Diario del Aire
lunes, 28 de septiembre de 2026
ESTAMOS ANTE UNA CRISIS SOCIAL DE GRAN ALCANCE
AL PSOE LE TOCA RESOLVER YA EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA O SER PARTE DEL MISMO
Tras remolonear durante unas cuantas décadas –procrastinar lo llaman los cursis–, el PSOE no tiene más remedio ya que responder a la pregunta del millón: ¿es la vivienda un producto de mercado o un derecho básico de la gente? Toca responder si sirves para solucionar el principal problema de la gente o eres parte del problema, y toca hacerlo ya. Pedro Sánchez parece saberlo. “Estamos trabajando a toda prisa para que este martes se apruebe el decreto de vivienda”, ha anunciado el presidente del Gobierno, con prisas tras tomar posesión de su cargo el pasado miércoles o jueves, imaginamos.

Gerardo Tecé
Hace una semana, la izquierda ganaba en Berlín. Mientras Alemania se escora a la ultraderecha, su capital, allá donde mayor es el problema de la vivienda, elige a la izquierda. No a una izquierda cualquiera. A la que había logrado indignar a importantes sectores con sus propuestas. Si el Estado puede expropiar terrenos para construir carreteras por el bien común, también es bien común expropiar vivienda a fondos buitre porque hay una emergencia social, defendía durante la campaña la candidata de Die Linke, Elif Eralp, y hoy lo defiende media Alemania.
La vivienda, ese asuntillo secundario para gobernantes y vital para los gobernados, ha vuelto a llenar de tiendas de campaña la Puerta del Sol de Madrid. Que se vayan a sus casas, bramaban durante aquel 15M algunos cabreados con la movilización. ¿Qué pasa, qué pasa? Que no tenemos casa, responden hoy los acampados, lo cual los hace más peligrosos que entonces. Tras remolonear durante unas cuántas décadas –procrastinar lo llaman los cursis–, el PSOE no tiene más remedio ya que responder a la pregunta del millón: ¿es la vivienda un producto de mercado o un derecho básico de la gente? Ya no vale con decir que ambas respuestas son correctas, ni pedir el comodín de la llamada, ni que los caseros sean buenas personas. Ni siquiera vale con tomar medidas drásticas, como regalarle unas zapatillas Kelly Finders a los afectados. Toca responder si sirves para solucionar el principal problema de la gente o eres parte del problema, y toca hacerlo ya. Pedro Sánchez parece saberlo. “Estamos trabajando a toda prisa para que este martes se apruebe el decreto de vivienda”, ha anunciado el presidente del Gobierno, con prisas tras tomar posesión de su cargo el pasado miércoles o jueves, imaginamos. Bienvenido a La Moncloa, Pedro.
No se trata de gobernar para Maricarmen como repiten por redes los propagandistas del gobierno. No va de expropiar un piso concreto porque la crueldad televisada del sistema nos conmovió un día. No va de salir del paso con pactos de mínimos para ganar tiempo, ni se trata de que se haga este martes a toda prisa lo que no se ha hecho en décadas. Va de ser capaz de indignar. Se trata de tener valentía, que no consiste en gritar que la derecha hace barbaridades, sino en poner sobre la mesa propuestas que la derecha califique de intolerables. Es decir, propuestas razonables y beneficiosas para la mayoría. Limitar el precio de los alquileres. Expropiar a los grandes tenedores. Prohibir que los fondos buitre operen en España. Entrar a degüello contra los alquileres turísticos que expulsan a los vecinos de sus barrios. Atajar la mayor de las inseguridades: la de poder quedarte en la calle. Tomarse en serio el problema de la vivienda de una puñetera vez.
Mucho de lo que se plantea no se puede llevar a cabo legalmente, dirán desde el PSOE. Nos sabemos la política española de memoria. Tampoco se puede, según la ley, perseguir al más pobre y desgraciado, financiar con dinero público fábricas de bulos para generar falsos debates públicos o utilizar la justicia como escopeta contra la izquierda y aquí estamos. Aprendamos de la creatividad de la derecha y usémosla de vez en cuando para el lado correcto. Bajo el gobierno más progresista de la blablá ha sucedido en España algo extraordinario: quien menos gana, más tiene que pagar por vivir bajo un techo. Es una regla de tres siniestra. Quien cobra menos no puede ahorrar, sin ahorros no hay opción a hipoteca y toca seguir en la rueda de alquileres disparados porque fondos buitres y guiris de paso han acaparado los pisos en los que antes vivían familias. No puede ser. De ningún modo. No toca indignarse. Toca indignar o aceptar la inutilidad.
