jueves, 9 de julio de 2020

LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JULIO ANGUITA

Lazarillo

Como corresponde a una publicación cuyo prestigio editorial y larga trayectoria es incuestionable en el periodismo progresista español, El viejo topo dedica buena parte de su número extra de verano a la personalidad humana y política de Julio Anguita
Bien se puede asegurar, una vez revisado el índice de la revista, que quienes tengan interés por la figura del militante comunista y ex coordinador de Izquierda Unida, encontrarán sobrados motivos para leer este número. Escriben sobre Anguita: Víctor Ríos, Juan Rivera, Juan Francisco Martín Seco, Manolo Cañada, Yayo Herrero, Pepe Gutiérrez y Manolo Monereo. También podemos leer el último artículo escrito por Julio Anguita que, al tratarse de un llamamiento (El hoy y el mañana: razones para nuestro compromiso), también puede interpretarse como su última voluntad: "Por ello consideramos imprescindible que desde el mundo político, social y cultural que aglutina a militantes y simpatizantes de fuerzas como Unidas Podemos, Mareas, Comunes. Confluencias, sindicatos, colectivos en defensa de los derechos sociales, feministas, ecologistas, ateneos, fundaciones, etc., debe darse un paso más y organizar colegiadamente el combate político-cultural y entente programática. Y en tal sentido les hacemos un llamamiento. Si pretendemos crear hegemonía social y cultural para construir algo nuevo, dado el fiasco de lo existente y de lo vivido por seguir los dictados del neoliberalismo, debemos impedir que quienes se consideran dueños de un Poder sempiterno reconstruyan la realidad a su imagen y semejanza".
Aparte de esas casi cincuenta páginas dedicadas al político comunista fallecido, El Topo incluye varios artículos sobre diversas materias -como el muy preciso Viaje al corazón de la Derecha, de Antonio Santamaría- y dos entrevistas con un contenido digno de atención: las que López Arnal hace a Josep Burgaya sobre su libro Populismo y relato independentista en Cataluña y la que mantiene con el historiador Ángel Viñas a propósito de la historia y su última obra ¿Quién quiso la Guerra Civil? Viñas se dedica actualmente a estudiar por qué la segunda República no paró el golpe militar de 1936 y critica que el actual régimen democrático se haya desentendido de un pasado controvertido, sin que la enseñanza pública haya seguido las pautas de otros países europeos con pasado dictatorial.

      DdA, XVI/4554     

EL REY EMÉRITO Y EL PRESIDENTE DE LA TERCERA REPÚBLICA


Félix Población

Para demostrar lo que su compañero en Antena 3 hace con el partido que actualmente forma parte del Gobierno de la nación cada vez que opina a traición en un informativo, donde  deberían primar lo noticioso y nada más que lo noticioso, todos sus colegas en la empresa a la que pertenecen (Atresmedia) han seguido ayer el ejemplo de Vallés, tergiversando las palabras del vicepresidente segundo de Derechos Sociales y Agenda 2030, que han llegado así a través de otros informativos hasta mi persona.

 Cuando escuché que Pablo Iglesias había dicho que "había que naturalizar el insulto", mi perplejidad dio paso de inmediato a mi indignación, consciente de que esa manifestación no podía ser cierta en quien se le atribuía. Todos a una, ayer pudimos comprobar hasta qué punto Alsina, Grisso, Ferreras, Mendizábal y demás colegas tergiversaron una declaraciones que todo el mundo ha tenido y tiene la posibilidad de escuchar -como consecuencia de la crítica que Echenique hizo hace días al conocido presentador de un telediario de Antena 3-, eludiendo precisamente la condena explícita que Iglesias hizo del insulto. 

Mi leído Raúl Solís apunta hoy en La última hora que esta renovada y ya casi  histórica o patológica obsesión crítica contra el vicepresidente segundo del Gobierno, ahora con lo medios de comunicación como asunto, podría venir a encubrir la que los medios de comunicación no está dedicando a la monarquía borbónica, con un rey emérito cada vez más expuesto a que sus presunto historial delictivo desde que fue a La Meca se una al de su abuelo. No deja de ser esperpéntico, una vez más, que con la que está cayendo sobre la corona en estos tiempos del virus de la corona, determinados medios de comunicación centren toda su artillería manipuladora contra quien podría ser el primer presidente de la tercera República.

