Ana Cardo
Algo le debe pasar al personal que no anda muy consciente del carácter de lo que se está dirimiendo en Oriente Medio. Lo digo porque las movilizaciones que hubo ayer contra la guerra en Irán estuvieron muy lejos de ser las que se registraron hace más de veinte años, aunque entonces también se protestaba contra el gobierno falaz que había implicado a España en aquel conflicto. El que no haya que oponerse en esta ocasión a las decisiones gubernamentales, pues desde el ejecutivo se ha rechazado la guerra y se le ha dicho a Trump lo que no se le dijo a Bush*, no debería reducir hasta tal punto la capacidad de protesta de la ciudadanía, dado los graves riesgos que comporta la actual situación geopolítica. Hay que tener en cuenta que a la guerra iniciada en Irán hace semanas se une la masacre continuada en la Franja de Gaza, bajo un alto el fuego de pega (asesinato hoy de dos niños y sus padres en Cisjordania), y la guerra en Ucrania. En Madrid no se juntaron ayer más de 5.000 personas, a juicio de los organizadores, y en otras ciudades del país las cifras también se dejaron hicieron por ser muy bajas. Algunos medios de información afines a la derecha y a la extrema derecha lo han celebrado hoy en sus titulares con el adverbio "sólo", como si estuvieran exentos de la que se puede armar gracias a sus ídolos, el genocida y su socio, si no se para esta barbarie.
*"No se puede apoyar a quienes incendian el mundo y luego culpar al humo que produce ese incendio". Pedro Sánchez.
DdA, XXII/6288

No hay comentarios:
Publicar un comentario