jueves, 9 de noviembre de 2017

LAS FUENTES DEL DUERO ESTÁN SECAS EN URBIÓN


Lazarillo

Hace muchos años que este Lazarillo subió con versos a los Picos de Urbión, donde nace el Duero, a más de dos mil metros de altitud, en el término municipal de Duruelo de la Sierra. Fue con ocasión de una ruta machadiana de la que guardo muy buen recuerdo. Hoy he leído en el diario El Norte de Castilla una crónica de su corresponsal en Soria en la que se nos dice que las fuentes del río, en pleno otoño, están secas. Agustín Sandoval, vecino de esa localidad y responsable de ‘Meteoduero, meteorología y naturaleza de Duruelo de la Sierra’ afirma que «el estado que presenta el río en su nacimiento es penoso, yo nunca lo había visto así en un mes de noviembre y la mayoría de los vecinos de la zona tampoco». Apunta que «en el mes de septiembre podría haber sido algo más normal, pero nunca a principios de noviembre. Hay algunos pequeños tramos donde mana algo de agua, pero este año es un desastre para el río Duero e impresiona».Una vez más es de insistir en la necesidad de que un partido político se tome muy en serio en su programa y en sus canales de comunicación pública los riesgos que comporta para nuestro país el cambio climático y la posibilidad de desertización del territorio que ocupamos, no vayamos a ser a la postre a ser soberanos de campos sin arados, regatos ni arboledas. Los versos de don Antonio, llamando a la conciencia cívica, deben servir de alarma:

El Duero cruza el corazón de roble
de Iberia y de Castilla.
¡Oh, tierra triste y noble,
la de los altos llanos y yermos y roquedas,
de campos sin arados, regatos ni arboledas;
decrépitas ciudades, caminos sin mesones,
y atónitos palurdos sin danzas ni canciones
que aún van, abandonando el mortecino hogar,
como tus largos ríos, Castilla, hacia la mar!
Castilla miserable, ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos desprecia cuanto ignora. 

DdA, XIV/3686