Quizá lo que se pretenda también en estos días, como apunta Solís, es que, con los presupuestos generales del Estado en expectativa  y como asunto de vital importancia para la estabilidad del actual Gobierno, Iglesias llegue hasta ese debate tocado por el ruido mediático adverso que están fabricando otra vez las mismas, próximas o similares cloacas que no han dejado de perseguirlo desde que Podemos nació para gobernar, algo que finalmente ha conseguido y está doliendo mucho a quienes las manejan.

            DdA, XVI/4554         

NÚÑEZ FEIJÓO, LOS "ERTES" Y LOS VOTOS

Vicente Bernaldo de Quirós

   Tiene bastante fama Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia de ser un caballero de la política. Sus partidarios le definen como una persona moderada que huye de los planteamientos estridentes y que aplica en todos sus actos el sentido común, al igual que su paisano Mariano Rajoy. Pero, como en las películas de mafiosos, todo el mundo sabe que ese señor encantador que besa a los niños que lleva en brazos y regala tartas de cumpleaños a sus fieles y a los matrimonios de la familia, que no es trigo limpio precisamente.
   Ocurre que el Corleone gallego que tiene un enorme predicamento en el entorno de eso que se ha venido en llamar, de manera poco rigurosa, centro derecha, ha utilizado los resortes que le da el Gobierno autonómico para retrasar el pago de los ertes con el fin de que los ciudadanos afectados le echen la culpa al Ejecutivo central y así ganar adeptos y votos para estas elecciones.
   Las críticas de los diarios digitales (en los medios de comunicación de papel se ha hecho un selfie de autocensura)  no han sido respondidas por el presidente gallego, que no ha dicho ni una palabra sobre las acusaciones. En su lugar sí que ha salido a la palestra el periódico La Voz de Galicia vinculado desde su nacimiento a la derecha gallega y la nieta del fundador, Victoria Fernández España fue parlamentaria de Alianza Popular desde 1977 hasta 1986, con el respaldo de su marido el periodista anglófilo Felipe Fernández Armesto.
   Parece extraño, pero tiene su lógica que el periódico más leído de Galicia haya salido en defensa de su patrón, por cuanto recibe abundantes subvenciones de la Xunta y tiene entre sus colaboradores a destacadas figuras del Partido Popular.
   Creo que no le hacía falta a Núñez Feijóo demorar a propósito la gestión de los ertes porque estas cosas no le tendrían que pasar factura en las urnas, pero el pánico que le entró a la derecha por la forma de encarar la respuesta a la pandemia que dio el Ejecutivo de la nación puede ser el origen de esta acción, poco propia de un caballero de la política. Durante un tiempo, con los autónomos cobrando su reclusión obligatoria, los trabajadores percibiendo los ertes y con dinero en los bolsillos de los ciudadanos, a causa de la mora en pagos de impuestos e hipotecas, a la carpetovetónica derecha española le entró el canguelo por su futuro.
   Este domingo, Galicia va a las urnas en una situación un tanto extraña por el confinamiento en determinadas zonas de La Mariña, que todavía se desconoce cuáles serán, pero que pueden afectar al resultado de las urnas, si el miedo al contagio impida que las personas mayores se acerquen a los colegios electorales.
   El presidente gallego sufrió críticas muy solventes sobre su decisión de confinar solo cinco días a los afectados en La Mariña, pero el hombre tiene miedo de que algo vaya mal y no obtenga la mayoría absoluta que le presagian las encuestas, porque si le falta un escaño, la izquierda sumará parlamentarios para gobernar en Santiago de Compostela. Nunca se sabe hasta el recuento, pero todos coinciden en que una abstención alta perjudica más que favorece las pretensiones de Núñez Feijóo.
   De aquí al domingo, aún pueden pasar muchas cosas en función de la evolución del coronavirus, pero es constitucionalmente muy discutible que se prive del sufragio a los confinados. Además esta comarca lucense siempre fue muy proclive a dar su voto a la derecha. Total, que de una forma u otra habrá elecciones en Galicia y como dice un refrán popular en la comunidad autónoma "es el día en que los gallegos deciden si quieren más médicos....o más curas".       
             DdA, XVI/4554           

