Año IV - Nº 1.069 / 15VIII08

PUNTOS DE PÁGINA

EUROPA Y LOS ROCES DE LOS IMPERIOS EN EL CÁUCASO

http://www.diario.com.mx/imagesnotas/2008/08/INT398192VG_1.jpg

El pulso entre Moscú y Washington se exacerba en el trasfondo del conflicto por el control del Cáucaso, geoestratégico y rico en hidrocarburos. Los dardos envenenados entre Washington y Moscú se multiplican en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocado en repetidas ocasiones durante los últimos días para intentar alcanzar un acuerdo de tregua entre los beligerantes georgianos y rusos. Zalmay Khalizad, el representante de Estados Unidos en la ONU, ha acusado a Rusia de llevar a cabo una «campaña de terror», a lo que el representante ruso ha respondido señalando que esa declaración es «inaceptable, sobre todo en la boca del representante de un país cuyas actuaciones en Iraq, Afganistán y Serbia conocemos muy bien»
Así, las dos superpotencias retoman las clásicas expresiones de la Guerra Fría, lo que en realidad demuestra, de forma descarnada, el verdadero trasfondo del conflicto. Se trata de las fricciones, cada vez más fuertes, que surgen entre los imperios. Así, Moscú y Washington intentan, a la manera clásica, instrumentalizar las ambiciones nacionalistas de unos y las reivindicaciones separatistas de otros.

Bruno Odent, L'Humanité/Rebelión, 14VIII08

"EL CONFLICTO EN BOLIVIA ES, SOBRE TODO, DE CLASES SOCIALES"

Martín Sivak, periodista y sociólogo, biógrafo de Evo Morales.

Entrevista en el diario Público, 13VIII08

A NADIE LE CONVIENE QUE BOLIVIA SE DIVIDA, PERO SÍ QUE SE VAYA EVO

No se puede mostrar la imagen “http://www.abc.es/RC/200808/11/Media/evo--253x190.jpg” porque contiene errores.

Evo maneja ahora un Estado que por primera vez no es deficitario, gracias a unas nacionalizaciones que ya nadie discute en un planeta donde los precios de los hidrocarburos se fueron a las nubes. La disputa es ahora por la renta que generan. Con esa caja pública, Evo tiene una formidable herramienta para impulsar cambios que democraticen a una de las sociedades más desiguales e injustas.
Cualquier ruptura o salida violenta del conflicto en Bolivia sería desestabilizante para sus vecinos. La industria paulista, que no ve con buenos ojos que sea Evo Morales el que abra o cierre la canilla de la mayor parte de la energía que consume, sería severamente afectada por una remezón brutal. A nadie le conviene que Bolivia se divida, pero sí que se vaya Evo. Por eso, lo más probable es que los autonomistas no se independicen, sino que se queden para bloquear, obstaculizar e impedir.

Luis Burschtein, Página/12, 12VIII08

RÉCORD OLÍMPICO DE BUSH

http://www.reuters.com/resources/r/?m=

Bush ha aterrizado en China disfrazado de misionero de los derechos humanos, siendo el culpable máximo de la muerte de centenares de miles de mujeres y niños en una guerra injusta en Irak, y responsable también en parte de muchos millones de muertos por hambre, por su proteccionismo agrícola y comercial; y su país acaba de menospreciar una vez más toda justicia y ley internacional al ajusticiar en 48 horas a dos latinoamericanos. Merecería que por su récord olímpico de hipocresía le den la medalla de oro del cinismo, al triunfar en su propio campo a los anfitriones con ese máximo "cuento chino" de presentarse como defensor de los derechos humanos.

