sábado, 11 de julio de 2026

LA PATRONAL Y EL PARTIDO POPULAR DESHUMANIZAN A LA CLASE TRABAJADORA

 La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.


EDITORIAL

El aumento de las bajas por enfermedad en nuestro país es un asunto que afecta tanto a los trabajadores como a las empresas, a las finanzas públicas y a nuestra forma de entender la salud en el trabajo. Al tratarse de un asunto de tal importancia, que requiere un análisis serio, resulta desolador que una parte de la derecha y de la patronal española prefiera los atajos políticos y la polémica, a solo unos meses de las próximas elecciones generales.

Las cifras son indiscutibles. Las bajas laborales aumentan en Occidente desde hace algunos años, tanto en España como en Alemania, Francia o los países nórdicos. Los factores que originan esta evolución son bien conocidos: la población activa envejece, las enfermedades crónicas ganan terreno, los trastornos relacionados con la ansiedad, el estrés o el agotamiento se producen y diagnostican hoy con más facilidad que antes, y la sanidad pública, cada vez más precaria, no tiene medios ni tiempo para tratar, atender y curar a los trabajadores que lo necesitan.

En un contexto como este, cuesta imaginar que algunos de esos factores no influya en el número de bajas prescritas. Son la consecuencia del turbocapitalismo, también conocido como capitalismo sádico. La patronal, dirigida por el asalariado de oro Antonio Garamendi, ha cifrado el coste de las bajas laborales en 33.000 millones de euros. Pero no ha hablado, por supuesto, de su espejo, los datos sobre las horas extras: al menos el 49% de las empresas no las paga. Tampoco menciona que en 2025 las empresas españolas lograron beneficios récord (más de 71.000 millones). En lugar de abordar las verdaderas causas de estos problemas, la derecha ha optado por sembrar la sospecha sobre los trabajadores, dejando de lado los motivos reales de las bajas justificadas y hablando de absentismo, que es por cierto uno de los deportes favoritos del diputado del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez-Feijóo.

Al asimilar la baja por enfermedad a una forma de “absentismo de conveniencia”, el PP y la patronal dan la sensación de querer convertir una cuestión de salud pública en un objeto más para aumentar la crispación y la polarización política. Se trata de una estrategia de la que, en el estado actual, no se puede saber si será eficaz o no en el terreno electoral, pero que en cualquier caso no resiste el examen de los hechos. Estos demuestran que el aumento de las bajas laborales es un fenómeno observado en la mayoría de las economías europeas. Francia, por ejemplo, vive hoy un debate muy similar, donde el incremento de las bajas se atribuye a menudo a unos abusos que los datos empíricos apenas logran respaldar, según los estudios disponibles.

Sea como sea, este enfoque sesgado y malintencionado no está exento de peligros y esconde una proposición indecente: recortar derechos y aumentar el miedo y el creciente malestar de los ciudadanos. Afirmar que el problema radica ante todo en el comportamiento de los trabajadores, y definirlos como abusadores y privilegiados, es una forma de deshumanizar a la clase trabajadora en su conjunto, olvidando que uno no elige ponerse enfermo, y que una pérdida drástica de ingresos afecta siempre, en primer lugar, a los trabajadores más modestos.

La solución que proponen los líderes de la derecha y la empresa consiste en reducir las indemnizaciones por enfermedad o en dificultar las bajas. Por supuesto, esto no hará desaparecer las bajas por enfermedad, sino que aumentará el riesgo de fomentar el presentismo a cualquier precio –incluso al de propagar enfermedades en el lugar de trabajo– y retrasará unos cuidados que, de abordarse demasiado tarde, resultarán más dolorosos para los trabajadores y más dificultosos y costosos para las finanzas públicas.

