domingo, 30 de septiembre de 2018

CATALUÑA: HAY QUE VOLVER AL PUNTO DE PARTIDA

Lazarillo

A la autoridad competente se le ocurrió la brillante idea de autorizar ayer, en vísperas del aniversario del 1 de octubre en que Cataluña quiso votar un referéndum unilateral convocado por los partidos independentistas, una manifestación policial en el centro de Barcelona que se solidarizaba con quienes reprimieron violentamente esa jornada sin impedir a la postre que la gente votara en medio del apaleamiento. Como era de prever, esa convocatoria originó otra en su contra por parte un grupo de independentistas, que atacó a los primeros, con las consiguientes cargas para impedirlo por parte de los Mossos d'Esquadra. ¿Qué pasará mañana, 1 de octubre? Estamos pendientes, además, de los juicios a los políticos presos, acusados de rebelión y sedición. Cataluña, cada vez peor, entre las provocaciones de los unos y la caída en la trampa de la provocación de los otros. Leamos para no perder la esperanza de que todo se puede resolver hablando. ¿O es que vamos a seguir siendo así de cerriles?*:

Muy intereresante la entrevista que publica hoy el diario La Vanguardia con José Enrique Ruiz-Domènec, y más lo ha de ser el libro que sirve de motio a la interviú: Informe sobre Cataluña. Una historia de rebeldía (777-2017), publicado por Taurus (y Rosa dels Vents, en catalán), con el que intenta contribuir al actual debate sobre el futuro del país: “Una parte de la sociedad catalana ha virado hacia la ironía y otra hacia la ilusión de una República: es el efecto de las emociones, las esperanzas y las convicciones colectivas, pero también de las decepciones, los engaños y las mentiras”.
El diagnóstico del autor, como el de este Lazarillo, es un poco pesimista en la medida en que piensa que se ha ido muy lejos: "La reacción irónica que en ocasiones es mordaz, especialmente en la vida privada, puede terminar siendo caustica, lo cual es grave, sobre todo por no participar de las formas que han llevado a esa situación. El problema es que no hay información o es sesgada y el poder tampoco ha sido claro. La situación actual no puede perdurar mucho tiempo, no se puede enquistar, hay que buscar una salida. Hay que volver al punto de partida porque no podemos promover un movimiento que frustre a la otra mitad, en ninguno de los dos sentidos porque entonces nos encontraremos con un país roto emotivamente. Soy pesimista pero hay todavía elementos que no se han puesto en juego y uno de ellos es la historia bien contada. Por eso me he metido en ese jardín de minas. Soy de la generación que creía en el compromiso".

*Ayer Eduardo Inda, en La sexta noche, dijo que si hubiera sido guardia civil habría sacado la pipa y tirado tres tiros. Ese sujeto no debería intervenir más en un programa de televisión. No valen palabras de ese calibre en un programa donde se debaten o deberían debatir ideas.

DdA, XV/3967