta ahora siete países y comenzó el último con el asesinato de más de centenar y medio de alumnos entre 7 y 12 años en una escuela iraní. A quienes residimos en la región leonesa nos cuesta creer que veinte de cada cien conciudadanos aceptan o son insensibles no sólo a esas atrocidades sino a someter la soberanía de España al servicio de Estados Unidos para lo que su primer mandatario disponga, incluyendo esas atrocidades.

DdA, XXII/6282

TRUMP Y LA FETIDEZ DE SU AGUJERO NEGRO




Alberto Gil

Gonzalo Suárez, en la gala de los Goya (lo recordaba Amelia Magro Ruiz en este foro), señalaba a ese personaje “que juega al golf con nuestro mundo impunemente, tratando de meterlo en el agujero más negro”. Y creo que el sabio cineasta y escritor ha acertado en esa alusión al agujero más negro.
A veces, uno tiene la sensación de que el pozo sin fondo de hedor y miseria moral encarnado por el sujeto, sus lugartenientes, siervos y aliados, es un gigantesco sumidero en la historia. Un lugar por el que transitas y que te tragará sin remedio y sin que haya vuelta atrás, porque es demasiado poderoso para sortearlo.
Duele descubrir cómo su oscura presencia se ha vuelto una constante en los medios, desde hace tiempo y bajo distintas “etiquetas”: Venezuela, Ucrania, ICE, Gaza, Cuba, Teherán… Todas ellas le dan un protagonismo excesivo y provocan cierto pesimismo. Hasta el punto de que a veces hay que reafirmarse en que la realidad sigue siendo rica, diversa y estimulante fuera de ese profundo agujero negro. Y que si te asomas a él y te llega su fetidez significa que todavía estás en condiciones de preservar una buena dosis de humanidad.
















GAZA, IRÁN, LAS GUERRAS: CALLAR ANTE LA CRUELDAD ES ALIARSE CON ELLA

 Yahia Lababidi es autor de doce libros, entre ellos Palestine Wail (Daraja Press, 2024) y What Remains To Be Said (Wild Goose, 2025). Sus escritos han aparecido en The New Statesman, The New Arab, Liberties, Salmagundi, World Literature Today y otras publicaciones, y próximamente publicará en The Threepenny Review. Creo en lo que dijo Dante Alighieri en la Divina Comedia: Los lugares más calientes del infierno están reservados para quienes, en tiempos de gran crisis moral, mantienen su neutralidad.

Yahia Lababidi

Hay un joven y talentoso poeta y traductor gazatí llamado Mohammed Abu Lebda. Con apenas veinte años, me contactó por primera vez hace unos dos años y, desde entonces, no ha dejado de enviarme fragmentos de su mundo destrozado. Una noche, por WhatsApp, compartió videos de las ruinas donde antes se alzaba su hogar. Una bomba había destruido la casa contigua a la de su familia, obligándolos a huir. Al ver las imágenes, me quedé sin aliento.

Tras escuchar la voz de Mohammed y presenciar las dificultades que lo rodeaban, me sentí obligado a contar su historia. Cada día le traía un nuevo miedo. Como tantos otros, había perdido su refugio y estaba debilitado por una enfermedad que se agravaba con las privaciones. Se quedó sin tienda de campaña que lo protegiera de la lluvia, sin privacidad y sin acceso constante a medicamentos.

Una tarde, alrededor de las seis, me envió una serie de mensajes alarmantes. Estaba en mi apartamento en Florida, de pie junto a la encimera de la cocina, paralizado siguiendo sus notas de voz y sus grabaciones de video. El contraste era insoportable: mi espacio tranquilo y seguro y su precaria existencia. 
Me quedé en silencio, dividido entre la impotencia y la responsabilidad. Ese mismo mes, escribí.

¿Por qué preocuparse por Gaza?

Porque no tuviste que salir corriendo a buscar
una tienda de campaña libre en medio de la noche
con el pecho oprimido y frenético

Porque tú y tu familia
no fueron aniquilados
por las bombas que llovían

Demoliendo tu hogar
arrebatando tus recuerdos de infancia
reemplazándolos con el hedor profano
de carne humana quemada.

