sábado, 6 de enero de 2018

FERNANDO URRUTICOECHEA

 
Joaquín Álvarez
 
Hace unos días tuve el placer de disfrutar unas horas de compañía de Fernando Urruti. Fernando, finalista y candidato al III Premio Hay Derecho y Premio Llibertat d'Expressió 2016, lleva más de 30 años oponiéndose a las fraudulentas prácticas de numerosos alcaldes, por lo que ha tenido que cambiar de destino aproximadamente cada cuatro años. En Vizcaya se topó con la corrupción interna al descubrir una trama en Urbanismo, en la concesión de licencias y otra, en la ejecución de obras municipales, por cuyas denuncias fue despedido. Durante su ejercicio en Castro Urdiales (Cantabria), efectuó numerosos informes de ilegalidades. Esos informe, sirvieron posteriormente de pruebas al juez para instruir la trama de corrupción en dicho ayuntamiento.En la misma dinámica, ha ido trabajando en numerosos ayuntamientos, Crevillent y Orihuela entre otros lo que le ha hecho acumular más de 20 declaraciones como testigo en casos en instrucción y, otras tres, en juicios penales. Urruticoechea es un ejemplo de persistencia y tenacidad en la denuncia de la corrupción y en la lucha contra la indiferencia de organismos superiores. Hace un mes que el Juzgado de Instrucción nº 4 de Elx dictaba auto en el que comunicaba que admitía a trámite la querella de este Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción contra Abornasa y César Augusto Asencio Adsuar, Alcalde de Crevillent y Vicepresidente 2º de la Diputación Provincial de Alicante por los delitos contra el medio ambiente, delito de prevaricación y delito de exacciones ilegales. Igualmente referíamos las dificultades y presiones a las que fue sometido el interventor Fernando Urruticoechea, único testigo de cargo en la causa sustanciada contra el Alcalde de Crevillent en Elx, que incluso provocaron el que tuviera que marcharse de trabajar en dicho ayuntamiento de Crevillent por el simple y mero hecho de denunciar las irregularidades.Pues si no fuera suficiente con los ataques de todo tipo recibidos por su condición como denunciante implacable de irregularidades a través de sus reparos de legalidad tanto en los ayuntamientos de Orihuela como en el de Crevillente que en algunos casos provocaron su baja laboral por el asfixiante clima laboral, y al hilo de un pleito por una discrepancia en la calificación de una de las bajas entre el trabajador Fernando Urruticoechea con la Mutua y sobre la prestación de la misma, se ha utilizado tergiversando la realidad y de manera falsaria en varios medios de comunicación la idea de que percibió indebidamente un dinero mientras estaba de baja y que lo debe aún. Igualmente se dice que no estaba justificada la baja y lo que es más grave, que comete ilegalidades que le benefician. El Ayuntamiento de Orihuela descontó mientras se encontraba de baja el ex interventor las prestaciones, éste recurrió y simplemente perdió. Y nada tuvo que ver con la justificación de la baja ni habla de ilegalidades ni nada parecido.Considera el Observatorio de la Ciudadanía contra la Corrupción que el objetivo de este tipo de noticias tendenciosas, que no se contrastan con la persona que queda afectada en su honor, que además de manera no casual coincide temporalmente con la personación para declarar del único testigo de cargo en la investigación judicial en marcha contra Abornasa y el Alcalde de Crevillent Cesar Augusto Asencio Adsuar, es desacreditarle y restarle credibilidad a su testimonio. Por ejercer con honradez su profesión, hasta sus últimas consecuencias y a pesar de importantísimos costes personales, Fernando merece sin duda nuestro afecto y reconocimiento.
 
DdA, XIV/3737