jueves, 22 de octubre de 2026

LA VIOLENCIA POLÍTICA DE MILEI


Félix Población

Dejando a un lado la situación por la que pasa aquella república, buena para los medios conservadores y nefasta para los progresistas, la presencia y manifestaciones del presidente argentino ayer en Madrid deberían avergonzar a la ciudadanía de su país, incluso a la que tuvo el error de votar por ese individuo. No voy a transcribir aquí los insultos al presidente del Gobierno proferidos nuevamente por Milei en esta segunda visita a nuestro país, pero sí creo que a cualquier persona con un mínimo sentido cívico deberían hacer reparar en las consecuencias que tendría para España el éxito electoral de partidos que, como el de Isabel Díaz Ayuso y el de Santiago Abascal, han seguido el ejemplo del presidente argentino a la hora de agraviar de palabra a Pedro Sánchez. Aunque tanto el líder del Partido Popular como el líder de Vox han preferido eludir cualquier imagen acompañando a Javier Milei durante su visita a Madrid, bastó el histriónico abrazo del inquilino de la Casa Rosada a la presidenta de la Comunidad de Madrid para saber a lo que juega el presidente argentino viniendo a España durante la precampaña electoral: la ultraderecha internacional a las órdenes de Trump tiene mucho interés en acabar con lo que representa Pedro Sánchez en Europa o Lula da Silva en Brasil (incluso "echar a patadas", dijo Milei ayer en un foro económico en el Casino de Madrid al que asistió sin vergüenza el presidente del Senado). El presidente del Gobierno español aprovechó la inverecundia de Milei para llamarse zurdo a mucha honra y darle la bienvenida a toda fachada en la sede del PSOE. En un país con más cultura democrática que el nuestro, la actitud desfachatada del presidente argentino y la reacción de Sánchez deberían beneficiar a este en las urnas, pero estamos en España y en España la oposición y sus medios afines también han sido reiteradamente indecentes agraviando "patrióticamente" al presidente del Gobierno. Forma parte de su tradición cuando no es "su" presidente. El efusivo abrazo entre los dos personajes de la imagen debería abochornar a una ciudadanía mínimamente cívica y consciente de que en derechos y libertades nunca debe haber vuelta atrás. La violencia política de los insultos de Milei contra Pedro Sánchez únicamente puede merecer repulsa. Que en lugar de eso reciba abrazos da idea de lo que nos espera si las urnas benefician a los abrazadores.

DdA, XXII/6503

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