lunes, 27 de noviembre de 2017

¿PARABIÉN PARA SALAMANCA LA ÚNICA MINA DE URANIO A CIELO ABIERTO DE EUROPA?

La imagen puede contener: exterior



Félix Población

No es fácil reunir a más de un millar de personas en una manifestación en Salamanca. La ciudad, como toda Castilla y León, parece sumida en un sueño letárgico, incapaz de reaccionar ante la nefasta gestión de quienes la gobiernan desde hace más de treinta años. Ayer, sin embargo, gracias a la intensa campaña llevada a cabo  por Stopo Uranio y Salamanca antinuclear, la convocatoria en las calles contra la mina de uranio a cielo abierto que pretende explotar la empresa Berkeley en Retortillo, se hizo notar. 

El secretario general de Podemos en la Comunidad, Pablo Fernández, estuvo presente en la manifestación salmantina, después de haber tenido una elocuente y brillante intervención en el parlamento regional. De tropelía calificó la inicitiva de la empresa minera, a la que el gobierno regional presta alfombra roja, un proyecto que afectará a la salud de miles de personas e implicará el cierre de decenas de explotaciones agrícolas y ganaderas, así como del balneario de Retortillo, ubicado en esa zona. Berkeley ya ha arrasado buena parte del viejo encinar de la comarca del Campo Charro, talando sin miramiento muchos ejemplares centenarios unidos al agua pura y a los planetas unidos, que diría Hernández, con un efecto desolador en quienes comprueban semejante despropósito.

Es de tener en cuenta que tanto el Procurador del Común, partidario de que se haga una declaración de impacto ambiental distinta de la que autorizó el proyecto, como el Gobierno de España, que ha paralizado el procedimiento de autorización de concesión de la planta, se han mostrado reaacios a favorecer tal iniciativa. La Unión Europeo, por otro lado, abrió un expediente informativo a nuestro país por no haber enviado la documentación concerniente a este asunto. 

El alcalde de la localidad de Villavieja, Jorge Rodríguez,  ha calificado de "rotundo éxito" la concentración que se ha llevado a cabo ayer en la Plaza Anaya de la capital salmantina. El regidor se ha mostrado "satisfecho" de la respuesta de los ciudadanos al entender que "cada día" hay más gente "informada" de los "graves perjuicios" que este tipo de proyectos "acarrean a las zonas donde se asientan", frente a la publicidad idílica y masiva que difunde la minera Berkeley en el diario local La Gaceta, que tan bien se le ofrece.

Jorge Rodríguez ha insistido en su negativa de que se desarrollen proyectos que no generan ningún tipo de confianza y menos encabezados por una empresa sin experiencia en el sector, y que lo único que persigue es explotar de una forma tan bárbara los recursos medioambientales de la zona mediante el disfraz de proyecto sostenible. Es de hacer constar, también, como señaló Pablo Fernández en su intervención parlamentaria, que la de Retortillo puede ser la única mina a cielo abierto en Europa, y eso, para una provincia tan olvidada como Salamanca y en creciente proceso de despoblación, no suena precisamente a parabién.

PS.- Francisco Castejón, físico nuclear y miembro de Ecologistas en Acción, incide en los problemas que genera la minería del uranio, ya que “reúne los problemas de destrucción del territorio de todas las minas a cielo abierto y suma las específicas del uranio: metal pesado radiactivo, acompañado de gas radón. Esto afecta a las personas y al medio, y también puede contaminar el agua”. El uranio es un elemento fundamental para el modelo energético nuclear, y éste sería el fin que tendría el mineral extraído en Salamanca, a costa una vez más del planeta que vivimos.

DdA, XIV/3703