CTXT  DdA, XXII/6404

ESTAS IMÁGENES SON LO MÁS FESTEJABLE DE "LA ROJA"

 


Lazarillo

Comentado desde la perspectiva de alguien que sabe de fútbol lo justo, este Lazarillo cree que lo de ayer de la La Roja fue meritorio, sin duda, porque el adversario era el mejor de los que tuvo en frente hasta ahora la selección española en este Mundial. Sin embargo, creo que el seleccionador belga se equivocó con su planteamiento, como si no queriendo descuidar la defensa ante un adversario superior, su equipo jugara buena parte del partido dejándose dominar sin apenas inquietar al portero español. Sólo después del primer gol de La Roja reaccionaron los belgas y fue entonces cuando apenas once minutos después empataron el encuentro, dando a suponer por lo jugado hasta el final de la primera parte que la segunda iba a discurrir con una disputa más igualada. No fue así. La selección española volvió a dominar, tornando sus adversarios a no causar mayores preocupaciones a la defensa rival. Así que cuando llegó el segundo gol de España, casi al final del partido, la reacción belga fue demasiado tardía y pudimos ver, al término de los 95 minutos, a Lamine Yamal disfrutar otra vez con el alborozo de su hermano en la grada, tal como reflejan las imágenes. Personalmente me parece algo que hace aún mucho más festejable la victoria de la selección española y su paso a la siguiente ronda (semifinales frente a Francia). Lo es por el país que esas imágenes representan, aunque algunos no lo quieren. 

DdA, XXII/6404

CUBARSÍ Y FEIJÓO


No atinaste todavía -escribe Miranda con relación a Feijóo- a decir algo laudatorio a esta selección española, multicultural, plurinacional, joven y moderna, que ya está en semifinales y a la que sólo se acercan de forma natural Javier Bardem y Penélope Cruz, que representan, de las dos Españas que hay, la contraria a lo que pueda representar su señoría. De la OTAN hablamos otro día, porque hoy queríamos hablar de gente extraordinaria, pero normal (como Pau Cubarsí) y de otra gente, ejem, no tan normal, como el mentado dizque presidentequenoloesporquenoquiere.

Celso Miranda

Hay un Mundial de las grandes estrellas (no cito para no dar más bombo innecesario) y otro de enormes jugadores de oficio: de segunda línea o, incluso, defensas. Como este guaje de 19 años, Pau Cubarsí, que, ayer, sí, cometió su primer fallo en una marca y costó el primer gol a España pero que, con justicia poética, se redimió chutando a puerta para que el portero belga fallara y Mikel Merino se cubriera de gloria elevando la productividad gol/minuto. La productividad es lo que quiere aumentar el inútil de Feijóo, que no atina ni para hacer el mal. ¿Los trabajadores enfermos, de cáncer o de cualquier otra enfermedad, una lesión de menisco para un futbolista, deberían dejar de cobrar su sueldo, única vía de ingresos en la mayor parte de los casos? ¿Deberían esos trabajadores dejar de pagar, por ejemplo, el alquiler, o la hipoteca, si caen enfermos y no cobran sus sueldos insuficientes? ¿Deberían de dejar de dar de comer a sus hijos/as menores no emancipados? Ay, Feijóo, Feijóo, te sacan de la lancha con tus amigos del narco y te despistas rápidamente. Ya se desmarca hasta Abascal de ti, hombre. Recuerda que te tienen que votar esos mismos trabajadores a los que desprecias para llegar a Presidente, aunque no lo eres porque no quieres. Sólo te sigue Ayuso, pero porque lo suyo es llevar la contraria. No atinaste todavía a decir algo laudatorio a esta selección española, multicultural, plurinacional, joven y moderna, que ya está en semifinales y a la que sólo se acercan de forma natural Javier Bardem y Penélope Cruz, que representan, de las dos Españas que hay, la contraria a lo que pueda representar su señoría. De la OTAN hablamos otro día, porque hoy queríamos hablar de gente extraordinaria, pero normal (como Pau Cubarsí) y de otra gente, ejem, no tan normal, como el mentado dizque presidentequenoloesporquenoquiere.

