Félix Población
Por la duración de lo que se concibió como una miniserie en tres capítulos y ayer se difundió de una sola vez en La Uno, no llegué a terminar de ver Anatomía de un instante, basada en el libro del mismo título de Javier Cercas, vendido como algo así como la crónica definitiva del 23-F. Por más o menos sabida, la historia oficial de aquel intento de golpe de Estado no tiene más interés para algunos que el valor que puede tener como recreación cinematográfica de los hechos. En este sentido creo que el capítulo más logrado es el dedicado a Santiago Carrillo, interpretado con la habitual prestancia que pone en todos sus trabajos Eduard Fernández. Muy por debajo me han parecido los dedicados a Adolfo Suárez y Gutiérrez Mellado, que junto al líder del Partido Comunista fueron las tres únicas personas que no se escondieron en sus escaños ante los disparos de amedrentamiento de los guardias civiles en el Congreso aquella infausta tarde. Muy probablemente, tanto el libro de Cercas como esa miniserie se queden en muy poco cuando este país tenga la posibilidad de que se desclasifiquen los documentos que siguen siendo secretos sobre aquella esperpéntica fecha de nuestra historia reciente. Alguien se lo recordó estos días a Pedro Sánchez, que se mostró expresivamente asertivo ante esa petición (la desclasificación se aprobará este martes, al parecer*). Casi medio siglo de retraso al respecto denota una vez más lo tardíamente que se toman decisiones que son elementales para el conocimiento de nuestra historia contemporánea, dando lugar con ello a manipulaciones, malinterpretaciones o tergiversaciones que siembran de bulos determinados capítulos de la misma. Se podría pensar, como creo, que manteniendo sin desclasificar esos documentos se pretende proteger a la institución monárquica y a quien la representaba entonces en España. Que el Gobierno haya declarado recientemente las manifestaciones multitudinarias del 27 de febrero de 1981 Lugar Inmaterial de la Memoria Democrática y aún no sepamos la memoria documental de un episodio que supuso un grave atentado contra la naciente democracia, me parece un paradójico sinsentido y una afrenta más a nuestra memoria democrática.
¿QUÉ FUE DE ESTA LISTA?
DdA, XXII/6271


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