lunes, 16 de abril de 2018

EL ALMIRANTE CERVERA NO ERA UN FACHA, ERA UN CRUCERO


Félix Población

Confieso sentir algo del mismo miedo que provocaba en mi querida madre el nombre de Almirante Cervera. Sus historias calaron en mi memoria de niño cuando nos hablaba del bombardeo de Gijón por las tropas golpistas del general Franco. Este crucero ligero, botado por la Armada Española en 1928, colaboró con la Legión Cóndor nazi a que la ciudad viviera una de las más trágicas páginas de su historia. 

Sin embargo, ninguna responsabilidad histórica tiene en ese atroz capítulo de la vida cotidiana de aquella hospitalaria villa Pascual Cervera y Topete (1839-1909), el marino que con el grado de almirante combatió en la Guerra de Cuba y falleció un decenio después, mucho antes de la Guerra de España.  Ignoro si mal asesorada, la alcaldesa de Barcelona, a quien se le debería presuponer una cierta información histórica, desconocía esos detalles biográficos cuando asistió ayer al cambio de nombre de la calle Almirall Cervera, en el barrio de la Barceloneta, por el del actor José Rubianes (1947-2009). Aseguró la alcaldesa que a Rubianes le habría gustado mucho que su amado público se reuniese para quitarle el nombre a un “facha” y ponérselo a él mismo

Sabido es que no solo me ha parecido siempre justa y necesaria sino insuficiente la Ley de Memoria Histórica, por la cual deben eliminarse aquellas referencias que ensalcen al viejo régimen dictatorial. Esta vez, empero, me parece hasta cierto punto lógico que una asociación que agrupa a los más de 700 descendientes del almirante Cervera -según leo en El País-  haya remitido hace unos días una carta a la señora Colau lamentando la retirada del nombre de la calle. 

El cambio es un "disparate y un contrasentido", dice la carta de la familia recogida por La Vanguardia. "Es paradójico que quienes fueron históricamente sus enemigos, los mambises (los rebeldes cubanos), honren su memoria y Barcelona, no", añade en referencia a que en Cuba se mantienen al menos dos estatuas en su memoria y se han celebrado múltiples actos de homenaje. Incluso el expresidente de Cuba Fidel Castro calificó como "héroe" a Cervera en un acto en 1998 delante de varios de sus tataranietos. Entonces manifestó su admiración por el almirante español. "Sentimos un gran respeto por los marinos españoles recordando la hazaña de Cervera, algo inolvidable", afirmó Castro.

Personalemente, mis emociones seguirán fieles a los relatos de mi madre cuando el Cervera bombardeaba la ciudad de Gijón y las explosiones agudizaban los dolores de mi abuelo enfermo, pero el almirante Pascual Cervera y Topete no tuvo ninguna culpa. Otro sería mi criterio si la calle se hubiera llamado Crucero Almirante Cervera, porque entonces sí se identificaría ese nombre con la última trayectoria de este buque en apoyo del régimen golpista.

DdA, XIV/3821