viernes, 12 de enero de 2018

LA OPINIÓN DE SUSANA RIVERA ANTE LOS HOMENAJES A ÁNGEL GONZÁLEZ

Félix Población

Siempre que aludo a uno de mis poetas más leídos, a quien tuve el gusto de conocer hace muchos años, necesito recordarlo con alguno de sus poemas a modo de personal homenaje a la vida que alientan sus palabras. En esta ocasión he elegido el que sigue:

Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
—ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa—
podrá evitarlo:
exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
este amor ya sin mí te amará siempre*.

Con motivo del décimo aniversario de su muerte, ayer tuvo lugar en la sala Galileo Galilei de Madrid un homenaje a Ángel González, uno de los más notables poetas del pasado siglo, que tendrá una segunda versión hoy en su ciudad natal, Oviedo, como si al cabo de una década de su ausencia fuera obligado duplicarlos. Al de Madrid, donde el poeta residió, faltó Joaquín Sabina, indispuesto, pero el poeta Benjamín Prado leyó la canción que el cantante dedicó a González, "Menos dos alas".  No faltaron a la cita, según leo, el periodista Juan Cruz, el poeta Joan Margarit, el político Ángel Gabilondo y el escritor y poeta Luis García Montero. Tampoco músicos como Pedro Guerra, Marwan, Luis Ramiro, Rozalén y Miguel Ríos. No estuvo, ni estará hoy en la capital asturiana la viuda de González, Susana Rivera, depositaria del legado del poeta -que puede acabar en la Universidad de Nuevo México, de la que Ángel González fue profesor-, y que ha dedicado hoy en FB la canción mexicana El adolorido a Sabina con esta breve nota: 
 
Anoche Joaquín Sabina tuvo el primer gesto decente hacia Ángel González: no presenciarse en el falso homenaje que le organizaron muchos de sus traidores para lucirse ellos. Por fin se dio cuenta que no pertenece en nada relacionado con alguien a quien vio tan sólo nueve o diez veces. Lo aplaudo por esa decisión. El verano pasado me llamó a mí, y a las demás viudas de escritores, un cáncer, lo cual demuestra que la persona es más machista aún que sus canciones (confieso que algunas me gustan). Declaró estar muy ADOLORIDO porque a nadie le interesó levantar la fundación con la que él tanto lo atormentó en los últimos meses de su vida. Él podría levantarla si quisiera, pero no le conviene ni a él ni a sus amiguitos porque Ángel me nombró a mí su heredera universal y presidenta de la fundación. Estará muy perplejo porque su fama no me deslumbra como a tantos de sus acólitos. Le dedico esta canción para consolarlo en el décimo aniversario de la muerte de Ángel González, a quien apenas conoció pero dice (miente) tanto querer.


Unos días antes, Susana Rivera había escrito lo que sigue con motivo del décimo aniversario de la muerte de su marido y los homenajes anunciados que no contaron con su presencia:


Ángel González decía que lo que más le gustaba era verme a mí feliz, riéndome. Hoy, en el décimo aniversario de su muerte pienso hacer justamente eso, reírme. Les dedico estas variantes mías de unos de sus poemas a todos los que lo traicionaron, muy especialmente a Luis García Montero y Joaquín Sabina. Mañana empezaré a organizar su legado para regalárselo a la Universidad de Nuevo México donde siempre nos trataron con respeto a los dos. Los hombres poderosos que intentan engañar a mujeres deben saber que su comportamiento inmoral puede tener consecuencias. Ja, ja, ja, ja,.....


 Ángel González:
Son las gaviotas, amor.
Las lentas, altas gaviotas.
Mar de invierno. El agua gris
mancha de frío las rocas.
Tus piernas, tus dulces piernas,
enternecen a las olas.
Un cielo sucio se vuelca
sobre el mar. El viento borra
el perfil de las colinas
de arena. Las tediosas
charcas de sal y de frío
copian tu luz y tu sombra.
Algo gritan, en lo alto,
que tú no escuchas, absorta.
Son las gaviotas, amor.
Las lentas, altas gaviotas.

Versión de Susana Rivera, su “viuda vituperada”:

Son los buitres, amor.
Los lentos, altos buitres.
Fue en enero. El agua gris
mancha de frío los rostros.
Tus palabras, tus dulces palabras,
permanecen en el aire.
Una nube sucia se vuelca
sobre tu ser. La infamia borra
el perfil de tu dignidad
de piedra. Las injurias
y mentiras llenas de maldad
enturbian tu luz y tu sombra.
Algo gritan, en la prensa,
que tú no escuchas, por fortuna.
Son los buitres, amor.
Los lentos, altos buitres.

Ángel González, Elegido por aclamación:
Sí, fue un
 malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y él entendió: ¡a las 
armas! - dijo luego.
Era pundonoroso y mató 
mucho.
Con pistolas, con 
rifles, con decretos.

 

Cuando envainó la 
espada dijo, dice:
La democracia es lo 
perfecto.
El público aplaudió.
 Sólo callaron,
impasibles, los 
muertos. 


 

El deseo popular sera 
cumplido.
A partir de esta hora
 soy -silencio-
el Jefe, si queréis. 
Los disconformes
que levanten el
 dedo. 


 

Inmóvil mayoría de 
cadáveres 

le dio el mando total del cementerio.

Variante de Susana Rivera, Elegido por difamación:
Sí, fue un
 malentendido.
Gritaron: ¡sois patronos!
y él entendió: ¡sois 
patrones! - dijo luego.
Era pundonoroso y mató
 mucho.
Con injurias, con 
filfas, con secretos.

