jueves, 5 de octubre de 2017

MÁS CERCA DE UNA POSPOSICIÓN DE LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA

 Desde la sala Virgen de Montserrat y con la puerta abierta a sus espaldas, el president de la Generalitat respondió anoche al jefe del Estado

Félix Población

Ayer pensábamos algunos, llevados por las noticias que empezaron a difundirse en los mentideros digitales y por medio de reputados periodistas, que la mediación para atajar el desastre que supondría una declaración unilateral de independencia por parte de Puigdemont el próximo lunes, estaba más cerca. 

Se hablaba de las reuniones mantenidas por el vicepresidente de la Generalitat con el abad de Montserrat, por un lado, y de los arzobispos de Barcelona y Madrid con Mariano Rajoy, por otro. Como además Pablo Iglesias se había entrevistado también con monseñor Osoro para que acercara al presidente del Gobierno a un diálogo con Puigdemont, teníamos la esperanza de que un punto de luz se abría en el tupido y oscuro horizonte del conflicto catalán. 

Algo así creí ver asimismo en la réplica al jefe del Estado por parte del presidente de la Generalitat cuando, sin renunciar a sus objetivos, recurrió varias veces a la palabra mediación, así como a la puerta abierta para el diálogo, que por cierto se podía ver a sus espaladas en la sala que lleva por nombre Virgen de Montserrat. Poco después, sin embargo, la vicepresidenta del Gobierno central cerraba esa puerta desde el Palacio de la Moncloa y no admitía otro camino para el diálogo que la renuncia de Puigdemont a su hoja de ruta, por contraria a la Constitución y al Estatut. 

Parece, por lo tanto, que estamos donde estábamos, con un día menos por delante antes del 9 de octubre. Pienso, no obstante, que ayer se ha movido algo, aunque de puertas afuera parezca que todo sigue igual. No creo que monseñor Omella, cardenal arzobispo de Barcelona, y monseñor Osoro, arzobispo de Madrid, hayan hablado solo con Rajoy sobre el recuento de papeletas en una iglesia de Tarragona o los 300 curas que apoyaron el pasado referendo. 

Fueron muchas las reuniones coincidentes ayer con la jerarquía católica como para que todo siga igual. Se podría llegar a diagnosticar -sin revelar la fuente- que estamos más cerca de una posposición provisional de la declaración unilateral de indepedencia que de su verificación el lunes próximo.

Goti del Sol 
Un mal endémico en estas tierras es el augurar fracasos a iniciativas antes, incluso, de que comiencen a respirar. De semejante patología es la tendencia a leer y releer textos de convocatorias para tratar de percibir si falta una coma, o han colocado un acento donde no se debe, circunstancia que ya lleva a invalidar por completo la proclama para hacer honor a la inmaculada pureza de nuestro pensamiento. Ignoro completamente si el juntarse en las plazas mayores para pedir que la palabra sea la protagonista va a ocasionar alguna mejora en la enfermedad que padecemos pero, llegados a este punto del historial clínico, cualquier iniciativa que pretenda mejorar al paciente debería ser acogida con esperanza.Un mal endémico en estas tierras es el augurar fracasos a iniciativas antes, incluso, de que comiencen a respirar. De semejante patología es la tendencia a leer y releer textos de convocatorias para tratar de percibir si falta una coma, o han colocado un acento donde no se debe, circunstancia que ya lleva a invalidar por completo la proclama para hacer honor a la inmaculada pureza de nuestro pensamiento. Ignoro completamente si el juntarse en las plazas mayores para pedir que la palabra sea la protagonista va a ocasionar alguna mejora en la enfermedad que padecemos pero, llegados a este punto del historial clínico, cualquier iniciativa que pretenda mejorar al paciente debería ser acogida con esperanza.

DdA, XIV/3654