jueves, 4 de junio de 2026

UNA IA SIN REGULACIÓN SERÁ LA NUEVA BABEL

 Las primeras palabras del Papa en la encíclica denotan su intención metodológica muy al estilo de San Agustín, y así arranca: “la magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”. Una IA sin regulación será la nueva Babel

Esta foto distribuida el 25 de mayo de 2025 por The Vatican Media, muestra al Papa León XIV firmando su primera encíclica, «Magnifica Humanitas», centrada en el auge de la inteligencia artificial, en el Vaticano. Foto
Esta foto distribuida el 25 de mayo de 2025 por The Vatican Media, muestra al Papa León XIV firmando su primera encíclica, «Magnifica Humanitas», centrada en el auge de la inteligencia artificial, en el Vaticano. Foto Afp / archivo

Bernardo Barranco 

La revolución digital está redefiniendo profundamente nuestra civilización, transformando nuestros estilos de vida, trabajo, interacción, el poder y formas de gobierno. El advenimiento de una nueva era ya está en marcha, marcada por la inteligencia artificial y la conectividad. Se presentan oportunidades de empoderamiento así como desafíos éticos preocupantes. 

León XIV ha puesto el dedo en la llaga. Frente a todos los avances tecnológicos ¿dónde queda la dignidad humana? La inteligencia artificial (IA) incide ya en la vida de las personas, afecta a sus derechos, oportunidades, reputación, desarrollo y libertad. Las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso servicios, créditos y la reputación de las personas, corren el riesgo de ser confinadas completamente a sistemas automatizados. 

Y más aún, el gran temor del Papa y de la humanidad es el uso de la IA en la guerra y la violencia. Todos estos desafíos están plasmados en la primera encíclica de León XIV Magnifica Humanitas, que lleva como subtítulo “sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial”. 

El texto fue presentado el 25 de mayo en el Nuevo Salón del Sínodo. El Papa quiso fortalecer el evento, asistiendo personalmente a la presentación, flanqueado por tres cardenales, dos teólogos (uno inglés y otro congoleño) y Christopher Olah, el cofundador ateo de la empresa de inteligencia artificial Anthropic . La encíclica Magnifica Humanitas se publicó el 25 de mayo, pero está fechada el 15 de mayo, el mismo día en que León XIII publicó la encíclica Rerum Novarum en 1891. 

Hace 135 años, el papa Gioacchino Pecci dedicó su encíclica social a la revolución industrial de su tiempo. León XIV sopesó la revolución digital de nuestra época, con especial atención a la inteligencia artificial, en el centro de la reflexión de la Iglesia. Hay que recordar que dos días después del cónclave que lo eligió explicó, en su primera alocución ante 249 cardenales reunidos, que la elección del nombre papal es en homenaje a León XIII para continuar con su legado, buscando la defensa de la dignidad humana. 

Así como León XIII enfrentó problemas sociales, morales y laborales del siglo XIX, en la actualidad la humanidad encara la revolución digital y en especial la inteligencia artificial. ¿En 1891, el catolicismo corría riesgos? ¿La nueva burguesía industrial no era incondicional a la iglesia católica? Recordemos que hubo un tercero en discordia: el socialismo. Por ello, Rerun Novarun es en el fondo un planteamiento antimoderno contra un capitalismo voraz y un socialismo acechante entre, especialmente, la clase obrera. 

¿En la actualidad, la fe católica corre riesgos con la revolución digital? En principio sí. La IA no tiene credo, alma ni compasión según el Papa. La IA no es neutra: responde a grandes intereses de tecnoempresarios insaciables y ambiciosos. Hablamos del selecto grupo de magnates de Silicon Valley. Ahí están Apple, Google, Meta, Facebook, Nvidia y Netflix, entre otros. Varios de estos monarcas de la tecnología apoyan decididamente a Donald Trump como los multimillonarios Elon Musk y Peter Thiel. 

Este último, fundador de Palantir, durante una serie de conferencias recientes en Roma, llamó a León XIV “hereje y anticristo” porque sus condenas impiden el pleno desarrollo de las nuevas tecnologías. Por su parte, el papa Prevost, en su encíclica, critica abiertamente los postulados y modelo tecnológico de oligarcas como Thiel, abogando por “desarmar la IA” y defendiendo que ésta no puede dominar al ser humano ni desvanecer su dignidad. Por cierto, Peter Thiel es mentor del vicepresidente JD Vance. 

Otro riesgo es el apoyo a Trump y las empresas tecnológicas por parte de cristianos evangélicos fundamentalistas con gravitación política. Es claro que una facción de estos radicalismos religiosos apoyó a Trump en la guerra contra Irán: nos referimos a los cristianos sionistas de Estados Unidos. Recordemos que el papa León XIV sabe de lo habla: tiene una formación en ciencias exactas. Robert Francis Prevost, antes de ingresar a la vida religiosa, obtuvo una licenciatura en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova en 1977. 

Las primeras palabras del Papa en la encíclica las llama imágenes bíblicas que acompañan todo su texto, denota su intención metodológica muy al estilo de San Agustín, y así arranca: “la magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”. Una IA sin regulación será la nueva Babel. 

También se rememora el acercamiento a la teoría de la dualidad, desarrollada por los sociólogos Anthony Giddens y Pierre Bourdieu, en los años ochenta del siglo pasado. Filtraciones indican que el capítulo cinco fue modificado a raíz de las confrontaciones provocadas por las bravatas de Donald Trump contra León XIV. 

El pontífice es tajante contra el uso de lo religioso para justificar la guerra y la violencia. En la guerra, la cuestión no se refiere únicamente a la eficiencia de los nuevos el instrumentos, sino al riesgo de que la tecnología, separada de la ética, sea más destructiva en decidir sobre la vida y la muerte. Hay muchísimos puntos que se quedan en el tintero. La Iglesia ha tocado la fibra civilizatoria de la tecnología como instrumento sagrado de la civilización actual. El Papa y la iglesia católica están en riesgo, se exponen a campañas negativas en las redes y la conformación de narrativas negativas y desprestigio. Lo veremos…

LA JORNADA MX  DdA, XXII/6367

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