Diario del Aire
jueves, 25 de junio de 2026
LO DE ALDAMA ES UNA PUTA VERGÜENZA PARA LA JUSTICIA
EL CALOR DESPLOMA A LOS "AVIONES DEL CIELO" SOBRE EL ASFALTO DE ANDALUCÍA
La pregunta que estos cientos de crías de vencejo, estrelladas en el asfalto de Sevilla y Córdoba, nos lanzan es la más directa y la más dolorosa: ¿Cuántas vidas más deben caer antes de que entendamos que el calor extremo no es un fenómeno pasajero, sino la consecuencia de nuestra inacción? Los vencejos no pueden pedirnos que bajemos el termostato del planeta; solo pueden caer. Pero nosotros, los humanos, que hemos creado las condiciones para su caída, sí tenemos la capacidad y, sobre todo, la responsabilidad de parar esto.
NUESTRO PLANETA
ESTAMOS SANGRANDO, SÍ, PERO NO ESTAMOS MUERTOS
Raulito Torres/Aquí en La Habana
Estamos viviendo un momento que duele hasta el tuétano. No es solo la falta de corriente, la cola, el peso que no alcanza o el familiar que se fue y ya no vuelve. Es la sensación rara de que hasta el aire de mañana es distinto, de que el piso se mueve y no tenemos baranda segura.
LA RUINDAD DE FEIJÓO MENTANDO AL PADRE FALLECIDO DE PATXI LÓPEZ
Félix Población
Todas las personas de la generación de Patxi López que tuvieron en este país a un padre como el suyo, represaliado por la dictadura franquista, comprenden la reacción ayer del diputado y portavoz del Partido Socialista en el Congreso cuando el líder de la oposición tuvo la desfachatez de mencionar al padre del parlamentario vasco para decirle a su hijo que si se levantara su fallecido progenitor no le perdonaría jamás lo que está haciendo. La reacción de Patxi López no se hizo esperar, si bien para cuando se subió a la tribuna del Congreso el señor Feijóo ya se había ausentado, añadiendo a la mezquindad de su comportamiento una ostensible cobardía. "Lamento que no esté el señor Feijóo porque me gustaría decírselo a la cara", dijo López. "Para que yo le acepte al señor Feijóo que hable de mi padre, tendría que nacer tres veces", añadió después. "Una por las veces que le dieron de hostias en las comisarias de este país, otra por las veces que estuvo encarcelado y otra por el destierro que tuvo que soportar para defender la libertad". Era lo que había que contestar a una persona lidera por ahora un partido que es alternativa de gobierno con la extrema derecha, y que por esta razón y una absoluta carencia de argumentos y alternativas para hacer oposición se está viendo obligado a añadir al hecho de pertenecer a un partido fundado por ministros franquistas, el tipo de discurso basado en la ofensa y descalificación permanentes, propio de los diputados de Vox. "El fundador de su partido, del que el señor Feijóo dice siempre que es heredero orgulloso -continuó López- formaba parte del gobierno de la dictadura que le torturó, le encarceló y le desterró, y fusiló a la gente de este país". Las palabras finales del portavoz socialista fueron acogidas con el aplauso la bancada socialista y pueden que hayan sido las más duras dirigidas al líder del Partido Popular en esta legislatura: "Tápese un poco y deje de ser tan ruin, que es lo que es. Esa es la degradación, esa es la decadencia que ha traído el señor Feijóo a este país". Cabe recordar que al aludido se le tenía por moderado en su Galicia natal, pero fue llegar a Madrid y contagiarse de la lideresa de la Puerta del Sol, que previamente había acabado con el predecesor en el cargo. Para mantenerse ahora al frente de su partido y la posibilidad de que el PP gobierne en España con Vox -como está haciendo en sucesivas comunidades autónomas-, Feijóo no deja de situarse en la derecha extrema a costa de ruindades como la que le ha valido esta réplica de Patxi López. La polarización política tiene un solo polo, cuya identidad se conoce y la comparten compitiendo en ello el Partido Popular y Vox*.
