jueves, 30 de junio de 2022

LOS HIJOS DE JULIAN ASSANGE


Félix Población

Los hijos de Julian Assange visitan a su padre en una cárcel de alta seguridad británica conocida como el Guantánamo del Reino Unido una vez a la semana. Los niños tienen tres y cinco años, respectivamente, por lo que no son conscientes del todo de la reclusión que sufre su progenitor. Solo experimentan la tristeza de que esas visitas sean tan cortas y haya que desearlas tanto tiempo como es para unos hijos tan pequeños  la espera de una semana para ver a su padre.

Stella Morris, esposa de Julian Assange, lo contó ayer en La Base, que una vez más ofreció un magnífico programa sobre la ignominia que supondría la extradición del periodista a Estados Unidos por haber revelado y difundido  crímenes de guerra de las fuerzas militares de ese país contra la población civil en Irak y Afganistán. Sobre Assange pesa la posibilidad de ser condenado a 175 años de cárcel, en virtud de una vieja ley contra el espionaje que data de las primeras décadas del pasado siglo, sin que haya prueba alguna de delito por las informaciones publicadas en los más importantes periódicos del mundo. 

Más de diez años lleva el periodista bajo esa presión, perseguido y acosado, con la salud muy deteriorada y sin que los colegas del universo mundo hagan la suficiente fuerza solidaria para tratar de evitarlo. No ocurriría lo mismo si fuera otro el país que perpetrara lo que Estados Unidos pretende a lo largo de dos décadas. Solo dos personalidades políticas, hasta la fecha, han mostrado esa solidaridad con Assange: el presidente de México, López Obrador, y el líder de la izquierda en Francia, Jean-Luc Mélenchon. Tal es el poder del Imperio, como estamos viendo estos días con la cumbre de la OTAN en Madrid. 

Cuenta Stella Morris que cada vez que visita a su esposo en el Guantánamo británico, sus hijos son sometidos al mismo chequeo que los adultos, como si con tres y cinco años pudiesen atentar contra la seguridad de la cárcel en la que tienen encerrado a su padre. Espero y deseo que Stella no tenga que contarles algún día, cuando esos niños crezcan, que al hombre envejecido y enfermo que vieron y abrazaron en esa prisión lo dejaron sin voz y sin vida por hacer de mensajero de la verdad en un tiempo en que la mentira y la infamia lo condenaron a cadena perpetua.

     DdA, XVIII/5209     

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos días, Felix Población

Soy un investigador y profesor en la U. Humboldt de Berlín.

https://www.musikundmedien.hu-berlin.de/de/musikwissenschaft/Historische/mitarbeiter/alonso

Estoy escribiendo un libro sobre la música en la guerra civil y me gustaría analizar la música del Himno a la Gloriosa de García Leoz sobre el que escribieste hace años en tu blog (El salto).

Quisiera preguntarte si tienes una copia de la partitura completa de la que reproduces una imagen en tu blog o sabes donde conseguirla. Perdona que te contacte por este blog; no he conseguido otra dirección de contacto. Si tuvieras alguna información puedes por favor escribirme a diego.alonso.tomas@hu-berlin.de

Muchas gracias de antemano. Un saludo cordial desde Berlín,

Diego Alonso

Félix Población dijo...


Te responde al correo. Gracias.

Félix Población dijo...

Como parece que el correo no va, te informo aquí: Hola, Diego: no tengo copia de la partitura completa, pero una de las comentaristas del artículo que citas, Laura Celaya, dice lo siguiente: "El manuscrito de la música se encuentra entre el legado del compositor catalogado por mí misma, aunque está incompleto. Puede encontrarse la referencia en mi tesis doctoral sobre el compositor". Quizá si escribes a El Salto, diciendo que te has puesto en comunicación conmigo, te faciliten el contacto con Laura (hace un comentario a mi artículo en esa publicación).
Espero haberte sido útil. No dejes de darme información de tu investigación. El tema me interesa mucho.
Un cordial saludo desde Salamanca

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