Había muchos detalles sobre los que no me atrevía a escribir, cosas insoportables que aún permanecen en mí. Quería, como mínimo, poner lado a lado nuestra seguridad y su peligro. Tal contraste era insoportable, y esperaba que la combinación pudiera sacar a los lectores de su entumecimiento y despertar su misericordia. 

Más de 75.000 palestinos han muerto . Casi dos millones de personas, más de cuatro quintas partes de la población de Gaza, han sido desplazadas. Barrios enteros están en ruinas: escuelas, hospitales, mezquitas, iglesias. Esta es la devastación que Mohammed describió al hablar de la huida de su familia. Los números no pueden contener esta pérdida; ocultan rostros y extinguen historias. Cada estadística enmascara una vida, con su propia risa, su propia luz recordada.

Dando testimonio

Escribir sobre la carne quemada me parecía imposible. Dudé antes de escribirlo, consciente de su brutalidad. Sin embargo, omitirlo habría sido una injusticia. Hablar de Gaza con un lenguaje suavizado sería otra forma de borrarlo. Después de todo, ese es el olor que ahora impregna las calles donde una vez jugaron los niños, y la poesía no puede borrarlo. Los poemas son pequeños recipientes, no pueden detener bombas ni abrir fronteras, pero conservan la huella de la conciencia. Dan testimonio: vimos, oímos y rechazamos el silencio.


Cuando me preguntan por qué escribo sobre Gaza, recuerdo la advertencia de Thomas Merton de que callar ante la crueldad es aliarse con ella, pues el silencio puede herir con la misma seguridad con la que la palabra puede sanar. Escribí desde una fractura, entre la seguridad de mi vida en Estados Unidos, cuyo poder sustenta esta guerra, y la incierta existencia de Mohammed entre las ruinas. Esa distancia se volvió insoportable. Me impulsó a escribir, a buscar coherencia entre el consuelo y la catástrofe.

Al principio de nuestra correspondencia, Mohammed me envió unas palabras que siempre me han acompañado, una mezcla de gratitud y urgencia. 
Leí tus poemas y por eso te seguí hasta aquí. Gracias, porque no elegiste el infierno. Creo en lo que dijo Dante Alighieri en la Divina Comedia: Los lugares más calientes del infierno están reservados para quienes, en tiempos de gran crisis moral, mantienen su neutralidad.

Su crudo testimonio me atormentó. La desesperación se mezclaba con la claridad. Si su realidad vivida me exigía poesía, sus propios poemas exigían que los ayudara a llegar al mundo.

«En mi caso», confesó, «no puedo escribir lo que estoy viviendo, porque no hay palabras para describirlo. Soy un sobreviviente de cinco guerras y nunca presencié tanto miedo. La muerte aquí perdió su valor, porque el valor de la muerte depende de su rareza, y aquí la enfrentamos todos los días. Creo que la poesía no puede describir eso».

Los poetas son nuestra conciencia, nos recuerdan nuestra lealtad mutua. Creo que la poesía puede ofrecernos algo más perdurable que las noticias. Con Palestina sitiada, en medio de una destrucción implacable, la obra de Mohammed se convierte en una forma de periodismo espiritual. Ofrece un informe sobre el estado de nuestras almas; para los vivos y los muertos, sus versos son la "Voz de las Almas Perdidas".

Es testigo de nuestro vergonzoso momento histórico, un espejo que refleja nuestros crímenes: castigo colectivo, ocupación y cosas peores.

Lo que más me conmueve de su obra es el aspecto místico que aborda nuestra humanidad compartida, así como su espíritu filosófico inquisitivo. En su poema "Ser gazatí", esta dimensión espiritual habla de los milagros que se espera que cada gazatí realice: sobrevivir contra viento y marea, manteniendo sus corazones libres de odio hacia quienes buscan su aniquilación.

"Cada alma en Gaza es un Cristo,
cargando con los pecados de otros,
juzgada por sus defectos
sin quejarse,
obrando milagros,
caminando sobre el agua,
pero ahogándose en tierra firme..."

Nos recuerda que rechazar la humillación ajena es herir nuestra propia humanidad.

