jueves, 23 de agosto de 2018

PORTUGAL QUIERE A SUS JOVENES CON TALENTO EN CASA, ¿Y NOSOTROS QUÉ?

Félix Población

La patronal portuguesa (AEP) está dispuesta a poner en marcha, con el necesario apoyo financiero y el concurso  de la red diplomática del país, el regreso de la llamada generación perdida, esos entre treinta y cuarenta mil jóvenes cualificados que abandonaron el país durante los años del rescate, debido a las duras políticas de austeridad, el incremento del paro y la falta de oportunidades laborales.
  
A cambio de la vuelta a casa, Portugal ofrece, después de tres años de gobierno progresista, un escenario completamente distinto al que esos jóvenes dejaron al irse. El PIB lleva tres años seguidos creciendo. La inversión extranjera (900 millones de euros en el 2016) se ha convertido en uno de los grandes elementos dinamizadores de la economía lusa, con la implantación de grandes empresas multinacionales y otras menos grandes, que están disparando la demanda de mano de obra especializada.
   
«Es un desperdicio no aprovechar la capacidad de esta generación llena de mundo y de talento», afirma Paulo Nunes de Almeida, presidente de la patronal. Nunes de Almeida añade que «quien se aventure a poner en marcha una iniciativa emprendedora contará con el firme apoyo en la agilización de procesos, conexiones a incubadoras, banca y sociedades de capital de riesgo». El programa ha sido bautizado con el nombre Empreender 2020. Y ya tiene localizados a 1.500 interesados.

«Queremos establecer una red colaborativa entre aquellos jóvenes que están fuera, y que potencialmente manifiesten su deseo de regresar a Portugal, y un conjunto de entidades portuguesas que los quieren acoger. La Fundação AEP va, naturalmente, a capitanear todo este trabajo, y además va a implicar también a los ayuntamientos, comunidades intermunicipales, centros de investigación y, por supuesto, las empresas», asegura Nunes de Almeida.

¿Está tan lejos Portugal como para no tratar de imitar su ejemplo o es que somos un país de cretinos, incapaz de asimilar que sin esa juventud no existe porvenir para nación alguna? ¿Ha pensado el nuevo gobierno de Pedro Sánchez en esto o se calla porque hasta ahora no se le ha ocurrido al andar medio gripado con Torra y sus soflamas? ¿A qué espera la patronal española para aprender de la portuguesa? ¿Seguimos haciendo el pijo con las guerrillas territoriales, quitando y poniendo banderas y lacitos amarillos, mientras el talento emigra de nuestro territorio y lo entrega a otros países donde se le acoge y respeta, como ilustra de modo elocuente Eneko?

PS. José Mujica, ayer en La Zubia (Granada): Mujica avisó al saberse protagonista del séptimo Laurel de Plata. «Resulta un poco exagerado. Alguna vez fui joven y amé la poesía. Naturalmente, mi juventud tiene bastante que ver con la influencia de la generación del 98 y la que vino después con García Lorca», manifestó. Mujica destacó la «fuerte migración intelectual» que arribó desde «la España republicana, derrotada y perseguida», al tiempo que reivindicó el legado de José Bergamín, «que para muchos jóvenes tenía una inteligencia refinada y privilegiada; los intelectuales emigrados de España tras la Repúblico anduvieron sembrando por toda América y de ahí que haya algo, una liberación poética y filosófica con esos tiempos de España». Mujica sentenció que «las fronteras son las cicatrices de la historia».

DdA, XIV/3933