El ex magistrado del Tribunal Supremo le recuerda a la presidenta del gobierno autónomo de Madrid la recordada novela de Julio Verne El faro del fin del mundo, a propósito del servilismo de Diaz Ayuso con el presidente Trump. En la novela se narra el aprovechamiento que hacen unos malhechores del naufragio de los barcos después de asesinar a varios fareros que impedían con la luz de sus torretas que los barcos encallasen en las rocas costeras. "El inquilino del despacho oval de la Casa Blanca -escribe Martín Pallín en el diario Público- tiene en sus manos el botón rojo que puede desencadenar un holocausto nuclear que acabaría con todos los faros. No me parece buena idea estimularlo con actos de pleitesía como la concesión de esta medalla a la que, por supuesto, muestro mi más profundo rechazo.
José Antonio Martín Pallín
Entre las
muchas excentricidades a las que nos tiene acostumbrados la presidenta de la
Comunidad de Madrid, la última, por ahora, ha sido conceder la Medalla
Internacional de la Comunidad de Madrid a EEUU por ser "el principal
faro del mundo libre" en el año en que se conmemora el 250º aniversario de
su independencia. Desconozco el contenido del texto oficial que motiva esta
concesión, pero me imagino que hará referencia a la ayuda española, que fue
decisiva para la Declaración de Independencia de los Estados Unidos el 4 de
julio de 1776. Por otro lado, no sé si omitirá el apoyo que los Estados Unidos
prestaron a la independencia de Cuba y Filipinas o mencionará el montaje falaz
del hundimiento del Maine para justificar su intervención.
No pongo
en duda que los Estados Unidos de Norteamérica han contribuido, a lo
largo del tiempo, a la consolidación de las estructuras que fortalecieron los
derechos civiles y establecieron las bases para controlar los excesos de los
poderes del Estado. Le brindo un texto prácticamente desconocido por muchos
historiadores y constitucionalistas: el Manifiesto del Gobierno provisional de
25 de octubre de 1868 que da a luz la Constitución española de 1869. En él se
reconoce: "En verdad es que se han levantado voces elocuentes y
autorizadas en defensa del régimen republicano. Apoyándose en la diversidad de
orígenes y caracteres de la nacionalidad española y más que nada en el
maravilloso ejemplo que ofrece, allende los mares una nación, nacida ayer y
hoy, envidiada y admirada por todo el mundo". Lo firmaban dos generales,
Serrano y Prim, y un almirante, Topete.
Todos los
imperios han tenido sus luces y sus sombras. Se supone que usted considera
que, en estos momentos, Estados Unidos es el faro luminoso de la libertad.
En el vídeo promocional, que ha leído con soltura y entonación, desliza los
tópicos elaborados por Steve Bannon para el consumo de mentes con una escasa
capacidad de análisis crítico de la realidad. Desconozco cuáles son los
servicios que Estados Unidos ha prestado a la sociedad madrileña salvo que se
considere como tales la base militar de Torrejón de Ardoz.
Situándome
ya en pleno siglo XX le planteo algunas actuaciones del imperio americano para
que las incluya en el decreto de concesión. Agradeciéndoles su aportación en la
Segunda Guerra Mundial, le voy a enumerar los espacios que han iluminado a la
humanidad en general y a la sociedad madrileña en particular:
1º.-
Lanzamiento de dos bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki.
2º.- Intervención
en las guerras de Corea y Vietnam.
3º.- Arrojar napalm
y fósforo blanco durante la Guerra de Vietnam para destruir la
vegetación y atacar a personas civiles.
4º - Apoyar
los golpes militares de Argentina y Chile.
5º -
Guerras de Irak y Afganistán.
6º.- Cooperación
en el genocidio de Gaza.
7º.- Secuestro del presidente de
Venezuela.
8º.- Incitación por Donald
Trump (candidato no electo) al asalto del Capitolio.
Relacionado con este tema
9º.- Gobernar
a golpe de decretos ejecutivos.
10º.-
Políticas brutales en materia de inmigración.
Podría
seguir recordándole que el actual presidente se dedica a perseguir a los
hispanoparlantes, desplegando organizaciones paramilitares que asesinan
impunemente a ciudadanos que protestan frente a brutalidades, semejantes a las
que desarrollaron las SS hitlerianas. Este comportamiento no encaja con su
propuesta de la "unidad de España, EEUU y el resto de la Hispanidad".
Como todo el mundo sabe que va por libre, podría aprovechar el acto de entrega
de la medalla con la proclamación de la Comunidad de Madrid como nuevo Estado
libre asociado de USA.
Según la
vigente ley 2/2024 de 22 de abril, la Medalla Internacional de la Comunidad de
Madrid se otorgará "como gesto de cortesía y como reconocimiento y respeto
de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid a los representantes de otros
países y máximos dignatarios de organismos internacionales y de la Unión
Europea, en visita oficial a la Región por su labor institucional". Con
una notoria confusión, ha añadido a los méritos de la entidad condecorada los
que están previstos exclusivamente para la medalla de oro. Es decir, "los
méritos de las instituciones, personas físicas o jurídicas y grupos u otras
entidades, que hayan destacado por su servicio a la sociedad en general, y en
especial a la madrileña, desde cualquier ámbito de actividad y que gocen de
alto prestigio y consideración a nivel nacional y, en su caso,
internacional". Su concesión puede ser revocada por comportamientos, actos
o manifestaciones contrarios a la Comunidad de Madrid o a los principios en que
se fundamenta el Estatuto de Autonomía o la Constitución Española, o de
menosprecio a los méritos que en su día fueron causa del otorgamiento.
La
tramitación administrativa puede generar situaciones divertidas. La medalla se
adjudica a los representantes de un país (Donald Trump) o dignatarios de
organismos internacionales (ONU, OTAN y UE, entre otras) que estén de visita
oficial en la Comunidad de Madrid. No creo que MAR se atreva a sugerirle que le
invite a un campeonato de golf o una corrida de la Feria de San Isidro.
Presidir un espectáculo taurino es algo que no tiene en su currículo, al igual
que el Premio Nobel de la Paz. Esperemos acontecimientos.
Le aconsejo la lectura de la novela de Julio Verne El faro del fin del mundo, en la que narra los pillajes y la crueldad de unos malhechores dedicados a saquear el botín de los barcos que naufragaban en las rocas de una costa abrupta. La colocación de un faro evitaba los frecuentes naufragios. El grupo criminal decidió asesinar a los tres fareros y apagar el faro. Uno de ellos consigue salvar la vida y mantener el faro evitando que se apagase la luz que guiaba a los barcos en la oscuridad. Como sabe, el inquilino del despacho oval de la Casa Blanca tiene en sus manos el botón rojo que puede desencadenar un holocausto nuclear que acabaría con todos los faros. No me parece buena idea estimularlo con actos de pleitesía como la concesión de esta medalla a la que, por supuesto, muestro mi más profundo rechazo.
PÚBLICO DdA, XXII/3271

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