domingo, 12 de febrero de 2017

UN ABRAZO, UN SKETCH Y LA VOZ ENRABIETADA DE MIGUEL URBÁN

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Félix Población


Bernardo Pérez Tovar, a quien tuve el gusto de conocer hace muchos años, es uno de los mejores fotógrafos de la prensa española. También pertenece a la nómina del diario El País desde la fundación del periódico, casi coincidente con nuestro encuentro profesional en un semanario. Bernardo tenía ayer en la retina, antes de acceder a Vistalegre, un punto de mira clave para significar la jornada e ilustrar un editorial con su cámara para su periódico: el abrazo entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. 

No era algo que figurase entre las previsiones del día, pero finalmente se dio, sobre todo después de que el ¡Sí se puede! de la anterior asamblea hace dos años se convirtiera en un reiterado grito que tronaba ¡Unidad, unidad!. Bernardo Pérez cumplió con su cometido, y ahí está, a la pública interpretación del respetable en el citado diario.

Como también estuvo en el evento la voz en grito enrabietado de Miguel Urbán, representante del documento presentado por Anticapitalistas, que encarnó como ningún otro en la tribuna la colmada rabia de los cientos de miles de inscritos en Podemos y sus cinco millones de votantes ante el ruidoso y lamentable espectáculo ofrecido por el partido en estos dos últimos meses. 

Aludió Urbán a la mafia de la triple alianza, los fantasmas del fascismo internacional y a Podemos como antídoto contra esa corriente que recorre Europa y ahora acaba de asomar en América: Somos tan grandes como el enemigo que elegimos, y tan pequeños como el miedo que le tengasmos -gritó Urbán-. No hay enemigos, somos compañeros, no hay enemigos internos. Nuestro enemigos están fuera de Vistalegre y son poderosos.  

Además de la foto y la voz en grito de Urbán, otro detalle es consignable en la jornada de ayer: una actriz y un actor del trío que presentaba con gracia y soltura el evento improvisó un diálogo alfabético que desembocó, frase tras frase, en una separación de pareja. Ojalá no sea una metáfora de lo que pueda ocurrir contra la voz en grito de votantes y simpatizantes del partido morado. Sería como quemar cinco millones de voces y dejar huérfana la aspiración de cambio que habían depositado en las urnas.

PS.- La rotunda victoria de Pablo Iglesias sobre Errejón, dada a conocer este mediodía, debe contribuir a que la unidad voceada ayer masivamente en Vistalegre se vuelva a vocear hoy con más motivo en la sesión de clausura, a ser posible con el grito añadido de la primera asamblea en ese mismo lugar: ¡Sí se puede! 

DdA, XIV/3467