jueves, 2 de agosto de 2018

MÉXICO PLANTARÁ CON LÓPEZ OBRADOR UN MILLÓN DE HECTÁREAS DE BOSQUE FRUTAL Y MADERABLE


Félix Población

La victoria de Andrés Manuel López Obrador en las pasadas elecciones generales celebradas en México el 1 de julio fue tan rotunda e incuestionable como esperanzadora. Dado que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación aún no ha terminado la calificación de esos comicios, sigue Obrador sin ser presidente electo. Se trata de un trámite legal antes de declarar a su partido ganador oficial. 
Eso, sin embargo, no impide que la personalidad del nuevo presidente sea desde hace un mes el centro de atención de la vida pública en aquel país. Tal ocurre porque López Obrador  ha puesto en marcha un gobierno paralelo, sin duda para entrar en su día como ejecutivo con un periodo de preparación y rodaje capaz de atender con la mayor diligencia posible las muchas necesidades que tiene aquella nación, preferentemente sus explotadas y sufridas clases populares. 
López Obrador, poniendo en marcha una campaña mediática muy a pie de calle y con un lenguaje muy accesible y próximo al ciudadano que elude la ampulosa retórica política al uso y abuso -más parece plática (palabra tan de la nación) que discurso-, va presentando a sus colaboradores en sucesivos vídeos transmitidos al país. He tenido la oportunidad de ver y escuchar uno de ellos, realizado hace pocos días en el escenario de la Selva Lacandona y en el que le acompañan tres de los responsables máximos que pondrán en marcha en dos años algo muy importante para México, cuyo patrimonio forestal viene sufriendo sucesivas pérdidas. 
El próximo presidente anuncia la siembra -así se dice en aquel querido país- de un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, una siembra que dará empleo en un  bienio a 400.000 personas con carácter fijo y hará posible, además, la recuperación del cacao, un producto que el país ahora mismo compra en el exterior y que también se sembrará en ese proyecto.
El futuro primer mandatario de México asumirá el cargo el 1 de diciembre y planteó hace semanas un rompedor programa de austeridad. En esencia, ese plan busca un mayor ahorro del gasto corriente de la administración pública para poder canalizar los recursos en programas sociales como la pensión universal para adultos mayores y el programa de becas y prácticas profesionales remuneradas para jóvenes. Se requieren 500.000 millones de pesos (unos 26.427 millones de dólares) para contribuir al  desarrollo del país. 
A tal fin, el presidente también  eliminará privilegios, entre los que el líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) cifró el de su propia remuneración como presidente, que quedará en 108.000 pesos mensuales (unos 5.700 dólares), el 40 % de lo que gana el actual, Enrique Peña Nieto. En esa línea, los funcionarios que perciban más de un millón de pesos anuales (52.826 dólares) también verán ajustada hasta la mitad su nómina.

PS. El porcentaje de tierras forestales con respecto a la superficie terrestre mundial se redujo del 31,6% en 1990 al 30,6% en 2015, según la FAO. África subsahariana y América Latina son los que más superficie de bosques pierden, aunque desde 2010 se ha logrado contener su destrucción. http://www.fao.org/state-of-forests/es/

DdA, XIV/3916