martes, 7 de agosto de 2018

QUE LO SUDE Y TRABAJE EL TONTO PINTADOR DE COMPOSTELA


Lazarillo

Según el consejero de Cultura de la Xunta de Galicia, el individuo que tuvo la desfachatez de enguarrar con pintura una de las figuras apostólicas del siglo XII de la fachada de Platerías de la catedral de Santiago de Compostela deberá hacer frente a una sanción de entre 6.000 y 150.000 euros, cuando la policía pueda dar con este sujeto. El tipo ha hecho su mierdecilla, en concordancia con la personalidad mierdosa que se le ha de suponer, poco después de que un minucioso trabajo de restauración que ha sumado un total 50.000 horas recuperase para los admiradores del arte una de las obras escultóricas más portentosas de la  cristiandad: ocho siglos después, la policromía natural del Pórtico de la Gloria ha vuelto a ver la luz hace tan solo unas semanas. Pues bien, no estoy de acuerdo en que al vándalo en cuestión se le sancione con una multa, por gorda que sea. A tal sujeto, al que imaginamos muy ocioso y falto de la más mínima inquietud estética, estima o interés social, se le debería obligar a algún tipo de tarea en pro de los demás y en la que, a ser posible, comprobase lo que cuesta llevar a cabo determinados y necesarios empleos. En efecto, acierta el discreto lector: lo que este Lazarillo quisiera es que el tipejo que dejó el rastro de su mierda mental en una obra que es patrimonio de todos, pague con mucho sudor y trabajo  su necedad. 


DdA, XIV/3919