*El gobierno de Mussolini fue mejor que el de Pedro Sánchez, ha dicho García Margallo, otro moderado del PP, y Ayuso ha vuelto a decir que le gusta la fruta, refiriéndose al Presidente del Gobierno. Para una ciudadanía demócrata, no hay otra alternativa que evitar en las urnas la alternativa del PP.
DdA, XXII/6389
miércoles, 24 de junio de 2026
GOLPES DE CALOR EN CENTRO NIEMEYER DE AVILÉS
CON LAS AUTORAS DE "UNA MUJER CONTRA LOS TALIBANES": CÓMO SE CONSTRUYE LA OPRESIÓN
DdA, XXII/6388
LAS LECCIONES DE LA HISTORIA QUE SIGUE NETANYAHU: GENGIS KHAN ANTES QUE CRISTO
Ana Cardo
En un polémico discurso pronunciado cuando se inició el ataque el pasado 28 de febrero, Benjamin Netanyahu quiso justificar la guerra de su país y Estados Unidos contra Irán. Para ello, el premier israelí señaló que Cristo no tiene ninguna ventaja sobre el conquistador Gengis Khan, considerado uno de los sujetos más sanguinarios de la historia. “La historia demuestra que, desafortunadamente e infelizmente, Jesucristo no tiene ninguna ventaja sobre Gengis Khan, porque si eres lo suficientemente fuerte, despiadado y poderoso, el mal se convierte en bien y la agresión se convertirá en moderación". Así que, según el genocida del pueblo palestino, "no tienes opción si ves al mundo como es actualmente: tendrías que estar ciego para no ver que las democracias, lideradas por los Estados Unidos, deben retomar su voluntad para defenderse a ellas mismas”. Netanyahu detalló que los “bárbaros”, en referencia a las fuerzas iraníes, no se quedarán a las puertas de sus ciudades, sino que intentarán derrotarlos para imponer sus estilos de vida. Este es el momento en el que estamos ahora. El hecho de que la gente no lo vea, de que los medios que fabrican noticias falsas no vean la lucha histórica en la que estamos, no significa que no exista”, concluyó. Las palabras de Benjamin Netanyahu aluden una vez más al libro Las lecciones de la historia, de Ariel y Will Durant, publicado en 1968, en el que se defiende el hecho de que los más violentos suelen imponer su ley. No es la primera vez que el político israelí se refiere a este libro. En 2023 ya había hecho una referencia, al señalar que no se podía derrotar a Hamás solo con buenas intenciones. Lo idóneo es lo que está haciendo: un genocidio, ratificado por la ONU al afirmar que se asesinó a menores palestinos con tal propósito.
DdA, XXII/6388
¿TOCA REZAR POR NUESTROS MONTES UN AÑO DESPUÉS?
Félix Población
Al poco de que fuera noticia el proyecto del Gobierno de construir una nueva central hidroeléctrica reversible llamada Valdepiélago en el Valle del río Curueño, se produjo en el Pico Muela, en las proximidades de la citada localidad de la Montaña Central de León, un incendio forestal, originado al parecer por un rayo durante la tormenta que nos sorprendió muy cerca del lugar en la madrugada del pasado lunes.
Quienes conocemos y disfrutamos de ese valle, al que Julio Llamazares prestó relevancia literaria a pie de ruta (El río del olvido), sentimos preocupación -creo que justificada- tanto ante la posibilidad de que esa central eléctrica vaya adelante como ante el riesgo de incendios que amenaza cada verano la montaña leonesa en general y el Valle del Curueño en particular, especialmente sugestivo por sus especies protegidas, sus hoces calizas y la espesura de sus magníficos bosques de ribera.
