viernes, 22 de diciembre de 2017

DEBACLE DEL PP EN CATALUÑA: CON BOTAS NO HAY VOTOS*




Félix Población

Son varias las conclusiones que se sacan del resultado de las elecciones autonómicas celebradas ayer en Cataluña, pero la que considero más importante a la hora de valorarlo es la que tiene relación con el titular de este comentario.
El gobierno de España ha pretendido solventar la cuestión catalana a golpes contra los votos de los ciudadanos el pasado 1 de octubre. No contento con eso ha encarcelado a algunos representantes del govern e impedido al vicepresidente y al presidente de ese govern hacer campaña electoral como candidatos a la jefatura del mismo en estos comicios. 
En lugar de guardar esas vergüenzas, doña Soraya Sáenz tuvo el descaro y la desfachatez de ensalzar la figura de su jefe en Girona como ejecutor del procés, hiriendo con ello el orgullo y la dignidad de cuantos ciudadanos volvieron a reincidir ayer con su voto en que la voz del independentismo  no es una alternativa a acallar con las botas.
El Partido Popular se ha ganado su insignificancia en Cataluña porque a ese país el gobierno de M. Rajoy no ha sabido tratarlo con el respeto democrático que merece ese gran sector de la población que quiere separarse de España. Cierto que el referendo era ilegal, cierto que nunca debió llegarse a una declaración unilateral de independencia, pero ni lo uno ni lo otro debieron ser penalizados con las porras ni con la cárcel.
Si se hizo así, y según doña Soraya es motivo de orgullo para ella y los suyos, es porque al Partido Popular le importa un higo tener representación en Cataluña, sobre todo si para sustituirlo tienen a la señora Arrimadas. Lo que al partido de M. Rajoy le importa es que su gestión dictatorial allí, impropia de un gobierno democrático, le haya reportado el levantamiento del nacionalismo españolista aquí como la mejor de las cortinas para ocultar su currículo corrupto.
Eso podría servirles como solución de paso, pero ojo, que el éxito de Ciudadanos en Cataluña bien podría ser el inicio del proceso de transformismo por la derecha que se puede operar en el resto de España. Puede que ayer se haya escrito el primer capítulo de ese proceso.
Dicho esto, y teniendo en cuenta que al otro extremo la CUP también ha sido drásticamente castigada por el electorado, no se debería interpretar el mal resultado de Los Comunes como una derrota. Con el gráfico que ilustra este artículo, su alternativa de entendimiento entre independentistas y constitucionalistas viene a ser la más constructiva para el futuro. Este partido no se puede resolver por los extremos, a la vista de lo que no ha deparado ese juego en los últimos meses.

PS.- Preocupantes estas palabras de Albiol, el candidato del PP, con relación a la victoria de Ciudadanos: "Se alegrarán cinco minutos, pero tanto ellos como nosotros estaremos en la oposición varios meses". ¿Varios meses? 

*Artículo publicado hoy también en elsaltodiario.com

DdA, XIV/3725