jueves, 16 de abril de 2026

SI TRUMP ES EL ANTICRISTO, NETANYAHU ES LUCIFER


Netanyahu ha sido acusado por la ciudadanía de haber sido conocedor del atentado del 7 de octubre de 2023 en el que Hamás mató a más de mil cuatrocientas personas. Se sabe que diez días antes Egipto avisó a Israel de que Hamás estaba planeando un ataque de gran magnitud. Y el Gobierno israelí no hizo caso.

Manuel Juliá

La férrea luz de su mirada indica que es un hombre sin corazón. Le late, por supuesto, pero chirriando como el acero de un misil saliendo de su guarida. Tiene labios finos propios de ausencia de sensualidad, y sensibilidad, y el tamaño descomunal de sus orejas lo acerca a los neandertales, sin querer por ello ofender a nuestros antepasados comparándolos con tan mala cicuta. La cabeza ejerce de cabezón, hasta el punto de que desde una mirada lejana pudiera ser la de uno de los gigantes y cabezudos de las fiestas. Su gesto serio dice sin hablar está usted detenido. Su gesto meditabundo tiene los mismos microbios que en la cabeza destrozan la razón de un genocida. Que causará dolor se presupone en todo el conjunto de su rostro pétreo. Me recuerda al matarife que cuando niño iba a la casa donde vivía a matar al gorrino. Los gritos del cerdo era casi humanos, expresaban un dolor infinito y un lamento eterno.
Se sabe en Israel que su gobierno es el más ultra de la historia. Cuenta con ministros homófobos, ultras, radicales e intolerantes. Alguno propuso sin compungirse usar armas atómicas en Gaza. Lo forman seis partidos: dos ultraortodoxos, tres de extrema derecha y el Likud de Netanyahu, con diputados abiertamente racistas y homófobos. Vamos, unas joyas para la gobernanza equilibrada y para que la sensatez se imponga. Netanyahu ha sido acusado por la ciudadanía de haber sido conocedor del atentado del 7 de octubre de 2023 en el que Hamás mató a más de mil cuatrocientas personas. Se sabe que diez días antes Egipto avisó a Israel de que Hamás estaba planeando un ataque de gran magnitud. Y el Gobierno israelí no hizo caso.

Uno de los principales periódicos del país, Haaretz, publicó un editorial en el que le señala como el responsable del conflicto entre Israel y Gaza. Creen que despreció al enemigo y sus capacidades militares ofensivas. Y además, le acusan de estar más centrado en sus problemas judiciales que de los asuntos estatales. Todo el mundo sabe que influenció el extraño magma neuronal de Trump contra Irán, su gran enemigo al que quiere destruir, y ha conseguido que la tregua fracase. Dice, entre otros influyentes ultraderechistas, Tucker Carlson que Trump puede ser el anticristo. Y Netanyahu Lucifer, como mínimo. 

DdA, XXII/6316

LA MUJER QUE DENUNCIÓ A ADOLFO SUÁREZ SE NOTA SILENCIADA

Sororidad, dibujo de Ariadna

Ana Cardo

Recomendable leer hoy en el diario Público la entrevista en exclusiva que su jefa de Opinión Noelia Adánez y la redactora María Martínez Collado hacen a Ariadna, nombre figurado de la mujer que el pasado mes de diciembre denunció por agresión sexual a quien fuera Presidente del Gobierno en los comienzos de la llamada transición democrática,  Adolfo Suárez, una vez que Ariadne ha recibido el archivo de su causa: "Busco que no se me silencie. Con el archivo lo que me noto es silenciada. Cuando me dicen "qué fuerte eres", pienso que me gustaría ser un poquito más débil y que no me hubiese pasado todo esto. De lo malo es mejor no aprender. Esto cabía dentro de lo probable, pero me quedaba esa esperanza de poder declarar. No parece tener mucha lógica material decir que por diligencia debida y el deber de practicar solo actos eficaces se deniega la única diligencia de investigación solicitada por mí (declarar), que soy quien precisa de reparaciónEs una forma de actuar por parte de la jueza un poco estrecha. La magistrada podría haber hecho una interpretación más extensiva, en coherencia con la ley del solo sí es sí, y haber dedicado media hora de su trabajo a escucharme. Más después de haber guardado 40 años de silencio. No le hubiese costado nada". A la postre pesará más el silencio que la denuncia, pero Ariadna dice sentirse mejor desde desde que hizo la denuncia.

