jueves, 10 de enero de 2019

UNA LEY DE CONCORDIA PACTADA CON LOS DEL DISCURSO DEL ODIO


 Mapa de fosas de Andalucía
Félix Población

La Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía fue aprobada en marzo de año pasado sin un solo voto en contra, con los votos favorables del PSOE, Podemos e Izquierda Unida. Resultó ser así la única ley memorialista aprobada en España que no contó con el voto en contra del Partido Popular, que junto a Ciudadanos se abstuvo esta vez en la región que durante la Guerra de España y la dictadura sufrió una más dura represión por parte de los vencedores. El balance final llega casi a las 50.000 víctimas mortales, enterradas en un total de 708 fosas, a expensas de que pueda aparecer alguna más.

Ayer, después de haber montado un sketch previo que nadie se creyó por su excesivo histrionismo discrepante, la derecha andaluza se alió con la extrema derecha renaciente para hacer posible un gobierno de derecha radical en la región más poblada del país. Si esto ha ocurrido, ha sido, sobre todo, porque frente a esa derecha posible los andaluces no encontraron a una izquierda capaz de unirse, resentida además por el desgaste sufrido a lo largo de muchos años por los gobiernos del PSOE, en los que, a la corrupción, se le añadió una gestión ineficaz por parte de Susana Díaz.

Era previsible, como condición sine qua non para que ese acuerdo entre el Partido Popular y la extrema derecha neofranquista, machista y xenófoba fuera un hecho, que la mencionada ley fuera derogada. Los trillizos reaccionarios, como calificó Irene Montero en su retorno a la actividad política (con la vida en el centro) a los tres partidos que anularán la historia democrática andaluza y sustituirán esa ley por la que el líder del Partido Popular dio en llamar Ley de la Concordia.

Es así como se va a dar el caso, en el sur de nuestro país más castigado por el franquismo, de que una doble derecha, a la que la derecha europea de otros países le reprocha su alianza con el discurso del odio de la extrema derecha por sus lesivos efectos antidemocráticos, suscriba con ésta una Ley de Concordia contra la historia democrática española, víctima de la dictadura franquista con la que comulga esa ultraderecha, para quien el general felón Queipo de Llano bien pudiera ser un héroe nacional.

PS. La memoria es el arma de los humildes frente a los poderosos. Las cosas existen cuando se nombran y sólo se nombran cuando existen. Entrevista con un activista de la memoria, Antonio Manuel Rodríguez, escritor andaluz, profesor de Derecho Civil UCO y portavoz de la Coordinadora estatal “Recuperando”, en el programa de Canal Sur "La Memoria."

                     DdA, XV/4.058                  

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