jueves, 23 de noviembre de 2017

JULIO RODRÍGUEZ, LA INDIGNACIÓN, LA VEJEZ Y EL RASERO DE MONTORO


Félix Población

Yo no sé si Julio Rodríguez, candidato a la secretaría general de Podemos en Madrid, ha tenido la idea de escribir un diario desde que pasó del más alto escalafón en la carrera militar como Jefe del Alto Estado Mayor a militar en ese partido. Tampoco tengo referencias del cambio que han supuesto para él, en su vida y en sus convicciones, estos últimos años en los que viene estando rodeado de gente que en su mayoría está lejos de su edad. 

Sí es de constar, porque así lo demuestra la experiencia, que quienes con una edad avanzadamente canosa  se juntan con quienes están lejos de ella, comparten con estos un espíritu también joven que suele rejuvenecerse, además, con ese contacto. Es probable que eso es lo que le esté ocurriendo a don Julio cuando está a punto de cumplir los setenta. Él lo ha dicho con unas palabras que reflejan claramente su estado de ánimo: Cuando deje de indignarme, habré empezado a ser viejo. En relación con ese apotegma, don Julio nos ha expuesto recientemente este otro: Lo contrario de la responsabilidad no es la irresponsabilidad sino el conformismo. Pues bien, queremos ser "inconformistas tenaces" porque eso significa que seguiremos siendo responsables en el sentido más amplio y activo de esta palabra. 

Al portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de la capital de este reino en declive, con bastantes menos años que el señor Rodríguez, le ha sentado muy mal que don Julio aspire a la secretaría de su partido en Madrid, y le ha faltado al respeto de un modo gratuito y parvulario: donde va, [por Rodríguez] no triunfa, ha dicho Martínez [guión] Almeida, recordando que ni por Zaragoza ni por Almería pudo ser don Julio diputado. Como no podía ser de otro modo, el señor Rodríguez ha obviado una respuesta directa a ese mequetrefe y ha ido a lo cardinal: esto es, que el partido de la corrupción está de los nervios con la gestión de la señora Carmena -y su posibilidad de que repita como candidata a la alcaldía-, capaz de reducir la deuda municipal, lograr superávit y llevar al ministro Montoro a intervenir las cuentas del Ayuntamiento madrileño para cuadrar las del Gobierno a costa de la ciudadanía de la capital.

El Ministerio de Hacienda intervino las cuentas del Ayuntamiento de Madrid a principios de este mes tras rechazar por tercera vez el Plan Económico y Financiero (PEF) presentado por el gobierno de Carmena. El motivo, según Montoro, es el incumplimiento de la llamada regla de gasto, que impide que las administraciones aumenten su gasto público más allá de una tasa de referencia basada en el crecimiento a medio plazo de la economía española. A pesar de reducir su deuda un 36% desde 2015, el Ministerio de Hacienda está tutelando las operaciones financieras de la corporación madrileña.

No pasa lo mismo en otras ciudades, ni siquiera en la capital de provincia más endeuda del país, Jaén, gobernada por el Partido Popular y vigilada exhaustivamente por el Ministerio de Hacienda debido a su deuda de 550 millones de euros, que sí consiguió el visto bueno de Montoro y aprobó sus presupuestos. Es de tener en cuenta que el exalcalde de Jaén es el actual número 2 de Montoro, a pesar de dejar a aquella ciudad con una deuda de más de 400 millones de euros, oye. Todos son motivos para indignarse y evitar el envejecimiento, don Julio. Esto último último queda para los que envidian esa cualidad porque son incapaces de admirarla.

PS.-Según publica el diario Público.es, el número 2 del ministro Montoro adjudicó a dedo contratos municipales cuando estaba siendo investigado por el Ministerio de Hacienda que dirige Montoro. 

PS2.-Por cierto, y hablando de rejuvenecerse, me acabo de enterar de que el expapa del Palmar de Troya se acaba de afiliar al PP de Granada. ¡Menudo chute de energía tridentina!

DdA, XIV/3699