martes, 9 de enero de 2018

LA GATA QUEMADA


Lazarillo

Desde que trato a Sirio, va para nueve meses, me lo creo todo de los gatos, y leo bastante sobre los gatos, me gusta saber cuanto se publica sobre ellos, simpatizo con quienes tienen gatos y hasta es posible que algún día haga un librito del mío para que conste para siempre en mi memoria. Por todo eso, cuando mi amiga Streya puso en FB esta foto de la madre gata quemada, lo primero que hice fue preguntarme si la imagen era una más de las que circulan sin credencial de autenticidad para apología del respetable y en tanto sentidos ejemplar mundo animal, en este caso referido a los felinos. La fotografía está publicada en HolaWamiz.com y este Lazarillo no ha podido evitar conmoverse. En efecto, curioso lector, la gata madre realizó hasta cinco temerarias incursiones en un local en llamas -sea el que sea, doméstico u ocasional- para poner a salvo a sus cinco crías. La intensidad del fuego -leo en la noticia- chamuscó casi todo el pelaje de la gata, y sus ojos se llenaron de ampollas al punto de no poder abrirlos. Afortunadamente, todos se recuperaron satisfactoriamente luego de pasar varios días con el veterinario. Se lo acabo de comentar a Sirio y no ha mostrado la más mínima reacción de sorpresa, que será la de muchos de quienes lean esto.

PS. Por cierto, me comenta Joaquín Álvarez, ya Mark Twain hablaba en su libro “Un yanqui en la corte de Rey Arturo” (1889) de instaurar una ‘gatocracia’. Ellos traerían la paz universal para toda la eternidad. 

DdA, XIV/3740