DdA, XXII/6316

¿Y DE LA SOLIDARIDAD CON TANTOS PERIODISTAS PALESTINOS ASESINADOS QUÉ?

 


Félix Población

Desde octubre de 2023, mes en el que el gobierno de Benjamin Netanyahu, después de los brutales atentados de Hamas, invadió la Franja de Gaza para acometer la gran masacre contra la población palestina residente en ese territorio y ser acusado de crímenes de guerra y genocidio por la Corte Penal Internacional, dos de las notas más indignantes de esta barbarie están siendo el asesinato de menores y el de profesionales de la información, en su mayoría palestinos. El último de los periodistas asesinados hace unos días se llamaba Mohamed Wisham y pertenecía a la agencia Al Jazeera. En los medios de comunicación occidentales no se está subrayando, más bien al contrario, lo significativo que resulta para una invasión armada como la de la Franja de Gaza, caracterizada por su propósito arrasador y genocida, que el número de informadores asesinados supere los 250 y que casi todos sean palestinos, lo más llamados a contar lo que estaba y sigue ocurriendo. Es de temer, dado que ya se han registrado también asesinatos de periodistas libaneses en este país, que el gobierno de Netanyahu, aplicando en el sur de Líbano los mismos procedimientos bélicos que en la Franja de Gaza para apropiarse a la postre también de este territorio, pretenda también eliminar a los profesionales que puedan informar de esa ocupación. No cabe imaginar, en el caso de la guerra que sostienen Rusia y Ucrania desde hace unos años, que si se diera igual o incluso mucho menor número de asesinatos de informadores ucranianos por parte de las tropas rusas, la actitud insolidaria del periodismo occidental europeo fuera la misma que la que observamos ante la masacre de periodistas palestinos en Gaza*. 

*No nos olvidamos de los asesinatos de personal sanitario, tal como cuenta Marta Maroto en Facebook, desde Líbano. Más de cuarenta médicos y paramédicos en menos de un mes.

DdA, XXII/6316


LA POESÍA DE LA RESISTENCIA: SABERSE VULNERABLE Y NO CEDER AL MIEDO


Raulito Torres

En el hueso más hondo de esta noche larga, donde el horizonte se hace a veces niebla de cansancio, hay una raíz que no se rinde. Tu la conoces; la tocas todos los días con las manos desnudas de la terquedad. Es la raíz de Martí, pero también la de aquel vecino que aprieta los dientes y amanece inventándole un milagro al plato vacío.
Te escribo desde el temblor que cabe en una palabra cuando afuera arrecia el viento de los poderosos. Te escribo porque tu valentía tiene la forma extraña y digna del que decide quedarse cuando el mundo ofrece la salida fácil del naufragio. Hoy sostienes la vela del timón con el oleaje rompiendo en la cubierta, y lo haces sin la arrogancia del que se cree dueño del mar, lo haces con la humildad feroz del que sabe que lleva un pueblo entero a bordo.
Los cínicos no entenderán nunca esa terquedad de buen tabaco, palmas y grano de maíz. Ellos calculan el peso de los bloques en dólares fríos, pero no pueden medir la ternura blindada que se necesita para defender la utopía cuando el enemigo tiene nombre de banco y carta de destino. Nosotros elegimos pararte ahí, en el filo mismo de la historia, con la mochila cargada de sueños heredados y el pecho abierto a la intemperie, esa es la poesía de la resistencia: saberse vulnerable y aún así, no ceder al miedo.
Guarda un poco de esa luz para cuando el pecho pese como plomo, sabes que en el surco invisible de esta isla que resiste, hay un silencio de millones que se convierte en escudo cuando pronuncias la palabra "Patria". No es solo un país Diaz Canel, es una porfía del amor contra la geografía del imperio.
Sigue, sigue con la certeza del que siembra en ciclón, porque después del aguacero, cuando las botas estén llenas de lodo y el cansancio quiera disfrazarse de razón, un retoño de palma real va a romper el cemento del asedio. Y va a florecer, compañero, va a florecer porque no has soltado la raíz. Y nosotros, los que creemos que otro mundo no solo es posible sino inminente, nos sostenemos en ese mismo temblor. Hasta la victoria. Siempre. Más allá de la victoria, hasta la ternura de lo justo.

