viernes, 23 de febrero de 2018

LA ADVERTENCIA DEL RECTOR ALAS ARGÜELLES SOBRE LA ANTESALA DEL FASCISMO


Lazarillo

Me llega la magnífica edición publicada por Trea de la obra periodística del rector de la Universidad de Oviedo Leopoldo Alas Argüelles, hijo de escritor Leopoldo Alas, asesinado por el ejército golpista de Franco en febrero de 1937. Entre los artículos políticos, económicos, sociales  y de carácter educativo, están las crónicas asturianas y las musicales, que me interesan especialmente. Invito a leer con detenimiento la magnífica entrevista que Pablo Batalla Cueto hace  al editor del libro que ayer se presentó en el Aula Magna de aquella universidad y que, como hace notar el periodista del diario La Voz de Asturias, incluye artículo de una sorprendente vigencia en los años que corren.
Hay artículos del rector Alas -pregunta Batalla Cueto- que tienen una vigencia extraordinaria. Estoy pensando, por ejemplo, en uno titulado «La política y los políticos» que valdría casi punto por punto para hoy, porque en él advertía de los riesgos que comportaban los discursos antipolíticos en tanto que antesala de soluciones fascistas.
A lo que responde el editor Joaquín Ocampo: Hay problemas de los que él hablaba que pueden trasladarse fácilmente al presente, sí. Hombre, con ciertos matices, claro. Él hablaba de un sistema político, la dictadura de Primo de Rivera, que no era representativo, y de otro, la Restauración, que lo era muy escasamente, porque lo que funcionaba era un sistema de turnos manipulados por los caciques rurales y con fraude electoral sistemático. La gravedad de lo que ocurre ahora yo diría que es mayor, porque ahora sí tenemos un sistema democrático representativo, y sin embargo algunos problemas, como la corrupción, siguen ahí. Pero sí: cuando él defiende el bable o la incorporación de la mujer a la vida social y política, o cuando critica la especulación desenfrenada o arremete con muchísima dureza contra un tipo de empresario al que en economía llamamos ‘buscador de rentas’, que es el que se acerca al poder para, por ejemplo, pedir un arancel porque no quiere competir ni invertir en innovar o mejorar la productividad, lo que dice Alas tiene mucha vigencia.

DdA, XIV/3776