CTXT DdA, XXII/6479
LA VIVIENDA COMO DERECHO OCUPA LA PUERTA DEL SOL
Félix Población
Desde su habitación en un hospital madrileño, próximo a la casa en la que vivió durante casi toda su vida, Maricarmen Abascal ha de sentirse a gusto con que a sus años, cuando tantos ancianos de las generaciones de la posguerra sufrieron la más infausta de las muertes en las residencias madrileñas -abandonados a su suerte, ahogándose en su agonía y lejos de los suyos-, la plaza de la Puerta del Sol haya hecho de la vivienda una bandera reivindicativa por parte de la ciudadanía más sensibilizada con el mayor problema de nuestro tiempo en este país. Ha sido el el inhumano desahucio de Maricarmen el que ha prendido esa masiva respuesta en las calles de Madrid, que sólo puede resolverse con medidas de urgencia que corrijan una política de vivienda reiteradamente inasumible cada vez que se ejecutan desahucios como el de la señora Abascal. No deben darse más en una sociedad democrática situaciones como la vivida hace unos días por esta ciudadana madrileña. Ni tampoco actuaciones policiales tan violentas, propias de un régieen autoritario, contra quienes han querido mostrar pacíficamente su resistencia ante el desahucio de una anciana de 87 años con discapacidad. Que el presidente del Gobierno no haya respondido a la carta que le envió Maricarmen antes de que Urbagestión* la echara del piso en el que discurrió su vida, según contó ésta, y que ahora parezca muy interesado en resolver el asunto dirigiéndose a la propia Maricarmen para anunciarle la urgente elaboración de un real decreto para que no se vuelvan a repetir casos así, no debería quedarse en un promesa más. Perdería con ello mucho más de lo que puede ganar su partido en unas elecciones que ya se le presentan muy difíciles. Como escribe Tecé hoy, al PSOE le toca responder si sirve para solucionar el principal problema de la gente o si sigue siendo parte del mismo. Le toca hacerlo ya.
*Urbagestión es una de las 263.619 sociedades privadas que más inmuebles poseen de uso residencial en España. En total, acumulan 1.076.753 viviendas, un 4% del parque nacional. Y los datos de compraventas confirman que las empresas compran más viviendas que en ningún otro año desde 2007.
DdA, XXII/6479
ES ESPECIALMENTE DESOLADORA LA EXTINCIÓN DEL INTELECTUAL CRÍTICO
Especialmente desoladora, por representar una catástrofe ética, es la extinción de la figura del intelectual crítico, escribe Monterrubio. Esta nueva traición de los clérigos, por hablar como Benda, deja el campo libre al imperio de la mentira y la falsedad. Quienes deberían alzar su voz en defensa de la decencia y la justicia optan por ponerse de perfil, cuando no por apuntarse a la santa cruzada del statu quo. Y si alguien cuestiona lo establecido, los monaguillos del Poder acuden en tropel para calificarlo de residuo de otras épocas, si no de visitante de otro planeta. Luego vuelven a su oficio de hacer oscilar el botafumeiro para incensar a sus señores.
Antonio Monterrubio Prada
Comunicación e información son un juego de interpretaciones en el cual vence la más repetida, la que cala en más gente o la preferida por las élites. Los políticos y sus sicarios los tertulianos se permiten eludir toda responsabilidad ética y, desde luego, el deber de decir verdad, la antigua parresia, sin que nos sorprendamos. Eso no significa que el concepto de posverdad corresponda a hechos objetivos. Pocos términos revelan con mayor claridad el papel del pensamiento posmoderno como ideología de la sociedad del espectáculo consumista, del capitalismo tardío.
