domingo, 23 de diciembre de 2018

ARGUIÑANO, 70 AÑOS: UN TÍO QUE TE HACE ALBÓNDIGAS ES UN TÍO CON FUNDAMENTO

No sé qué pensará el respetable, pero estoy convencido de que los más sienten simpatía por Karlos Arguiñano, el cocinero de la antena del ñam-ñam (Antena 3), donde a diario ofrece sus recetas a mediodía, coincidiendo con el programa Al rojo vivo de La sexta. Es conveniente abandonar con frecuencia las miserias de la política patria para sentirse a gusto escuchando a Arguiñano, mediático donde los haya, de modo que el amargor provocado por las pugnas necionalistas (no es errata) sea sustituido por el buen humor del cocinero vasco, que acaba de cumplir setenta años, con medio siglo de fogones y tres décadas delante de las cámaras en distintos canales de televisión. El diario El País lo entrevista con ese motivo y no me resisto a republicar algunas de sus respuestas, todas con capacidad de titular periodístico:


-Pues a mí alguno me podrá llamar sartenero, pero ya se lo dije a Arzak siendo él ya famoso y yo jovencito: Yo con una sartén, una botella de aceite y fuego me gano la vida en cualquier parte del mundo. Pero necesito la sartén. Yo con una sartén la armo: dame una sartén y dominaré el mundo. Y comen todos de mi plato.
-Quien se pone a hacer albóndigas es cariñoso. Si un tío te hace unas albóndigas, no le dejes escapar. Ese tío te va a alimentar y te va a durar. Un hombre con delantal es mucho más hombre que uno así con un trajecito mono y el pelo largo echándoselo todo el rato para atrás. Un tío que te hace albóndigas es un tío con fundamento.
-¿Ha ganado más pasta de la que ha cocinado?, le pregunta la periodista.
-¿Al dinero, te refieres? Claro que he ganado bastante, pero lo tengo muy bien repartido. Tengo un buen vivir, pero también colaboro en cosas que no doy a conocer. Estoy abriendo un comedor social en Perú una guardería para 300 niños en Caracas. Y sigo. Esa es mi vida: dar de comer a la gente. Lo que pasa es que a unos les cobro y a otros ni quiero ni puedo.

                 DdA, XV/4.044