lunes, 13 de julio de 2026

RAJOY Y LO COMPATIBLE QUE SON LOS PENSAMIENTOS PODRIDOS CON EL BUEN ROLLO

Con la croniquilla futbolera de Rajoy recordó Tecé  que la fuerza del fascismo no está en el nazi capaz de patear a un inmigrante, sino en el tipo simpaticón que cuenta chistes racistas en la sobremesa recibiendo risas. Rajoy nos recuerda en su columna que la gran ventaja de los pensamientos podridos es su enorme compatibilidad con el buen rollo. Uno puede ir por ahí diciendo que no le gustan los gitanos, que las tías son unas histéricas y los mariquitas viciosos y que eso sólo le convierta en racista, machista u homófobo en los histéricos ojos de los amargados que pretenden darte una charla.


Gerado Tecé

La última actuación de Mariano Rajoy como cómico fue en una de esas quedadas organizadas por señores con chaqueta, corbata y suficientes apellidos como para jurar por el marquesado del abuelo que llegaron a CEO mediante sacrificio y esfuerzo. Empecé en un garaje, fue aparcando el Porsche cuando mi padre me dijo que se jubilaba. En una de esas reuniones en las que a darse la razón y comer bien se le llama foro, el expresidente nos hizo reír una vez más. Ahora no puedes separar el tapón de la botella de agua, decía, y yo me pongo perdido, qué necesidad hay de esto, un poco de sentido común, por favor, se quejaba de las medidas medioambientales europeas –con el voto a favor de su propio partido– y los presentes se meaban de la risa. No se puede ser más gracioso, es un crack, alababan en los corrillos a aquel tipo inhabilitado para abrir una botella girando un tapón de rosca, pero capaz de aplicar recortes salvajes contra los pobres, esa gente que si no se ríe es porque no acude a los foros suficientes.

Que Rajoy cae mejor que Greta Thumberg no es un secreto ni en una manifestación por el clima. Es humano. ¿Quién no se ríe más con el repetidor que con el empollón de la clase? ¿Quién prefiere quedar para unas cervezas con el amigo responsable que con el inconsciente? ¿Cómo no va a caer bien un Rajoy –no confundir con M.Rajoy– que, mientras negociaba presupuestos para asfixiar a los trabajadores, hacía pausas para ver jugar al Madrid? Quien pensó que, tras cada partido de la selección española, don Mariano podría escribir –o enviar por audio de whatsapp– una columna de opinión, es un genio. Como amante del fútbol y de la política no me pierdo una. Con Rajoy siempre se aprende. Que gana el que marca más goles, que son once contra once y eso suma veintidós. Que, al fin y al cabo, una portería está formada por tres palos y se trata de hacer pasar la pelota por ahí en medio. Sus análisis no ganarán un Pulitzer, pero un buen día podrían sacar del coma cerebral a una coliflor o una lechuga y verás el susto. 

Además de aprender, con Rajoy se recuerda. En su último análisis, quien dirigiera el gobierno de España durante siete años aseguró que en la selección de Francia no hay franceses y no sabemos cómo han reaccionado las lechugas, pero esto ha confundido a muchos humanos. Yo, que he visto durante este último mes marcar goles a los parisinos Mbappé y Dembélé, dar asistencias al llionés Barcolá o defender al normando Tchouamení, no entendía hasta que recordé. Recordé que los titulares de Francia son negros y que Rajoy es aquel gallego de familia acomodada que en su juventud, antes de ser presidente del gobierno o periodista deportivo, escribía que los hijos de buena estirpe siempre superan a los demás. Recordé que la fuerza del fascismo no está en el nazi capaz de patear a un inmigrante, sino en el tipo simpaticón que cuenta chistes racistas en la sobremesa recibiendo risas. Rajoy nos recuerda en su columna que la gran ventaja de los pensamientos podridos es su enorme compatibilidad con el buen rollo. Uno puede ir por ahí diciendo que no le gustan los gitanos, que las tías son unas histéricas y los mariquitas viciosos y que eso sólo le convierta en racista, machista u homófobo en los histéricos ojos de los amargados que pretenden darte una charla. Uno puede ser el presidente del gobierno que cobraba sobresueldos y animaba por SMS a corruptos mientras castigaba a los pobres para pagar la fiesta de los ricos y que esos mismos pobres te consideren un un tío majo, encantador, simpático. Rajoy no hace daño a nadie por decir que si eres negro no eres francés. Negar derechos por el color de la piel no lo convierte en un ultra o un racista, sino en el tío simpático de siempre, un moderado que habla de fútbol sin meterse con nadie. Pues verás como viene algún radical y llama facha al pobre Mariano.

