martes, 16 de enero de 2018

ARTUR MAS Y EL CAMBIO DE SIGLAS PARA NO DEVOLVER LO ROBADO


Félix Población

Está sentenciado desde ayer (caso Palau) que Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) está obligada como formación política a devolvernos hasta casi siete millones de euros, siete, por el cobro de las comisiones ilegales que lucraon a quienes se beneficiaron de las mismas sin dejar de cantar patrióticamente Els segadors

Quien presidiera el gobierno de la Generalitat y fuera a su vez presidente de ese partido, Artur Mas, aseguró en su día que CDC seguiría existiendo como entidad jurídica, después de que la organización decidiera cambiarse de nombre y llamarse Partit Demòcrata Europeo de Catalunya (PdeCAT).

Lo de la entidad jurídica lo recordó hoy Solead Gallego Díaz. También se refirió el exhonorable a la calidad de sus dirigentes como gente seria con una serie de obligaciones que cumplir. Sin embargo, una vez sabida la sentencia del caso Palau, ha bastado la nueva denominación –parece- para limpiar de culpas a la original, pues Mas y la dirigencia del PdeCAT han expuesto sin el más mínimo sintoma de vergüenza que como formación nueva, nacida en 2016, no se le pueden pedir responsabilidades políticas por su pasado corrupto. 

Basta, por lo tanto, la eliminación de las siglas -se supone que ex profeso- y su sustitución por otras para que el robo se esfume. Esto es, que ya podemos tener en puertas al PdeE (Partido Demócrata Europeo de España) para purificar el historial de corrupciones del partido que gobierna España. Tal como ocurre en el mercado, cuando un producto se adultera, se le cambia el nombre y hale, a votar, cantando Els segadors o a Por ellos, oe, oe.

La gota de Goti del Sol
¡Róbadme, róbadme a mí!, gritaban emocionados aquellos honrados ciudadanos henchidos de emoción, dirigiéndose a las urnas, mientras en una mano portaban la papeleta de un partido condenado por robo y, en la otra, la cartera 

DdA, XIV/3747