lunes, 22 de octubre de 2018

SOBRE LOS BEBÉS ROBADOS Y LA MATERNIDAD SUBROGADA


Remedios Palomo

En el discurso "oficial" de los bebés robados hay bastantes lagunas. La principal es la invisibilidad de los agentes compradores de los bebés. El discurso mediático nos ofrece una oscura trama de intermediarios, provenientes de instituciones religiosas, que mantienen el secreto del origen biológico de los bebés y la inocencia de los padres adoptivos, que son, en realidad, los auténticos responsables del tráfico de bebés. Gente que compró bebés, sin importarles nada quienes eran las madres, a costa de cualquier cosa, y obviando qué problemas de identidad tendrían esas criaturas cuando conocieran sus verdaderos orígenes.Para mi asombro, el síndrome de Estocolmo que padecen los bebés robados es de tal magnitud, que están más ocupados en buscar culpables en una trama organizada de la que todos serían víctimas - otra vez la salvadora equidistancia- que en apuntar hacia los auténticos verdugos, las personas que pagaron para poder ser padres, sin escrúpulos.
Es lo que estamos viendo ahora con la maternidad subrogada. Cuando los bebés tratados hoy como mercancía sean adultos conscientes de la trata de que han sido objetos ¿se buscarán los culpables en instancias ajenas al entorno "familiar"? ¿Buscarán a sus madres? Porque, si os dais cuenta, siempre buscan a las madres. A los padres no. Y los tienen.
En Argentina, de cuya dictadura se están incorporando los modelos de víctimas que se vienen popularizando en España a partir más o menos de 2012, los padres adoptivos son considerados culpables, juzgados e ingresados en prisión. Esta parte del negocio en España es obviada, ningún comprador en la diana. Nada raro si recordamos que aquí las víctimas son iguales a sus verdugos. Hay que reconocer que mediáticamente es un tema de mucho relumbrón, pero ficción en su mayoría.


DdA, XV/3989