Si entonces se gestionó mal la prevención y el auxilio a las zonas arrasadas, con tres víctimas mortales entre los agentes y operarios forestales, la falta de medidas tomadas por el anterior y el nuevo y reciente gobierno de Castilla y León (con Vox incorporado al mismo), nos hace temer que pueda repetirse lo ocurrido en 2025.
Otra vez se volverían a redactar los mismos titulares alarmistas en los periódicos y telediarios, quizá con nuevas pérdidas de vidas humanas, porque el que debería ser uno de los asuntos que, junto a la sanidad en el ámbito rural -con las consultas telefónicas cada vez más espaciadas-, más atención preventiva debería merecer por parte del ejecutivo del presidente Mañueco, se tradujo en un cambio de consejería en el nuevo gobierno para el titular de Medio Ambiente que tan nefasto papel tuvo en los años anteriores, con las mayores superficies quemadas en la historia de la comunidad.
La ciudadanía de esta comunidad unitariamente forzada y que preferentemente votó al partido gobernante en la anterior legislatura, podría tal vez mal-consolarse observando que un gobierno como el de Extremadura, formado también por el partido Popular y Vox, sextuplicó el presupuesto dedicado al espectáculo y tortura de un toro, pasando de 30.000 a 180.000 euros.
Aquí al menos no se ha llegado de momento a eso -espérate a ver-, pero sí a que varios sindicatos sigan alertando de que la disponibilidad de medios para combatir el riesgo de incendios sigue siendo insuficiente, algo que con el precedente del año pasado debería indignar. Con esa insuficiencia, y más temprano que nunca, ya tenemos fuego en nuestros montes.
DEFENSA DEL VALLE DEL CURUEÑO
David Henales
HERALDO DE LEÓN DdA, XXII/6388
CÉSAR ANTONIO MOLINA, ZAPATERO Y LA UNIDAD DEL ARCHIVO DE LA GUERRA CIVIL
Un artículo reciente de César Antonio Molina en The Objetive sobre su relación con Zapatero (Zapatero y yo, 14 y 15 de junio de 2026) ha logrado el aplauso y la difusión de los medios de la trinchera, a los que gusta ver cómo uno de sus exministros le cubre de gloria hablando de su "impericia" para gobernar y de su carencia total de valores morales. Y más aún le aplaude el coro mediático local cuando critica la restitución de los documentos incautados durante la Guerra civil a sus propietarios de Cataluña, País Vasco, Asturias y otros lugares. Unos fondos depositados en el llamado Archivo de la Guerra civil de Salamanca, que cohabita con el Centro Documental de la Memoria Histórica. Que diga Molina ahora, habiendo sido ministro de Zapatero, que trató de frenar ese proceso es muy poco elegante, sobre todo echando mano de burdos tópicos, verdades a medias y olvidos flagrantes. NO es propio de un socialdemócrata, como dice ser, ni siquiera de una demócrata.
Luis Castro
Que al presidente Rodríguez Zapatero, inmerso
en su charca judicial, le lluevan zarpazos de la oposición tiene su pase. No
tanto que individuos que en su día fueron de su entorno y cuya carrera política
fue amparada por él, ahora le ataquen zafiamente.
Un artículo reciente de César Antonio Molina
en The Objetive sobre su relación con Zapatero (Zapatero
y yo, 14
y 15 de junio de 2026) ha logrado el aplauso y la difusión de los medios de la
trinchera, a los que gusta ver cómo uno de sus exministros le cubre de gloria
hablando de su "impericia" para gobernar y de su carencia total de
valores morales. Y más aún le aplaude el coro mediático local cuando critica la
restitución de los documentos incautados durante la Guerra civil a sus
propietarios de Cataluña, País Vasco, Asturias y otros lugares. Unos fondos
depositados en el llamado Archivo de la Guerra civil de Salamanca, que cohabita
con el Centro Documental de la Memoria Histórica.