UN ARTÍCULO DE RAJOY DE 1983 EN EL DIARIO FARO DE VIGO (PINCHAR EN EL TEXTO PARA LEERLO)


CTXT  DdA, XXII/6406

QUE EL BUEN FÚTBOL EN BUENA LID RESPONDA AL BOCHORNOSO RAJOY


Félix Población

No creo que Rajoy se disculpe por sus palabras claramente xenófobas respecto a la selección francesa de fútbol, publicadas en una de sus insustanciales crónicas en el diario El Debate. Su soberbia, además de su pensamiento retrógrado, se lo impide. Pero al menos debería saber la indignación que ha causado en la opinión pública francesa en vísperas del enfrentamiento deportivo entre las selecciones de España y Francia. El diario que se ha expresado más rotundamente ha sido Liberation. A lo escrito por Rajoy respecto a la victoria de España sobre Bélgica en los cuartos de final: "Me alegro doblemente. Por vencer a los diablos y a los rojos [diablos rojos se le llama a la selección belga], que no me gustan salvo la excepción que confirma la regla general, que es la camiseta de España", el diario francés considera que "el tono es verdaderamente absurdo, más propio de los desvaríos de un fascista borracho al final de una comida familiar que de las declaraciones de un antiguo líder político, Mariano Rajoy no duda en establecer un paralelismo sumamente dudoso entre la victoria de España contra Bélgica y la historia de su país". En cuanto a la referencia a la selección francesa, Liberation considera repugnante escribir que "tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses". El mencionado diario califica de ingenuas y superficiales las crónicas del expresidente, no sin olvidar que su gobierno "cayó en 2018 en medio de acusaciones de financiación ilegal de campaña, causaron conmoción". En cuanto a otras opiniones al respecto publicadas en Francia, he aquí el resumen que hace Liberation«Racismo repugnante», «odio»: el exabrupto de Rajoy ha indignado a la clase política francesa. «Comentarios inaceptables», reaccionó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en BFM. «La selección francesa está compuesta enteramente por franceses. Francia no es una nación étnica; no tiene color de piel ni religión. Es una nación política unida en torno al lema republicano. Para disgusto de la derecha racista », replicó Olivier Faure en X. «Con cada victoria de Les Bleus, resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas. No son “lapsus”. Es un odio metódico y normalizado hacia Francia y lo que representa », tronó la ministra de Territorios de Ultramar, Naïma Moutchou (Horizontes), pidiendo a la Federación Francesa de Fútbol que inicie acciones legalesLa portavoz del gobierno, Maud Bregeon, también reaccionó a sus declaraciones el lunes por la mañana en RTL. "Estas declaraciones son despreciables y demuestran una profunda ignorancia de la historia de Francia, de lo que es Francia y del orgullo que los franceses sienten por su selección nacional , dijo. Ahora lo que toca es que ambas selecciones, la de Francia y la de España, disputen un partido con la máxima deportividad y al máximo de las magníficas cualidades de todos y cada uno de sus futbolistas. Será la mejor forma de responder a quien de modo tan bochornoso se ha expresado públicamente y que posiblemente no va a tener la dignidad de disculparse por lo escrito*.

*Nadie hasta ahora en el Partido Popular ha desautorizado las palabras de Rajoy, que sí recriminó con contundencia el Presidente del Gobierno, antes de su presencia en París. Tampoco cabe esperarlo.

Léase@también: Los franceses no son negros, por David Torres.

DdA, XXII/6406

EL OBISPO ARGÜELLO SE MANIFIESTA EN PRO DE "EL QUE PUEDA HACER, QUE HAGA"



Hace bien el firmante en tener una gran preocupación por el contenido de las homilías semanales del prelado Argüello, dado el sesgo ideológico que transmite en sus manifestaciones públicas, que coinciden plenamente con el ideario de la derecha común y de la extrema. La más rancia y cruel institución de la historia trabaja por conseguir votos de los pobres para los ricos, desde los púlpitos, todos los domingos, contribuyendo a la célebre frase de “el que pueda hacer, que haga”. Ahora el ejemplo del presidente de la Conferencia Episcopal les ha dado vía libre para "extremar" sus prédicas.

