Refaat Alathamna
Diario del Aire
lunes, 3 de agosto de 2026
LA COMPASIÓN ES A VECES LA FUERZA MÁS GRANDE
NUEVA MARCHA VERDE, CELEBRADA COMO UN FRACASO PERSONAL DE PEDRO SÁNCHEZ
Esta “invasión” fake, extraña, de ida y vuelta –el 95% de las personas que entraron en Ceuta han regresado ya a Marruecos por su propio pie–, es una nueva Marcha Verde organizada por Rabat. Y ha sido celebrada como un fracaso personal de Pedro Sánchez por las derechas y las ultraderechas estatales y foráneas. El episodio solo se puede leer como una advertencia/castigo de Marruecos y de sus poderosos socios contra las posiciones del Gobierno español sobre temas diversos pero muy relacionados entre sí: la regularización, la denuncia del genocidio de Israel en Gaza, la resistencia a cumplir con las peticiones desorbitadas de inversión de la OTAN, y la negativa a ceder el uso de las bases de Rota y Morón a Estados Unidos para operaciones militares contra Irán.
EDITORIAL
Hay imágenes que trascienden el impacto inmediato de la actualidad. Miles de cuerpos agotados, tendidos sobre el césped de los parques de Ceuta, y familias enteras cruzando a nado el espigón, mientras otros se lanzan al mar con un flotador improvisado. Y, al mismo tiempo, la noticia más trágica: al menos 57 personas han perdido la vida intentando alcanzar territorio español. Detrás de estas cifras hay un fracaso; pero también hay un chantaje, una agresión que parece haber sido pactada, fomentada o coordinada al más alto nivel internacional. Además de una responsabilidad política que no puede despacharse con consignas: Marruecos ha usado a miles de civiles, muchos de ellos menores de edad, como arma para tratar de desestabilizar al Gobierno de España.
Las últimas veinticuatro horas han puesto al Estado español, obligado a movilizar el Ejército, ante una de las crisis internacionales más graves de los últimos años. La presión sobre Ceuta y Melilla ha sobrepasado hace tiempo la capacidad de acogida de ambas ciudades. Esto ha forzado a España a desplegar recursos de emergencia en un escenario que cambia casi cada minuto. Se puede discutir, criticar o mejorar la respuesta. Sin embargo, esta vez el foco hay que ponerlo en otro lugar, porque las causas son diferentes.
No estamos ante un aumento súbito de la presión migratoria sino ante un mensaje que los actuales dueños del mundo emiten contra el insumiso Gobierno español. El rey de Marruecos ha movilizado, en el día del 27º aniversario de su llegada al trono, a cerca de 50.000 personas, según cálculos oficiales españoles, muchas de ellas transportadas y escoltadas en camiones por la Gendarmería nacional, y las ha lanzado contra la frontera de Ceuta. Y, en cuestión de horas, el Gobierno de Estados Unidos, el de Israel, el de Italia y luego el Partido Popular europeo y las extremas derechas locales –es decir los grandes adversarios del actual Ejecutivo español– han manipulado el hecho, achacándolo al efecto llamada provocado por la regularización de inmigrantes que el Gobierno Sánchez aprobó hace unos meses.
Hay algunos factores geopolíticos que ayudan a entender lo sucedido. El 20 de julio, Pedro Sánchez viajó a Argel para certificar el deshielo con Argelia y el aumento de las importaciones de gas. Ocho días después, la presión sobre el Tarajal se disparó. A ello se suma un elemento jurídico nuevo: una sentencia del Tribunal Supremo conocida el 8 de julio impide aplicar el rechazo en la frontera a quienes son interceptados en el mar mientras intentan llegar a nado: su caso debe tramitarse por el procedimiento ordinario de devolución, con resolución individual. El retorno sigue siendo posible, aunque ya no sea automático. Quien organice o simplemente tolere una salida masiva lo sabe.
Esta “invasión” fake, extraña, de ida y vuelta –el 95% de las personas que entraron en Ceuta han regresado ya a Marruecos por su propio pie–, es una nueva Marcha Verde organizada por Rabat. Y ha sido celebrada como un fracaso personal de Pedro Sánchez por las derechas y las ultraderechas estatales y foráneas. El episodio solo se puede leer como una advertencia/castigo de Marruecos y de sus poderosos socios contra las posiciones del Gobierno español sobre temas diversos pero muy relacionados entre sí: la regularización, la denuncia del genocidio de Israel en Gaza, la resistencia a cumplir con las peticiones desorbitadas de inversión de la OTAN, y la negativa a ceder el uso de las bases de Rota y Morón a Estados Unidos para operaciones militares contra Irán.
