lunes, 20 de noviembre de 2017

SI NO HAY PIEDAD (MUERTE DE MAZA), NO HAY HUMANIDAD

Lazarillo

Ante la nueva oleada de barbarie telegráfica que ha ocasionado el repentino fallecimiento en Buenos Aires del Fiscal General del Estado en las redes antisociales, es para este Lazarillo un honor y un privilegio contar con las palabras que esa turba de energúmenos merecen, redactadas por mi apreciado colega Félix Maraña, a quien agradezco nos reconforte con las citas que nutren su mensaje de humanismo, la auténtica fuente de vida y razón de lo que somos o deberíamos ser frente a tanto degenerado como pulula por ahí con la conciencia enfangada en el retrete de sus propias heces: "Quien se burla de la muerte de alguien, no sólo desoye a su propio ser humano, sino que renuncia a la piedad. Algo de esto leí en un texto de Concepción Arenal, cuya inteligencia y humanidad es hoy tan necesaria para todos. Ella lo extendía a quienes, a su vez, se alegran y festejan la prisión para sus semejantes. Toda prisión es una derrota de todos nosotros. Pero la muerte, amigos y amigas, es la privación definitiva de la libertad. Si no ha piedad, recurro a María Zambrano, no hay humanidad". Descanse en paz el señor Maza y vayan para él y sus amigos y familiares nuestra condolencia, por más que hayamos disentido de sus decisiones.

HARTO DE INSENSATEZ Y CAINISMO
Estoy harto de la insensatez y el cainismo. Donde hay deseo de muerte no hay cultura ni anhelo de entendimiento ni de vida en común. Hay quien desconoce que es la piedad o la compasión o el respeto mínimo ante el infortunio. Que no se midan las circunstancias históricas y menos la suerte echada que tenemos todos los humanos. Hay una histeria vengativa que suele desatarse cuando los enfrentamientos van saliendo a superficie que no dicen a favor de quienes emiten expresiones de desear el mal. Otro tanto que con la muerte de Maza sucede con los policías municipales que están diciendo cosas terribles que desean para la alcaldesa de Madrid, Carmena. ¿Dónde vamos por ese camino? El uso de las nuevas redes llamadas sociales para los improperios, los insultos, los malos deseos al prójimo descalifican a quien los emite. Parece que para cierta gente (gentuza) sigue en vigor el grito cutre y denigrante de aquel individuo con poder de las armas que soltó lo de ¡Viva la muerte! ante Unamuno. Sobran los necios, que curen sus frustraciones por otros caminos. Muy turbio todo. Los militantes de los partidos deberían dar ejemplo y denunciar cualquier intervención malsana que se produzca por las redes o por las calles. No podemos ir al enfrentamiento y menos por estupideces.- Fackel 

DdA, XIV/3696