Javier Cobo Antón, Público y El País, 11VIII08

LAS MENTIRAS DE HIROSHIMA COMO APOYO A LOS CRÍMENES DE GUERRA DEL SIGLO XX


Desde 1945, se cree que los Estados Unidos han estado a punto de emplear sus armas nucleares en al menos tres ocasiones. En su falaz “guerra contra el terror”, los actuales gobiernos de Washinton y Londres han declarado que están preparados para llevar a cabo ataques nucleares “preventivos” contra estados no-nucleares. Con todos los indicadores apuntando hacia la medianoche de un Apocalipsis nuclear, las mentiras con las que se justifica resultan todavía más escandalosas. Irán es la actual “amenaza”. Pero Irán no tiene armas nucleares y la desinformación de que planea crear un arsenal nuclear proviene de la MEK, un desacreditado grupo opositor iraní esponsorizado por la CIA. Exactamente lo mismo que las mentiras sobre las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein que se originaron en el Congreso Nacional Iraquí y que fabricó Washington.
El papel de la prensa occidental a la hora de poner en pie a este espantajo ha sido fundamental. Que la Inteligencia Militar estadounidense afirme que, “casi con toda seguridad”, Irán abandonó su programa de armas nucleares en el 2003, ha sido relegado al cuarto trastero de la memoria. Que el presidente iraní Mahmoud Ahmadineyad nunca amenazó con “borrar a Israel del mapa”, es algo sin interés. Pero éste ha sido el mantra de los “hechos” proporcionado por los medios de comunicación a los que, en su reciente actuación lacayuna ante el parlamento israelí, Gordon Brown aludió para amenazar, una vez más, a Irán.

John Pilger, The Guardian, 8VIII08

¿PUEDE CRECER LA IZQUIERDA EN USA?


Creo que EEUU ofrece una enorme oportunidad para los organizadores de izquierdas. Esto se observa cuando analizamos la opinión pública. Los estudios de búsqueda sobre la opinión de la población estadounidense, sobre sanidad, muestran como la población de EEUU desea un programa nacional de salud financiado públicamente. Si tuviéramos una democracia que funcionara, los EEUU haría décadas que disfrutarían de un sistema de sanidad pública nacional. Lo mismo podría aplicarse a la política exterior.

Noam Chomsky, La República (Uruguay), 7VIII08

Memoria republicana 75 años después
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POESÍA NECESARIA

Al vino


Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna

y bebe pensando en que mañana

quizá la luna te busque inútilmente.

Omar Khayyam


Oda al Aire

Oda al Aire

No, aire,
no te vendas,
que no te canalicen,
que no te entuben,
que no te encajen
ni te compriman,
que no te hagan tabletas,
que no te metan en una botella,
¡cuidado!,
llámame
cuando me necesites,
yo soy el poeta hijo
de pobres, padre, tío,
primo, hermano carnal
y concuñado
de los pobres, de todos,
de mi patria y las otras,
de los pobres que viven junto al río,
y de los que en la altura
de la vertical cordillera
pican piedra,
clavan tablas,
cosen ropa,
cortan leña,
muelen tierra,
y por eso
yo quiero que respiren,
Tú eres lo único que tienen,
por eso eres
transparente,
para que vean
lo que vendrá mañana,
por eso existes,
aire,
déjate respirar,
no te encadenes,
no te fíes de nadie
que venga en automóvil
a examinarte,
déjalos,
ríete de ellos,
vuélales el sombrero,
no aceptes
sus proposiciones,
vamos juntos
bailando por el mundo,
derribando las flores
del manzano,
entrando por las ventanas,
silbando juntos,
silbando
melodías
de ayer y de mañana,
ya vendrá un día
en que libertaremos
la luz y el agua,
la tierra, el hombre,
y para todos
será, como tú eres.
Por eso, ahora,
¡cuidado!
Y ven conmigo
nos queda mucho
que bailar y cantar,
vamos
donde esté floreciendo
la nueva primavera
y en un golpe de viento
y canto
repartamos las flores,
el aroma, los frutos,
el aire
de mañana.

(Oda al aire), Pablo Neruda



Clarin

viernes 25 de febrero de 2005

La vergüenza del Carmel

Félix Población

Lo ha dicho Pilar Rahola es un excelente artículo publicado el domingo en El Periódico: El gran agujero del Carmel se puede convertir en un gran socavón en el centro mismo de nuestra vergüenza colectiva. El bache afectaría a 22 años de gobierno nacionalista, puesto bajo sospecha de corrupción tras las graves imputaciones de Maragall a cuenta del 3 por ciento, y al porvenir del nuevo Estatut de Cataluña, tal como Artur Mas le recordó a don Pascual con cicatero talante de mercader.

El barrio damnificado no estaba para semejantes alardes de turbio politiqueo. Un millar de vecinos aguardaban respuesta a su zozobra y se encontraron con el nada edificante espectáculo de comprobar que lo suyo quedaba al margen. Lo que anotó la actualidad al día siguiente del debate en el Parlament no fue la justa y necesaria búsqueda de responsabilidades, saldadas con un par de ceses de poca enjundia. Los titulares más bien glosaron un gran salpicón de mierda.

