@JotaEmeGcNew en X
El sofisma de la “unidad” y la trampa del dedazo, o cuando Javier Aroca da en el clavo. Hilo dedicado a mi admirado tertuliano, antropólogo y hombre de izquierdas.
Lo ha explicado con una claridad demoledora Javier Aroca: la “unidad” se ha convertido en un sofisma al que apela la izquierda cuando cunde la desesperación. Una trampa de la retórica política usada para exigir sumisión, no para sumar desde abajo.
Resulta paradójico, y casi sarcástico, escuchar dar lecciones de “unidad” a formaciones como Izquierda “Unida” o las ruinas de Sumar, plataformas compuestas por decenas de pequeñas siglas de aparato. ¿De qué unidad nos hablan quienes han sido incapaces de cohesionar nada?
La realidad es que, para estos actores, el concepto “unidad” nunca ha significado trabajar en pie de igualdad. En su diccionario, “unidad” significa única y exclusivamente que Podemos se integre aceptando las condiciones e imposiciones que los demás decidan en despachos.
La “unidad” como fetiche se utiliza para tres cosas:
1. Tapar la falta de programa transformador.
2. Justificar la ausencia de primarias abiertas.
3. Culpabilizar a quien no trague con el “dedazo” de la división de la izquierda.
Pretenden que la militancia y los votantes olviden que el “Frente Amplio” rehúsa poner urnas abiertas para ordenar sus listas. Llaman “intransigencia” a exigir que la gente decida y llaman “generosidad” a la imposición de sus propios candidatos prefijados.
Como bien advierte Aroca, cuando la política se reduce a un mercadeo orgánico entre cúpulas de partidos en lugar de movilizar a la ciudadanía, el resultado no es la unidad: es la parálisis y el desencanto del electorado progresista.
La verdadera unidad no se impone por decreto ni mediante chantajes emocionales frente a la extrema derecha. La unidad real se construye respetando la autonomía de las partes, reconociendo la plurinacionalidad y dando la palabra a la gente en primarias abiertas.
Basta de sofismas. Que no nos vendan “unidad” quienes solo buscan la subordinación de la izquierda transformadora. Menos política de despacho y más democracia de base.
DdA, XXII/6497

No hay comentarios:
Publicar un comentario