Manuel Iglesias

Señor Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal de la iglesia católica, apostólica y romana de España, me permito recordarle un par de cosas o tres o cuatro:
Gracias a los acuerdos con la Santa Sede, al inicio de la transición, que supusieron la renovación del Concordato firmado en pleno franquismo, la Iglesia católica sigue gozando de unos privilegios, ventajas y prerrogativas en todos los órdenes de la vida de este laico país. Una situación, a todas luces, incompatible con un estado moderno. Este hecho requeriría un poquito de prudencia y humildad por su parte.
La organización Europa Laica estima que la Iglesia católica recibe cerca de 12.000 millones de euros anuales de financiación pública, dinero que, evidentemente, el Estado detrae de otros fines. Ingresos de dinero público sin control ni transparencia, que, incluso, han levantado sospechas en la Unión Europea.
Una de las mayores partidas que reciben es en el campo de la Educación, donde el poder de la jerarquía eclesiástica se hace más evidente, ganando terreno a la cada vez más maltratada enseñanza pública. El Gobierno de coalición no cuestiona ya los centros concertados, desde donde divulgan sus dogmas e ideología con fondos públicos (5.400 millones, según Europa Laica). En este ámbito se da una situación curiosa, y como poco irregular, como es que el Estado paga al profesorado de la asignatura de Religión Católica, de oferta obligatoria, también en los centros públicos, pero es la jerarquía episcopal quien lo elige. En el resto de áreas, es una oposición la que determina la idoneidad del docente.
Además de los “cepillos”, evidentemente libres de impuestos, que se recogen en cada una de las misas que diariamente se celebran en España y otras exenciones fiscales (IBI, IVA…), la Iglesia católica recibe, según la fuente citada, alrededor de 2.900 millones de euros, para desarrollar fines sociales y asistenciales. Podrán faltar médicos en los hospitales, pero no un cura.
Desde el fin de la Guerra Civil - considerada por la Iglesia Católica como Cruzada Anticomunista- han registrado a su nombre –inmatriculado- más de 100.000 propiedades de todo tipo. Diferentes partidos y organizaciones tratan de exigir la nulidad de estas operaciones al considerar que son bienes que corresponden al Dominio Público. Algo que, salvo raras excepciones, es más difícil que cantar ópera.
Por otra parte, el mantenimiento del patrimonio artístico (iglesias, catedrales, monasterios, etc.) también corre a cargo del Estado (600 millones), aunque es la Iglesia la que hace “caja “con la visita, a un precio que muchos aficionados no pueden pagar, conformándose con contemplar el monumento por fuera. No descarto que la Iglesia esté estudiando como cobrar la visita exterior de esos edificios. Si no, al tiempo.
En otro orden de cosas, también conviene recordar, que la Conferencia Episcopal española es propietaria, entre otras empresas y medios digitales, de la cadena COPE o de 13 TV, desde donde difunde su ideario sectario, influyendo en la opinión pública con ideas claramente derechistas y ultras, muy alejadas de los preceptos cristianos. Hasta el Papa anda preocupao.
En el ámbito judicial es destacable la opacidad de la Iglesia española con los miles de casos de pederastia, de los que la inmensa mayoría o han prescrito o cuando se ha descubierto a alguna oveja descarriada, se la ha cambiado de parroquia y aquí paz y después gloria. No creo que la frase “dejad que los niños se acerquen a mí”, atribuida a vuestro señor Jesucristo, sea de la que se han hecho eco los miles de curas y frailes, sospechosos de infames agresiones a menores. Los abusos y violaciones cometidos por su tropa sobre niñas y niños, a lo largo de los años, NO SON PECADOS, SON DELITOS, por los que deben de pagar sus miembros ante la Justicia. (Esto último es un vano deseo ya que si el clero anda como está, la justicia no pondrá carne en el asador ya que son, mayoritariamente de los suyos).
Por último, tengo una gran preocupación por el contenido de sus homilías semanales, dado el sesgo ideológico que transmiten en sus manifestaciones públicas, que coinciden plenamente con el ideario de la derecha común y de la ultra. La más rancia y cruel institución de la historia trabaja por conseguir votos de los pobres para los ricos, desde los púlpitos, todos los domingos, contribuyendo a la célebre frase de “el que pueda hacer, que haga”.
P.D.: El Nazional-catolicismo sigue entre nosotros, 90 años después de la gloriosa cruzada anti-comunista.
“Dios nos ampare”.
Manolo iglesias de Valladolid, de toda la vida.