La actitud de los políticos en circunstancias como la que se comenta no sólo prueba su distanciamiento de la realidad, sino su apegamiento y dependencia del poder por encima de graves y trascendentales irregularidades o ineptitudes. Los que lo ocuparon no admiten débitos de esa monta y los que lo ocupan se niegan a asumir los que les toca. Quizá por eso una buena salpicadura de lodo que todo lo confunda pueda ser lo más conveniente para que unos y otros se salgan de rositas.

Es muy posible que así venga el nuevo Estatut y todos confraternicen a la postre con el espíritu más o menos nacionalista de incrementado autogobierno que a la mayoría sacia. Pero de lo que quedará constancia, si al millar de vecinos del Carmel no se les presentan culpables de su desdicha y justa reparación por el atentado cometido contra sus más elementales derechos, es de la vergüenza colectiva que para Cataluña representan unas instituciones incapaces de depurar sus culpas.

A la vergüenza se le debe añadir el riesgo de paréntesis que para las instituciones democráticas supone su cuestionamiento por parte de la ciudadanía.

martes 22 de febrero de 2005

La ventana indiscreta del Windsor

Félix Población

De unos años a esta parte confieso mi suspicacia ante la causa oficial de las grandes tragedias. Quizá la razón para avistar los hechos desde esa perspectiva escéptica se deba a lo confusos que me siguen pareciendo los motivos por los que las Torres Gemelas de Nueva York saltaron por los aires. Desde la distancia que da el tiempo transcurrido, tengo mis dudas sobre si algún día se aclararán las cosas. Puede que no, dada la entidad de la masacre y las que ésta justificó después en los campos de batalla -civiles y militares- bajo los que discurre la madre de todas ellas: el preciado oro negro.

Lo cierto es que cuando el espigado y cristalino edificio Windsor de Madrid se ofreció como nocturna tea ardiente a la pública contemplación, lo primero que me pasó por la cabeza fue considerar la rotunda eficacia de la quema sin riesgo ni resultado lesivo alguno para el personal propio o ajeno a la torre. La sensación de consuelo que me reportaron esos datos incruentos, en medio de la impresionante imagen del rascacielos en llamas, pasó a convertirse después en creciente atisbo de incertidumbres.

No le di mayor importancia a mis dudas acerca de la versión oficial, un cortacircuito, porque al fin y al cabo sólo se basaban en lo oportuno que me parecieron el día y la hora, un sábado a media noche, idóneos en teoría para que no se registraran desgracias humanas. Cierto también que me resultó extraño que se produjera un cortacircuito de tan graves consecuencias en un edificio vacío y rigurosamente custodiado, al menos sin que se atajara antes su peligrosidad con la celeridad y medios requeridos.

Después se supo que un videoaficionado insomne aportó a la información gestada sobre el incendio un enfoque noticioso y sorprendente de vital importancia. Dos sombras de personal no identificado pululaban tras una de las ventanas del Windsor en llamas, cuando ni la temperatura interior ni el acceso al edificio -varias horas después de comenzar el fuego- parecían permitirlo. La extraña y verificable visión, difundida por todos los medios televisivos, cobraba de ese modo caracteres paranormales.

Gracias a la moderna tecnología de uso personal, una videocámara en este caso, un hecho noticioso ha sido investigado desde una perspectiva inédita. El detalle no debe parecernos baladí a quienes profesamos por nómina o vocación el oficio periodístico en estos azarosos tiempos. A saber lo que nos deparará el futuro a través de esas herramientas de información cada vez más sofisticadas. Puestas en manos del ciudadano medio con creciente familiaridad, tal parece que éste pretende remedar con ellas al mismísimo Alfred Hitchcock.

Lo que de momento no sabemos, en la circunstancia que nos ocupa y sin duda deberá ocupar en el máximo desvelo a las autoridades y peritos competentes, es el efecto y consecuencias de las imágenes reveladas. Si serán decisivas a la postre como testimonio fundamental para esclarecer las causas del siniestro o se integrarán -por oscuras e insondables razones- entre los muchos y misteriosos pétalos que configuran la flor de leyendas de la Villa y Corte.

lunes 21 de febrero de 2005

Prevención ante la última ETA

Félix Población

Se tiene la sensación, desde que Ibarreche presentó en el Congreso de Madrid su plan-trampa, de que el cerco a la organización ETA ha ganado en intensidad y aciertos policiales en las últimas semanas. Las recientes detenciones en Valencia, en pronta y eficaz evitación de un atentando inminente, denotan un seguimiento muy atinado y riguroso de las huellas delictivas que los terroristas están dejando de unos meses a esta parte.