domingo, 27 de septiembre de 2026
SÁNCHEZ, MAMDANI Y EL PROBLEMA DE LA VIVIENDA
LA "CONCIENCIA SOCIAL" DE LOS ALONSO DE URBAGESTIÓN EN LA SELVA DEL LADRILLO
sábado, 26 de septiembre de 2026
QUE EL ESTADO INTERVENGA CON LA CONSTITITUCIÓN, LA JUSTICIA Y LA HUMANIDAD EN LA MANO
El colapso de la vivienda no tiene solución apacible ni posibilidad de entendimiento y acuerdo. Es una confrontación abierta y descarnada. Pero eso solo parece saberlo una parte: la parte que te dice que vivas en un pasillo por mil euros al mes porque el piso es suyo, la que mueve a sus picapleitos para que la policía saque a rastras a una anciana discapacitada de la casa en la que vive hace 70 años. La otra parte, todos nosotros, debe entender que es una confrontación. Y esa es la responsabilidad de Sánchez y el Gobierno. Ni los incentivos fiscales ni la construcción de viviendas serán suficientes en una situación de combate. Habrá que pasar a severos castigos fiscales, a expropiaciones, a leyes que marquen límites. Tiene que intervenir el estado con la Constitución, la justicia y la humanidad en la mano.
Enrique del Teso
OBISPOS, DESAHUCIOS E INVASORES
AQUILINO BARAGAÑO, UNO MÁS A RECUPERAR "ENTRE LO DIFÍCIL Y LO IMPOSIBLE"
IA
Ayer, muy de pasada, durante la emisión en TVE del magnífico e impactante documental "Entre lo difícil y lo imposible", que recoge las trabajosas y complicadas labores de exhumación que están llevando a cabo, desde hace dos años, arqueólogos, historiadores y médicos forenses en las criptas del Valle de Cuelgamuros (antes Valle de los Caídos), pude distinguir muy de pasada entre las cajas depositadas alguna en la se leía el topónimo de la localidad asturiana de Salas. Este artículo, sobre la reclamación de los restos de Aquilino Baragaño, procedentes de ese lugar, se publicó en este DdA y en El Salto el 15 de noviembre de 2019. Desde entonces y mucho antes también sigue esperando el abrazo a los huesos de su abuelo Maribel Luna Baragaño, que ayer habrá sentido mucha más emoción que nosotros viendo el documental, sobre todo por todas las incidencias que desde el citado año y bastantes años antes están haciendo tan tan larga como injusta e injustificada la espera para que pueda inhumar los restos mortales de Aquilino Baragaño en la tierra en que nació y lo mataron por defender la democracia*.
AQUILINO BARAGAÑO, EL RUISEÑOR DE LANGREO, VOLVERÁ A ASTURIAS
Félix Población
Han pasado nada menos que diez años de trámites y Maribel Luna Baragaño ha tenido por fin hace unos días la noticia más esperada durante tanto tiempo, como si el desalojo de la momia del dictador hace semanas hubiera movido los resortes requeridos: el consejo de administración de Patrimonio Nacional autoriza por fin la exhumación de los restos mortales de 31 combatientes defensores de la segunda República, inhumados sin la autorización de sus familias en el Valle de los Caídos durante la dictadura.
En septiembre se reorganizaron como batallón “compañía Amanecer”. Hoja de ingreso en Milicias en fecha 1 de setiembre de 1936. Se alistó en el Batallón 10 de Higinio Carrocera, luego llamado 210 de Asturias. El Batallón Carrocera nº 210 fue una unidad creada exclusivamente con voluntarios de CNT, alistándose en el mismo una buena parte de los cenetistas langreanos. Recibió este nombre en honor de su comandante, un metalúrgico vecino de Barros y trabajador de Duro Felguera llamado Higinio Carrocera Mortera, fue fusilado en Oviedo al final de la guerra.
Es de esperar, después de tan larga espera, que el "guelín" Aquilino, tanto tiempo "desconocido" para su nieta, vuelva pronto a la tierra de la que lo secuestraron para ser enterrado en el Valle de los Caídos hace sesenta años, y que los pocos datos sobre su vida que ha ido rastreando Maribel, para hacerlo más familiar y más cercano en su memoria, se complementen pronto con un lugar en donde los restos mortales de su abuelo sean señalados con flores por toda la dignidad de su lucha.