DdA, XXII/6316

LES COMADRES, 40 AÑOS: FARO FEMINISTA DE ESPAÑA

 


Lazarillo

El podcast Re-cordis, de Alicia Población, se desplazó hace unas fechas a Gijón para celebrar con la tertulia feminista Les Comadres una convocatoria rememorativa de sus cuatro décadas de historia y conversar con sus fundadoras e integrantes de cómo, partiendo de una iniciativa de barrio en 1986, se ha llegado a decir de Les Comadres que son el faro feminista de España. Ocurrió esto a partir del llamado Tren de la Libertad que en 2014, organizado por esta asociación desde la villa asturiana, hizo frente a la reforma de la ley del aborto planteada por el gobierno del Partido Popular, bajo la presidencia de M. Rajoy. Aquel tren trajo consigo el cese del ministro de Justicia Alberto Ruíz Gallardón y sirvió de conocimiento y reconocimiento nacional a Les Comadres, que también tuvieron un papel relevante en la huelga general feminista del 8M de 2018. Este programa de Re-cordis tuvo por escenario el Centro de Cultura Viejo Instituto, que cedió amablemente su espacio para la ocasión, y tanto por las personalidad de las intervinientes como por el excelente guion, presentación, realización y dirección le parece a este Lazarillo de una profesionalidad encomiable. No faltó entre las cuestiones abordadas la de preguntar a Les Comadres por la causa que les movería a coger otro Tren de la libertad. Por las respuestas se infiere que, cuatro décadas después, la tertulia sigue teniendo vida vindicativa: su razón de ser antes, ahora y también mañana, tal como vamos. De momento, un furibundo diputado voxero, juez en excedencia por más señas, asaltó anteayer la tribuna del Congreso sin que el Partido Popular condenara tal comportamiento por su plan de pactos con la extrema derecha, previos al gran pacto nacional.

DdA, XXII/6316

TRUMP TOCA EL ARPA Y EL IMPERIO ARDE EN LAS LLAMAS QUE ENCENDIERON SUS VOTANTES



José Becerra Acosta

Al igual que el ocaso necesita de un amanecer para existir, o el declive de un ascenso, la decadencia no lo puede ser sin un pasado con esplendor. Algo viejo e inservible no es decadente si antes no fue joven y de utilidad. Un lugar feo abandonado y triste no es decadente si en el pasado no fue hermoso, concurrido y alegre; sin esto último simplemente es un lugar desolador. La decadencia es el deterioro de aquello que gozó una época de gloria, ejemplo: Estados Unidos, nación víctima de sí misma, que eligió como presidente –por segunda vez– a su enterrador. 

Donald Trump no es la causa de la decadencia, sino sólo un síntoma. No era secreto para los electores en 2016, menos en 2024, que el republicano es, al menos, un chivo en cristalería. Entre 1991 y 2009 sus casinos sufrieron múltiples bancarrotas y crisis financieras, pero el impacto en su fortuna personal no. Las empresas de sus casinos se acogieron a la protección por quiebra en al menos cuatro ocasiones, Trump logró mitigar sus pérdidas personales trasladando deudas a las empresas públicas y cobrando salarios millonarios, pero sus proveedores contratistas y accionistas perdieron gran parte de su dinero, o quebraron. 

¿Quién quiebra un casino?, ¿cómo lo logra? Este tipo de negocio cuenta con estructuras diseñadas para que las probabilidades siempre jueguen a su favor a largo plazo, todos los juegos tienen un margen matemático a favor del establecimiento. Pero ,tal vez la pregunta aquí es: ¿Quién vota para presidente por alguien que logró quebrar sus casinos? 

El nombre de Donald Trump aparece más de mil veces en los millones de documentos del caso Epstein, detenido el 6 de julio de 2019 por tráfico sexual de menores. La reacción de la opinión pública fue de indignación y desconfianza hacia las élites, el arresto puso el foco sobre figuras políticas vinculadas a Epstein, los primeros en la lista fueron Donald Trump y Bill Clinton. A pesar de la desconfianza de una mayoría de estadunidenses insatisfechos con el manejo del caso, Donald Trump y el Partido Republicano arrasaron en las elecciones de 2024. 

