lunes, 8 de junio de 2026

EL VOTO DE LOS PRELADOS, EL PAPA Y LA PRIORIDAD NACIONAL


Félix Población

A falta del discurso que quizá pueda ser el más político de los pronunciados o a pronunciar por el papa en su visita a España, el que tendrá lugar hoy en el Congreso de los Diputados*, lo que está dejando claro León XIV es que su mensaje coincide más con el Evangelio que con los pactos de gobierno establecidos hasta ahora en algunas comunidades autónomas de nuestros país, a falta de los que vengan, entre el Partido Popular y su extrema derecha. La "prioridad nacional" establecida en Extremadura, Aragón y Castilla y León no reza en el discurso del actual pontífice y, sin embargo, sí ha cobrado nada menos que naturaleza de principio clave para gobernar en buena parte de España. Teniendo en cuenta que en este país contamos nada menos que con 113 obispos y 15 arzobispos, y que las tres comunidades autónomas mencionadas cuentan con un cierto número de ellos, es más que probable que el voto de estos prelados sintonice más con los partidos políticos que suscribieron el acuerdo de gobierno de la llamada "prioridad nacional" que con las palabras de su jefe en Roma, un mensaje de fraternidad, solidaridad y tolerancia hacia los migrantes, contrario a la guerra, al populismo y a la violencia. Desconozco hasta qué punto el actual papa de Roma está informado de cómo respiran en España buen parte de sus monseñores, pero cabe suponerle al tanto de que lo que está transmitiendo durante su estancia en nuestro país concuerda más con el criterio internacional expuesto por Pedro Sánchez que con el de sus adversarios trumpistas en la oposición, por lo general preferidos de la obispalía española, como viene demostrando de vez en cuando el arzobispo de Oviedo. Conviene recordar, a propósito del socio de gobierno del Partido Popular, lo que el diario oficial del Vaticano escribía sobre el partido más importante de la  extrema derecha española.

*León XIV reivindica en el Congreso la paz, el derecho internacional, la memoria histórica y la dignidad de las personas más allá del “vaivén de las mayorías de cada momento”. Condena el aborto y la eutanasia, y defiende la libertad religiosa. "Que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza", última frase del discurso.

DdA, XXII/6371

1 comentario:

JOSÉ IGNACIO dijo...

Sigo sin ver que el ortodoxo León XIV y el machista Bad Bunny puedan ser considerados siquiera "compañeros de viaje" de la izquierda por su oposición más o menos puntual a Trump o por unas declaraciones de un "humanismo ma non troppo" (no extendido a la igualdad de la mujer, al desarrollo de sus derechos reproductivos, a la lucha frontal contra la pederastia -en Barcelona le acaba de dar la bienvenida el Obispo que ha denunciado a una víctima de abusos por amenazas, consistentes en decirle que le obligaba a denunciar en los juzgados su inacción,, lo que hasta el Tribunal Supremo dictaminó que no podía constituir amenaza alguna sino el ejercicio legítimo de un derecho- en el seno de la institución que preside, al reconocimiento de la libertad de expresión y opción sexual...). Es asimilarnos con la mayoría de la ciudadanía que vota a Vox, que lo hace porque "son los únicos de dicen claro algo" (que la inmigración es un grave problema, que los inmigrantes son delincuentes, que la izquierda quiere deshacer España, que hay que eliminar los gastos en solidaridad y cooperación a través de la "prioridad nacional", que la base de toda cultura debe ser la tradición, que el franquismo estuvo muy bien y fue un periodo de orden y progreso...) que les suena bien y, aunque todo lo demás que dicen, les sea indiferente (o incluso les repela un poco) sólo poe eso ya les votan...

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