miércoles, 29 de noviembre de 2017

EL TELAR DE PENÉLOPE EN INVIERNO

La imagen puede contener: 1 persona, interior

Juan Ignacio González


“Y la rueca de mi espera sigue la tela tejiendo” 
(Laly González Castell)

A todas las mujeres nos sucede lo mismo,
nacemos para amar
y atadas a la rueca
de sol a sol dejamos la vida en el oficio,
penoso y desolado,
de velar por los sueños de los otros.
Mientras la historia cubre de gloria sus hazañas
y llena de laureles sus sienes plateadas,
nos queda este balcón vacío en el invierno,
las miradas perdidas en la bruma.

Damos luz al espanto con las ascuas del día,
levantamos la casa con el barro del miedo,
con las ramas de mirto arrancadas al tiempo
perfumamos las llagas de los años de ausencia,
amamantamos hijos para el duelo.

Así creció Telémaco en ausencia del padre
¿no te recuerda nada?

Veinte años esperé sentada junto al puerto
el regreso de Odiseo,
deshice por las noches la tela del sudario
frente al amor de tantos pretendientes
que hoy yacen en las gradas.
Desde todas las calles me llegan las señales
que anuncia su regreso, hoy ya viejo y cansado.

Al igual que la vuestra mi vida ha sido esto:
afanarme al telar de la memoria,
aguardar la señal en la luz del olvido
y escuchar cómo crecen, sobre la tierra seca,
hijos para los campos de batalla,
hijas para Penélopes.


DdA, XIV/3706