¿Cómo llega Trump a la Casa Blanca por segunda ocasión? Pronunció lo que la gente quiso escuchar. A diferencia de Kamala Harris, quien en campaña evadió todos los problemas ocurridos durante su administración como vicepresidenta, Trump nombró una por una las exigencias de los ciudadanos. Simplemente las mencionó, no dijo cómo iba a resolverlas, pero prometió hacerlo. 

Aprovechó la pérdida de confianza en las instituciones tradicionales para vociferar discursos populistas que cuestionaron las reglas del juego democrático, lo hizo con las palabras que las mayorías querían escuchar. No creó ninguna división, aprovechó la ya existente para profundizarla, utilizó a su favor décadas de fractura social. 

Estados Unidos (que bien haría alguien en ponerle un nombre de verdad) fue un país admirado, envidado y hasta emulado, que hoy rompe con sus propias reglas para intentar mantener un control social. Lejos están las políticas trumpianas del discurso demócrata liberal y de derechos humanos que presumía una nación que se adjudicó el nombre de “tierra de las libertades”, pero que realiza cacerías humanas con la intención de eliminar a grupos considerados enemigos, o incluso inferiores, de la misma manera en la que el nazismo de Hitler llevó a cabo la persecución sistemática, captura y exterminio de millones de personas. 

Países como China y Rusia, junto con el bloque de los BRIC, buscan alternativas para desvincularse del dólar estadunidense, lo que amenaza el control financiero global de Washington. China, India y Brasil vendieron más de 180 mil millones de dólares en bonos del Tesoro estadunidense entre octubre de 2024 y octubre de 2025, lo que aceleró el uso de alternativas al dólar en el comercio y reservas, por lo tanto debilitó el dominio financiero estadunidense y su capacidad de ejercer sanciones económicas. 

Donald Trump sin empacho o eufemismo interviene naciones y crea guerras cuyo rechazo –no sólo en el resto del mundo sino en su propio país– lo han llevado a cifras récord de impopularidad; la mayoría de los estadunidenses repudia el envío de tropas a Medio Oriente, y cada vez más militares se oponen a pelear una guerra a la que acusan de no ser suya sino del gobierno de Israel. 

Al tiempo en el que millones de personas se manifiestan contra Trump en Estados Unidos y fuera de sus fronteras, miembros de la OTAN se deslindan y reprueban su belicismo, o el papa León XIV es víctima de sus insultos, y cristianos y católicos, de chistes blasfemos desde la Casa Blanca. Mientras Trump, como la leyenda de Nerón, toca un arpa y el imperio en decadencia arde con las llamas que encendió un pueblo al votar por él.

LA JORNADA MX DdA, XXII/6316

miércoles, 15 de abril de 2026

OJALÁ TORRENTE 7 VUELVA A SER PARODIA Y DISGUSTE A ABASCAL

 En Europa, escribe hoy el autor del artículo en CTXT  a propósito de la nueva película de Santiago Segura, el padre espiritual de la ultraderecha derrotado y en América, Trump preparándose para la tremenda hostia de las midterm elections, nos dibujan un futuro mejor del que nos cuentan la ficción y el telediario. Ojalá, tras Torrente presidente, tengamos nueva entrega de la saga llamada Torrente vuelve a ser parodia. En ese caso me temo que Abascal y alguna gente más dejaría de ir al cine para sorpresa de un inocente Santiago Segura que no tendría ni idea de que sus pelis tuviesen cierto papel político. Me quedo de piedra, amiguetes. 


Gerardo Tecé

No he visto Torrente 6. Igual me pierdo algo, pero estoy dispuesto a correr el riesgo. Como con Gran Hermano, creo que la primera vez estuvo bien y que después ya no hacía falta tomarse tantas molestias. Desde 1998 hasta hoy Santiago Segura se las ha tomado una y otra vez. Con esos números en la taquilla y en la cuenta corriente no me extraña. El otro día lo vi promocionando la nueva peli de la saga en el programa de David Broncano. Si Torrente es para mayores de 16 años, el discurso de su director en la tele pública era para todos los públicos, incluyendo niños. No hacía falta que el hombre mágico mandase a nadie a dormir. “Vivimos en una sociedad llena de intolerancia y agresividad”, se quejaba amargamente Santiago Segura porque al parecer hay gente que se mete con él y su peli en redes sociales, ¿te lo puedes creer? “Hay que aniquilar a todos los moros, panchitos y negros”, opinaba hace poco desde la tolerancia el Dandy de Barcelona, amiguete de Santiago Segura que forma parte del reparto de Torrente presidente porque este es un país libre y el que no quiera que no vea la peli, saltaba Santiago Segura de la problemática de la intolerancia a la defensa de la libertad para ser intolerante con tal soltura que parecía haber dirigido Todo a la vez en todas partes.