La alianza entre EEUU, Israel y Marruecos, flamante miembro de la Junta de Paz de Gaza y firmante de los Acuerdos de Abraham, late con fuerza en el fondo del asunto. En abril pasado, un informe de un comité del Congreso de EEUU recordó que las ciudades de Ceuta y Melilla “están situadas en territorio marroquí y siguen siendo una reivindicación vigente de Rabat”. El informe apoyó también “los esfuerzos del secretario de Estado, Marco Rubio, para alentar un compromiso diplomático entre Marruecos y España sobre el futuro estatus de Ceuta y Melilla”.
El párrafo lo introdujo Mario Díaz-Balart, uno de los congresistas más próximos a Rubio. Analistas como Michael Rubin llevan meses reclamando a Trump el reconocimiento formal de las dos ciudades como territorio ocupado, y han vuelto a hacerlo esta misma semana, aprovechando las imágenes del espigón. Ayer mismo, Trump volvió a referirse al “gobierno de extrema izquierda español”. Al cabo, la National Security Strategy ya hablaba de intervenciones como esta dentro de la UE, con el objetivo de reforzar la extrema derecha “para ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual” de supuesta “aniquilación civilizacional”. De hecho, la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Anna Kelly, ha advertido a España de que debería cambiar de rumbo “o arriesgarse a su propia desaparición”.
Tel Aviv tampoco se esconde. Hoy mismo, Danny Danon, embajador israelí ante la ONU, ha mentido al afirmar que “España ha declarado el estado de emergencia en Ceuta tras la crisis provocada por su política de inmigración”. Para añadir: “Quizás, antes de que continúe dándonos lecciones, sea hora de que explique al mundo por qué aún mantiene enclaves coloniales en África”.
Mientras tanto, el debate interno vuelve a endurecerse. La oposición de PP y Vox reclama reformas legales, medidas excepcionales y comparecencias parlamentarias. Puro teatro a la búsqueda de votos emocionales. El patriotismo de las derechas españolas europeas es un esperpento. Muy probablemente, más pronto que tarde, España tendrá que dialogar con el dictador marroquí y con sus socios prioritarios sobre el futuro de Ceuta, Melilla y el Estrecho de Gibraltar. Que la integridad territorial española empiece a aparecer como materia opinable no es una casualidad incómoda solo para Madrid: es sobre todo una oportunidad para EEUU, Israel y Marruecos.
Pero no debemos olvidar que mucha gente espera poder migrar de países como Marruecos, y que lo hace cuando puede, antes o después. Y por supuesto ese proyecto vital es totalmente legítimo y respetable. Este nuevo marco de guerra híbrida que moviliza y usa civiles como método de presión o chantaje puede servir para justificar una represión todavía más brutal en Europa, pero es inaceptable que actores externos e internos conviertan esa dramática situación en una farsa para dar lecciones sobre soberanía y políticas migratorias.
CTXT DdA, XXII/6426
RABAT ES RESPONSABLE ESTA VEZ DE SUS CIUDADANOS MUERTOS*
Con Rajoy y Fernández Díez se les recibió de otro modo en 2014: 15 muertos
Félix Población
Al paso que va el aumento en el número de víctimas mortales, bien pudiera ser que en breve se alcanzara la cifra de un centenar. Imaginen la que se hubiera armado si, como dice Feijóo, el Gobierno hubiese pretendido frenar la avalancha de 50.000 jóvenes marroquíes cruzando con la tolerancia de las autoridades de Rabat el paso fronterizo de El Tarajal. ¿Cómo habría frenado la masiva avalancha un ejecutivo del Partido Popular+Vox?
Leemos hoy que los servicios de inteligencia de España han sacado por conclusión que Rabat permitió esa entrada multitudinaria de ciudadanos de su país, pero no la planteó. Sí tuvo conocimiento Marruecos del bulo que impulsó en las redes sociales la organización de la invasión -leemos también-, por lo que cabe interpretar que el día de la Fiesta del Trono la actitud permisiva se la podría calificar de estimulante, sin que oficialmente se pueda decir que promoviera la gran oleada.
Pero como esta es la segunda vez que ocurre, después de aquella otra invasión que no pasó de las 8.000 personas, y como el reino alauita tiene casi patentado este tipo de estrategia después de lo bien que le salió la Marcha Verde en 1975, pienso que aunque Rabat reconozca sólo once muertes en su territorio ahora, es al reino alauita al que cabe responsabilizar de la muerte de todas las demás.