La tristeza de sus versos, su sabiduría adquirida con esfuerzo y su cercanía con la muerte, son la razón por la que sigo compartiendo su obra siempre que puedo. Considero a Mahoma una voz necesaria, alguien que dice lo que muchos no pueden decir, que revela las heridas de nuestra época y da testimonio de lo que la historia misma debe afrontar algún día.

THE NEW ARAB  DdA, XXII/6282

LOS NIÑOS IRANÍES QUEMAN LA CAMISETA DE MESSI, EMBAJADOR DE UNICEF



Estado Unidos inició su guerra en Irán con el asesinato de más de 160 alumnos de una escuela. Lionel Messi fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de UNICEF en 2009. El acto de nombramiento celebró en Barcelona y contó con la participación de Leo Messi, el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y el director global de Alianzas Corporativas de UNICEF, Philip O'Brien. . “Es un placer darle la bienvenida como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF”, dijo Ann M. Veneman, directora Ejecutiva de UNICEF, en un mensaje grabado que se pudo ver durante el acto. ¨Es una superestrella del fútbol que puede centrar la atención pública sobre los niños más vulnerables e invisibles”, añadió. Leo Messi, por su parte, declaró que "el fútbol me ha dado muchas alegrías y oportunidades y me siento agradecido a UNICEF por esta oportunidad para apoyar a la infancia”. "En mi papel como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, espero ser capaz de apoyar a los niños que necesitan nuestro apoyo. Estoy dispuesto a hacer lo que sea para ayudar”

DdA, XXII/6282

AMENAZAS DE MUERTE CONTRA LA VOZ DE IRENE MONTERO


Félix Población

La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha denunciado ante la Policía Nacional que se la ha amenazado de muerte por parte de una organización, grupo o grupúsculo de ideología neonazi, por lo que ha pedido protección al Ministerio del Interior, cuya máxima autoridad es el señor Marlaska, compañero del gobierno hace unos años de la señora Montero. Durante esos años, como es sabido, la ministra de Igualdad, Irene Montero, sus hijos y el padre de los mismos, Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, soportaron durante meses la presencia y el acoso ante su casa de grupos de individuos de extrema derecha. También, posteriormente, Pablo Iglesias recibió un correo postal en el que se amenazó de muerte a su familia, sin que se diera con la identidad del remitente. Entre bromas y veras, igualmente un afamado comunicador llegó  a amenazar de muerte a algún diputado o diputada de Podemos. Se viene repitiendo los casos de amenazas de muerte contra los representantes de un mismo partido, todas procedentes de un mismo o similar sector ideológico, por lo que debía repararse en que la impunidad con la que salen airosos quienes las perpetran les permite seguir delinquiendo. En esta última amenaza de muerte contra la eurodiputada Irene Montero se llega a señalar el domicilio de la exministra y su familia, sobradamente difundido por medios afines a la extrema derecha durante los meses de hostigamiento sufridos por sus residentes hace años. "Nosotras no vamos a abandonar el espacio público que es tan nuestro como de cualquier otra persona, ha dicho Irene Montero aludiendo a otras feministas que también han sido amenazadas de muerte. Nosotras estamos aquí defendiendo un mundo mejor frente al horror de las guerras que están imponiendo los súper ricos a toda la humanidad. Nosotras no vamos a salir del espacio público precisamente porque al fascismo lo paramos las feministas”. Se podrá estar de acuerdo o no con Irene Montero, ya siendo ministra de Igualdad o como eurodiputada en el Parlamento Europeo, pero si esa canalla fascista la señala como objetivo del vil proceder que la caracteriza es por tratarse de una de las políticas de izquierda más dignas y coherentes de nuestro país. Si su voz molesta a quienes la amenazan de muerte, lo que le toca a una democracia firme es defenderla de quienes pretenden atentar contra su persona, porque, al hacerlo, defienden con ello a la propia democracia de quienes históricamente han sido siempre asesinos de la democracia. 