La magnífica labor desarrollada contra el entramado etarra durante el gobierno del Partido Popular, en cuya apreciación han de coincidir no sólo por sentido de la responsabilidad y estrategia todos los que tienen a bien acabar con esa lacra, se está viendo ratificada con igual grado de eficiencia por el actual gobierno socialista. Justo es reconocerlo a dos bandas por enconadas que sean en otros puntos las relaciones entre los dos partidos mayoritarios.

Ahora bien, la derrota democrática del plan del lehndakari en el Parlamento de España, el presumible pero insuficiente triunfo de los nacionalistas vascos en las próximas elecciones en aquella Comunidad y la rémora impresentable de Batasuna a esos comicios son tres factores a considerar, en las actuales circunstancias, para prever una última acometida de ETA digna de las máximas prevenciones.

Parece que la organización terrorista está seriamente herida de muerte, pero en tan adversa coyuntura es muy posible que quiera demostrar que su capacidad de acción aún puede infligir el suficiente daño como para promover mediante el chantaje de la sangre -esos muertos encima de la mesa de los que se sirve el lenguaje del terror- una negociación con el gobierno de Madrid.

Los españoles han de tener constancia, por parte del gobierno que los representa, de que sólo cabe el recurso a la palabra entre quienes llegan al diálogo a través de un compromiso pacífico de entendimiento, no mediante la imposición o a la sombra cerril de la violencia. Esta aplicación imprescindible de la lógica de la convivencia en el tablero político lo mismo vale para quienes pretenden negociar una salida a la violencia desde su historial de crímenes que para los que, sin el menor reparo, pactan con los voceros políticos del terrorismo en contra de las leyes democráticas y constitucionales.

Ese pacto en el Parlamento de Vitoria se fundamenta en unas pretensiones comunes de soberanía cuyas consecuencias contribuirían a una mayor y más radical división de la ya escindida sociedad vasca, ésa en la que unos campan a sus anchas, libres e independientes, y otros dependen del celo de su escolta para conminar la acechanza de los matones. Sobre esa base no cabe diálogo posible ya que uno de sus pilares se sustenta en la extorsión, el chantaje y el crimen, de cuyo cerco hubieron de salir por la fuerza, abandonando su tierra en poco más de una década, un total de doscientos mil vascos.

Las próximas elecciones en Euskadi van a ser decisivas para que la ciudadanía más razonable dentro del nacionalismo tolerante aplique a los exabruptos de ese PNV salido de madre una cierta dosis de sentido común. Hasta que se celebren, convendría que desde el Ministerio del Interior se activasen todas las alarmas. Si de verdad estamos ante la última ETA, como todo bien nacido desea para España, la prevención ante la furia de sus estertores ha de ser máxima.
(17II05)

viernes 18 de febrero de 2005

El rumor como sustento de la basura

El amable lector no debería encontrarse tan a menudo con la glosa de la basura en estas páginas de periodismo no venal. Pero por pretender la mayor dignidad en el oficio, con nuestra mejor intención y discreto bagaje de cultura ética, quien esto escribe no puede por menos de indignarse ante la mierda ajena proveniente de otros medios con una frecuencia de uso y abuso auténticamente alarmantes.

En esta ocasión no me puedo resistir a comentar el fácil recurso que para promover la insidia, la mentira y la infamia suponen las secciones de confidenciales o rumorología, tan al gusto de la prensa sectaria y resentida apegada a la radical oposición. En esa trayectoria se alistan una serie de medios electrónicos bien reconocibles y otros impresos acuciados de ganar en color amarillo lo que les falta de calidad.

El diario El Mundo es uno de los que sostiene cotidianamente esa ventana abierta al cuchicheo más o menos lenguaraz de mefíticas esencias. La última víctima de don Pedro Jota, sumo valedor de la deontología profesional y del periodismo investigador de sensacionalismos, ha sido Fernando Morán.

No es que al señor Morán, ex diplomático y ex ministro socialista de Asuntos Exteriores, se le achacasen en la supuesta información nefandos vicios o deplorables desaguisados de incívica entidad. La intención del anónimo gacetillero al dirigir sus dardos contra don Fernando, a quien cabe suponer en apacible e intelectual retiro, pretendía sólo chinchar con el sarcástico chascarrillo de cotilla ocioso y malcriado en la afrenta.