miércoles, 8 de julio de 2020

JAVIER IGLESIAS Y SU EMPEÑO POR LA DIGNIDAD DE LA MEMORIA Y LA MEMORIA DE LA DIGNIDAD


Lazarillo

La Sala Primera del Tribunal Supremo ha confirmado la condena al eurodiputado del partido de extrema-derecha Vox, Hermann Tersch, por difamar al abuelo del vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España, Pablo Iglesias, al que llamó “criminal” en un artículo publicado en el diario ABC. La sentencia señala que Tersch deberá pagar a padre del líder de Podemos 12.000 euros y las costas del proceso al haber sido desestimados sus recursos contra la sentencia condenatoria de la Audiencia Provincial de Zamora. El artículo calificaba a Manuel Iglesias Ramírez como miliciano criminal y le imputaba el asesinato de dos personas. Como se recordará, en mayo pasado la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, llamó "terrorista", y además con reiteración, a Francisco Javier Iglesias Peláez, padre de Pablo Iglesias, al relacionarlo con el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), por lo que el señor Iglesias Peláez presentó la correspondiente demanda contra la marquesa nombrada. Al comentar lo que pretende la derecha con estas patrañas, Javier Iglesias ha recordado la versos de CernudaEllos, los vencedores, caínes sempiternos, de todo me arrancaron.... El de Javier, como el de quienes nos dedicamos a investigar en nuestra memoria democrática para hacer más vivo su curso de verdad, justicia y reparación, es en sus propias palabras un empeño por la dignidad de la memoria y por la memoria de la dignidad.

     DdA, XVI/4553     

EDIFICIOS CON MEMORIA EN GIJÓN: EL "GOBIERNÍN" Y EL ESTADO MAYOR REPUBLICANO


Fotos de Goti del Sol


Félix Población


No se caracteriza Gijón por haber sido una ciudad cicatera, olvidadiza o indiferente con su memoria democrática. Antes al contrario, hubo allí y hay -creo, salvo en el periodo de gobierno municipal de la derecha- la suficiente sensibilidad histórica como para acometer iniciativas recuperadoras de esa memoria, que tanta falta sigue haciendo, porque si somos la memoria que tenemos (Saramago), a los demócratas nos toca tener esa.

La sensibilidad por la historia republicana de aquella villa es la que me lleva a dedicarle este comentario a dos edificios cuya significación durante la Guerra de España en la región y en la propia ciudad es incuestionable. Los dos están, además, muy cerca el uno del otro, en pleno centro urbano. En la Plaza del Parchís -llamada durante mi niñez y primera mocedad del Generalísimo- estaba nada menos que la sede de la presidencia del Consejo Soberano de Asturias y León, un organismo independiente que pese a su efímera vigencia entre el 24 de agosto y el 20 de octubre de 1937, llegó a emitir su propia moneda, los llamados "belarminos", en alusión a Belarmino Tomás, presidente del también llamado Gobiernín. Muchos asturianos de las jóvenes generaciones -y también de otras- ignoran este hecho.

Se trata de un edificio de seis plantas, construido en hormigón armado en 1934 -el año de la huelga general revolucionaria en Asturias, reprimida brutalmente por el gobierno conservador republicano-, según proyecto de Manuel del Busto y su hijo Juan Manuel del Busto, dos de los arquitectos que han dejado en aquella región numerosos ejemplos de una  obra tan sobresaliente como la que puede ejemplificar en Avilés el teatro Palacio Valdés.

El 21 de octubre de 1937, fecha de la ocupación de Gijón por las tropas sublevadas y día muy señalado en la historia de la Guerra de España por haber sido el de la caída del Frente Norte, el fotógrafo Constantino Suárez -que luego sería detenido y encarcelado por las autoridades franquistas- dejó constancia de la imagen que ilustra este artículo ante la Casa Blanca. En la misma aparecen militares y civiles dialogando -en su mayoría varones-, en inequívoca actitud de espera en la Plaza del Parchís ante el inminente izado de la bandera roja y gualda. 