DdA, XXII/6404

viernes, 10 de julio de 2026

UN RASTRO AMBULANTE LIDERADO POR EL MAYOR MERCACHIFLE DEL PLANETA

No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso.


Marian Fz Okariz

Asistimos estos días a un espectáculo que sería cómico si no fuera porque quienes lo protagonizan tienen el control de armas nucleares y de la economía mundial .
La cumbre de la OTAN en Ankara no ha sido un encuentro diplomático serio, sino un rastro ambulante liderado por el mayor mercachifle del planeta. Donald Trump
Este señor funciona a golpe de extorsión y espectáculo televisivo. Primero llega insultando a España, tachando de socio pésimo y amenazando con destrozar el comercio y prohibir las visitas porque no se le ríe las gracias militares con Irán.
Desata el pánico, tensa la cuerda y, pocas horas después, da un volantazo de 180 grados para anunciar con una sonrisa que España se ha redimido porque ha pasado por caja. ¿Y cuál es la explicación que se nos da a los ciudadanos?
Que en los pasillos se sentaron a hablar amigablemente de golf y del Mundial de Fútbol. Es insultante para la inteligencia colectiva que los presupuestos públicos y la seguridad nacional se traten como cromos de patio de colegio. 
España se ha tenido que volcar por completo, comprometiendo más dinero y enviando a soldados a Finlandia para calmar el berrinche de un señor de 80 años que, en la misma rueda de prensa, es capaz de confundir a Zelenski con Putin e inventarse una República Islámica de Japón tras un ataque de misiles .
Mientras los líderes europeos le bailan el agua y un primer ministro acude en zapatillas de deporte rompiendo el protocolo, la ciudadanía se queda a oscuras, sin saber qué se ha firmado exactamente a sus espaldas.

No podemos normalizar que la geopolítica se haya convertido en la tienda de un vendedor de elixires que un día te envenena y al siguiente te vende la cura. Exigimos transparencia, seriedad y, sobre todo, que se nos deje de tratar como a espectadores mudos de un teatro de variedades absurdo y peligroso. Una ciudadana estupefacta y atenta a las locuras de este MERCACHIFLE .

DdA, XXII/6403 

DOCE MUERTOS EN EL INCENDIO DE ALMERÍA Y 100 PROFESIONALES MENOS PARA EXTINGUIRLO


Pese a ser uno de los territorios de Europa más castigados por la crisis climática, PP y Vox acaban de firmar como quien dice un pacto de gobierno que apuesta por continuar con políticas “que blindan las tradiciones”, negando y ridiculizando los riesgos reales del cambio climático.

Félix Población

Doce personas han fallecido entre las llamas y 19 se encuentran hasta el momento desaparecidas como consecuencia del incendio que se produjo en el municipio almeriense de Los Gallardos. Hasta ahora, en los innumerables incendios que tienen lugar en España cada verano y que con los de Grecia y Portugal suman millones de hectáreas en los últimos años -especialmente extensos-, nunca se había registrado tal número de víctimas mortales, que posiblemente sea mayor al actual. Lo más grave del caso es que, a comienzos de este verano y cuando arrancaba la campaña de prevención y alto riesgo de incendios forestales, la Junta de Andalucía redujo la plantilla de antes medioambientales. La información fue difundida por La Sexta, asegurando que la Consejería de Sostenibilidad y Medio ambiente del gobierno andaluz -según el pacto suscrito con Vox- había reducido esa plantilla en un 14 por ciento. Así, con relación al mes de septiembre del año anterior, había este año casi un centenar (96) de profesionales menos en la prevención y extinción de incendios. Si se tiene en cuenta que respecto al verano anterior se han incrementado las temperaturas -sin saber las olas de calor que nos esperan-, lo ocurrido en Almería debería servir para que el electorado andaluz reparase en las consecuencias que tiene contar en aquel gobierno con  responsables de departamento que niegan el cambio climático. Deberíamos confiar, ante el número de victimas que han perdido la vida en Los Gallardos, que el gobierno de la Junta de Andalucía, de reciente composición, ponga en alerta una política de prevención y extinción de incendios forestales que incremente efectivos y no que los reduzca. También sería de esperar una autocrítica, pero ya sabemos que, incluso con víctimas mortales de por medio, esto es extraño en la política española. Un ambiciosa política de prevención de los incendios forestales sí debería ser una prioridad nacional*.