Ignoro la gracia que para la decreciente audiencia del periódico El Mundo puede tener la imputación de que don Fernando pasa por dificultades económicas, y que por eso lee de gorra los periódicos en el quiosco, ante los reproches del titular del comercio, o mira con lupa el precio de las hortalizas, pero el comentario es tan insustancial y mezquino como turbias e indefinidas las fuentes en las que se basa: alguien que le conoce, los que se cruzan con él, sus amigos…Mucho menos se puede fundamentar una información en esas chismosas pesquisas -reconocidas y censuradas en la profesión como fuentes anónimas- para asegurar que don Fernando califica a su mujer de enferma.

Cierto que al señor Morán se le permitió en el mismo medio, cinco días después, el pasado lunes 14, un desmentido de réplica -no textual sino comentado y posiblemente insuficiente-, asegurando que la desventurada versión galdosiana o dickensiana que de sus circunstancias económicas se hacía no se correspondía para nada con la verdad.

Pero el bulo ya estaba en el aire y ese lastre ya no hay quien lo corrija. Levantar infundios sobre la base del chismorreo califica por sí mismo a los periódicos que cultivan ese subgénero de amarillenta mala baba en el que muchos colegas, desde el aprendizaje a la jefatura, ganan méritos para el escalafón.
(17II05)

viernes 4 de febrero de 2005

Teoría del gargajo

Félix Población

Cuentan quienes la vivieron con todos las insuficiencias propias de las circunstancias que aquel recipiente era indispensable entre el mobiliario de uso de los locales públicos. Me refiero a las escupideras de la inclemente posguerra, cuando entre otras admoniciones de obligado cumplimiento en los rótulos adscritos a las paredes de esos espacios figuraba la de no escupir en el suelo.

Tal prohibición era indicio sin duda de que tan sucio y viciado proceder no estaba ni mucho menos desterrado de la malas costumbres de esos desventurados años, sino muy a tono con aquellos bacines de loza ubicados discretamente en las esquinas para paliar en lo posible la exhibición palmaria de semejantes evacuaciones.

A lo largo de mi no corto itinerario por los países de la comunidad europea, llámense Italia, Alemania, Hungría o Portugal, por incluir en la relación al más próximo e hipotéticamente más afín con nuestra idiosincrasia, no tengo constancia de haber observado tanto escupidor suelto como aún abunda en esta vieja y cara nación. Puede que la memoria de mi perspicacia me engañe, pero estoy por asegurar que brillan por su ausencia detalles de ese tenor en mis cuadernos de viajero.

Si hoy me paro a notificar este apunte es porque acabo de tenerla con uno de esos ciudadanos guarros y malcriados que hacen ostentación del gargajo sin reparar en el prójimo. No satisfechos con su generosa contribución personal al desprecio de su imagen pública, estos tipejos –como es el caso- son asimismo una amenaza de físico contacto con sus miasmas para quienes nos vemos sorprendidos al paso por su inverecundia. Allí donde les surge el moco, allí lo vierten, por transitada que sea la vía o abigarrada la apretura de transeúntes.

Soy de los que piensa, a la vista y frecuencia de ese incívico proceder todavía vigente en las nacionalidades y regiones de nuestro solar hispano, que mientras subsista el mismo pervivirán en este querido país otras lacras no menos inciviles, tan añejas o más que la censurada.

La lista podría extenderse sobre muchos aspectos de la vida nacional, a más de los estrictamente relacionados con los hábitos de urbanidad, limpieza, amabilidad y pulcritud en el trato y la convivencia públicos, cada vez más depreciados. Entrarían en ella, por poner sólo algunos ejemplos de puntual actualidad, las rancias concepciones morales de algunos señores obispos y la desgraciada coña mariñeira de don Manuel el de Palomares sobre la homosexualidad y el preservativo, los brotes de racismo propalados por vocingleros sectores de fanáticos en los campos de fútbol, el reconcomio de la ultraderecha pepera engolfada en un complejo redivivo de cruzada y ciertas teorías nacionalistas extremas e insertas en la doctrina decimonónica de un credo xenófobo.

