Hace cuatro décadas un referéndum nos llevó a la OTAN con el Partido Socialista en el Gobierno. Es el momento de convocar otro para salir. Croacia avanza en esa posibilidad. La neutralidad es la única seguridad posible, nos dice Cedillo.
Raúl Sánchez Cedillo
El ejército iraní mostró en la guerra del año 2025 capacidades para sostener esfuerzos bélicos mediante el empleo de sus misiles balísticos, además de lograr un más que decente porcentaje de impactos sobre territorio israelí. Si este escenario se da y Estados Unidos no ha logrado ni una capitulación ni un regime change en Irán, es posible que sea vea enredado en su propia trampa, teniendo que decidir entre prolongar una guerra impopular y muy cara o, por el contrario, aceptar una derrota políticamente costosa y que no gustaría en absoluto a Tel Aviv.
Europa podría hacer más difícil la tarea estadounidense limitando o prohibiendo el uso de sus bases. Y es necesario y deseable, puesto que si la guerra imperialista lanzada por Trump y Netanyahu contra Irán se les atraganta y se convierte en un conflicto sostenido, podríamos estar en peligro también aquí. Irán, acorralado por la agresividad de Israel y Estados Unidos y por la decisión estratégica de ambos de que solo una derrota total de Teherán será un escenario aceptable para poner fin a los ataques, ha decidido atacar a aliados estadounidenses en la región como vía de presión. Y podría usar esta misma lógica en Europa.
Irán ya ha atacado una base británica en Chipre por haber autorizado su empleo por parte de Estados Unidos en su ofensiva, y esta dinámica podría perfectamente extenderse a otros países europeos que ayuden a Washington. Si Irán percibe la guerra como un peligro para su supervivencia —y tendría todo el sentido del mundo que así fuera—, podría buscar involucrar países europeos para que sean estos quienes, junto a las monarquías del Golfo Pérsico, exijan a Trump que ponga fin a la guerra.
Irán atacó en Chipre usando drones Shahed, pero si quisiera usar sus misiles Sejjil o Soumar, podría incluso atacar Hungría, Eslovaquia, Bulgaria, Rumanía, Grecia, la República Checa, Austria, Eslovenia, Croacia o Italia. Si alguno de esos países es atacado, el Artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea podría obligar al resto de países de la UE —incluida, evidentemente, España— a involucrarse abiertamente en la guerra. Del editorial de Diario Red

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