domingo, 5 de noviembre de 2017

VERGÜENZA DEL OLVIDO DE TERESA LEÓN*

Félix Población

Tal como hace constar el autor con sobrados motivos en la introducción, resulta en verdad amargo y descorazonador, casi tres décadas después del fallecimiento de María Teresa León (1903-1988), que como le ocurrió a su regreso del exilio en Roma, siga siendo su figura literaria la de una desconocida, con una muy precaria y contada publicación de sus libros. El desconocimiento de los ciudadanos ahora, tras cuarenta años de democracia, es similar al que se tenía de ella en 1977, después de cuarenta años de dictadura, en contraste con el reconocimiento del que disfrutó su marido Rafael Alberti y tal como ocurrió con otras mujeres de su tiempo.

Sería deseable y justo, a raíz de la publicación de esta excelente y documentada biografía de José Luis Ferris (Alicante, 1960) sobre Teresa León, que obtuvo el Premio  Antonio Domínguez Ortiz 2017, que algunas al menos de las magníficas obras de la que es autora esta extraordinaria escritora fueran nuevamente editadas. Personalmente apuntaría entre ellas Memoria de la melancolía, pues fue para la autora la lucha por no perder la memoria el fundamento y objetivo esencial de su literatura.

Dado que, además de la excelencia de sus libros, Teresa León tuvo una vida sumamente activa e interesante, antes de la Guerra de España, durante el conflicto y a lo largo de sus casi cuatro décadas de existencia fuera de su país, el biógrafo ha tenido materia documental suficiente para elaborar un trabajo de indudable interés, sobre todo para todos cuantos hayan leído a la protagonista. Autora de novelas, relatos, ensayos, obras teatrales, centenares de artículos periodísticos, guiones de radio, cine y televisión, León encarnó desde muy joven el ideal de la “nueva mujer” preconizado por la segunda República, que aunque se definió a sí misma como “la cola de la cometa”, no puede ni debe quedar reducida a un papel secundario como consecuencia de su matrimonio con el gran poeta gaditano. Dos cometas con luces paralelas, dice Aitana Alberti, pero en una época en que la mujer iba por detrás del hombre.

A juicio de Ferris, María Teresa era muy consciente de su capacidad y cualidades creativas, pero tanto tiempo al lado de un hombre también con luz propia y poco dado a la colaboración doméstica, hizo que ella tomara las riendas de la casa, sobre todo durante el exilio y el nacimiento de su hija Aitana. En León es digno de resaltar la riqueza de su lenguaje cálido, preciso e intenso, su capacidad de evocación y lirismo, sobre todo en obras tan notables como Memoria de la melancolía o Juego limpio. En esta escritora, lo autobiográfico es una constante, tanto en sus relatos como en sus novelas y obras dramáticas. Subraya el biógrafo que el sentido último de la veintena de libros escritos por Teresa León se encuentra en la epopeya colectiva. Se trata -según sus palabras- de un yo nutrido de experiencias comunes, de episodios compartidos con las víctimas de una misma realidad -la crudelísima guerra civil y el exilio-, que en su escritura se transforma en una acción ética.

María Teresa hubo de compaginar la literatura y el compromiso político con la administración familiar y la maternidad, con el exilio como última circunstancia para que sobre su obra pese hoy un olvido tan injusto como mezquino. Es especial y conmovedoramente triste el último periodo de su existencia, perdida la memoria y alojada en una residencia de ancianos de la sierra madrileña. “Ella, que siempre había creído que recordar era más importante que vivir, tuvo que vivir la última parte de su vida sin recuerdos”, escribió el poeta José Infante.

Falleció el 13 de diciembre de 1988, víspera de la huelga general contra el gobierno del PSOE. Esto impidió que se celebrara el entierro en la capital de España. La ceremonia tuve lugar en el pequeño cementerio de Majadahonda, con la asistencia de solo quince personas. Sus restos descansan sobre un almohadón de la cuna de Aitana y bajo un verso del poema que le dedicó su segundo marido: Esta mañana, amor, tenemos veinte años.

Palabras contra el olvido, de José Luis Ferris. Fundación José Manuel Lara, 2017. 467 páginas.

*Artículo publicado en el número de noviembre de la revista Quimera, que ofrece además una larga entrevista con el actor Carmelo Gómez y un dossier sobre la literatura hispanoamericana actual, en el que se entrevista a algunos escritores y poetas de diversos países.

DdA, XIV/3681