Pero, por centrarnos en los que más competiría al perdurable vicio del gargajo entre nosotros, vinculado sobre todo con la contravención a las más mínimas normas de higiene y respeto a los demás, la relación más directa y a juego con esa tara del esputo público y notorio acabamos de encontrarla en el puesto que España ocupa como nación más desconsiderada hacia el medio ambiente.

Estamos en cabeza. Lo certifica la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, por si la denuncia constante y tenaz de Ecologistas en Acción no fuera suficiente. El número de procedimientos abiertos contra nuestro país por infracción o incumplimiento de la normativa ambiental comunitaria, 85, superó a mediados del año pasado casi en el doble y hasta bastante más los de Italia e Irlanda, naciones que nos siguen en ese bochornoso liderazgo.

Parece en cierto modo lógico que dándose en una sociedad esos nauseabundos tipos tan familiarizados con la desvergüenza de excretar sus flemas a ojos vista, el tratamiento de las aguas residuales, la eliminación de residuos y la conservación y protección de nuestro hábitat nos sitúen a la cabeza de la desidia y el desprecio por nuestro entorno.

Chávez en la mira

Félix Población

Hay noticias que parecen escapar del resalte mediático. Sobre todo porque no interesan a quienes controlan empresarialmente a los grandes medios. Es el caso de la detención en Caracas, el pasado mes de mayo, de una partida de paramilitares colombianos ligados a la CIA y cuyo cabecilla, alias comandante Lucas, de identidad José Ernesto Ayala Amado, aseguró que su misión era decapitar a Chávez, según expresión literal propia de ese tipo de mercenarios.

A Hugo Chávez lo refrendó en el poder la ciudadanía el año pasado. La victoria de los votos fue sobrada e incuestionable. Nada irregular se interpuso en la legítima legalidad de ese apoyo, revalidado en octubre en los comicios regionales. Entre los méritos del presidente venezolano a lo largo de su presidencia cuenta haber hecho crecer la economía del país, según datos fiables y contrastables, e impulsar los resortes de transformación social y cultural en pro de la población más desfavorecida.

Washington ha dado muestras de observar con inquietud la Venezuela de Chávez desde sus orígenes, aunque de momento le faltan argumentos para incluir a la nación caribeña entre los ejes del mal. Probado quedó mediante el soporte norteamericano al frustrado golpe de Estado de abril de 2002, con nuestro propio gobierno de secuaz vergonzante.

Ahora que Venezuela ha reforzado su arsenal de defensa con una sustanciosa adquisición de material bélico, Washington ha encontrado excusas para evidenciar más explícitamente su intimidación, como si el rearme de una nación soberana fuera indicio de turbios contubernios terroristas. La presbiteriana Rice estima que Chávez ejerce una influencia negativa en América Latina y su jefe, como es lógico, no le va a la zaga en apreciaciones de similar índole. Ambos sin duda han valorado sintomáticamente la aclamación entusiasta que el discurso de Hugo Chávez despertó entre millares de jóvenes en el Foro Social de Porto Alegre.

Hay informes de la Casa Blanca, filtrados a los grandes diarios norteamericanos, que inducen a pensar en propósitos desestabilizadores para el año en curso. Lo expuso hace un mes The Washington Times al referirse a una previsible campaña en las naciones amigas de Iberoamérica con intención de reconsiderar las relaciones con el presidente venezolano. Con más rigor en la directriz se expresó hace poco y con redoblado celo editorial The Washington Post al afirmar, en torno al proceso bolivariano, que hace una generación, acontecimientos de esa índole podrían haber inspirado una intervención norteamericana dura y contraproducente. El párrafo bien podría sugerir que en la actualidad caben otras líneas más sutiles de actuación y no menos resolutivas en sus efectos.

Como el discreto lector no desconocerá, John Negroponte ocupa desde hace unas semanas la máxima jefatura de la inteligencia en Estados Unidos. Es un cargo para el que viene avalado por un meritorio currículo. Quizá pretenda, para no desmerecerlo al frente de los servicios secretos de su país, reverdecer en un porvenir más o menos próximo los laureles ganados antaño desde la embajada de Honduras. No se olvide que algunos juristas de su país lo acusaron entonces de ignorar repetidamente la violación de derechos humanos durante la guerra civil nicaragüense que acabó con el régimen sandinista.

De momento, y según se puede comprobar en los noticiarios más esquinados de las hemerotecas, contra el régimen de Chávez existen precedentes para no excluir el magnicidio como punto de mira.

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