 

Cuando envainó la
 espada dijo, dice:
La democracia es lo
 perfecto.
El público aplaudió.
 Sólo callaron,
impasibles, los
 muertos. 


 

El deseo popular será
 cumplido.
A partir de esta hora 
soy -silencio-
el Jefe, si queréis. 
Los disconformes
que levanten el 
dedo. 


 

Inmóvil mayoría de 
hipócritas
le dio el mando total del vituperio.

Ángel González, Contra-orden (Poética por la que me pronuncio ciertos 
días):
Esto es un poema.
Aquí está permitido
fijar carteles,
tirar escombros, hacer aguas
y escribir frases como:
Marica el que lo lea,
Amo a Irma,
Muera el… (silencio),
Arena gratis,
Asesinos,
etcétera.
Esto es un poema.
Mantén sucia la estrofa.
Escupe dentro.
Responsable la tarde que no acaba,
el tedio de este día,
la indeformable estolidez del tiempo.

Variante de Susana Rivera:
Esto es una 
fundación.
Aquí está 
permitido
difamar a viudas,
cambiar 
testamentos, hacer trampas
y escribir frases 
como:
Susana es errática,
Amo a Ángel,
Nosotros somos los… (silencio),
Legados requisados,
Derechos de autor birlados,
etcétera.
Esto es una
 fundación.
Mantén sucia la imagen.
Escupe dentro.
Responsable el 
patronato que no hizo nada,
los viudos 
instigadores,
la indeformable 
estolidez de la vanidad.

Muerte en el olvido (Ángel González):
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy alto porque tú me crees
alto, y limpio porque tú me miras
con buenos ojos,
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habita...

Muerte en el olvido
A Manuel Lombardero
Habla la falsa Fundación Ángel González
Yo sé que existo
porque tú me imaginas.
Soy tuya porque tú me crees
tuya, y sucia porque tú me miras
con malos ojos,
con mirada sucia.
Tu pensamiento me hace
beligerante, y en tu engañosa
ternura, yo soy también engañosa
e hipócrita.
Y cuando tú me olvides
quedaré muerta sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi sede, pero será otro hombre
—oscuro, torpe, malo— el que la habite...


Juana Vázquez Marín: Anoche en el homenaje a Ángel González, en Galileo Galilei, organizado por el grupúsculo Visoriano, no estaba Susana, su mujer, su amor, su compañera, su amiga, su cuidadora... En definitiva, a la que fue su referente poético y y vital los últimos 20 años de su vida se la ninguneo totalmente, ni siquiera una alusión a ella... Me dolíó tanto, tanto, que grité en medio del acto: ¿Y Susana?, ¿Dónde está Susana?... En aquel momento aparecía en el escenario Almudena Grandes que respondió: Ya, ¿has terminado ya...? Sin comentarios. 

*Posteriormente me he enterado de la lectura de este mismo poema por parte de la viuda del profesor y académico Emilio Alarcos en el cementerio de San Salvador de Oviedo, hoy a mediodía, en el acto de homenaje celebrado en ese lugar. Fue también en el cementerio donde el alcalde de la ciudad dijo que reactivará el expediente para nombrar a Ángel González hijo predilecto de Oviedo, propuesto por el PSOE hace siete años y paralizado desde entonces para vergüenza de quienes entonces gobernaban la ciudad.

+@El poeta de la amistad, por Juan Cruz 
+@Susana Rivera: No creo que el legado de Ángel González pueda estar en Oviedo


DdA, XIV/3743 

6 comentarios:

Gabriela Aparisi fernandez dijo...

Es increíble cuando alguien fallece o te ensalzan o te olvidan es totalmente injusto lo que le ha. Hecho a él y a Susana
. Que se difunda que secsepa que no se calle. Que se chillelo que todo me lo esperaba menos lo de Joaquin

Sabina

Anónimo dijo...

falta un libro sobre el caciquismo cultural en España y en el habría sitio en abundancia para la grandes y Montero y los ripios de Sabina, de los que yo al menos estoy hasta los ojos.

Anónimo dijo...

qUÉ FEO LO DE GRANDES NO? Y ESTA VA DE PROGRE?

Susan Rivera dijo...

Hay un libro interesante de José Antonio Fortes, “Intelectuales de consumo” donde habla bastante del caciquismo de Luis García Montero. Fueron colegas en la Universidad de Granada, y en un claustro de la facultad LGM insultó gravemente a Fortes. Después, en El País, edición de Granada, Lo llamó “perturbado”. Fortes lo denunció y ganó el caso. Se puede encontrar mucha información sobre este asunto en internet, pero, si no recuerdo mal, lo más interesante es lo de Belén Gopegui. LGM dice que él tan sólo estaba defendiendo a Lorca porque Fortes decía que era un señorito burgués, o algo parecido. Pero no es cierto, LGM lo atacó porque sabía que en ese libro lo iba a denunciar como mafioso.

Hay otro de Felipe Alcaraz sobre el caso de Javier Egea, “La guerra (o conjuro) de los poetas”. A su heredera, Helena Campanillo (no viuda), algunos del clan de LGM la denunciaron por algo tan absurdo como donar algunos de los libros de Egea, o algo parecido. Por supuesto acabó en nada. También se encuentra información en internet, creo que hay algo del propio Alcaraz.

Susana Rivera

Anónimo dijo...

Como diría Gregorio Morán, son una peña de mandarines a los que nadie les tose porque en la cultureta abundan los cobardes y los pelota risa.

Anónimo dijo...

Gregorio Moran, efectivamente, experto en mandarinatos y tedes clientelares .... y cuanto más pequeño el lugar, más densad tienden a ser las redes

Publicar un comentario

Por favor, publique un comentario