DdA, XXII/6282

NADIE NUNCA VOLVIÓ A VER A LA MAESTRA DE AQUEL PUEBLO OLVIDADO

 


Irene García Lino

Aquella mujer llegó al pueblo una mañana calurosa al final del verano, en uno de esos días maduros que se desparraman lentamente sobre los campos y las calles vacías, con una pequeña maleta llena de sueños, libros y algo de ropa como todo equipaje. Los primeros días nadie hizo por recordar su nombre: para todos ella era simplemente la maestra.
Al llegar septiembre, abrió la escuela. La luz inundó el aula, despertándola del letargo estival. Sacudió el polvo de los pupitres y colocó libros nuevos en las estanterías. Llenó las paredes de ilustraciones y mapas con los que haría viajar, sin salir de la estancia, a los niños de aquel pequeño pueblo olvidado. Y, antes de marchar, escribió con mimo y cariño las primeras letras en la pizarra, como quien siembra algo valioso que tardará en ver germinar.
Y así, la maestra enseñó a leer a todos los que nunca nadie había considerado necesario educar; a escribir a quienes nunca habían sostenido un lápiz entre las manos duras por años de trabajo; y a descubrir que el mundo era mucho más grande que ese valle perdido entre montañas majestuosas. Porque la maestra decía que las palabras abrían puertas y mentes, y que la escuela debía ser para todos.
Pero después llegaron los días oscuros. El miedo inundó las calles y el pueblo se cubrió con un pesado manto de silencio que tardó muchos años en desdibujarse.
Una noche, la oscuridad se rompió con los gritos y golpes que salían de la casa de la maestra. Muchos lloraron en la intimidad de sus casas. Ella no había hecho nada malo. Un ruido sordo y metálico devolvió el silencio a la noche.
Nunca nadie volvió a ver a la maestra. Las estanterías de la clase volvieron a vaciarse. Las paredes quedaron desnudas de mundos con los que soñar. La escuela volvió a sumirse en la oscuridad y el nombre de la maestra dejó de pronunciarse en voz alta.
Pero, a pesar de que intentaron borrarla, todavía hay quienes recuerdan que fue ella quien les enseñó a juntar las primeras letras. A soñar con un mundo más justo. Y mientras alguien cuente su historia, la memoria de la maestra seguirá caminando por las calles de aquel pueblo, entrando en la escuela con su pequeña maleta llena de libros y sueños.

DdA, XXII/6282

sábado, 7 de marzo de 2026

ASESINANDO A 160 NIÑAS, ASÍ EMPEZÓ USA SU GUERRA EN IRAN


Paula White, la consejera espiritual de Trump en acción

Si la potencia imperialista no ha enfrentado ninguna consecuencia por sus atrocidades cuando es dirigida por gobernantes que, en el discurso, defienden el orden internacional basado en normas, es impensable que aplique medidas de justicia sobre sus mandos cuando el comandante en jefe, el presidente Donald Trump, se ufana de estar por encima de cualquier ley. Por ello, más que nunca, es urgente denunciar y rechazar toda forma de injerencismo y promover garantías reales a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la resolución pacífica de conflictos.

EDITORIAL

Imágenes satelitales, declaraciones de funcionarios estadunidenses y la localización temporal y espacial de los ataques perpetrados contra Irán la mañana del sábado 28 de febrero apuntan a que Washington es responsable por la masacre de 180 personas en la escuela primaria para niñas Shajare Tayyebeh, en la ciudad de Minab. De acuerdo con la reconstrucción de los hechos realizada por The New York Times, el misil que asesinó a alrededor de 160 niñas habría confundido el centro educativo con instalaciones adyacentes de la Guardia Revolucionaria Islámica, aunque éstas tampoco eran objetivos legítimos: los sitios, completamente arrasados, consistían en una clínica y un complejo cultural. Dos expertas citadas por el rotativo aseguraron que “dadas las capacidades de inteligencia de Estados Unidos, las fuerzas armadas debieron saber que había una escuela en las inmediaciones” y que el fracaso en verificar el estatus civil de sus objetivos podría constituir una violación a la legalidad internacional.

Cuando medios de comunicación como La Jornada informaron sobre la destrucción de la primaria iraní, se activó una campaña de desinformación que intentó desacreditar la noticia cuestionando la legitimidad de las imágenes que daban cuenta del suceso. Las personalidades y las cuentas falsas de redes sociales que defienden sistemáticamente los actos de Washington y Tel Aviv afirmaron que los videos o fotografías correspondían a sucesos ocurridos años atrás, que fueron creadas con inteligencia artificial o incluso que las escolares perecieron bajo fuego de las tropas persas. Todos estos bulos han sido desmontados por imágenes geolocalizadas y la precisión del ataque.