Hacerlo en ese lugar venía a ser una reafirmación de la victoria sobre quienes hasta hacía poco más de 24 horas representaban en esas dependencias la máxima autoridad gubernativa. Se supone que con tal motivo se entonarían también los himnos y canciones concernientes al régimen dictatorial, que muchos años después cantaríamos los alumnos del vecino instituto Jovellanos, alineados en el patio y los claustros del centro, presidida la ceremonia por los profesores de Formación del Espíritu Nacional (FEN) y el jefe de estudios don Félix, un sacerdote de mandíbula prieta y semblante ancho y riguroso que ocultaba sus ojos detrás de una gafas oscuras.

No puedo asegurar la autoría -a falta de fuente que la confirme- de la siguiente fotografía en la citada plaza, pero  podría ser del mismo Suárez, dado que corresponde al momento en que la bandera bicolor fue izada en una de las ventanas de la primera plana de la Casa Blanca, con un grupo más concurrido y apretado de personas que saluda la enseña con el brazo en alto, al modo que por entonces  era obligado en la Alemania nazi y la Italia fascista. 





En la antigua calle Blasco Ibáñez y actual de San Bernardo, a poco más de un centenar de metros tan solo de la Plaza del Parchís por donde correteábamos los bachilleres durante el recreo cuando había marea alta y no podíamos jugar al fútbol en el arenal de la playa de San Lorenzo, se mantiene en pie uno de los pocos edificios de dos plantas que permanecen en el centro de villa, muy cerca también del mar y de la Farmacia Escalera, en la esquina de enfrente, una de la más antiguas de Gijón. Hasta esta vieja botica, regentada por Aisling Buckley Prendes, tiene su impronta republicana pues fue fundada el año de la brevísima primera República (1873).

Según me cuenta Goti del Sol, diligente autor de las fotografías que abren este artículo, se prevé que alguna operación inmobiliaria pueda alterar la planta actual de la construcción a la que me refiero, cuya peculiaridad arquitectónica es notoria y suele llamar la atención de los visitantes, sin que por lo general se enteren de una parte muy poco conocida de su historia. En este edificio estuvo radicada la sede oficial del Estado Mayor del Ejército republicano de Asturias, muchos de cuyos miembros, como los del Gobiernín, ante la inminente ocupación de la ciudad por las tropas facciosas, habían huido días antes en todo tipo de barcos desde el puerto de El Musel ante el riesgo que corrían sus vidas. 



El Cervera, de Piñole, 1938

El hecho de que en ninguno de ambos edificios haya hasta la fecha consignación alguna que haga referencia al uso que tuvieron sus dependencias durante la guerra incivil, me hace creer que sería necesaria esa recordación como parte de la recuperación de la memoria republicana de la ciudad, a la espera de que pronto se pueda visitar el refugio antiaéreo de Cimadevilla, en el Puerto Deportivo, para que se conozca más de lo poco que se sabe de Gijón como una de las primeras ciudades -si no la primera- en la que la población civil sufrió bombardeos en una guerra, tan solo cuatro días después de iniciarse la de 1936. 

El pintor gijonés Nicanor Piñole (1878-1978), a quien tuve el gusto de conocer poco antes de su fallecimiento, dejó constancia de ello (1938), meses después de que el Guernica de Picasso fuera la obra que representó para el mundo esa barbarie y obtuvo por ello internacional resonancia. El título del cuadro de Piñole  (Cervera) alude al nombre del crucero sublevado que cañoneó la ciudad provocando el terror entre los habitantes durante meses, a lo que había que sumar los bombardeos de la Legión Cóndor nazi, de los que el fotógrafo Constantino Suárez dejó constancia. 

Esta pintura no está incluida en la exposición que se puede visitar en el excelente y recomendable Museo Nicanor Piñole. Me gustaría saber su paradero porque creo que se trata de una obra singular de este artista, al que llegué a ver pintar en mi niñez. A una larga vida en el olvido (Cien años de soledad, escribí con motivo de su muerte) le siguió un final de existencia en el que su obra fue muy valorada con afanes especulativos, para beneficio de quienes estaban en posesión de algunos de sus cuadros. Desconozco si el Cervera estará entre los que pertenecen a un propietario privado.


      DdA, XVI/4553