Molina era ministro de cultura cuando empezó
ese proceso, gestionado por su departamento, y hubiera debido asumirlo (o
dimitir, si tan mal lo veía), de modo que es muy poco elegante que ahora diga
que trató de frenarlo y que intente justificar su actitud echando mano
de burdos tópicos, medias verdades y olvidos flagrantes.
- Molina
invoca una vez más la supuesta "unidad del Archivo" rota con la
restitución, mantra que movilizó en su momento al votante españolista del
interior, haciéndole creer que estaba en juego poco menos que la
integridad de España frente al separatismo. Pero alegar eso es tanto como
ignorar qué es un archivo y cuál fue el origen y la función del que
hablamos. El Archivo de la Guerra civil se formó a partir de la
incautación de documentos de particulares e instituciones (ayuntamientos,
partidos, sindicatos) por parte del ejército de ocupación franquista en
zonas "desafectas al Movimiento Nacional", para
"suministrar al Estado información referente a la actuación de sus
enemigos", según el decreto oficial que está en su origen. Es decir, hablamos
de un archivo con finalidad policiaco-represiva, del que salió el
gigantesco fichero de antecedentes políticos depositado en Salamanca, al
que no tuvieron acceso los investigadores hasta finales de los años
setenta. Su formación supuso la ruptura, cuando no la destrucción, de los
archivos de origen, de muy distintas procedencias, con el fin de formar
un totum revolutum al
que solo con mucha imaginación cabe llamar "Archivo de la Guerra
civil"
- En
tiempos de Molina se creó un patronato del archivo. Así lo recuerda él,
pero silencia que el comité de expertos nombrado por ese patronato apoyó
el traslado de los documentos por muy amplia mayoría, considerándolo
"justo y legítimo". Incluso la Asociación de archiveros de
Castilla y León criticó el “enfrentamiento irresponsable entre comunidades
autónomas”, mientras pedía una solución consensuada y una mayor atención
al propio patrimonio documental de Salamanca y de la región, que consideraban
abandonado. Qué raro, pensó más de uno, ¿cómo es que se preocupan tanto
por los fondos catalanes cuando se descuidan los de aquí?
- Hablar
del asunto como mera iniciativa de "independentistas catalanes y
vascos" es simplificar demasiado, como limitarlo al burdo interés
electoral por parte de Zapatero. Si finalmente salió una ley en el
Congreso para la restitución de los documentos fue porque había consenso
político más amplio, del que salieron también la primera Ley de Memoria
histórica y los inicios de una ya tardía política de memoria democrática.
El PP y la Junta de Castilla y León obstruyeran cuanto pudieron el proyecto
y sacaron sus masas a la calle pulsando irresponsablemente el botón del
anticatalanismo y de la "unidad de España", pero sus recursos
judiciales chocaron con varias sentencias avaladoras del proyecto, una de
ellas del Tibunal Constitucional. Y no faltaron masivas
manifestaciones de signo contrario y mucho más legítimas, pues se
limitaban a reivindicaban lo que era suyo.
Es más que probable que Zapatero captara la
escasa fiabilidad de un ministro que boicoteaba la agenda política de la que
era responsable, lo que parece razón más que suficiente para su destitución (y
no la melonada de tener una mujer con "glamur" en el gobierno, como
dice Molina en su artículo, empeñado en presentar a Zapatero como frívolo y sin
altura intelectual).
Por lo demás, la ejecutoria posterior de Molina
le muestra como típico espécimen de lo que Gregorio Morán llamó el
"mandarín" intelectual: el literato o periodista que, habiendo
protagonizado la vida cultural en ciertos momentos desde posturas más o menos
progresistas, evoluciona hacia un derechismo bronco y mal encarado, implacable
con el "independentismo", la izquierda "comunista" y el
"sanchismo". Un exministro que se define como
"socialdemócrata", pero que en este caso no llega ni a demócrata.
DdA, XXII/6388






