miércoles, 21 de enero de 2026

SÓLO EL PUEBLO AYUDA AL PUEBLO, LOS INDESEABLES LO ATRACAN

Mi enhorabuena a los padres de Julio

Félix Población

Lo vimos primero con el accidente ferroviario de Angrois en Galicia, lo volvimos a ver con ocasión de las inundaciones en los pueblos de Valencia y también ahora en esa pequeña localidad de la provincia de Córdoba cuyo nombre pasará también a los anales de los accidentes ferroviarios más graves desde que los trenes circulan por la geografía española. El pueblo, los pueblos ayudan a los pueblos. El mejor ejemplo individualizado, en el caso de Adamuz, está en ese joven adolescente que a la vuelta de un divertido domingo de pesca con un amigo (José) se encontró con la tragedia y se puso o pusieron a la tarea de rescatar heridos entre el amasijo de los vagones descarrilados. Junto a Julio y José, 16 años, fue encomiable también la solidaridad de sus convecinos. Pero para que todo no fuera tan bonito, Osiris, la esposa de Víctor Luis, una de las personas fallecidas en el accidente, contaba que el taxista que la trasladó desde la vecina ciudad de Córdoba a Adamuz para interesarse por su marido, le cobró 600 euros. Algo similar se está diciendo y hemos escuchado decir hasta con naturalidad a algunos viajeros que hicieron uso de aviones o coches de alquiler para realizar los itinerarios afectados por el accidente, con un aumento desproporcionadamente abusivo en el precio de los billetes y tarifas. La organización de consumidores y usuarios FACUA recuerda que no podrán darse esos incrementos en contextos de urgencia, riesgo o necesidad de la persona consumidora, según especifica la ley, pero algo debe fallar para que el Ministerio de Consumo haya anunciado una nueva regulación de los precios dinámicos para impedir lo que de hecho está ocurriendo. No debería permitirse que aquello del delincuente Rato con "es el mercado, amigos" sirviera para atracar al ciudadano en circunstancias como las que acabamos de vivir. Mientras el pueblo cordobés de Adamuz dio lecciones de solidaridad, hay quienes no tienen escrúpulos para lucrarse con la tragedia. Vamos mal y podemos ir a peor si no se ataja este bandidaje.

HUMANIDAD Y CARROÑEROS VARIOS


@De Angrois a Adamuz: todas las lecciones que deberían haberse aprendido. (El Salto)

DdA, XXII/6234

No hay comentarios:

Publicar un comentario