Sin llegar a ser Dani Güiza me gusta mucho Torrente. No la película, sino el concepto en sí. La sociología que baila a su alrededor. Un prota de El Día de la Bestia, peli fundacional del cine español moderno, crea la saga de mayor éxito de la historia de España bajo la premisa de reírnos del fascismo pestilente y residual y, pasados los años, ese fascismo que sigue siendo pestilente –siempre lo es– ya no es residual y nadie sabe si Torrente es parodia, apología o negocio sin más. Como en el caso de la ultraderecha real, la de la ficción también tiene pinta de ser un negocio sin más moral detrás. Lo cual sitúa a esta peli en la órbita sentimental de la derecha franquista que un lunes te censura la proyección de Lightyear porque aparecen dos mujeres besándose y un martes te dice que hay que ir a ver Torrente como acto en defensa de libertad. Abascal, rodeado de un grupo de bros de Vox, fue visto saliendo de la sala y diciendo que había pasado un buen rato, lo cual nos indicaría a los que no hemos visto la película que igual algunas trazas de fascismo sí que contiene, pero siendo Abascal vete a saber si la ha entendido. Como le pasa al amiguete de El Dandy y su preocupación por la intolerancia, para los censores de toda la vida Torrente es libertad, aire fresco. Dudo mucho que las risas que genera Torrente fuera del cine las pueda empatar dentro.

Decía en una entrevista de promoción de su peli José Luis, perdón, Santiago, que al contrario que otras personas trans, Bibiana Fernández sí se ha ganado el derecho a ser mujer. Porque se ha inyectado sus hormonas, se ha puesto maquillaje, ido a comisaría a por su DNI y se ha teñido de rubia para tranquilidad de quienes, ávidos de la libertad que les proporciona Torrente, temen que cualquiera pueda elegir libremente lo que es sin superar pruebas de esfuerzo. Bien. Quizá Santiago Segura, tipo de izquierdas según él, pero de izquierdas de verdad, como Cayetano Martínez de Irujo, Pablo Motos e incluso Felipe González, no haya hecho el esfuerzo suficiente para que lo consideremos como tal y no cómplice de según qué movimientos reaccionarios. Como tú dices, queremos que te lo ganes, Santiago.

Entre risas y risas con Baratito Quiles o el Dandy, Torrente aporta su granito de arena al distópico presente cinematográfico que nos cuenta que es más probable el futuro en un búnker bajo tierra con tipos como Torrente aspirando a dirigir países que uno con Trump y Netanyahu entre rejas y soleadas semanas laborales de cuatro días. Como la derecha política, la audiovisual también miente. Los ciclos cambian y este de fascistas pestilentes podría estar terminando. El miedo de hoy será la rabia de mañana y con rabia han votado en Hungría mandar al ultraderechista Orbán a la papelera de la historia de la que nunca debió salir. En Europa, el padre espiritual de la ultraderecha derrotado y en América, Trump preparándose para la tremenda hostia de las midterm elections, nos dibujan un futuro mejor del que nos cuentan la ficción y el telediario. Ojalá, tras Torrente presidente, tengamos nueva entrega de la saga llamada Torrente vuelve a ser parodia. En ese caso me temo que Abascal y alguna gente más dejaría de ir al cine para sorpresa de un inocente Santiago Segura que no tendría ni idea de que sus pelis tuviesen cierto papel político. Me quedo de piedra, amiguetes. 

CTXT  DdA, XXII/6315

DIEGO CAÑAMERO VIVIÓ EN SU NIÑEZ "LOS SANTOS INOCENTES"


La novela, publicada en 1981, en la que se basa el magnífico filme de Mario Camus citado por el autor, la ambientó el escritor Miguel Delibes en los terrenos de un cortijo de Extremadura a principios de los años sesenta del siglo pasado, coincidentes con la niñez del exdiputado Diego Cañamero. 

