jueves, 14 de febrero de 2019

ESQUERRA REPUBLICANA Y LA DERECHA TRIFÁLICA, CONTRA LOS PRESUPUESTOS


Félix Población

Tal como sugiere hoy Harguindey en una excelente columna publicada en el diario El País, la de ayer puede ser una fecha que quizá lamente un partido llamado Esquerra Republicana. En lugar de aprobar los presupuestos generales que comportaban una renta indirecta  en prestaciones y servicios públicos superior a los 4.000 euros por ciudadano, el partido fundado por Jaume Aiguader en 1931 ha preferido aliarse, vetándolos, con la doble derecha española pura y dura y en previsibles condiciones para gobernar en breve. La misma que con Vox como acicate va a ser sin ninguna duda sumamente drástica con las aspiraciones independentistas de Cataluña a partir de su previsible triunfo el 28 de abril. 

Esquerra Republicana, un partido de izquierda, estuvo ayer con la doble derecha nacional y sus aliadillos para votar en contra de esos presupuestos. Todo lo que se derive de esa postura, a partir de ese 13 de febrero, tendrá en esa Esquerra -más inclinada al todo por su patria que a los presupuestos sociales más avanzados en décadas- su parte de culpa, compartida con la derecha catalana. Esos presupuestos generales suponían para aquel país un incremento de 2.400 millones de euros en prestaciones sociales. Los partidos de la derecha española, como los partidos de la derecha catalana (patrias aparte), defienden lo que todos sabemos, aunque lo llamen patria. Siempre lo harán, aquí y allá. 

Tanto Puigdemont, huyendo a Waterloo camuflado en un vehículo al poco de montar una república catalana de esperpento instantáneo, como Quim Torra haciendo de ganapán (recadero, según nos aclara Harguindey) son dos imprensentables líderes de esa derecha cuya patriótica cerrazón y dogmatismo nacionalista son equivalentes a los de la ultraderecha española. 

Ingnoro las cavilaciones a lo largo de más de un año del líder de Esquerra encerrado en prisión. Esperaba más de ese obligado y exhaustivo tiempo meditante. Si el resultado ha sido el que ayer dio su partido en el Congreso, lo lamento por él, a quien considero una persona juiciosa y respetable: se ha equivocado, y Cataluña y España lo van a pagar. Lo que viene va a ser mucho peor que lo vivido, a menos que el 28 de abril se produzca un milagro y a la derecha trifálica (afortunada expresión de la ministra de Justicia hoy en la entrevista con Pepa Bueno difundida por la SER) le fallen las urnas como le falló la Plaza de Colón el domingo.

PS. Dice Ada Colau, alcaldesa de Barcelona: Hoy ha sido un día duro. ERC y PDeCat han votado con PP y C's para tumbar unos presupuestos sociales, y abren puerta a convocar unas elecciones donde puede ganar la derecha y la extrema derecha. Denunciar la vulneración de derechos y reivindicar el diálogo es compatible con hacer políticas concretas que beneficien a la mayoría social. Es la única manera de parar los pies a la extrema derecha. Bloquear unos presupuestos sociales es un error histórico: perjudica a todo el mundo. A todo el mundo. Y es una irresponsabilidad.

                      DdA, XV/4089                 

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