jueves, 14 de diciembre de 2017

NO SON CLIENTES, SON PUTEROS AUNQUE SE VISTAN DE SEDA

Ana Cuevas

Las malvadas feministas han vuelto a liarla. Un grupo de esas brujas (denominadas TowandaRebels) ha lanzado una campaña internaútica  en contra de la prostitución que se está haciendo viral. Pero desde otro enfoque. Es decir, saludando directamente a los clientes por el apelativo que lingüísticamente mejor les define: "Hola puteros". Las mozas son deslenguadas, ¿qué se puede esperar de estas harpías? Parecen ignorar que, generalizando con este apelativo, estamos abarcando un amplio espectro social de consumidores de sexo. Estas señoras, por llamarlas de alguna forma, no asimilan que no se puede meter a todos los puteros en un mismo burdel. Por ejemplo: Los dirigentes del PP que prometían volquetes de putas para motivar a los coleguis. En este caso no cabe duda de que a los susodichos solo les movía el afán de cohesionar el buen rollo entre la "familia". Ya se sabe que practicar actividades físicas juntos une mucho a un grupo.
Nada que ver  con el proletario embrutecido que contrata los servicios de la primera "pilingui" que se encuentra en una acera. ¡Ese! Ese es el putero. ¡Que siempre ha habido clases! Hasta en lo más cutre.
Y según un individuo llamado Aracadi Espada (perpetrador ¿intelectual? del partido Ciudadanos) la prostitución, lejos de ser una lacra que explota y cosifica a millones de seres humanos en la mayoría de los casos contra su voluntad, es poco menos que una labor social. Una ONG.
Según la loca teoría que esgrime la patética criatura, de no existir esta "salida", las violaciones se multiplicarían por miles. No cuesta deducir de sus palabras que el pobre hombre no ha recibido ninguna noción de educación en la igualdad y en el respeto. Vamos, que su autocontrol de la sexualidad debe ser inferior al de un bonobo  y que confunde la masculinidad con la brutalidad y la posesión.
Pero la cosa no quedó ahí. Para rematar su explicación pseudo-antropológica trazó una comparación que pasará a los anales ( lo de anal léase en el sentido más escatológico) de la histriónica historia de los tertulianos más vomitivos del circo mediático.
Dijo que las prostitutas son como las enfermeras. Unos oficios en los que nadie quiere estar pero que hacen su papel. ¡Jodo!, con perdón. Si obviamos, que ya es obviar, que enfermería no es una profesión estrictamente femenina, olvida otro pequeño matiz que diferencia ambas ocupaciones: La prostitución es un negocio basado en la explotación, cosificación y comercio con mujeres y niñas. La enfermería es una vocación personal de servicio y solidaridad hacia el prójimo.
A las primeras acuden los clientes aún a sabiendas de que las personas con las que van a tener sexo pueden estar siendo obligadas, extorsionadas, amenazadas para satisfacer sus "arcadianos" instintos. "No señor putero. Voy a contarte un secreto:- dicen mis amigas femi-meigas- ninguna de las mujeres que has pagado quería estar contigo". "Tú no pagas por follar, pagas por violar". ¡Qué fuerte suena eso ¿no?! Es lo que tiene hablar claro. Que escandaliza espíritus sensibles y reflexivos como el de Arcadi Espada y luego dicen cosas raras como lo de las enfermeras.
Por cierto, Arcadi, como todo hijo de vecino, caerá tarde o temprano en manos de una enfermera o enfermero. Y mientras le pongan una vía o cualquier otro suplemento vital rezará a esos dioses que deben rezar los idiotas para que no lo reconozca ni la limpiadora.
¡Que no tenga miedo! El trabajo de este gremio no se paga con dinero. Cada día salvan vidas sin distinción de raza, condición o sexo. Padecen recortes, falta de personal y medios. Hacen turnos imposibles por un sueldo mensual que el señor Espada se puede gastar alegremente en una cena gracias a lo que gana vomitando chorradas por la caja tonta.
 La prioridad de los sanitarios siempre es el paciente. Aunque sea un gilipollas integral o un troglodita putero. O sea que puede estar tranquilo cuando  tenga que hacerse una analítica. Seguro que las enfermeras y enfermeros le esperan con sus agujas bien afiladas. Piense un poco en ello. A veces cuesta un poco encontrar la vena.
Bromas aparte, apoyo la campaña "Hola Putero" porque confronta a los clientes con la cruda realidad del infierno de sufren muchas mujeres obligadas a prostituirse a la fuerza y de su complicidad en esta trata de personas. "Sin puteros no hay prostitución" dicen las
TowandaRebels. Es una tarea difícil porque mueve cantidades ingentes de dinero en todo el planeta. Por eso hay que mostrar la realidad que rodea este comercio humano. Aceptar que, quien paga, contribuye a que siga esa esclavitud. Que no es inocente. 
 Así de complicado y simple. Un pequeño salto evolutivo que no está todavía al alcance de muchos machos camachos que aún habitan en la edad de las cavernas y son incapaces de controlar sus institutos más primarios. .
Así que no se ofenda tanto el señor Arcadi por la campaña de las feministas. Solo dicen verdades como puños. Un putero es un putero aunque se vista de seda. Igual que pasa con los majaderos que comparan la prostitución con la enfermería.
Aunque el bonobo se disfrace de tertuliano, ideólogo o periodista... al final como un mono majadero se manifiesta. 
Y que me perdonen los simios por la parte que les toca.

DdA, XIV/3718