Diego Cañamero

Buenos días.
Quiero compartir con todos los seguidores/as de esta página algunos recuerdos de mi niñez y de la de cientos de niños/as como yo.
Creo que seguir recordando y describiendo nuestras vidas en la época franquista es necesario para que nunca se nos olvide el sufrimiento que tuvimos que pasar por estar gobernados por una ideología golpista y fascista.
Las imágenes de la película "Los santos inocentes", que la volví a ver hace unos días, las tengo clavadas en lo más profundo de mi alma.
He vivido en mis propias carnes todas las experiencias que aparecen en ella.
Yo también me crié, junto a mi familia de 13 hermanos/as, ya sólo quedamos 10, en un cortijo con esa clase de señoritos e incluso fui utilizado de "perro" cuando ellos iban de cacería. De hecho, recuerdo uno de esos días del mes de enero del 1963 en el que con tan sólo 7 u 8 años les tenía que recoger los pájaros que mataban en las tablas de arroz de las Marismas del Guadalquivir y meterme descalzo con el agua helada por el frío y con las lágrimas que cruzaban mi cara por la brisa de la mañana.
También veía cómo ellos se ponían a comer a media mañana en las sillas y mesas que traían en sus Mercedes o Land Rover y yo me quedaba sentado en una piedra, a 20 metros de distancia sin comer, (ya que ellos no me traían ni siquiera un trozo de pan) esperando que terminaran su descanso para seguir recogiéndoles los pájaros que cazaban. Además, cuando el hijo del señorito estaba pescando y se le caía la caña al canal de riego o al río yo tenía que meterme a por ella.
Cuando ellos se iban a la playa de Matalascañas, me utilizaban de criado y cuando estábamos en el cortijo, yo era el recadero que iba a comprar a las cantinas y tabernas. Debía recorrer kilómetros de distancia andando (entre los toros bravos asustado) para adquirir sus provisiones. Y todo esto lo tenía que hacer gratis.
Yo, he presenciado como echaban de la finca a las personas que cogían caracoles para ganarse la vida, pegándoles tiros con escopetas de caza. Es más, una mañana, el señorito se levantó, cogió la escopeta y con el objetivo de afinar su puntería, empezó a pegar tiros contra unas macetas de flores que tenía mi madre en la fachada del sitio donde vivíamos.
También vi el trato que tenían con los trabajadores/as y escuché cosas desagradables que les decían: "Pepe, anda ligero que con los cuernos vas a dejar caer el techo de la cuadra".
Durante esta época, he presenciado algunas humillaciones hacia los trabajadores/as. Por ejemplo, cuando llegaban las navidades, les regalaban una caja de mantecados y una botella de Aguardiente, pero antes de obtener ese "regalo", tenían que torear una vaca brava. Yo también tuve que hacerlo cuando tenía 9 años. En ese momento, los señoritos de la zona se ponían en el palco de la plaza de toros para reírse de ellos cuando eran embestidos y revolcados por el animal. Cuando cada uno de los trabajadores terminaban su faena con la vaca, teníamos que gritar: "¡VIVA LA BLANCA PALOMA!, ¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCÍO!, ¡VIVA LA MADRE DE DIOS!".
También recuerdo que la señora del cortijo se ponía sentada en la puerta y con una mesa delante, para que los trabajadores pasaran en fila, se descubrieran quitándose la gorra ante ella y recogieran un puñado de pesetas como limosna de fin de año. Al pasar debían besar la mano de esta señora.
Esta película se volvió a clavar como un puñal en mi vida.
No es una película, es la realidad y yo lo he vivido.
Espero que nuestros hijos/as, nietos/as, no permitan que se vuelva a repetir la dureza de esa época.