*El secretario general del Partido Popular Miguel Tellado está siendo noticia en las últimas horas por sus declaraciones tras el incendio de Los Gallardos, en Almería. Pretendiendo atacar al gobierno central por una competencias que no tiene, porque corresponden al gobierno andaluz de su partido y VOX, Tellado ha afirmado que España necesita un ejecutivo "centrado en la gestión".

DdA, XXII/6403

MOHAMED SALAH NO SÓLO ES EL MEJOR FUTBOLISTA AFRICANO DE LA HISTORIA


Ana Cardo 

Se dice de Mohamed Salah que es el mejor futbolista africano de la historia, pero es menos conocido lo que el destacado futbolista egipcio, actualmente en la plantilla del Liverpool, ha gestionado con su fortuna personal. Salah financió de su propio bolsillo la construcción de escuelas, hospitales y redes de agua potable en Nagrig, su pueblo natal, mitigando drásticamente la pobreza de su comunidad al rescatar a cientos de familias vulnerables. A través de su fundación benéfica, el delantero egipcio ha transformado por completo la infraestructura de su región de origen, garantizando el acceso a una educación digna y a servicios de salud especializados, sin costo alguno para los habitantes de escasos recursos. Además de estas obras, Mohamed Salah entrega pensiones mensuales estables y subsidios financieros directos a madres solteras, enfermos y personas en situación de extrema precariedad, convirtiéndose en un motor de desarrollo social y un símbolo de generosidad que demuestra la solidaridad efectiva con los más desfavorecidos a la que se puede llegar a través del éxito deportivo de un solo futbolista. Ha tenido que ser a través de un Mundial de fútbol, en el que la selección de Salah fue eliminada injustamente por la selección argentina, para que sepamos que no sólo hay capacidad de lucha, entrega y buen fútbol en la selección egipcia. También hay corazón de arraigo, solidaridad con la gente más necesitada y memoria natal o de clase de la que se procede.

DdA, XXII/6403

ESTÁ CLARO QUE RUTTE NO SE TIENE RESPETO A SÍ MISMO, RASMUS SVANEBORG

 

Momento en el que el periodista danés Rasmus Svanenborg hace su pregunta a Rutte


Lazarillo

El diario Público tuvo a bien comentar la intervención en la cumbre de la OTAN de Ankara de un periodista danés en una rueda de prensa de Mark Rutte, cuya actitud con respecto al presidente Donald Trump es más que servil, por no utilizar adjetivos más contundentes. La reitera cada vez que tiene oportunidad de mostrarse al lado del actual y deplorable inquilino de la Casa Blanca, en su papel de secretario general de la OTAN. Muchos europeos no podemos evitar una cierta repulsión y un sentimiento de vergüenza ajena viéndolo o escuchándolo. Lo de este tipo es vasallaje puro y duro. Por esto, un periodista de Dinamarca ha trasladado a Rutte lo que buena parte de los europeos pensamos de su persona al frente de ese cargo: "Usted se sienta junto a Donald Trump cuando habla de conquistar Groenlandia o menosprecia a aliados como España (...) ¿Esto afecta de alguna manera al respeto que tiene por sí mismo, cuando se queda sentado allí sin decir nada?". Como no hubo respuesta por parte del interpelado, al sentirnos muchos europeos representados por el periodista, necesitamos honrarlo con su nombre. Se trata Rasmus Svaneborg, periodista de la agencia danesa de noticias Ritzau. Rasmus Svaneborg no es un nombre conocido internacionalmente. Pero su trayectoria en medios daneses —especialmente en DR y Politiken— refleja un perfil riguroso, centrado en política exterior y seguridad europea. No actuó como activista, sino como interlocutor institucional. Su pregunta no buscaba humillar, sino exigir coherencia: ¿Cómo puede la OTAN defender la soberanía de los países que la integran si su secretario general no responde a los ataques públicos de Donald Trump contra Estados como el español?. Svaneborg es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Copenhague. Ha cubierto desde 2018 cumbres de la UE y la OTAN. Su enfoque siempre ha sido analítico, sin buscar en ningún caso la confrontación o el periodismo agresivo. Esa coherencia le dio peso moral para formular ese tipo de pregunta en la reciente reunión de Ankara. Rute no respondió a lo planteado por el periodista, claro. Se lo debe a su cometido servil al frente de la OTAN y su dueño, sin ningún respeto a sí mismo.