Quienes están en la morgue improvisada de Ceuta, jóvenes en su mayoría, fueron víctimas de una permisividad por parte de las autoridades marroquíes que les hizo encontrar la muerte cuando buscaban la vida más allá de las miserias de su país. La oposición reprocha a Pedro Sánchez no haber hecho nada para impedir tan masiva avalancha, precedida de la visita que el Presidente del Gobierno hizo a Argel, al objeto de superar la crisis por el giro histórico a favor de Marruecos sobre el Sáhara.
¿Cómo hubiese evitado la avalancha un ejecutivo del PP+Vox? El 6 de febrero de 2014, sin Vox en el gobierno, ocurrió la llamada Tragedia del Tarajal. Bajó las órdenes del ministro de Interior Jorge Fernández Díez, 56 agentes de la Guardia Civil utilizaron 145 balas de goma y lanzaron cinco botes de humo contra casi 300 personas subsaharianas con el resultado de 15 víctimas mortales entre los migrantes. Fueron 16 los agentes juzgados e imputados por delitos de homicidio imprudente y lesiones. La imagen de la Guardia Civil estos días fue otra y la celebramos.
DdA, XXII/6226
domingo, 2 de agosto de 2026
VAN 72 MUERTOS Y LA CULPA ES DE SÁNCHEZ Y LOS ECOLOGISTAS, CLARO
David Pablo Montesinos
LAS BUFONADAS DE MELONI Y OTROS DIRIGENTES EUROPEOS
Los cientos de miles de migrantes que sólo vio Trump en Ceuta para reafirmarse en su política racista y xenófoba, deberían avergonzar a Meloni y a algunos dirigentes europeos, prestos a ser bufones del inquilino de la Casa Blanca. Quien termina haciendo este papel, nos dice el firmante, termina descubriendo que la obediencia nunca garantiza el respeto, tal como acostumbra Trump despreciando cada poco a Europa. No debería Meloni haber olvidado Lampedusa, 2023.
José Sarria
LOS MUERTOS DE EL TARAJAL
Ana Cardo
El balance de fallecidos, según la Delegación del Gobierno en Ceuta, después de la oleada de personas que accedió desde Marruecos a la ciudad a través del paso fronterizo de El Tarajal, se cifra en 72. Pareciera, una vez comprobado que esta tragedia no se ha resaltado desde el primer momento con el énfasis requerido, que la incuestionable gravedad del hecho invasivo y la magnitud del número de migrantes (en torno a 50.000) que vulneró la territorialidad española con el permiso de las autoridades marroquíes, ha dejado en segundo término el alto número de víctimas mortales. Puede que en esto haya tenido su influencia el hecho de que los muertos no son europeos, ni estadounidense, ni israelíes. Desconozco el tratamiento que se le ha dado a esta auténtica tragedia en los medios de información de Marruecos, en los que ni se aludirá a la tolerancia de sus autoridades, ni se investigará respecto a qué motivó una tan repentina como multitudinaria invasión, pero la fotografía de esta joven futbolista de un club de Tánger, el Marocco Athletic, debería hacernos recapacitar. Como ella habrán perdido la vida otros muchos jóvenes que buscaban un horizonte más alentador que el que se les ofrece en el reino alauita. Lo mismo buscaba esa pareja que cruzó la frontera de la mano y que esperamos haya tenido mejor suerte que la futbolista Faten Ben Omar El Azizi, cuyo sueño -quizá con el balón-, se quedó ahogado en el mar*.
*Es de celebrar la dignidad del cívico comportamiento de la ciudadanía de Ceuta, rechazando desde el primer momento la presencia en la ciudad de grupúsculos de extrema derecha con el odio por bandera. También, el trabajo de la Guardia Civil, como refleja esta imagen.
DdA, XXII/6425
sábado, 1 de agosto de 2026
CUANDO HUBO GENOCIDIO Y LOS PERIODISTAS HABLARON DE BELÉN
Los soldados israelíes han orinado en las cunas, han defecado en las ollas, han quemado los libros, han destrozado las fotos de boda que colgaban de la pared de la casa de los recién casados, se han hecho selfies contoneándose con la ropa interior de la novia, que habían robado de los cajones, por encima del uniforme de camuflaje, han grabado un vídeo para enviárselo a su novia, han grabado un vídeo para aumentar el número de seguidores, pero no se puede decir que sea un genocidio y, en cualquier caso, «Harry y Meghan, junto con sus hijos Archie y Lilibet, se han reunido con el rey Carlos III en Highgrove, la residencia privada del soberano en los Cotswolds».
Francesca Fornario
Los soldados israelíes hicieron que los perros destrozaran a un joven discapacitado y lo dejaron morir desangrado, mientras se llevaban a rastras a la madre que les suplicaba que lo ayudaran, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, «Belen conduce la lancha a motor en topless, con una mano sujeta el timón y con la otra se cubre».