DdA, XXII/6406

domingo, 12 de julio de 2026

DE AQUELLOS RAJOYS, ESTOS AYUSOS, MAZONES Y FEIJÓOES


Por si lo ignora, debería reparar el gobierno francés, algunos de cuyos ministros reclaman estudiar posible acciones legales ante las palabras racistas de Rajoy en una de sus supuestas crónicas deportivas sobre el Mundial de Fútbol acerca de una selección francesa sin franceses, que este de la foto es quien así se ha expresado y llegó a presidente del Gobierno de este país. Yo, que Esteban Erles, también hubiese incluido "aquellos Aznares o aquellos Fragas", que fue donde empezó todo.

Patricia Esteban Erles

Rajoy nunca me hizo ni puta gracia. Me repugnaba profundamente su sociopatía y la de quienes lo secundaron en la etapa de su aciago gobierno, que aún recuerdo espeluznada. Que nadie olvide lo de la paga sustraída a funcionarios, ni el tirón institucional al subsidio del paro, que se jodan, porque fue robo a mano armada de derechos legítimos, ni mucho menos los recortes en ayuda a la dependencia y el encogimiento de hombros olímpico con el que esta tropa trató los desahucios masivos y los muchos suicidios derivados de la desesperación de tantos ciudadanos. Que nadie deje de reflexionar sobre si aquel rescate bancario y ese tratar a la población como a débiles mentales a quienes se despojaba de lo fundamental mientras se les culpabilizaba de haber respirado por encima de sus posibilidades no fue la primera piedra de una edificación pepera inmune a la humanidad que ha albergado el infame tratamiento a los ancianos en residencias de Madrid o a las víctimas de la Dana valenciana.
Rajoy y su panda dieron muchas clases gratis a sus discípulos, siempre gente torpe y malvada, grosera, clasista, escasamente preparada, negada para el diálogo, alérgica a la brillantez, la decencia y la autocrítica. De aquellos rajoys, estos ayusos, mazones, feijóoes. Ellos les abrieron camino y normalizaron el trato vejatorio a los frágiles, porque el liberalismo no puede explotarlos y dejan de ser interesantes como clientes o simple mano de obra.
No, nunca me hizo gracia y solo le aplaudí la maravillosa tarde en que realizó una desaparición estelar, metamorfoseándose, por pura cobardía, en bolso de Loewe. No me divierte verlo andar como si tuviera caca y no fuera a llegar a tiempo al excusado, ni oírlo hablar como si mascara una sopa de ajos densa a cada palabra. Me indignaban sus anacolutos, los sinsentidos que soltaba por esa boca sin respeto alguno al cargo que ostentaba y el subsiguiente sueldo que percibía.
Que ahora se permita una perla como la del comentario a los futbolistas franceses, cuando en la rojísima selección se le debe tanto a un muchacho de origen guineano y marroquí, deja bien claro su credo ideológico: el español compra patadas goleadoras africanas pero sigue presumiendo de que su orina comparte el ADN de la de Alfonso X.
Qué bochorno de tipo, qué contrafacto de líder político, qué consuelo ver y escuchar a Perro Sánchez y cuánto le agradezco el Bolsogate.

DdA, XXII/6405


JUALIAN ASSANGE: QUIEN BORRA EL PASADO, ROBA EL FUTURO



En este fragmento demoledor, Assange desnuda la fragilidad de nuestra historia bajo el control de unos pocos servidores:

“Los archivos digitales les permiten borrar la historia con un solo clic. Un día: “Página no encontrada.” Al día siguiente: “Eso nunca existió.” Ellos controlan tus recuerdos.”

Cuando la información se centraliza en manos privadas y bajo legislación de copyright que impide su réplica, desaparece para siempre. No hay rastros, no hay “tijeras” visibles. Solo el vacío. Orwell no era un profeta de ficción: quien controla el presente controla el pasado, y quien controla los servidores controla nuestra percepción de quiénes somos… y las leyes que aceptamos.

Esto no es paranoia. Es la mecánica del poder en la era imperial digital. Lo digo con claridad: la memoria encarnada, la que se transmite de cuerpo a cuerpo, de libro a mano, de voz a oído, resiste mejor. Los libros de papel, las bibliotecas populares, los archivos físicos y la tradición oral son actos de soberanía contra el olvido impuesto.