DdA, XXII/6403

jueves, 9 de julio de 2026

LO QUE MÁS DUELE DE LA INJUSTA DERROTA DE EGIPTO, SE VIVIÓ TAMBIÉN EN GAZA


 

Al entrenador egipcio Hossana Hassan -no olvidaremos su nombre-, que por unas horas llevó el  júbilo a las caras de los menores palestinos que vieron a la selección egipcia enfrentarse a la argentina desde los escombros de la ciudad devastada de Gaza


Félix Población

Nadie como ellos, los niños, el pueblo palestino masacrado por el Estado invasor y genocida de Israel, para merecer la alegría de ver en los televisores de la ciudad arrasada de Gaza y ocupando como telespectadores los escombros de los edificios destruidos por los misiles israelíes, la que estaba siendo una sorprendente y merecida victoria de la selección egipcia sobre la argentina, campeona del mundo en la anterior edición. Nadie como ellos para disfrutar como los vemos en las imágenes, alzando los brazos, con la expresión del rostro llena de júbilo, porque en esos momentos se había hecho un pequeño espacio de celebración en sus jóvenes vidas, hechas a soportar desde casi tres años un calendario de barbarie, viendo morir a familias enteras, con miles y miles de menores asesinados día tras día. No, lo del árbitro francés que favoreció con tanta desfachatez la victoria de la selección argentina, o lo de Infantino anulando una tarjeta roja al futbolista goleador de la selección de Estados Unidos por capricho de Donald Trump, no fueron sólo decisiones que perjudicaron al fútbol como espectáculo deportivo, poniendo en entredicho una vez más la limpieza de su organización internacional. Lo que más duele de la injusta derrota de la selección egipcia frente a la argentina y al Messi pateador sin expulsión de un adversario argelino en un partido anterior, es la decepción y el disgusto con los que los menores supervivientes de un genocidio, perpetrado por Israel con la colaboración de Estados Unidos y otros Estados europeos, se fueron a dormir a sus tiendas de campaña, confiando al menos que esa noche el falso alto el fuego de Netanyahu y Trump no volviese a sumar más menores palestinos asesinados por las tropas israelíes para trocar las caras de júbilo de la imagen en caras de pánico y desesperación*. 

*Leo que Israel asesinó a Mohammad al-Wahidi, el jefe de relaciones públicas del Comité Egipcio de Ayuda en Gaza, responsable de que los niños de Gaza pudieran ver el partido del Mundial en pantallas gigantes. Ponga el lector el adjetivo que cuadre ante tal bajeza moral.

DdA, XXII/6402     

TRUMP Y LOS INFANTINOS DEL MUNDO QUE BESAN SUS BOTAS

 Trump pasará a la historia como el presidente más patético de la historia de EEUU. Un patetismo que sería injusto atribuirle en exclusiva a Donald Trump. Nada de esto sería posible sin los Infantinos y los infantiles que cada minuto disfrutan del placer de besarle las botas a un tipo con poder. De aquí a la final lo mismo se frustra por no entender el fuera de juego. Estaríamos jodidos.