Los
soldados israelíes han marcado puntos jugando al tiro al blanco. Un día había
que disparar a los niños en la cabeza, otro día en los testículos, otro día en
la rótula, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos,
Massimo Recalcati analiza psicológicamente a Michele Mari, que ha ganado el
premio Strega (y ninguno de los dos dice que sea un genocidio).
El
Gobierno israelí bloquea la salida de Gaza y la entrada a los periodistas, a
los médicos e incluso a las galletas y la mermelada, porque son demasiado
calóricas para las mujeres y los niños, mientras que el 77 % de la población
sufre graves niveles de inseguridad alimentaria y, por ello, la mortalidad
infantil se ha duplicado, pero no se puede decir que sea un genocidio; y, de
todos modos, Dua Lipa se ha casado en Sicilia con 150 cannoli y un helado de
sandía con flores de jazmín cristalizadas, recolectadas a las 5 de la mañana.
Han
disparado contra las personas hambrientas que hacían cola en los puntos de
distribución de alimentos, matando a dos mil de ellas; han destruido la red de
abastecimiento de agua, obligando a los supervivientes a sobrevivir con 6
litros por persona, cuando, según la OMS, para garantizar la higiene se
necesitan entre 50 y 100, pero no se puede decir que sea un genocidio y, de
todos modos, «Taylor Swift y Travis Kelce presentan a su nuevo perrito, aunque
han decidido mantener la discreción sobre los detalles más íntimos» (No sé,
Tgcom24 los llama así).
Han
acribillado a balazos el coche en el que una familia intentaba ponerse a salvo;
han acribillado a balazos la ambulancia que se dirigía a rescatar a la niña,
única superviviente en el habitáculo bajo los cuerpos ensangrentados de sus
tíos, acribillaron el habitáculo para matar a la niña superviviente, pero no se
puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Prada propone unas
zapatillas de rafia en tonos beige adornadas con el icónico logotipo triangular
y acabados en piel.
Han
atacado 36 de los 36 hospitales en funcionamiento, han dejado morir a los
recién nacidos en las incubadoras tras cortar la corriente, han asesinado a más
de 1 500 médicos y enfermeros, han detenido a decenas de ellos sin juicio ni
acusación formal, y los han hacinado en cárceles donde los presos son
sistemáticamente torturados y violados con objetos punzantes introducidos en el
ano hasta lesionarles los órganos internos, en las cárceles donde hay más de
300 niños detenidos por terrorismo en virtud de la ley que considera terrorista
al niño que lanza una piedra contra el tanque que está ocupando su pueblo, pero
no se puede decir que sea un genocidio y, de todos modos, Tarantino deja la
dirección y vuelve a actuar junto a Kylie Minogue.
Han detenido las ambulancias, han hecho bajar a los paramédicos desarmados, los han asesinado uno tras otro, los han enterrado a los quince junto con sus ambulancias bajo la arena, pero no se puede decir que sea un «genocidio» y, en cualquier caso, Sinner alivia los calambres con zumo de pepinillos.
Han
arrasado ciudades enteras, colegios, iglesias, mezquitas, campos de fútbol y
cafeterías a orillas del mar; han ocupado militarmente casi el 70 % de la
Franja; han destruido todas las universidades; han obligado al 90 % de la
población a vivir en tiendas de campaña, incendiado las tiendas, asesinado a
más de 72 000 personas —21 000 de ellas niños—, pero no se puede decir que sea
un genocidio y, de todos modos, este verano puede realzar sus pestañas con
postizos desechables para resaltar la mirada sin apelmazarlas.
Han
disparado a los pescadores por pescar, a los periodistas por ejercer su
profesión, matando a cientos de ellos en ejecuciones selectivas, pero no se
puede decir que sea un genocidio; y, en cualquier caso, es el año del Caballo
de Fuego en el calendario del horóscopo chino, y los asuntos prácticos, en
particular los relacionados con el hogar y la familia, generan tensiones, pero
solo si es usted Libra.
Han
hecho sobrevolar en plena noche los campamentos de desplazados con drones que
emitían llantos de bebés y ladridos de perros para que la gente, aterrorizada,
saliera al exterior y luego atacarla, pero no se puede decir que sea un
genocidio y, de todos modos, sale el nuevo sencillo de Beyoncé.