El miércoles 4, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que un submarino de su país hundió una fragata iraní, causando a sus tripulantes una “muerte silenciosa” cuando éstos “se creían a salvo en aguas internacionales”, en las cercanías de India y Sri Lanka. El funcionario también remarcó que la agresión supone la primera vez que un sumergible estadunidense lanza un torpedo contra una embarcación enemiga desde la Segunda Guerra Mundial, hace más de ocho décadas. Posteriormente se supo que el navío, el Iris Dena, volvía de un ejercicio militar ceremonial organizado por Nueva Delhi y, como todos los participantes en el acto, se encontraba desarmado y descargado.

Aunque el Pentágono anunció una investigación en torno al ataque contra la escuela de niñas y la Organización de Naciones Unidas solicitó que la pesquisa “sea rápida y se desarrolle con total transparencia”, las posibilidades de que Washington rinda cuentas por sus crímenes de guerra son remotas. Si la potencia imperialista no ha enfrentado ninguna consecuencia por sus atrocidades cuando es dirigida por gobernantes que, en el discurso, defienden el orden internacional basado en normas, es impensable que aplique medidas de justicia sobre sus mandos cuando el comandante en jefe, el presidente Donald Trump, se ufana de estar por encima de cualquier ley. Por ello, más que nunca, es urgente denunciar y rechazar toda forma de injerencismo y promover garantías reales a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la resolución pacífica de conflictos.

LA JORNADA MX. DdA, XXII/6281

IRÁN: LA GUERRA TAMBIÉN SE LIBRA EN EL CAMPO DE LA NARRATIVA GLOBAL



Ricardo Miñano

Tras la exigencia de “rendición incondicional” lanzada por Donald Trump, la respuesta desde Teherán no se ha hecho esperar. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, reaccionó con un mensaje desafiante que mezcla política, propaganda y un golpe retórico dirigido a las élites estadounidenses.

“Irán no será controlado por la banda de Epstein”, afirmó, en una referencia directa al escándalo que rodeó al financiero estadounidense Jeffrey Epstein. Ghalibaf añadió que el destino del país “será decidido únicamente por la orgullosa nación iraní, no por las redes de poder y escándalo que pretenden dictar el rumbo del mundo desde Washington”.

El mensaje no solo rechaza cualquier idea de capitulación, sino que busca convertir el conflicto en una batalla de narrativa: orgullo nacional frente a lo que Irán describe como una élite occidental desacreditada. En medio de ataques y una creciente tensión regional, Teherán insiste en que no se rendirá ni aceptará presiones externas.

Desde la perspectiva iraní, la guerra no cambiará la atención sobre los escándalos que han sacudido a parte de la clase política estadounidense. Algunos en Teherán sugieren incluso que abrir un frente militar podría haber sido visto en Washington como una forma de desviar la atención pública. Pero, según el discurso oficial iraní, Irán no es un adversario fácil ni predecible.

Así, más allá del terreno militar, la confrontación también se libra en el campo de la narrativa global: acusaciones, símbolos y mensajes diseñados para influir en la opinión pública. Y en ese escenario, Irán deja claro que no piensa aceptar una rendición impuesta desde fuera.

