viernes, 12 de mayo de 2017

PASIVIDAD DE INTERIOR ANTE EL ASEDIO A LA EMBAJADA DE VENEZUELA EN MADRID

  
¿Se imaginan al trapacero Nieto Ballesteros, secretario de Estado de Interior, tomando las medidas correspondientes para actuar ayer en contra de quienes participaron en ese asedio intolerable?

Félix Población

Grupos de extrema derecha se manifestaron en Madrid ayer contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, tras la convocatoria a un evento de la embajada venezolana. Un centenar de personas fueron cercadas por unos 300 opositores al gobierno de aquella república en la sede cultural 'Venezuela Diversidad Cultural' de la Embajada venezolana en Madrid. 

Los manifestantes se habían reunido a las 18:30 horas y permanecieron en los aledaños del edificio, situado en la calle Hermosilla de la capital, durante más de cuatro horas, rebasando con mucho la hora y media permitida. El embajador en Madrid de aquella república, Mario Isea, denunció que la sede diplomática fue asediada por grupos violentos que impidieron -durante casi cinco horas- la salida de los asistentes a un foro con el Comité de Víctimas de la Guarimba, un grupo integrado por familiares de las personas que fueron asesinadas durante los actos terroristas impulsados por la derecha en 2014.  

Solo al final de la noche, cuando los manifestantes decidieron disolver la protesta, fue posible la salida del Centro de la Diversidad Cultural. De acuerdo con las declaraciones de Isea, el gobierno de Venezuela había advertido al de España sobre la amenazas de esos grupos de sabotear la actividad, a fin de que las autoridades tomasen las medidas pertinentes para evitarlo. No fue así. En la información de la agencia RT se habla de tres personas agredidas entre las que asistían al evento. La frase utilizada por el embajador venezolano es la de haber sido asediados, impidiéndose nuestra salida por una turba violenta

Supongo que será inútil cursar oficialmente por parte del embajador la correspondiente denuncia ante el gobierno de don Mariano, cuando el propio presidente y sus ministros estimulan con sus declaraciones sobre el gobierno venezolano algaradas como la de ayer. ¿Se imaginan al ministro Zoido o al trapacero Nieto Ballesteros, secretario de Estado de Interior, tomando las medidas correspondientes para actuar en contra de quienes participaron en ese asedio intolerable más allá del horario permitido? Claro que no. Habría que escuchar sus palabras cuando tuvieron noticia de tan intolerable hecho, inconcebible -por ejemplo- ante la embajada de Estados Unidos, pongamos por caso. O la de México, Colombia, Argentina, etc.

DdA, XIV/3534