viernes, 29 de diciembre de 2017

JOSÉ DÍAZ CUMPLIÓ 100 DÍAS DE SOLEDAD EN LA MONTAÑA: "NO SOMOS NADIE"

La imagen puede contener: montaña, exterior y naturaleza


Lazarillo

Me participa mi estimado y muy activo amigo ovetense Joaquín Álvarez esta noticia de José Díaz, que a pesar de su juventud es un referente en Asturias como decorador de interiores. La contextualiza Joaquín, además, con estas reflexiones del protagonista: "Cuando bajé del monte, después de pasar cien días sólo en Redes, me sorprendió ver las caras tan tristes de la gente de la ciudad; la vida que llevamos nos hace mucho menos felices de lo que pensamos"."Allí arriba te das cuenta de que no somos nadie; todos somos perfectamente prescindibles"."Estamos equivocados con el ritmo de vida que llevamos. Pensamos que tener muchos aparatos, comer en buenos restaurantes y vestir bien nos da la felicidad, y no es así"."La felicidad es poder levantarte sin despertador y no tener prisa"."Mujica es para mí el ejemplo de lo que debe ser la vida". "Hay que disfrutar de las cosas que nos gustan sin esperar a mañana".

Dice Joaquín: "Tuve la fortuna de colaborar con él [José] en obras como la Hostería de Torazo, La niña bonita, FSA y otras. José encontró en el Parque de Redes las puertas de un paraíso íntimo. Fue hace diez años cuando localizó una cabaña que le abrió las veredas de uno de los parajes donde seres humanos, fauna y vegetación mantienen suscrita la vieja alianza del equilibrio y del respeto. Después de leer ‘Walden o La vida en los bosques’, se propuso experimentar una experiencia similar a la que relata el filósofo estadounidense H. D. Thoreau en ese libro: vivir durante un tiempo aislado y de manera austera en un paraíso íntimo para recuperar la vieja alianza del equilibrio y el respeto de la naturaleza. José tiene 51 años, tres hijos y un párrafo del libro de Thoreau fijado en la mente: «Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver qué era lo que tenían que enseñarme, no fuese que, cuando estuviera por morir, descubriera que no había vivido». Jose permaneció recluido en su cabaña y los alrededores (sin electricidad, móvil, televisión, ordenador ni reloj) entre el 13 de septiembre y el 21 de diciembre de 2015. Con tres cámaras y un dron filmó su día a día. Después de varias sesiones de arduo montaje audiovisual y sonoro, el filme fue enviado a distintos festivales cinematográficos. En setiembre, su teléfono sonó para darle una sorpresa: ‘100 días de soledad’ había sido nominado al Premio Especial del Jurado del Jackson Hole Wildlife International Film Festival que se entrega en Wyoming (Estados Unidos), los denominados ‘Oscar del cine de naturaleza’. El próximo 18 de enero tienes la oportunidad de disfrutar de este documental cuyo trailer adjunto".

DdA, XIV/3732