Conserva los libros. Comparte copias. No confíes ciegamente en la nube.
La resistencia también pasa por defender la memoria histórica frente al borrado selectivo que sirve a imperios y élites. Porque quien borra el pasado roba el futuro.
Del muro de Cristina Runas dos Lunas

DdA, XXII/6405

TODO SUGIERE QUE VOLVERÁ LA MANO DE DIOS AL PRÓXIMO ARGENTINA-INGLATERRA

Breel Embolo
Todos lo sentimos... Nació en Camerún. Creció en Suiza. Le dieron un pasaporte, una oportunidad y una camiseta roja.
Hoy era SU noche. Su primer cuarto de final en un Mundial. Con 29 años. Con todo un país atrás. Y en una jugada que ni el VAR revisó bien... se acabó.
Roja directa. Pinheiro ni dudó (antes Messi le había dicho al árbitro que le hablara con respeto). Embolo ni protestó. Solo se tapó la cara.
Caminó hacia el túnel como si le hubieran quitado algo que nunca va a recuperar. El oficial de FIFA le puso la mano en la espalda. Él no levantó la cabeza.
Arriba, los suizos se agarraban la cabeza. Abajo, sus compañeros seguían peleando con uno menos. Pero todos sabían que sin él... se terminó.
¿Era roja? Tu decides. Pero esa cara no miente. Ese llanto no se actúa.
A veces el futbol te da todo. Y a veces te lo quita en un segundo.
¿Crees que fue justa la expulsión? (De las redes).

Félix Población

Cuentan quienes vieron el partido de cuartos de final disputado ayer entre las selecciones de Argentina y Suiza que en los momentos en que fue expulsado del campo el futbolista suizo Breel Embolo, sin duda uno de los mejores del equipo, lo previsible era que su selección tuviera más posibilidades de vencer que la de su adversario. El empate, por lo tanto, podría resolverse finalmente a favor de la selección suiza por el juego desarrollado. Pero a Breel Embolo se le aplicó lo que en una de las últimas variantes del reglamento se llama confusión de identidad, una norma que consiste en que el VAR rectifique una amonestación cuando el árbitro comete un error al mostrar una tarjeta al futbolista equivocado. La tarjeta amarilla se había mostrado en este caso a Paredes, jugador argentino, pero afectó finalmente a Embolo por haber simulado supuestamente la falta que en principio mereció la sanción a Paredes. Se da la circunstancia de que es raro recibir una tarjeta amarilla por simulación en la zona del campo en la que se encontraba el futbolista suizo, algo que generalmente se da dentro del área adversaria para que el árbitro señale penalti. La decisión, en este caso, penalizaba aún más a la selección suiza dado que Breel Embolo, el mejor de su selección en los partidos disputados hasta hora, tenía ya una tarjeta amarilla, el partido daba paso a unas semifinales mundialistas, se podía resolver en una prórroga y la segunda sanción supuso la expulsión del futbolista suizo. No sabemos qué ocurrirá en la ronda semifinal con Inglaterra, pero desde que se le perdonó una roja a Messi frente a Argelia, pasando por el robo perpetrado contra la selección de Egipto y ahora esto con la selección suiza, corremos el riesgo de ver a la selección argentina pasar a la final con una segunda edición de La mano de Dios, aquel gol con el puño que Maradona marcó con la albiceleste a Inglaterra en 1986 en unos cuartos de final del Mundial de México. Seguro que Trump, Milei y Netanyahu, con el permiso de Infantino, darían por acertada esta segunda edición de la conocida añagaza -más celebrada que censurada- que pondría a Messi y a sus muchachos en otra final mundialista sin haberlo merecido, como hace cuarenta años*.


La mano de Infantino

*Por cierto, también es de censurar lo mucho que pasan por alto los telediarios de TVE estas incidencias favorables a la selección argentina. Lo resuelven calificando de polémicas esas incidencias, tal como se sigue calificando el gol de La mano de Dios. La de ahora se podría llamar La mano de Infantino.

DdA, XXII/6405 

sábado, 11 de julio de 2026

LA PATRONAL Y EL PARTIDO POPULAR DESHUMANIZAN A LA CLASE TRABAJADORA

 La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.


