lunes, 1 de junio de 2026

INVESTIGAR LO OCURRIDO CUANDO RESULTA FLAGRANTEMENTE EVIDENTE

Vamos a investigar lo ocurrido porque raro sería que esto fuese lo que parece. Vamos a investigar lo ocurrido es, probablemente, lo peor que una delegada del Gobierno podría decir tras ocho años de dejadez por parte del Ministerio del Interior y del Gobierno de España. Durante estos años, hemos podido ver a la policía golpeando a jubilados, a ecologistas, a trabajadores, a sanitarios, a profesores... También escoltar a nazis por las calles o compadrear entre banderas franquistas junto a líderes de opinión de la ultraderecha. Siempre se investiga lo ocurrido. Y siempre vuelve a suceder. Y se vuelve a investigar. De entre todas las dictaduras social-comunistas, la de España es, sin duda, la más exótica del planeta. Nadie en este Gobierno le recuerda a los policías más motivados que la jubilada tirada en el suelo por defender derechos merece ser tratada con el mismo respeto y amabilidad que quien porta tatuajes nazis en los brazos pidiendo que otros pierdan derechos. De toda la herencia que dejan Sánchez y Marlaska, la más macabra será que no notaremos mucha diferencia cuando el Ministerio del Interior caiga en manos de Vox. Algún día los historiadores investigarán lo ocurrido.

https://youtu.be/KaUStXhwa9k?si=ZcRcaauNkHgewSXQ


Gerardo Tecé

Los docentes se manifiestan por las calles de Valencia en defensa de la Educación Pública. Un policía nacional se acerca corriendo hacia una profesora jubilada que camina con la ya mítica camiseta verde –educación de todos y para todos– y, sin que la señora se lo espere, el poli la empuja con violencia por la espalda. La embiste más bien, la atropella. Tras recibir la inesperada sacudida, la cara de la señora acaba golpeando contra el asfalto y tiene que ser hospitalizada. Llamadme héroe, dijo el policía al llegar a casa. Vamos a investigar lo ocurrido, anunció después de que el vídeo se viralizase la delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé. Anunciar que vas a investigar lo ocurrido cuando las imágenes son evidentes es noticia de por sí. Es tanto como anunciar que podría haber algo más que no sabemos, que no hemos visto. Tal vez policía y jubilada hubieran pactado previamente jugar al tú la llevas con desastrosas consecuencias. Tal vez el uniformado fuese, en realidad, un trabajador del circo al que, disfrazado de policía, le hubiese tocado hacer de hombre bala impactando el cañonazo desafortunadamente contra la señora. Vamos a investigar lo ocurrido porque raro sería que esto fuese lo que parece. Vamos a investigar lo ocurrido es, probablemente, lo peor que una delegada del Gobierno podría decir tras ocho años de dejadez por parte del Ministerio del Interior y del Gobierno de España.

Durante estos años, hemos podido ver a la policía golpeando a jubilados, a ecologistas, a trabajadores, a sanitarios, a profesores... También escoltar a nazis por las calles o compadrear entre banderas franquistas junto a líderes de opinión de la ultraderecha. Siempre se investiga lo ocurrido. Y siempre vuelve a suceder. Y se vuelve a investigar. De entre todas las dictaduras socialcomunistas, la de España es, sin duda, la más exótica del planeta. Vamos a investigar lo ocurrido fue lo que me dijo una vez el responsable de prensa de la Guardia Civil cuando llamé para preguntar por unas imágenes en las que un señor con tricornio golpeaba a un detenido tumbado en el suelo en los aledaños de una plaza de toros. Al parecer, había cometido el grave delito de saltar al ruedo con una pancarta protestando contra el maltrato animal. Sí, he visto las imágenes, ¿qué pasa?, me respondió con chulería el encargado de la diplomacia con los medios dejándome la duda de cómo serían las respuestas no diplomáticas. Lo mismo se le abre un expediente al compañero, pero ya te avanzo que, como mucho, serían un par de días sin empleo, pero con sueldo, me explicó con el tono vacilón del que sabe que puede pillarse vacaciones pagadas un martes cuando quiera. Tampoco te vas a enterar de la sanción porque el compañero tiene derecho a su privacidad, concluyó. De no haber sido por teléfono sino en persona la conversación, se hubiera despedido de mí con una colleja.

Han expedientado al policía que empujó violentamente por la espalda a una jubilada haciéndola caer de boca contra el suelo, dicen los medios. Circulen. Aquí no hay nada que ver, al igual que el Ministerio de Interior nada tiene que ver al parecer con las actuaciones excesivas, con los sindicatos de ultraderecha, con el buen rollo con los manifestantes de derechas y las cargas contra manifestantes de izquierdas. Circulen, repite una y otra y otra vez un Marlaska que hace mucho tiempo que no es culpable de esta situación, sino su jefe, el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez, más allá de perpetuar la Ley Mordaza, ha perpetuado un modelo de independencia policial que viene a decir que la poli se gobierna sola. Que la ideología ultra que abunda en la policía es la normalidad. Que la poli hace y deshace sin que nadie les recuerde de manera contundente que trabajan para personas como esa jubilada tirada en el suelo. Nadie en este Gobierno le recuerda a los policías más motivados que la jubilada tirada en el suelo por defender derechos merece ser tratada con el mismo respeto y amabilidad que quien porta tatuajes nazis en los brazos pidiendo que otros pierdan derechos. De toda la herencia que dejan Sánchez y Marlaska, la más macabra será que no notaremos mucha diferencia cuando el Ministerio del Interior caiga en manos de Vox. Algún día los historiadores investigarán lo ocurrido.

CTXT  DdA, XXII/6364


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