miércoles, 26 de diciembre de 2018

LA SONRISA DE LLANTO DE UNA NIÑA SIRIA


No sabemos ni siquiera su nombre. De esta imagen, de ese rostro, de esos ojos, de esa niña siria sólo sabemos que quien le hizo la fotografía únicamente le pidió que sonriera, y tengo la inmediata e indublitable sensación de que quien no llore ante ese rictus ahogado en llanto no tiene alma. ¡Malditos sean, cien mil veces malditos, los desalmados que acabaron con la paz y las risas en ese país, y también quienes ponen muros a los horizontes de vida de esa mirada! ¿Serán los mismos? Que la maldición les acompañe doblemente a lo largo de toda su miserable y despreciable vida.-Lazarillo


Quizá porque el progreso humanístico y humanizador no está en nuestros días a la par que el notable e incontestable progreso científico y tecnológico, es imprescindible recordar la hospitalidad internacionalidad prestada hace más de ochenta años con motivo de la Guerra Civil española que afectó a nuestro padres y abuelos.  Muchos niños y niñas españoles fueron evacuados y acogidos por terceros países que se ofrecieron a ello. Son conocidos como “los niños de la guerra” o “los niños de Rusia”. Los destinos de los más de 30.000 niños evacuados fueron los siguientes: Francia (17.489) , Bélgica (5.130), Reino Unido (3.826), Unión Soviética (3.291), Suiza (815), México (442) y Dinamarca (105 niños).

                           DdA, XV/4.047