domingo, 10 de junio de 2018

ERREJÓN: EL GOBIERNO DE SÁNCHEZ ES UNA BICICLETA, NO PUEDE TENER ESTABILIDAD DETENIDA

Puesto a leer los periódicos este domingo desapacible, casi otoñal y entrado en lluvia en que este Lazarillo no ha podido darle al pedal como acostumbra, ni tener su tiempo de lectura poética a la intemperie con los árboles, aconsejo la excelente entrevista (por oportuna) que le hace Aitor Riveiro a Íñigo Errejón en Eldiario.es, una vez conformado y dado a conocer el ejecutivo del presidente Pedro Sánchez, que pasará a la historia de este país por ser el primero mayoritariamente femenino. Me parece muy lúcida y afortunada la comparación que establece uno de los fundadores de Podemos: el  nuevo gobierno del PSOE es una bicicleta, que no puede tener estabilidad detenida: La estabilidad solo la puede alcanzar con el avance, moviéndose, transformando cosas. ¿Qué va a recibir desde el campo conservador? Mucha hostilidad y dureza. La derecha española tiene una concepción patrimonial del poder por la cual cuando lo ocupa no entiende que lo hace temporalmente y cuando lo pierde entiende que se han roto todas las reglas del juego e incendia la convivencia.
Desde el campo conservador al Gobierno Sánchez, si titubea, solo le va a venir más agresividad. Le van a compensar los titubeos y las concesiones con más hostilidad. Por eso la estabilidad depende de que avance y transforme. Y de que afronte algunos de los grandes retos ante los que le ha puesto la enorme expectativa que ha generado.
Este Gobierno ha despertado unas ilusiones y unas expectativas en la sociedad española muy superiores a la confianza que hoy representa el PSOE. La ola de ilusión y expectativas no obedece a la fuerza socialista en el Congreso. Va más allá. Y eso implica que le pone retos grandes. Si se sabe aprovechar, el conjunto de las fuerzas progresistas va a crecer y va a tener más capacidad y confianza de los españoles para gobernar en municipios, autonomías y Gobierno central. Si no se sabe aprovechar vendrá una oleada de desencanto, de sentirse defraudados y de abandonar la política. Y en esa oleada solo pescan las fuerzas conservadoras.
Y puestos a leer periódicos, y aunque no haya ido al quiosco a comprar el diario El País como ha tiempo, anoten este fragmento del editorial del periódico de Prisa bajo la recién estrenada dirección de mi estimada y admirada Soledad Gallego-Díaz: "Por esta razón, la principal tarea que el presidente Sánchez tiene por delante no es ejecutar el programa de su partido, para lo que no dispone de mayoría, sino comenzar a reparar los destrozos políticos, sociales e institucionales provocados por el Gobierno del Partido Popular, de modo que el país acuda a la próxima cita electoral con una estabilidad que no sea la máscara funeraria impuesta a un país sin pulso. Conminar al nuevo presidente para que convoque elecciones es tan inapropiado como exigirle que agote la legislatura: la prerrogativa de disolver las Cámaras le corresponde en exclusiva, y lo que habrá que juzgar es el uso que hace de ella. Adelantar las elecciones por adelantarlas sería un error, lo mismo que retrasarlas con el único designio de mantenerse en el poder. Pero el presidente Sánchez lo sabe. 

DdA, XIV/3873