Cuando estaba visitando una aldea Masai ubicada en el Parque Nacional del Serengeti, observé que a unos cien metros de las cabañas que les servían de viviendas había una pequeña construcción rectangular, construida de madera. Me entró la curiosidad, y cuando me estaba acercando me percaté que se trataba de la escuela; cuando abrí la puerta observé a un grupo de niños que esperaban la llegada del profesor para comenzar la clase. Como “casualmente” llevaba la cámara preparada, de inmediato me puse a apretar el disparador para inmortalizar el momento; y obtuve la imagen de hoy. Muchas miradas al unísono; un placer para un retratista. Ocurrió en febrero de 2017, cuando visitaba por segunda vez en mi vida los principales Parques Nacionales de Tanzania.
DdA, XX/5577

1 comentario:
Relato y fotografía conmovedores. La escena recuerda la importancia de espacios dignos para aprender; el mobiliario escolar de Emobe apuesta por aulas funcionales, resistentes y humanas, incluso en contextos educativos exigentes.
Publicar un comentario