En relación con fechas anteriores, habíamos advertido en Maricarmen Abascal, durante los días y horas previos al desahucio inmisericorde que la sacó de su casa después de casi toda una vida habitándola, que esta anciana madrileña de 87 años de edad debía tomar aire para poder hablar. No sólo se la echaba de la vivienda que ocupaba, sino que durante siete años mantuvo con el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos una resistencia que fue mermando su salud ostensiblemente. Con todo, y habida cuenta esa misma resistencia, llegamos a pensar que Maricarmen se podría recuperar en el hospital madrileño donde fue ingresada. Sobre todo, después de que el sindicato que la defendió y la empresa que la desahució llegaran a un acuerdo para que Maricarmen volviera a residir en su vivienda en similares condiciones de alquiler a las que tenía. Pero no ha podido ser. Ayer falleció en una cama hospitalaria sin poder hacerlo en la casa de casi toda su vida. Deja tras de sí, con todo, una victoria que no han podido lograr la mayoría de los políticos que han mantenido unas lamentables condiciones con uno de los derechos constitucionales fundamentales, a la cola de los que existen en la mayoría de los países europeos. La victoria de Maricarmen Abascal, una modesta anciana de un céntrico barrio de Madrid, está ahora en las calles y plazas del país y ha promovido dos decretos en la política de vivienda que, aun siendo insuficientes, eran muy necesarios. Además, Maricarmen se nos ha ido después de que su resistencia y la del sindicato que la defendió condujeran a la convocatoria de una huelga general y a unas elecciones generales. Ahora falta saber si la victoria de Maricarmen, que pudo ver, tiene su resultado en las urnas, donde a fata de su voto puede que no falte su símbolo y el desenlace de su resistencia: los desahucios matan. Además de Maricarmen habrá habido otras víctimas de los desahucios especuladores fallecidas en el silencio. Por ella y por todas las demás hay elecciones este otoño. No deberíamos dejar morir su memoria*.
*Sabemos de ciertos medios de información, tertulianos, algunos políticos y opinadores en general que han tratado de desacreditar la imagen de la fallecida. Debería caérseles la cara de vergüenza o pedir disculpas, pero es improbable porque vergüenza no tienen y conciencia tampoco. Hubo quien, como la abogada del juez Peinado, la pareja de Ayuso y el rey emérito borró ahora sus miserables tuits sobre Maricarmen. El PP bloqueó dentro de la Asamblea de Madrid el minuto de silencio solicitado por Más Madrid y PSOE en memoria de Maricarmen. Almeida, el PP y Vox se quedaron sentados durante el minuto de silencio por Maricarmen en el Ayuntamiento de Madrid. La hemos matado entre todos legalmente, ha dicho mi estimado Miguel Rellán.
**La carta que Maricarmen dirigió al presidente del Gobierno sin encontrar respuesta por parte de Pedro Sánchez. (Instagram/ Facebook)
DdA, XXII/6490

1 comentario:
Creo que, por el bien de todos (eso ya tan desusado que los griegos consideraban el objetivo inexcusable de toda política y el fundamento de la esencia social del ser humano, el "bien común"), aquí y ahora, en este teatrillo de sombras que es la depauperada política real de nuestro tiempo, ante los comicios concretos recién convocados, más que la hora de "votar en conciencia" (algo que con tanta frecuencia ha sido la disculpa legitimadora de tantos sectarismos más o menos izquierdistas), es la hora de "votar con estrategia" para evitar desastres mayores... Buscando, por una parte, una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE (probablemente ya imposible de construir con componentes variables en función de territorios y partidos hegemónicos en ellos, tal y como proponía Rufián) al Congreso que resulte creíble (si se quiere "votable" por la gran mayoría de ese voto que habitualmente se pierde, si se quiere "que no ofenda demasiado la conciencia de nadie en ese espacio político", o sea un Frente Amplio de verdad);, y, por otro, buscar una candidatura de unidad de toda la izquierda (incluyendo al PSOE por mucho que haya que taparse la nariz) para tener alguna posibilidad de recuperar el Senado, pues sin esa suma la mayoría de las provincias seguirán eligiendo tres senadores del PP y un del PSOE, conformando una Cámara Alta más o menos como la actual... En fin, y en eso creo que hay que darle la razón a Rufián (especialmente con este apuro temporal sobrevenido), es más la hora de la estrategia que de la conciencia con respecto al voto... Aunque siga habiendo que hacer todo lo posible (y lo imposible, aunque esto siempre tarda más y ya no hay tiempo) para que el resultado de la estrategia no ofenda a la conciencia.
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