lunes, 12 de marzo de 2018

AMELIA TIGANUS: EL ESTADO ESPAÑOL ES UN ESTADO PROXENETA

Félix Población

Pocas veces me ha conmovido tanto un testimonio personal como el aportado ayer por Amelia Tiganus en el programa de Jordi Évorle en La Sexta sobre la prostitución. De hecho, al periodista le valió la presencia de esta mujer rumana para llenar de contenido una emisión que obtuvo, en el inteligente y profundo análisis que del delito de lesa humanidad de la trata hizo quien lo sufrió y ahora lucha contra esa lacra, una impactante densidad emocional y conceptual que debería hacer recapacitar a aquellos representantes políticos verdaderamente identificados con la causa feminista.

Todo empezó con una violación múltiple en su ciudad natal cuando Amelia tenía trece años, al regreso del colegio. El maltrato familiar y el acecho de las redes de trata, que en aquel país pobre abundan, acabaron con ella en España, después de ser vendida por 300 euros. A llegar a Alicante, se encontró incluso con conocidas de su misma ciudad en situación semejante, no en vano Rumanía es uno de los países que aporta mayor número de mujeresa a la prostitución en nuestros país.

En la ciudad levantina empezó su tránsito por cuarenta prostíbulos durante cinco años, hasta que logró escapar de ese infierno de explotación y denigración al conseguir un trabajo como camarera en un bar. Según el Protocolo de Palermo, para que una mujer se considere víctima de trata basta con que otra persona la capte y se aproveche de una situación de vulnerabilidad para explotarla sexualmente.

Dos alternativas tenía Amelia Tiganus cuando se vio abocada a soportar esa situación, según expuso a Évole: el suicidio o seguir. Optó por lo segundo, y gracias a esa decisión tuvimos oportunidad de escuchar ayer a una mujer dotada de experiencia, conciencia e inteligencia para combatir uno de los estigmas más graves que afectan a España, donde el consumo de la prostitución está situado en un 40 por ciento de la población masculina, con un total de diez millones de euros de negocio al día.

Amelia Tiganus tiene muy claro que es necesaria una ley integral contra la trata para garantizar la recuperación y protección de las víctimas, algo que en el plan integral no se contempla. Mientras que Parlamento Europeo ha aprobado una resolución de prevención y lucha contra la trata en la que se especifica que la reducción de la demanda debe formar parte de la estrategia, el Estado español incluye en el PIB el dinero que mueve la explotación sexual, algo que para Tiganus merece el calificativo de Estado proxeneta.

Echamos en falta en la entrevista con Jordi Évole alguna pregunta referente a cómo evitar que ese alto consumo de prostitución remita entre la gente más joven, en la que está teniendo una influencia considerable el llamado porno mainstream, así como la profusión de ciertas letras de canciones raperas u otro tipo de un machismo deleznable, ilustradas con  una masiva producción de videoclips del mismo carácter en los que se deshumaniza y cosifica ostensiblemente a la mujer.

Una entrevista con Tiganus en elsaltodiario.com, publicada en su edición de hoy, abunda en esta cuestión: Muchas adolescentes me comentan (Amelia forma parte de feminicidio.net y da charlas y organiza debates en colegios e institutos) que sus parejas quieren practicar lo que ven en el porno, y esto tiene que ver con todas las mujeres. Tenemos que cuestionar cómo se construye la sexualidad masculina patriarcal, preguntar a los hombres por qué no están dispuestos a negociar el placer con nosotras. Las adolescentes viven muchísima violencia sexual en el marco de la pareja y no tienen muy claro el tema del consentimiento. No saben si ceder a determinadas prácticas después de que el novio insista ha sido consentimiento o no. El lema “no es no” yo lo cambiaría por “si no es un sí, es un no”.

La interviú en el citado medio concluye con unos párrafos que, una vez más, ponen en entredicho esa Unión Eropea, cada vez mas lejos de aquel teórico idilio de sus teóricos objetivos, pues en su territorio, al hablar de situaciones de prostitución -según Amelia Tiganus-, estamos hablando de mujeres de países empobrecidos, explotados por los países más ricos. No puede ser que a las mujeres del sur el único sitio que nos dejen sea el lugar de la puta.

PS. Ojo a lo que de dice el canadiense Richard Poulin, que estudia la mundialización de la prostitución y la pornografía, los efectos de la legalización de la prostitución y su vínculo con las redes de trata. Aquí, traza un mapa del problema y advierte sobre las responsabilidades de organismos como el BM y el FMI: En mi penúltimo libro, Pornographie et hipersexualisation. Enfances devastées, que trata sobre la pornografía y su vínculo con la prostitución, llegué a la conclusión de que se va hacia una pedofilización. Léase: Página12.

DdA, XIV/3791