jueves, 3 de mayo de 2018

LA AUSENCIA DE CUATRO EX PRESIDENTES, DOS MEDALLAS DE ORO Y DOS MILLONES DE PARADOS



Félix Población

Ayer fue la fiesta de la Comunidad de Madrid y las protestas feministas por la sentencia del caso La Manada se dejaron notar en la Puerta del Sol, hasta el punto de interferir los gritos de la convocatoria en los actos conmemorativos a los que asistieron representantes del gobierno nacional y autonómico, así como los dirigentes de los partidos políticos.

Unida a esta se dio también otra circunstancia digna de glosa, por inédita: ninguno de los cuatro ex presidentes del gobierno regional pertenecientes al Partido Popular estuvo presente en el evento: Cristina Cifuentes, firmante de las invitaciones, porque hubo de dimitir luego de sus trapacerías con el máster y –sobre todo- por el miserable vídeo filtrado desde su propio partido y archivado para la ocasión, en el que se la pillaba robando en un hipermercado. Ignacio González, su predecesor, por hallarse en libertad bajo fianza como imputado en el caso Lezo.  Esperanza Aguirre, porque acaso ya su cara no se sostiene en un acto público ante el entorno de corrupción que la rodeó durante sus mandatos. Ruiz Gallardón, porque además de estar también imputado/investigado en el caso Lezo por la compra presuntamente fraudulenta de una empresa colombiana por parte del Canal de Isabel II, dicen que está de viaje en Estados Unidos.

Con motivo de la festividad del 2 de mayo se entregan las medallas de oro de la Comunidad a quienes, a juicio de sus gobernantes, las pueden merecer. Emilio Lledó rechazó la distinción, en coherencia con el pensamiento de un intelectual que tanto ha insistido en el valor de la ética como requisito fundamental de la gestión política. 

No lo hizo un tal Ussía, que desde las páginas del diario La Razón, afín al Partido Popular, suele propalar infectas afrentas o infamias contra los políticos que no son de su cuerda ni la del periódico en el que colabora y de las que más vale no acordarse. (Pinchen aquí los olvidadizos).

Entre el rechazo del filósofo Emilio Lledó y la aceptación del tal Ussía media toda la distancia que cabe entre la dignidad del trabajo intelectual constructivo, probadamente ético y defensor de la ética, y el servilismo sectario de un libelista difamador, sin que quepa imaginar que uno y otro puedan ser distinguidos con la misma medalla por un mismo gobierno.

El mismo día en que eran noticia las ausencias de los cuatro ex presidentes del Partido Popular, todos, y las feministas se manifestaban indignadas al pie del evento conmemorativo del 2 de mayo, España lo era por haber superado por primera vez en los últimos cuarenta años la cifra de 16 millones de desempleados. El total de inactivos en la Comunidad de Madrid ha pasado de 1,8 millones a casi 2 en los casi tres años que ha estado al frente del gobierno doña Cristina la Trapacera. (Léase: El empleo en la era Cifuentes se enquista en la precariedad).



DdA, XIV/3838