EDITORIAL

El aumento de las bajas por enfermedad en nuestro país es un asunto que afecta tanto a los trabajadores como a las empresas, a las finanzas públicas y a nuestra forma de entender la salud en el trabajo. Al tratarse de un asunto de tal importancia, que requiere un análisis serio, resulta desolador que una parte de la derecha y de la patronal española prefiera los atajos políticos y la polémica, a solo unos meses de las próximas elecciones generales.

Las cifras son indiscutibles. Las bajas laborales aumentan en Occidente desde hace algunos años, tanto en España como en Alemania, Francia o los países nórdicos. Los factores que originan esta evolución son bien conocidos: la población activa envejece, las enfermedades crónicas ganan terreno, los trastornos relacionados con la ansiedad, el estrés o el agotamiento se producen y diagnostican hoy con más facilidad que antes, y la sanidad pública, cada vez más precaria, no tiene medios ni tiempo para tratar, atender y curar a los trabajadores que lo necesitan.

En un contexto como este, cuesta imaginar que algunos de esos factores no influya en el número de bajas prescritas. Son la consecuencia del turbocapitalismo, también conocido como capitalismo sádico. La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.

Al asimilar la baja por enfermedad a una forma de “absentismo de conveniencia”, el PP y la patronal dan la sensación de querer convertir una cuestión de salud pública en un objeto más para aumentar la crispación y la polarización política. Se trata de una estrategia de la que, en el estado actual, no se puede saber si será eficaz o no en el terreno electoral, pero que en cualquier caso no resiste el examen de los hechos. Estos demuestran que el aumento de las bajas laborales es un fenómeno observado en la mayoría de las economías europeas. Francia, por ejemplo, vive hoy un debate muy similar, donde el incremento de las bajas se atribuye a menudo a unos abusos que los datos empíricos apenas logran respaldar, según los estudios disponibles.

Sea como sea, este enfoque sesgado y malintencionado no está exento de peligros y esconde una proposición indecente: recortar derechos y aumentar el miedo y el creciente malestar de los ciudadanos. Afirmar que el problema radica ante todo en el comportamiento de los trabajadores, y definirlos como abusadores y privilegiados, es una forma de deshumanizar a la clase trabajadora en su conjunto, olvidando que uno no elige ponerse enfermo, y que una pérdida drástica de ingresos afecta siempre, en primer lugar, a los trabajadores más modestos.

La solución que proponen los líderes de la derecha y la empresa consiste en reducir las indemnizaciones por enfermedad o en dificultar las bajas. Por supuesto, esto no hará desaparecer las bajas por enfermedad, sino que aumentará el riesgo de fomentar el presentismo a cualquier precio –incluso al de propagar enfermedades en el lugar de trabajo– y retrasará unos cuidados que, de abordarse demasiado tarde, resultarán más dolorosos para los trabajadores y más dificultosos y costosos para las finanzas públicas.

CTXT  DdA, XXII/6404

ESTAS IMÁGENES SON LO MÁS FESTEJABLE DE "LA ROJA"

 


Lazarillo

Comentado desde la perspectiva de alguien que sabe de fútbol lo justo, este Lazarillo cree que lo de ayer de la La Roja fue meritorio, sin duda, porque el adversario era el mejor de los que tuvo en frente hasta ahora la selección española en este Mundial. Sin embargo, creo que el seleccionador belga se equivocó con su planteamiento, como si no queriendo descuidar la defensa ante un adversario superior, su equipo jugara buena parte del partido dejándose dominar sin apenas inquietar al portero español. Sólo después del primer gol de La Roja reaccionaron los belgas y fue entonces cuando apenas once minutos después empataron el encuentro, dando a suponer por lo jugado hasta el final de la primera parte que la segunda iba a discurrir con una disputa más igualada. No fue así. La selección española volvió a dominar, tornando sus adversarios a no causar mayores preocupaciones a la defensa rival. Así que cuando llegó el segundo gol de España, casi al final del partido, la reacción belga fue demasiado tardía y pudimos ver, al término de los 95 minutos, a Lamine Yamal disfrutar otra vez con el alborozo de su hermano en la grada, tal como reflejan las imágenes. Personalmente me parece algo que hace aún mucho más festejable la victoria de la selección española y su paso a la siguiente ronda (semifinales frente a Francia). Lo es por el país que esas imágenes representan, aunque algunos no lo quieren. 