Gerardo Tecé

Por primera vez, la FIFA le ha quitado una tarjeta roja a un futbolista para que pueda disputar el siguiente partido. El impulsor de esta decisión pionera –hasta hoy existía la mala costumbre de que, cuando alguien era expulsado, se perdía el siguiente encuentro– ha sido el presidente naranja Donald Trump. Descontento por la no participación del futbolista norteamericano Balogun en la siguiente ronda, el presidente de uno de los países organizadores del Mundial decidió descolgar el teléfono y hablar con su amigo, esclavo y siervo, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. “Le dije que no podía ser que los equipos jugasen sin los mejores y que, además, no tenía sentido castigar a alguien en un partido que todavía no se ha jugado”, confirmaba en su red social Truth –verdad verdadera– la secuencia de unos hechos que se habían producido exactamente de la manera patética que todos habíamos imaginado. En Bélgica, siguiente rival de EEUU, no daban crédito ante una decisión tan injusta, aleatoria y descarada destinada a favorecer a un tipo en concreto. Y eso que en Bélgica tienen rey.

Cuando hagan la película de este tiempo estúpido y violento que asumimos con cierta normalidad, la escena de Trump manipulando el Mundial de fútbol, y tantas otras cosas, seguro que estará presente. Pero los guionistas, si son buenos, caerán en la cuenta de que hay un prisma infinitamente más interesante que el del matón y es el de los pelotas que rodean al matón. Quizá la peli no irá de Trump, sino de las patéticas personas que besaron las suelas de los zapatos de Trump. No es la primera vez que Gianni Infantino logra transmitir, a nivel planetario, un sentimiento tan complejo que pocos idiomas son capaces de describirlo: la vergüenza ajena.

Cuando a Trump no le concedieron el Nobel de la Paz que tanto le apetecía colocar en la vitrina y amenazó con bombardear Oslo, Gianni descolgó a toda prisa el teléfono para anunciarle a su poderoso amigo naranja que, mira por dónde, casualmente la FIFA –eso del fútbol– había decidido crear un premio de la paz y que a ver si adivinaba quién lo había ganado. Al tiempo que Infantino le otorgaba el premio de la paz de cartón piedra, Corina Machado, a la que un celoso Trump había insultado en público días atrás, viajaba a Washington para ofrecerle el real. Cuando hagan la peli tendré que taparme los ojos. Sufro muchísimo con las escenas fuertes.

No es Trump lo más sabroso del trumpismo, sino los idiotas y mudos que lo hacen posible cada día. Trumpismo, una idea estúpida y la otra lo mismo, es el entrenador norteamericano no pudiendo ya elegir si poner de titular o no al jugador indultado por toda la cara. Imaginen al míster del banquillo gringo diciendo ahora que no lo pone porque había pensado en un 4-5-1. Podría acabar en un consejo de guerra. Trumpismo es el jefe de la OTAN diciéndole al presidente de EEUU “siempre tuyo”, cuando le escribe un mensaje por WhatsApp, y, sin embargo, siendo capaz de mirar a los ojos a sus seres queridos. Es el patriota Abascal aplaudiéndole cuando ataca a España y mendigando una foto. Es la manada de corresponsales españoles conservadores que, desde la Casa Blanca, luchan por una mirada suya. “No todos los días uno pasa la Nochebuena con el mejor presidente de la historia de Estados Unidos. Feliz navidad desde el lugar más poderoso del mundo”. Así celebraba un propagandista español de ultraderecha tener lejos a su familia en Navidad, pero cerquita, al otro lado de la cinta de seguridad, a quien pasará a la historia como el presidente más patético de la historia de EEUU. Un patetismo que sería injusto atribuirle en exclusiva a Donald Trump. Nada de esto sería posible sin los Infantinos y los infantiles que cada minuto disfrutan del placer de besarle las botas a un tipo con poder. De aquí a la final lo mismo se frustra por no entender el fuera de juego. Estaríamos jodidos.