Han
bombardeado sin piedad el Líbano, ocupado el sur del país, arrasado pueblos,
obligado a huir a un millón de personas, matado desde el 7 de octubre a más de
mil palestinos en Cisjordania, donde no hay Hamás, detenido, en Cisjordania, a
uno de cada cuatro palestinos a lo largo de su vida y, también allí, han
arrasado pueblos, degollado ovejas, talado olivos, agredido a las monjas,
disparado a los sacerdotes y amenazado con armas a los carabineros italianos y
a los diputados estadounidenses, además de torturar y secuestrar a activistas
internacionales, a los eurodiputados, a los médicos y a los periodistas de todo
el mundo; además, han instaurado un sistema de apartheid y han presentado
planes de limpieza étnica mediante vídeos generados con IA en los que, en lugar
de las casas de los palestinos, aparecen complejos turísticos de lujo y
casinos, y a Trump y Netanyahu paseando por el paseo marítimo; pero no se puede
decir que sea un genocidio, ni siquiera se pueden interrumpir las relaciones
militares, comerciales y estratégicas con Israel, ni tampoco se puede dejar de
vender armas a Israel; y solo se puede sancionar 20 —o mejor dicho, 21— veces a
Putin por haber invadido Ucrania, pero cero veces a Israel, que ha invadido
Palestina, el Líbano, Siria, ha bombardeado seis Estados soberanos con las
armas de Trump, quien sanciona a los jueces internacionales, a la ONU y a
cualquiera que tenga el valor de decir «genocidio» y de denunciar el apartheid;
y, en cualquier caso, Giorgia Meloni, que no dice «genocidio», no reconoce a
Palestina, no sanciona a Israel y aumenta el gasto militar tal y como le pide
Trump, viste de Cucinelli —que detesta el verde y adora los colores pastel— y
no dice «genocidio»; Giorgia Meloni, que promete mano dura contra los maranza,
contra los migrantes irregulares y contra los Antifa, pero no mueve un dedo
contra los asesinos israelíes y estadounidenses, acude a la peluquería de Mara
Carfagna y Elisabetta Gregoraci para hacerse un «long bob» rubio miel con
balayage.
Y
hay dos cosas que estudiarán las generaciones futuras: cómo fue posible y cómo
fue posible que nosotros, los periodistas, habláramos principalmente de otras
cosas. «Se nota que todos aspiraban al Premio Strega».
Fuente:
https://rafaelpoch.com/2026/07/19/la-miseria-de-nuestro-periodismo-en-el-genocidio/
TOPOEXPRESS DdA, XXII/6424
QUE NO HAYA TERCERA VEZ EN LA FRONTERA DE CEUTA
Félix Población
Sumar 50.000 personas, en su mayoría muy jóvenes, para que entren de mogollón por la frontera de Marruecos con Ceuta, no se improvisa, sobre todo si se cuenta con el caso de las 10.000 que lo hicieron hace un lustro. La conclusión que internacionalmente se saca, entonces y mucho más ahora, es que el Gobierno español presenta una vulnerabilidad alarmante en ese punto de su frontera sur. Que ahora diga que no vio venir la crisis por carencia de información, debería ser más una autocrítica que una excusa, porque tanto el presidente autonómico de la ciudad de Ceuta como los primeros informes de la Guardia Civil apuntaban a un repunte de las entradas a nado de migrantes irregulares. Cierto, desde hace unas semanas el Gobierno estaba muy ocupado por la grave situación originada en el país por los incendios forestales, algo de lo que quizá fue consciente la "organización" de lo que ha sido, una vez más, una vulneración del espacio territorial de España. En evitación de que haya una tercera vez, en la que quizá el número de personas fallecidas sea aún mayor que ahora (casi 70), puede que al régimen dictatorial alauita no le importe sumar más víctimas entre su pueblo, pero al Gobierno de España le corresponde tratar diplomáticamente el asunto con Rabat con más contundencia que hasta la fecha, llamando también la atención en Bruselas sobre lo que implica "organizar" en el vecino país, con la tolerancia e incluso el estímulo manifiestos de sus autoridades*, una violación multitudinaria de un territorio de la Unión Europea. No puede haber próxima vez porque lo mismo que se monta una como la presenciada, sin más víctimas que las muchas que perdieron la vida ahogadas en el mar, un mínimo brote de violencia podría ocasionar muchas más. Y es de lo más fácil provocar ese brote cuando se juntan miles de personas extranjeras, invadiendo la vida cotidiana de una ciudad, tan hartas de vivir mal como con muchas ganas de vivir mejor en un país que tienen tan cerca de sus pies descalzos.
EL MOVIMIENTO POÉTICO MUNDIAL SE SOLIDARIZA CON EL PUEBLO CUBANO
CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CUBA