DdA, XXII/6404

CUBARSÍ Y FEIJÓO


No atinaste todavía -escribe Miranda con relación a Feijóo- a decir algo laudatorio a esta selección española, multicultural, plurinacional, joven y moderna, que ya está en semifinales y a la que sólo se acercan de forma natural Javier Bardem y Penélope Cruz, que representan, de las dos Españas que hay, la contraria a lo que pueda representar su señoría. De la OTAN hablamos otro día, porque hoy queríamos hablar de gente extraordinaria, pero normal (como Pau Cubarsí) y de otra gente, ejem, no tan normal, como el mentado dizque presidentequenoloesporquenoquiere.

Celso Miranda

Hay un Mundial de las grandes estrellas (no cito para no dar más bombo innecesario) y otro de enormes jugadores de oficio: de segunda línea o, incluso, defensas. Como este guaje de 19 años, Pau Cubarsí, que, ayer, sí, cometió su primer fallo en una marca y costó el primer gol a España pero que, con justicia poética, se redimió chutando a puerta para que el portero belga fallara y Mikel Merino se cubriera de gloria elevando la productividad gol/minuto. La productividad es lo que quiere aumentar el inútil de Feijóo, que no atina ni para hacer el mal. ¿Los trabajadores enfermos, de cáncer o de cualquier otra enfermedad, una lesión de menisco para un futbolista, deberían dejar de cobrar su sueldo, única vía de ingresos en la mayor parte de los casos? ¿Deberían esos trabajadores dejar de pagar, por ejemplo, el alquiler, o la hipoteca, si caen enfermos y no cobran sus sueldos insuficientes? ¿Deberían de dejar de dar de comer a sus hijos/as menores no emancipados? Ay, Feijóo, Feijóo, te sacan de la lancha con tus amigos del narco y te despistas rápidamente. Ya se desmarca hasta Abascal de ti, hombre. Recuerda que te tienen que votar esos mismos trabajadores a los que desprecias para llegar a Presidente, aunque no lo eres porque no quieres. Sólo te sigue Ayuso, pero porque lo suyo es llevar la contraria. No atinaste todavía a decir algo laudatorio a esta selección española, multicultural, plurinacional, joven y moderna, que ya está en semifinales y a la que sólo se acercan de forma natural Javier Bardem y Penélope Cruz, que representan, de las dos Españas que hay, la contraria a lo que pueda representar su señoría. De la OTAN hablamos otro día, porque hoy queríamos hablar de gente extraordinaria, pero normal (como Pau Cubarsí) y de otra gente, ejem, no tan normal, como el mentado dizque presidentequenoloesporquenoquiere.

DdA, XXII/6404

viernes, 10 de julio de 2026

UN RASTRO AMBULANTE LIDERADO POR EL MAYOR MERCACHIFLE DEL PLANETA

No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso.


Marian Fz Okariz

Asistimos estos días a un espectáculo que sería cómico si no fuera porque quienes lo protagonizan tienen el control de armas nucleares y de la economía mundial .
La cumbre de la OTAN en Ankara no ha sido un encuentro diplomático serio, sino un rastro ambulante liderado por el mayor mercachifle del planeta. Donald Trump
Este señor funciona a golpe de extorsión y espectáculo televisivo. Primero llega insultando a España, tachando de socio pésimo y amenazando con destrozar el comercio y prohibir las visitas porque no se le ríe las gracias militares con Irán.
Desata el pánico, tensa la cuerda y, pocas horas después, da un volantazo de 180 grados para anunciar con una sonrisa que España se ha redimido porque ha pasado por caja. ¿Y cuál es la explicación que se nos da a los ciudadanos?
Que en los pasillos se sentaron a hablar amigablemente de golf y del Mundial de Fútbol. Es insultante para la inteligencia colectiva que los presupuestos públicos y la seguridad nacional se traten como cromos de patio de colegio. 
España se ha tenido que volcar por completo, comprometiendo más dinero y enviando a soldados a Finlandia para calmar el berrinche de un señor de 80 años que, en la misma rueda de prensa, es capaz de confundir a Zelenski con Putin e inventarse una República Islámica de Japón tras un ataque de misiles .
Mientras los líderes europeos le bailan el agua y un primer ministro acude en zapatillas de deporte rompiendo el protocolo, la ciudadanía se queda a oscuras, sin saber qué se ha firmado exactamente a sus espaldas.

No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso. Una ciudadana estupefacta y atenta a las locuras de este MERCACHIFLE .

DdA, XXII/6403