martes, 10 de febrero de 2026

LA ABSTENCIÓN DE IZQUIERDA HARÁ POSIBLE UN GOBIERNO DE DERECHA EXTREMA


Félix Población

Tal como se infería del artículo que firmé ayer, lo de Aragón con la izquierda olía a abstención y así parece ser a juzgar por los datos que tenemos hoy en algunos medios de información. Los 38.000 votos perdidos por el Partido Socialista, que tuvieron como resultado la pérdida de cinco escaños, no se fueron a ningún partido de izquierda, ni  siquiera a la Chunta, que logró duplicar los suyos, porque entre este partido, IU-Sumar y Podemos sólo se consiguieron 7.000 votos más que en las elecciones anteriores, de los que la mayoría corresponden a la Chunta. 

Ocurre por lo tanto en Aragón lo que podría suceder en otras comunidades autónomas e incluso podría darse en unas elecciones generales: que a la derecha y la extrema derecha las une un mayor celo participativo, mientras que una parte del electorado de la izquierda, con el del PSOE incluido, la desmotivación, la frustración o el hartazgo ante tantas promesas incumplidas o tantas divisiones por siglas o cabezas de cartel les hace quedar en casa. 

Ante esa apatía o desmotivación, ha sido Gabriel Rufián, espoleado acaso por el pedigrí mediático ganado con sus intervenciones en el Congreso, quien está por sondear la posibilidad de un frente unido de izquierda plurinacional, pero nada más plantearlo ha encontrado la resistencia de su propio partido, que como otros partidos independentistas de izquierda pone por delante que sus intereses están en Cataluña o Euskadi. Tampoco creo que el invento motivara demasiado a una parte del electorado de izquierda del resto de España, reacio ante la posibilidad de un entendimiento con el independentismo vasco o catalán. 

¿Qué alternativa hay entonces para que no nos gobierne más pronto que tarde la derecha extrema? Me temo que, de no darse unas circunstancias extraordinarias hasta la convocatoria de las próximas elecciones generales que alteren la tendencia que indican hasta ahora las elecciones autonómicas, nos va tocar hacernos a la idea de que ese será el gobierno central que viene, según ocurrió ya en Italia. Lo puede propiciar en buena medida la abstención del electorado de izquierda, si no se remedia. Habrá que esperar por lo tanto lo que la gestión de ese gobierno traiga consigo, bajo la influencia de Vox, para que desde la izquierda y su electorado haya la reacción unitaria que actualmente está muy lejos de ocurrir*.

*Sin Podemos, hoy se habla de que en torno a Sumar puede haber una alianza de la izquierda. Es "el que pueda hacer que haga" progresista, dice Maíllo. Un proyecto que reconecte con la gente de izquierdas, dicen otros. "El 7 de febrero Rufián anuncia no se sabe qué, cuya presentación consistirá en un debate publico junto a Emilio Delgado, de MM, el 18 de febrero. El 10 de febrero, tres días después, los partidos de Sumar, MM entre ellos, anuncian que relanzan Sumar el 21 de febrero. Y de postre, Otegui propone una alianza común de la izquierda plurinacional para las generales. Uno, desde el sofa de casa, se pregunta si habrán hablado entre ellos para evitar escenificar semejante camarote de los Hermanos Marx. Qué necesario es que la ultraderecha fascista gobierne España unos cuantos añitos; algunos efectos deseables necesitan de causas indeseables". Manuel Santana

DdA, XXII/6258

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