miércoles, 7 de marzo de 2018

SE TRATA DE EVITAR DISCRIMINACIONES POR EL HECHO DE SER MUJER





Aitana Castaño Díaz

-Isabelina, fia, ponme mediu kilo más de fabes que tengo que cocinar pa dos días.
-Meca, Manolina, ¿entós? ¡Qué raro pa ti que repitas dos días menú!
-Ye que mañana hago huelga, ne.
Sonrío y Manolina me mira.
-Ya sé lo que piensas, la mi fia dizme lo mismo, que eso no ye huelga ni ye nada. Pero ¡qué quies! Bastante tendré el viernes con fregar la cocina...
Vuelvo a sonreír y le doy un golpe cariñoso a Manolina en el hombro.
-Faes bien, Manolina.

No podemos evitar que Manolina sea Manolina.
Ni que les güeles sean güeles.
Ni que les madres sean madres.
Ni que les muyeres sean muyeres.
Pero sí podemos evitar que Manolina tenga una pensión de mierda porque no cotizó ni un solo día de 55 años cuidando en casa de una madre, dos suegros, un marido, tres fíos y cinco nietos.
Podemos evitar que Isabel, la de la frutería, tenga un contrato precario y no pueda aspirar a encargada del super porque pese a que en su centro trabayen 3 hombres y 17 muyeres nunca en 15 años que lleva allí vio que medrara una muyer pal puestu. Que el su jefe diz que ellos tienen más mano y que además ellas siempre tienen algun fiu con fiebre que llevar al médicu (sic).
Podemos evitar que la fia de Manolina, que ye camarera, tenga que aguantar a un babayu que ye el su jefe a toes hores y que cuando pasa al su lau se restriega contra ella como si fuera un llimiaz que menudu ascu le da a ella, tantu que no lo diz nunca, porque una vez lo dijo y la respuesta fue: "Pues apártate".
Podemos evitar que la nieta pequeña de Manolina no pueda jugar a fútbol porque el entrenador diz que con 12 años ya tien tetes (sic) y distrae a los neños del equipo.
Y podemos evitar muches más coses que iremos evitando, porque de eso, queridas, de eso trata el feminismo: De evitar discriminaciones por el hecho de ser muyer.
Y si revolución feminista fue que las mujeres pudiéramos votar, que las mujeres pudiéramos estudiar, que las mujeres pudiéramos abrir una cuenta bancaria sin necesidad de que un hombre nos diera permiso... ¡Pues que viva la revolución feminista!
Les muyeres paramos para que el mundo se mueva.
Y lo que nos queda.
#8Mhuelgafeminista

DdA, XIV/3786