miércoles, 23 de mayo de 2018

LOS BUITRES INVERSORES Y LA POSIBILIDAD DE UNA SEGUNDA BURBUJA INMOBILIARIA



Félix Población

He notado en las últimas semanas, a raíz posiblemente de que sus profesionales tuvieran noticia del cierre del programa para mediados de junio, que Las Mañanas de Cuatro viene manteniendo una línea aún más crítica que la llevada a cabo en los últimos meses. Desconozco las razones por las cuales se pone fin a los debates políticos y conexiones de actualidad sobre problemas sociales que han caracterizado a este programa, pero no me parece razón justificable hacerlo porque en su lugar, a la vista del Mundial de fútbol, se ofrecerán las banalidades del balón-pie.
Ayer pudimos ver en Las Mañanas a los manifestantes que concurrieron a las puertas del Palace, donde estaban reunidos los miembros del Gri Club, bajo cuyo nombre se agrupan los principales inversores del sector inmobiliario español, reconocibles en su mayoría por configurar los llamados Fondos Buitre. Se nos dice que esa convocatoria tiene por objeto estudiar próximas inversiones en residencias de ancianos y también de estudiantes, así como apuntalar las ya activas en viviendas, oficinas y demás.
Los Fondos Buitre vienen teniendo una presencia cada vez más frecuente y abusiva en dos sectores tan sensibles como son la vivienda y la sanidad. Varias organizaciones sociales vienen denunciando con insistencia la nueva burbuja inmobiliaria que se está creando con la desmesurada subida en el precio de los alquileres, doce veces por encima del mínimo incremento experimentado por los sueldos. Se está produciendo una crisis habitacional notable, en la que se están dando episodios auténticamente intolerables como la expulsión de sus pisos de familias al no poder hacer frente a los desmesurados precios que imponen los Fondos Buitre al hacerse con la adquisición de viviendas,  sociales o no.
Según Mercedes Revuelta, periodista y portavoz de la Plataforma contra los Fondos Buitre e integrante de la Plataforna Antideshaucios, los inversores reunidos en el Palace vienen a configurar la estrategia para seguir haciendo de la vivienda un negocio lucrativo, sin ningún tipo de limitación ética y social. Revuelta estima las viviendas que los bancos han mantenido vacías en este paísse se cifra en 3 millones y medio. "Es decir, de todas las viviendas desahuciadas de gente que se hipotecó y que no pudo terminar de pagar la hipoteca, de constructoras quebradas, de promociones sin terminar… Todo un parque inmobiliario que quedó en manos de los bancos. La inmensa mayoría de esas viviendas están pasando a pòder de los fondos de inversión porque los bancos tienen la obligación, dictada por los organismos europeos, de vender todo ese parque inmobiliario antes de enero de 2019".
En una entrevista publicada en Nueva Tribuna, Mercedes Revuelta asegura que los Fondos Buitre llevan años operando en el mercado inmobiliario español. "Gran parte del reparto lo ha hecho la SAREB a raíz de una crisis que ha dejado a medio millón de familias desahuciadas y millones de pisos vacíos. Los fondos de inversión logran beneficios que multiplican por 3 y hasta por 20 el dinero invertido. Viviendas, hoteles, oficinas… Las SOCIMI son sociedades de inversión para especular en bolsa que tienen como accionistas a bancos y a fondos buitre. Controlan el 80% de la vivienda de alquiler. Desde 2016, la banca ha vendido un número creciente de carteras hipotecarias e inmobiliarias a fondos buitres. Estos fondos no pagan el impuesto de sociedades y su sede social está ubicada en paraísos fiscales".
La asociación de la que forma parte Revuelta ha podido leer escrituras de las viviendas compradas en paquetes por los fondos de inversión con precios que oscilan entre 20.000 y 40.000 euros como mucho por viviendas de 80 metros cuadrados, localizadas en el barrio de Usera en Madrid. “Estas viviendas -comenta Revuelta-  tienen una horquilla que puede ser amplia pero siempre es enormemente baja comparado a cómo me costaría a mí una vivienda, en torno a 180.000 o 200.000 euros. Cuando los fondos compran 3.000 o 4.000 viviendas en un barrio tienen el mercado de ese barrio en sus manos, pueden cerrar las puertas y hacer que haya escasez y que suben los precios a su antojo”.
Ante la falta de regulación y protección del mercado de la vivienda en España, con uno de los más bajos porcentajes de Europa en viviendas sociales, se ha reformado en 2013 la Ley de Arrendamientos Urbanos, que no hace sino beneficiar a estos fondos porque reduce el tiempo de alquilar de un piso de 5 años mínimo a 3 años. “A los Fondos se les deja que no paguen el impuesto de sociedades: una sola inmobiliaria que se llama Continental ha dejado de pagar 100 millones al Estado desde que se registró la ley de SOCIMIS. ¿Cuántos miles de millones estamos dejando de cobrar como estado español porque los gobernantes están haciendo leyes que benefician descaradamente a fondos buitre?"
Un fondo buitre -explica Revuelta- es como una cebolla, que encima del corazón tienen un montón de capas, por lo que nos es difícil llegar hasta él, capas de gestoras de sociedades que les gestionan los inmuebles. Cuando llegas al corazón de la cebolla, ves que están radicados en las Islas Caimán y otros paraísos y no pagan impuestos en España. Paraísos que están en el corazón de Europa, como Luxemburgo, Suiza, Gibraltar.
Para darse una idea del modo de actuar de los Fondos Buitre es muy ilustrativa la explicación que da Mercedes Revuelta: "Las empresas que trabajan en nombre de los fondos son las que empiezan a mandar burofax: “querido inquilino, le recordamos que dentro de un mes y medio concluye su contrato de alquiler y ya le avisamos que no se lo vamos a renovar”. Aunque sea un inquilino que lleve 30 años en esa vivienda, porque hay muchos cientos de inquilinos que están ahora mismo viviendo de alquiler en España y que les van a echar. Primero es un burofax y después, si ven que te vas a resistir porque dices yo aquí he vivido toda mi vida, he pagado puntualmente mis 800 euros de alquiler al mes y tengo derechos, si ven que te vas a resistir, empieza el acoso inmobiliario del que tantas veces hemos oído hablar pero no hacemos caso. Es decir, de repente empieza a fallar el ascensor, fallos eléctricos, goteras que empiezan a fastidiar a los vecinos de abajo, en fin, una serie de incomodidades que la gente termina por tirar la toalla; es lo que llamamos desahucios invisibles".
Quienes admiramos a los buitres y solemos avistar la belleza de su vuelo en nuestras excursiones montañeros sabemos que se trata de aves carroñeras, que se alimentan exclusivamente de cadáveres, o en su defecto, cuando el hambre aprieta en exceso, de animales que pueden estar enfermos o heridos. Hay hasta veinte tipos de buitres-ave volando por los cielos de este planeta. En España contamos con uno más de los que nos tocan: el buitre inversor, que sobrevuela uno de los parques de vivienda social más bajos de Europa (apenas llega al 2%, frente al 18% de Francia, o al 30-34% de Noruega y Holanda), en este caso para cebarse en familias heridas por la precariedad de una crisis provocada por otra burbuja inmobiliaria similar a la que estos buitres podrían volver a provocar.

DdA, XIV/3857