CARTA DE UN ANCIANO SUICIDA AL QUE SE LE NEGÓ LA EUTANASIA
Escrito por la muerte de mi ‘aita’: «Suicidio de un anciano en el Vergel tras sufrir la negativa a recibir la eutanasia»
«La lista de los sufrimientos físicos no es corta y la de los psicológicos no le queda a la zaga. Teniendo todo esto en cuenta, ¿no merezco acaso más dignidad? ¿No merezco que se me conceda la posibilidad de morir dignamente, rodeado de mis seres queridos y con tranquilidad en vez de tener que suicidarme y morir con más dificultad, más dolorosamente y en soledad?”.»

Mertxe Belzunce Larumbe, Noticias de Navarra, 26 de septiembre de 2026
Luis Belzunce Martínez ha fallecido. El certificado dirá que la defunción se produjo el 23 de septiembre de 2026, pero en realidad él murió el 21, sólo y a escondidas, como un criminal. El resto del tiempo es el sufrimiento, agotamiento y dolor que nos ha regalado a él y a sus seres queridos la soberbia y falta de humanidad de algunas personas que se creen con la superioridad suficiente como para decidir si alguien realmente sufre o no, si alguien realmente quiere seguir viviendo o no, a pesar de que esa persona, en su sano juicio y completamente cabal, haya repetido por activa y por pasiva que no le compensa la vida, que está sufriendo intolerablemente física, psicológica y emocionalmente y que quiere terminar cuanto antes. Y así, unas personas que por lo visto están por encima del bien y del mal, le deniegan la posibilidad de haberse podido despedir en condiciones de sus seres queridos y le deniegan una muerte digna, rápida, indolora, controlada y sintiendo el cariño y apoyo de quienes hubiéramos estado ahí, acompañándolo.
El resto del escrito está redactado por él mismo. Nos pidió que lo publicáramos tras su muerte y va íntegro:
“Suicidio de un anciano en el Vergel tras sufrir la negativa a recibir la eutanasia” A quien tiene una mascota, un perro por ejemplo, si lo lleva con dolencias, con artrosis, con mala visión, evidentemente dolorido y sufriendo, se le aconseja que lo eutanasie como muestra de humanidad y amor ya que lo contrario sería una crueldad. Sacrificamos a nuestro amigo fiel porque lo queremos.
El juramento Hipocrático dice que hay que mantener la vida, pero vida no es solo respirar. Vida es tener una mínima calidad en nuestro día a día. Pienso que muchos profesionales de la medicina han confundido o malinterpretado este juramento y han pasado a ser crueles, o quizás incluso a creerse semidioses, decidiendo que hay que aguantar, que tengo que aguantar mis dolencias, que no son pocas y me hacen sufrir.
Además de las típicas de la edad, la próstata que me obliga a orinar continuamente, la sordera que va en aumento, la dificultad para escribir porque me tiembla la mano, la memoria que va fallando, etcétera, también tengo que lidiar con dolores de cabeza casi constantes, la tensión ocular, el cansancio y la sequedad de los ojos, la cicatriz en el ojo derecho, la visión con líneas que se superponen… y todo lo que ello conlleva, ya que anulan prácticamente por completo mi capacidad de lectura. Además, mis cervicales están dañadas más allá de posibilidad de mejora y a menudo necesito collarín. Y por si todo esto fuera poco, apenas me quedan bronquios. Tengo una EPOC que me imposibilita andar más de 4 pasos sin sentirme absolutamente asfixiado. Y encima, la cabeza del fémur ha dañado la pelvis y no me permite ni dar esos pasos con normalidad.
Mi piel está reseca todo el tiempo, por más hidratantes que me aplique y me descamo sin cesar. Y, como colofón, una lesión en el cubital me ha dejado sin presión en la mano izquierda y en la mano derecha tuvieron que amputarme el dedo anular por cuidados necesarios insuficientes por parte de la residencia cuando me lo rompí.
La lista de los sufrimientos físicos no es corta y la de los psicológicos no le queda a la zaga. Teniendo todo esto en cuenta, ¿no merezco acaso más dignidad? ¿No merezco que se me conceda la posibilidad de morir dignamente, rodeado de mis seres queridos y con tranquilidad en vez de tener que suicidarme y morir con más dificultad, más dolorosamente y en soledad?”.
ASTURIAS LAICA DdA, XXII/6477