CTXT  DdA. XXII/6402

LA SELECCIÓN ARGENTINA NO MERECE LOS CUARTOS DE FINAL

Miranda se pregunta si caso de llegar a la final del Mundial de Fútbol la selección española, permitirá el juez Peinado o su sustituto que el Presidente del Gobierno y su esposa estén en el palco. Antes de eso habrá que llegar a la final, claro, algo que, suponiendo pueda llegar a la misma la selección argentina, va a plantear a este Lazarillo la posibilidad de no ver el encuentro. Esta selección nunca debió pasar a cuartos de final a costa de la selección egipcia, víctima de la mayor injusticia arbitral que se haya dado nunca en una competición de esta entidad. Ya contra Argelia, el ídolo de la selección argentina, Lionel Messi, debió recibir la tarjeta roja por una patada de mala baba a un adversario, merecedora de esa sanción. Antes de esa final no deseable con España -más por motivos de sospecha arbitral que por las dificultades futbolísticas que pueda ofrecer como adversario Argentina-, deberán superar Messi y sus compañeros a las selección de Suiza y a la vencedora del Noruega-Inglaterra. Para empezar, habrá que estar muy atentos al arbitraje de los cuartos de final, por si se parece a los que dejó a Messi sin expulsión y sanción frente a Argelia, y a la selección egipcia sin victoria. El fútbol le estará siempre agradecido a los jugadores de este equipo por haber jugado como lo hicieron. (Se registraron 23 errores arbitrales en el partido entre Egipto y Argentina. Es la cifra más ALTA en un encuentro del Mundial 2026 y otra vez la selección Argentina involucrada. Algunas federaciones nacionales piden la destitución del presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, el histórico exárbitro italiano Pierluigi Collina, quien dirige el organismo encargado de aplicar las reglas de juego y de designar a los árbitros para los grandes torneos, como la Copa Mundial de la FIFA 2026).


Celso Miranda

Más allá de los cuartos, vaticino dos apasionantes semifinales: Francia-España (con permiso de Marruecos) y Argentina-Inglaterra, que convocará a viejos fantasmas. El mundo ha cambiado de forma acelerada en los últimos tiempos, y el fútbol, simplificación a escala, no va a ser menos. Abochorna el comportamiento servil de Infantino, epígono del capitalismo menos sutil, siempre a favor de los poderosos. Pero, ay, la grandeza del fútbol está en los detalles y en que no todo se puede manejar hasta sus últimas consecuencias. Ahí está la victoria belga, humillante, sobre el equipo de un tipo que no sabe qué cosa son las normas porque ha nacido para transgredirlas. O el susto, mayúsculo, que una selección que ondea la bandera palestina asestó a las cuentas de un Mundial que no podía permitirse dejar a Argentina caer en octavos. El mundo visualiza las injusticias, y las anota. Fue un robo. Pese a la mayúscula reacción de Messi, tan listo en la cancha como inane fuera de ella, Egipto denunció el saqueo, mostró las líneas rojas del sistema fútbol y enseñó a millones que no todo está perdido. Bueno, sí, está perdido el sentido de la dignidad de quienes salen señalados de esta cita: Infantino, Trump (que sigue en su decadencia sin fin) y el mundo sin reglas. Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir. A estas alturas, apostamos a la España primus inter pares, sin prioridades nacionales. Sólo nos asalta una duda: ¿podrá ir Begoña Gómez a la Final, acompañando al Presidente? ¿Terminará el juez Peinado sus vacaciones para entonces o será el sustituto quien resuelva? A mí, de momento, me representa estupendamente Javier Bardem, heredero de lo mejor de esta España sin odios ni rencores.

DdA, XXII/6402