DdA, XXII/6315

TRUMP TEME CON RAZÓN EL LIDERAZGO MORAL DE LEÓN XIV

Félix Población

Uno de los episodios pasados que más en riesgo puso la paz mundial durante la llamada Guerra Fría fue la crisis de los misiles en la Cuba revolucionaria de Fidel Castro, tres años después de su victoria armada en aquel país contra dictadura de Batista. Se llegó a hablar de riesgo de guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Ocurrió en octubre de 1962 y creo que, desde entonces, nunca se ha registrado una situación tan grave como la que ha desatado el gobierno de Netanyahu en Oriente Medio, respaldado por el gobierno de Donald Trump, sobre todo a partir del ataque ilegal de Israel y Estados Unidos a Irán, complementado con el de Israel a Líbano. La intervención del Papa León XIV en contra de la política belicosa del presidente de su país*, en connivencia con el expansionismo genocida israelí, está teniendo una efectiva repercusión entre los casi setenta millones de creyentes católicos de Estados Unidos, una vez que, además, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos ha respaldado las palabras de León XIV. El actual Papa ha elaborado su propio mensaje condenatorio de la barbarie -bien es cierto que esta contundencia ya la podría haber tenido en el transcurso de los dos años largos de masacre genocida en la Franja de Gaza-, pero también habría podido recordar una encíclica de uno de sus predecesores. Pacem in terris la escribió precisamente el llamado Papa bueno, Juan XXIII, cuyo papel en la crisis de los misiles fue decisivo para que no se desatara un conflicto internacional de nefastas consecuencias. Entonces el pontífice imploró a los líderes mundiales que lo evitaran y llegó a mediar personalmente entre John F. Kennedy y Nikita Krushchev: "Suplicamos a todos los gobernantes que no permanezcan sordos a este grito de humanidad. Que hagan todo lo que esté en su mano para salvar la paz". Estamos ahora en una situación de mayor riesgo de conflicto mundial que la que supuso la posibilidad de que la Unión Soviética instalase misiles en Cuba. La fe de los católicos estadounidenses y el ejemplo de la máxima autoridad de su iglesia, visitando antes a los refugiados de Lampedusa que a sus conciudadanos en USA con motivo del 250 aniversario de la fundación del país, podrían llegar a tener sus efectos frente a la llamada "Operación Epic Fury". Si León XIX no teme a Trump, Trump sí puede temer el liderazgo moral del pontífice romano. "Nada se pierde con la paz; todo puede perderse con la guerra", escribió Juan XXIII en la citada encíclica. Donald Trump también podría perder la Casa Blanca. La vigésimo quinta enmienda está para que esto ocurra y el Papa de Roma lo puede favorecer con el apoyo de casi setenta millones de creyentes. Me parece que en El Vaticano se han puesto a trabajar en ello.

*"El corazón de Dios no puede estar con los malvados, prepotentes ni soberbios".

DdA, XXII/6315

CON LA GUERRA, TRUMP ESTÁ PERDIENDO TAMBIÉN EL RUMBO Y EL JUICIO

Diputados y senadores republicanos advirtieron que Trump podría cometer genocidio y crímenes de guerra si ataca la infraestructura civil de Irán. En uno de los ataques más duros contra el presidente, la comentarista política y partidaria de Trump, Candace Owens, lo calificó de «lunático genocida» y pidió la intervención del Congreso y las Fuerzas Armadas. Trump perdió la guerra y está perdiendo el rumbo en poco más de un año en el cargo. Exalta el poder militar y aumenta la agresividad estadounidense, llevando al país al aislamiento, a la pérdida de su liderazgo global y a la destrucción de su imagen como nación democrática y socio confiable. Si dependiera de Trump, el «imperio estadounidense» se hundirá en el lodo de su propia arrogancia: eso sería beneficioso para la paz mundial.

Fuentes: CLAE - Rebelión


Aram Aharonian*

¿Cómo se pone fin a una guerra que, al inicio de las operaciones, se suponía que terminaría en una semana? ¿Cómo se declara el fin de una guerra en la que la victoria se ha proclamado en repetidas ocasiones?, se preguntan los analistas internacionales. El fin de una civilización, anunciado por Trump, es otra contradicción: Estados Unidos gana la guerra, pero Irán no es derrotado. Trump anuncia una victoria pírrica, y los ayatolás siguen gobernando. 

El problema mayor no es que Donald Trump perdiera la guerra. Según la revista SERA (y muchos otros), ya había perdido el juicio, después que la empatía y la sensibilidad humana. Se embarcó en una guerra sin sentido contra Irán y salió derrotado. Irán fue masacrado, parte de su liderazgo fue asesinado, miles de ciudadanos fueron asesinados y una parte de su infraestructura y arsenales militares fueron destruidos. SERA señala que por suerte, también carece de inteligencia (contaminada por el narcisismo) y, con su arrogancia característica, empieza a disparar su ametralladora giratoria sin rumbo ni propósito. 