DdA, XXII/6281

TRUMP Y MESSI: THE HORROR SHOW



Félix Población

Para algunas personas, entre las que me encuentro, e incluso también para muchas personas que celebran las extraordinarias cualidades como futbolista de Lionel Messi, este ciudadano dejó de ser una persona respetable desde que en 2016 la Audiencia Provincial de Barcelona condenó al deportista y a su padre por tres delitos contra la Hacienda Pública de nuestro país. Ahora, cuando sobre el presidente Donald Trump pesa la colaboración que su gobierno ha prestado al de Netanyahu para perpetrar un genocidio contra el pueblo palestino, seguido en los días que corren de una agresión armada contra Irán secundando la de Israel, al extraordinario futbolista argentino se le ha quedado esa expresión de miserable riendo las gracias de quien puede llevar al planeta a una Tercera Guerra Mundial. ¿Es la ignorancia de quien no se ha preocupado de cultivar mínimamente su conciencia y su persona, acumulando dinero gracias a su pericia con el balón en los pies, o es el acomodo servil al poder lo que la expresión del rostro de Messi refleja? No sé qué pensará Guardiola, que llegó a decir de Messi como futbolista que era todo para él, pero está claro que ante la barbarie de las guerras y la masacre de menores, en Gaza o Irán, el goleador argentino está muy lejos de la dignidad solidaria de quien fuera su entrenador y mucho más cerca de su presidente Milei, el vasallo de Trump. "La fotografía de Donald Trump con Lionel Messi, en un contexto bizarro que mezcló al fútbol con los bombardeos sangrientos en Medio Oriente y el bloqueo que hambrea al pueblo cubano, adelantó la intención del presidente estadounidense de convertir uno de los espectáculos deportivos más bellos y populares del mundo en un circo de propaganda bélica", leemos hoy en el diario argentino Página/12. Desconozco si esto tendrá sus efectos entre esa amplia mayoría de argentinos que idolatró a Maradona y luego pasó su fervor a Messi, pero quedó probado que el primero se parecía más a Guardiola que a Milei*.


*Lionel Messi, como campeón del mundo, decidió junto a la Selección Argentina no asistir a la Casa Rosada durante la presidencia de Alberto Fernández, cuya gestión era duramente cuestionada con razones de peso. No había neutralidad, por el contrario, fue un gesto político de rechazo muy significativo en un país donde el fútbol ocupa un lugar central en la identidad social.
Ahora, como parte del Inter Miami, Messi acepta participar en una celebración en la Casa Blanca, encabezada por Donald Trump cuya gestión no solo ha sido abiertamente hostil hacia la comunidad latina, sino que también ha impulsado políticas que han provocado mucho sufrimiento humano a miles de inocentes (muchos de ellos niños) y una mayor inestabilidad internacional.
Algunos esperan que sus ídolos en el arte, el entretenimiento y el deporte utilicen su poder simbólico para posicionarse frente a la injusticia, desafiando el orden que impone el establishment. Pero hacerlo requiere convicción y la valentía suficiente para asumir consecuencias que no todos están dispuestos o interesados en enfrentar. Es un error creer que el talento extraordinario garantiza otras cualidades o que un ídolo comparte ciertos valores. La decepción es la realidad haciendo ajustes.
Para fortuna de los ídolos, a muchos seguidores les basta con que sigan siendo extraordinarios en lo que hacen manteniendo su condición de símbolo, sin importar sus contradicciones como persona o resignificándolas cuantas veces sea necesario. DEL MURO "FÚTBOL PARA INTELECTUALES".

DdA, XXII/6281

¿DEBERÍAN DOLERME MÁS LOS CADÁVERES DE ALLÍ QUE LA INFLACIÓN DE AQUÍ?


Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina.

Juan José Millás

Informan por la radio de las subidas de precios que producen aquí los bombardeos de allí. Si cambiamos “bombardeos” por “muertos”, surge un problema de conciencia: ¿deberían dolerme más los cadáveres de allí que la inflación de aquí? Como procuro ser decente, pienso que debería sufrir más por los difuntos de mi especie, aunque lejanos, que por la gasolina de mi coche, aparcado ahí mismo. Pero me duele más el precio de la gasolina. Practico entonces un ejercicio de gimnasia ética destinado a recolocar las emociones en su sitio. Intento que la compasión viaje miles de kilómetros y se instale donde se producen las masacres, pero la emoción es geográficamente perezosa: se aferra al recibo de la luz próximo, a la factura del gas pendiente.

Apuro el primer café del día en la cocina de mi casa, donde todo funciona. Funciona el microondas, funciona el horno, funciona la cocina de inducción y el frigorífico, funcionan el exprimidor y la batidora y funcionan las luces halógenas con una obediencia servil. La civilización ya solo consiste en eso: en un conjunto de aparatos que responden cuando se les pulsa un botón. Hay lugares del mundo en los que se pulsa otro botón y un misil destruye un hospital, quizá una guardería.