lunes, 16 de febrero de 2026

VALLÉS DICE LA VERDAD SOBRE AYUSO, LAS LUCHAS INTERNAS VUELVEN AL PP

Mientras Ayuso sigue volando alto llamando triste a la oposición, frustrados a los familiares de las residencias o hijo de puta al presidente de su país, algo se mueve en el alcantarillado de la derecha política y mediática. Vicente Vallés, presentador del informativo de Antena 3 y, por tanto, portavoz oficial del Grupo Planeta, se despachaba a gusto contra la presidenta madrileña. Tras su aparición en Mar-a-Lago la llamó trumpista. La acusó de aplaudir a un Estados Unidos que está destrozando el orden mundial y atacando a Europa. Le afeó que, siendo hispana, se pusiese del lado de quienes persiguen a hispanos por las calles y asesinan a ciudadanos. El presentador de telediarios Vicente Vallés, en resumen, dijo la verdad en pleno telediario. Lo cual es noticia digna de apertura de telediarios. Una noticia tremenda que nos habla de luchas internas dentro del Partido Popular que aún no conocemos con exactitud.


Gerardo Tecé

Ayuso, invitada a la mansión vacacional de Donald Trump. Guau, que diría hace unos años la brillante dircom del perro de Aguirre. Invitada por videoconferencia, eso sí. Y la verdad es que no le hubiese costado ningún trabajo a la buena gente de MAGA darle a la presidenta madrileña la inmensa alegría de que conociese personalmente Mar-a-Lago, ese paraíso de la libertad en el que magnates y políticos de ultraderecha se juntaron esta semana para celebrar la “Gala de la Prosperidad Hispana”. Podría haberle preguntado a Javier Negre. Por un módico precio, te organiza el tour y te deja chupar el suelo que han pisado las botas de Trump. Tranquilos que no vendrá el ICE, decía la invitación. Además de Ayuso por vídeo, al acto acudieron, previa mordida de entre 15.000 y 50.000 euros, un montón de hispanos con pasta. Encantados todos ellos con la idea de que el cuate Donald Trump esté dedicándose a cazar a sus paisanos por las calles. Sentirte parte del bando ganador mientras persiguen a tu gente era, hace solo unos años, el psicopático guión de El Juego del Calamar. Hoy es, como lo bautizó Ayuso durante su intervención, Estados Unidos siendo el faro de la libertad. Motivo por el que la presidenta, solemne, anunció que Madrid le iba a otorgar su medalla internacional a los Estados Unidos de Trump. ¡Ándale, ándale, Isabel!, se gritó en el salón de baile.

Isabel, a pesar de la distancia física, no decepcionó. Además de jugar a las medallas, la máxima dirigente del PP madrileño jugó al trumpismo del que tan buena embajadora es en España. Insultó a su propio país, le dio alas a teorías y bulos nazis como el del gran reemplazo e incluso atacó a México llamándolo narcoestado; a su presidenta democráticamente elegida la llamó dictadora. Si conocen un poco a Ayuso no hace falta que sepan mucho de política internacional para intuir que lo que ocurre en México es que gobierna la izquierda. El sueño americano duró lo que duró la videollamada con Palm Beach. Al apagar el ordenador, la gris realidad madrileña. Lluvia, nubes, un novio a punto de entrar al talego y una dictadura socialcomunista en la que los tuyos no se acaban de poner de acuerdo para repartirse las tartas autonómicas. Para colmo, toca pasarse por la Asamblea de Madrid donde te van a preguntar por los muertos a los que abandonaste en las residencias, por los chanchullos de tu familia y por cómo tu partido tapó un caso de acoso sexual. Qué coñazo. Qué tristeza. Mira, ya tenemos argumento para hoy. Sois unos tristes, gritó Ayuso en la Asamblea. Repitan conmigo: sois unos tristes, y la bancada popular, repleta de señores trajeados que besan el suelo que pisa Ayuso, repitió con ella: sois unos tristes.

Mientras Ayuso sigue volando alto llamando triste a la oposición, frustrados a los familiares de las residencias o hijo de puta al presidente de su país, algo se mueve en el alcantarillado de la derecha política y mediática. Vicente Vallés, presentador del informativo de Antena 3 y, por tanto, portavoz oficial del Grupo Planeta, se despachaba a gusto contra la presidenta madrileña. Tras su aparición en Mar-a-Lago la llamó trumpista. La acusó de aplaudir a un Estados Unidos que está destrozando el orden mundial y atacando a Europa. Le afeó que, siendo hispana, se pusiese del lado de quienes persiguen a hispanos por las calles y asesinan a ciudadanos. El presentador de telediarios Vicente Vallés, en resumen, dijo la verdad en pleno telediario. Lo cual es noticia digna de apertura de telediarios. Una noticia tremenda que nos habla de luchas internas dentro del Partido Popular que aún no conocemos con exactitud. Decir la verdad no es algo que por esos lares se haga de manera gratuita, a cambio de nada, por amor al oficio del periodismo. No sabemos qué hay detrás de esto, pero debe de ser importante para que hablen así de la misma Ayuso que ya le ha regalado al Grupo Planeta una universidad privada. ¿Qué se está negociando ahora para llegar a este punto? ¿Una estación espacial? Quizá sea Feijóo quien ande detrás de este ataque de honestidad de Vicente Vallés. ¿Le habrá prometido Don Alberto al Grupo Planeta el oro y el moro –llaman así a Abascal– cuando llegue a La Moncloa a cambio de que desgaste a su principal rival política?

Tiene razón Ayuso por una vez. Quienes lloramos por los niños asesinados en Palestina en lugar de aplaudir a Israel, quienes empatizamos con el hispano perseguido y no con el paramilitar, quienes lamentamos el abandono en las residencias, preferimos la limpieza a los Maseratis aparcados en la puerta o nos solidarizamos con la acosada en lugar de con el alcalde acosador, somos unos tristes. Somos tristes porque estamos tristes de ver tanta mierda alrededor. La derecha de Ayuso, sin embargo, será feliz mientras las maniobras en el alcantarillado permitan que esta locura dure.

CTXT  DdA, XXII/6264

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