En geopolítica, el fracaso de Trump agrava aún más el aislamiento de Estados Unidos. Europa ya no confía en la alianza con Washington y comienza a buscar su propio camino hacia la defensa y nuevas alianzas económicas y diplomáticas. «Esta guerra no es nuestra», declaró el ministro de Asuntos Exteriores alemán, resumiendo la declaración de independencia europea ante la guerra estadounidense-israelí en el Golfo. 

A pesar de que la prensa trasnacional trata de maquillar la realidad Trump perdió la guerra y está perdiendo el rumbo en poco más de un año en el cargo. Exalta el poder militar y aumenta la agresividad estadounidense, llevando al país al aislamiento, a la pérdida de su liderazgo global y a la destrucción de su imagen como nación democrática y socio confiable. Si dependiera de Trump, el «imperio estadounidense» se hundirá en el lodo de su propia arrogancia: eso sería beneficioso para la paz mundial.

 El resultado de la guerra es un autoengaño: los estadounidenses dicen salir victoriosos. Pero los iraníes no son derrotados. El fin de una civilización, en el discurso melodramático de Donald Trump, forma parte de una retorcida narrativa que –como es habitual- poco tiene que ver con la realidad, pero en definitiva es la “realidad” que quieren escuchar , que quieren imponer los estadounidenses. Pero a pesar de Trump y el genocida Benjamín Netanyahu, Irán, como nación y como proyecto de poder civilizatorio, perdurará.

Dado su desastroso historial, su prepotencia, la agresión permanente e los migrantes, los delirios de apropiación de los países y de sus riquezas, la oposición política a su arrogante presidente está creciendo en Estados Unidos. Tras la movilización de aproximadamente ocho millones de personas en casi todas las ciudades grandes y medianas del país —las protestas No Kings—, los líderes del Partido Demócrata están empezando a reaccionar, y ya circulan en el Congreso peticiones de destitución contra el presidente.  Pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones.

El narcicista Trump sigue proclamando la victoria, a pesar de haber logrado únicamente la destrucción parcial del arsenal de misiles iraní, pero a un costo enorme en términos materiales, humanos, diplomáticos y políticos, incluyendo un daño interno significativo en Estados Unidos. Los pequeños y ricos países del Golfo Pérsico han descubierto que no pueden contar con Washington para su protección ante una posible agresión externa. China y Rusia simplemente observan y cosecharán las consecuencias de las aventuras de Trump.

Irán emergió victorioso, resistió la maquinaria de guerra más poderosa del planeta y continúa siendo gobernado por la teocracia de los ayatolás, contrariamente a lo que afirman Trump y Netanyahu. En el acuerdo de alto el fuego provisional, Teherán accedió a reabrir el estrecho de Ormuz, pero mantuvo la «soberanía iraní sobre la ruta», una prerrogativa que no tenía antes de la agresión trumpista.  Ahora Trump quiere bloquearlo.

Irán también insinuó que podría imponer un peaje como compensación por la destrucción del país, dado que los diez puntos del acuerdo de paz contemplan el pago de reparaciones por los daños de guerra. Asimismo, incluye el levantamiento de todas las sanciones (primarias y secundarias) y el desbloqueo de los activos iraníes en el extranjero. El acuerdo provisional reconoce el derecho de Irán a enriquecer uranio (disputado por Israel), e Irán se comprometió –nuevamente- a no producir una bomba atómica 

El líder demócrata en la estadounidense Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, señaló: «Está completamente desequilibrado», obviamente refiriéndose al mandatario. Incluso entre los republicanos y sus aliados, se alzan voces de protesta e indignación contra su violencia y su retórica agresiva e irrespetuosa, con la que promete devastar Irán y «eliminar una civilización entera». Destruye centrales eléctricas, carreteras, puentes, ferrocarriles y plantas desalinizadoras. 

 Diputados y senadores republicanos advirtieron que Trump podría cometer genocidio y crímenes de guerra si ataca la infraestructura civil de Irán. En uno de los ataques más duros contra el presidente, la comentarista política y partidaria de Trump, Candace Owens, lo calificó de «lunático genocida» y pidió la intervención del Congreso y las Fuerzas Armadas.

Lo peor es que en América Latina hay muchos que quieren imitar a Trump. Claro, no al derrotado, sino al que se llevaba los países por delante, saqueándolos violentamente, siempre en el sacrosanto nombre de la democracia y la “civilización” occidental y cristiana.

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

REBELIÓN  DdA, XXII/6315